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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

La privatizacin del servicio favorece a una empresa vinculada al PP valenciano que inclumple normas bsicas de seguridad alimentaria
La nueva cocina del Complejo Hospitalario de Navarra comete errores que ponen en riesgo la salud de los enfermos

Aritz Intxusta
Gara


La empresa valenciana Medicat, que comenz el lunes pasado a servir las comidas en Virgen del Camino, ha incumplido normas bsicas de seguridad alimentaria, segn constatan trabajadores de Osasunbidea. El descontrol al atender a pacientes con necesidades especficas ha supuesto alteraciones en el tratamiento de enfermos. La empresa carece de personal y probablemente no pueda suplir esta falta de recursos, ya que debe ajustarse a un presupuesto recortado.

El arranque de la privatizacin de las cocinas del Complejo Hospitalario de Navarra no ha podido ser ms polmico. Mediterrnea de Ctering, una empresa vinculada al PP valenciano, comenz el lunes a hacerse cargo de las cocinas del Hospital Virgen del Camino (el da 1 comenzarn en el Hospital de Navarra y, el da 11, en la Clnica Ubarmin). En estos das, han aflorado muchas crticas por el sabor de las comidas y por los retrasos. Sin embargo, las incidencias que se han ido recogiendo apuntan a algo ms grave, a un riesgo sanitario para los pacientes de los hospitales.

La plantilla extremadamente corta de Mediterrnea de Ctering (Medicat) ha cometido errores alarmantes. Desde el lunes, se han ido registrando incidencias en los servicios de comidas que pueden calificarse como graves y que evidencian que estn tan desbordados que no pueden seguir los sistemas de Control de Puntos Crticos (APPCC) mnimos exigibles para dar de comer a enfermos. Los hechos que a continuacin se relatan han sido recogidos por el personal de Osasunbidea y, segn ha podido saber GARA, prximamente sern remitidos al Servicio de Medicina Preventiva del Departamento de Salud.

Retrasos, descontrol e higiene

Uno de los problemas ms evidentes ha sido la incapacidad de llevar la comida a su hora a los hospitalizados. La tardanza genera problemas evidentes en el caso de los diabticos (ha habido casos donde la comida y la merienda han llegado casi a las misma hora). Lo ms grave, sin embargo, es que los retrasos han obligado a modificar los tratamientos de forma generalizada. Muchos medicamentos son agresivos para el sistema digestivo y, por ello, su administracin est vinculada a la ingesta de alimentos, de tal forma que, si la comida se retrasa, la toma de las pastillas tampoco puede realizarse a la hora preceptiva. Ha habido de casos de pacientes a los que la comida les ha llegado ms de una hora y media tarde.

Adems, Medicat ha incumplido normas bsicas de higiene. En el desayuno del lunes, empleados recogieron alimentos y cajas que se haban cado al suelo y, en el servicio de comidas de ese da, algunos no usaron mascarillas. En otro servicio, trabajadores manipularon los alimentos con ropa de calle, sin usar la vestimenta adecuada. Tambin se ha constatado que un encargado valenciano (supuestamente, uno de los ms expertos y trado por Medicat para instruir a los nuevos contratados) manipul los alimentos sin usar guantes. Asimismo, han relatado que los platos salen manchados de las cocinas.

Adems de los retrasos y la falta de higiene, se est generando un gran descontrol para llevar a cada paciente su men especfico. Uno de los errores ms llamativos es que se ha servido caf a nios. Y no se trata de un error aislado. Por ejemplo, el lunes no se distingua por el color el pur de patata y el pur de patata y zanahoria, reza una de las incidencias. Asimismo, en otra nota del servicio de comidas del da 21 se afirma que los carros no tienen ningn indicativo ni seal de la planta a la que va destinado. En consecuencia, ya no es solo que no se puedan preparar mens teraputicos para patologas especficas, sino que aunque se preparen, se corre el riesgo de que no lleguen al paciente. Este extremo tambin se ha producido en un servicio de cenas, donde 19 mens llegaron por error a una planta y se quedaron en el carrito. De otra parte, tambin han denunciado que no se introdujo en el ordenador la composicin de los platos, por lo que las alergias no se pueden controlar. Conocidos estos errores administrativos, tampoco es de extraar que a un grupo de diabticos les llevaran pltanos para merendar.

