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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2013

La crisis estructural: los imponderables de mediano plazo

Immanuel Wallerstein
La Jornada


He expresado previamente por qu pienso que el sistema-mundo capitalista est en una crisis estructural y por qu esto conduce a una lucha poltica a escala mundial por ver cul de dos alternativas prevalecer: una que tenga por resultado un sistema no capitalista, que retenga todos los peores rasgos del capitalismo (las jerarquas, la explotacin y la polarizacin), u otra que siente las bases para un sistema basado en una relativa democratizacin y un relativo igualitarismo, un tipo de sistema que an no ha existido.

Sin embargo, hay tres imponderables en el proceso de una transicin sistmica. stos son tres fenmenos cuyas races yacen en los desarrollos histricos del sistema-mundo moderno y que podran explotar en algn sentido en los prximos 20 o 40 aos, en una forma en extremo destructiva, con consecuencias muy inciertas para la lucha poltica a escala mundial.

Estos tres imponderables son el cambio climtico, las pandemias y la guerra nuclear. No son imponderables en cuanto a los peligros que entraan para toda la humanidad. Son imponderables en cuanto al momento en que podra ocurrir cualquiera de tales desastres. Es extenso nuestro conocimiento acerca de ellos, pero hay tantas incertidumbres y diferencias de puntos de vista entre quienes han estudiado seriamente estos asuntos que no creo que podamos estar seguros qu es lo que ocurrir exactamente. Discutamos uno por uno.

El cambio climtico parece una realidad incuestionable, excepto para quienes rechazan esta realidad por razones polticas o ideolgicas. Es ms, todo lo que ha estado ocasionando el cambio climtico de hecho se est acelerando en vez de amainar en velocidad. Las diferencias polticas entre los Estados ms ricos y menos ricos en cuanto a lo que debera hacerse acerca del cambio climtico parecen hacer inconseguible cualquier acuerdo que pudiera mitigar los riesgos.

No obstante, la complejidad ecolgica de la Tierra es tan grande y estos cambios son tan extensos, que no sabemos qu clase de reajustes habrn de ocurrir. Parece claro que los niveles del agua subirn, ya estn subiendo, y esto amenaza con inundar vastas extensiones. Tambin es claro que las temperaturas promedio en varias partes del mundo cambiarn, ya estn cambiando. Pero esto puede tambin tener el resultado de que ocurra un cambio en la localizacin de la produccin agrcola y las fuentes de energa a zonas diferentes, de forma tal que podran compensar, en algn sentido, el agudo dao de otras zonas.

Lo mismo es cierto de las pandemias. Los enormes avances de la medicina mundial en los ltimos 100 aos o algo as, que parecen haber logrado controlar muchas enfermedades, han creado simultneamente una situacin en la que el enemigo ms antiguo de la humanidad, los grmenes, han encontrado nuevos modos de volverse resistentes y de crear nuevas clases de afecciones que nuestras fuerzas mdicas hallan extremadamente difcil combatir.

Por otra parte, pareciera que estamos comenzando a aprender que los grmenes pueden ser, en ocasiones, el mejor amigo de la humanidad. Una vez ms nuestro conocimiento pareca enorme, pero una vez hecho y dicho lo necesario resulta que es lastimosamente pequeo. En esta carrera contra el tiempo, qu tan rpido habremos de aprender? Y qu tanto debemos desaprender para poder sobrevivir?

Por ltimo est la guerra nuclear. He argumentado que habr una proliferacin atmica significativa en las dcadas venideras. No veo esto como un peligro en trminos de alguna guerra interestatal. De hecho, es casi lo contrario. Las armas nucleares son, en esencia, defensivas y, por tanto, reducen, no incrementan, la probabilidad de guerras interestatales.

No obstante, hay varios imponderables. Las motivaciones de los actores no estatales no son necesariamente las mismas. Y hay algunos, sin duda, a los que les gustara apropiarse de esos armamentos (o de armas qumicas o biolgicas) y usarlas. Adems, como muchos Estados tienen limitada capacidad para proteger tales armamentos de que se los apropie o los compre alguien, esto puede facilitar que los actores no estatales los adquieran. A final de cuentas, el uso real de tales armamentos yace necesariamente en las manos de algunos individuos. Y no podemos descartar nunca la posibilidad de que surja algn agente estatal perverso, un Doctor inslito de ficcin.

Es perfectamente posible que el mundo supere la transicin global hacia un nuevo sistema mundo, o a sistemas, sin que ninguna de estas catstrofes ocurran. Pero tambin es posible que no lo logre. Y si no supera la transicin es tambin posible que el nuevo sistema-mundo tome toda clase de medidas que reduzcan (o incluso eliminen) la probabilidad de que alguna de estas catstrofes ocurran.

Es obvio que no podemos simplemente sentarnos a ver qu va a pasar. Necesitamos emprender cualquier medida que podamos en el inmediato presente para minimizar la posibilidad de explosin de cualquiera de estos tres imponderables. Sin embargo, mientras nos encontremos en el moderno sistema-mundo es limitado lo que podemos lograr en lo poltico. Es por eso que les llamamos imponderables. No podemos estar seguros de que, de hecho, ocurrirn y cul ser el efecto que tendrn en la transicin.

Permtanme clarificar lo que digo. Ninguna de estas peligrosas ocurrencias habr de ponerle fin al proceso de transicin estructural. Pero afectar seriamente el balance de las fuerzas polticas que luchan. Uno de los modos importantes en que puede reaccionar la gente ante estos peligros es irse para dentro con modos mucho muy proteccionistas y xenfobos, lo que fortalecer la mano de aquellos que buscan crear un sistema opresivo (aun si ste es uno no capitalista). Ya vemos esta tendencia casi en todas partes. Esto significa que quienes busquen un sistema relativamente democrtico y relativamente igualitario tienen que tornarse ms claros acerca de lo que ocurre y trabajar ms duro desarrollando estrategias polticas que contrarresten esta tendencia.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/01/26/index.php?section=opinion&article=026a1mun

Traduccin: Ramn Vera Herrera



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