La falta de recursos es la clave

El problema que parece aflorar tras estas incidencias est en el poco personal que Mediterrnea de Ctering (Medicat) est empleando. Aunque la empresa propiedad de un fondo de capital riesgo ha dispuesto unas mquinas flamantes y modernas para distribuir la comida en lnea de fro, cuenta con muy pocos trabajadores. Segn ha podido saber este peridico, hay unos 34 empleados en las cocinas de Virgen del Camino, trabajando a distintos turnos, por lo que rara (o ninguna) vez coinciden todos.

Entre 34 personas deben servir comidas a unas 400 personas, en rgimen de desayuno, merienda y cena. La comida se elabora de lunes a viernes por la maana y se ultracongela de forma inmediata. Posteriormente se recalientan en los carros que los distribuyen. Los alimentos de los fines de semana, por tanto, nunca se elaboran en el da. Adems, Medicat se vanagloria de su tecnologa de fro, capaz de conservar los alimentos cocinados hasta cinco das antes de servirlos.

Aunque la mayora de los mens (en torno al 60%) son de dieta denominada basal, comn para todos, buena parte de los mens son muy concretos, porque se adecan a las necesidades de los pacientes. Es ah donde Medicat no da abasto.

Adems de los basales, hay mens que son diferentes por patologas relativamente comunes y conocidas: mens para celacos, para diabticos, intolerantes a la lactosa, etc. Sin embargo, al tratarse de un hospital, tambin hay mens que tienen que ser absolutamente personalizados. Los ejemplos ms claros de este tipo son los mens de alrgicos o la gente que est enferma por problemas concretos (como los quemados, cuya dieta debe contener alto contenido protenico para que la piel se regenere con mayor velocidad).

La capacidad de Medicat de corregir la situacin es limitada. Por ahora, solo ha despedido a pinches a quienes culpa de los errores. Esta empresa gan un concurso ajustando los precios, por lo que su margen de ampliar los recursos manteniendo su margen de beneficio puede resultar insuficiente. A pesar de su tecnologa, la empresa est desbordada atendiendo a 400 pacientes, pero cuando asuma tambin Ubarmin y el Hospital de Navarra, deber de atender a 800. Medicat no tiene previsto ampliar sus instalaciones.

Capacidad de reaccin

Hasta ahora, con un servicio de cocinas propio del hospital, la capacidad de elaborar mens personalizados era muy alta. Hablando con fuentes internas del Complejo Hospitalario, han explicado al peridico que pacientes requeran que la comida les fuera pesada al gramo y que solo trabajadoras especializadas ejecutaban esa labor. Era un trabajo ms de secretaria que de cocinera, pues consista en pesar y anotar todo, explican.

Las necesidades de los pacientes no han variado y tampoco las peticiones. Osasunbidea tiene un servicio de nutricionistas que es el que pauta qu alimentos se deben servir a cada paciente. Este servicio hasta ahora resultaba gil. Un paciente poda, en un primer momento, tener pautado un men bsico, pero si su situacin iba a peor y se complicaba (por ejemplo, por una diarrea), exista margen para reelaborar un men ms aconsejable.

Por lgica, un servicio ms barato no puede ofrecer un servicio igual. La privatizacin de las cocinas es un recorte del gasto sanitario motivado por el hecho de que Osasunbidea no tiene dinero suficiente para pagar una alimentacin hospitalaria como la que ya tena y que, en 20 aos, no registr una sola intoxicacin. Si Osasunbidea carece de ese dinero es porque UPN no ha consignado fondos suficientes a la partida del Departamento de Salud (donde se prev un recorte del 6,3% en los presupuestos prorrogados de 2013).

En este punto, la situacin es similar a la del Servicio de Urgencias Rurales, cuyo desmantelamiento se paralizar a travs de una nueva ley (con los votos de PSN, Bildu, NaBai, I-E y Geroa Bai) que derogar el decreto emitido por UPN. El problema es que, en este caso, la privatizacin de las cocinas fue avalada por el PSN cuando gobernaba junto a Yolanda Barcina.

La lnea fra es un avance, pero bajo control pblico

La tecnologa que utiliza Medicat s supone un avance, a ojos de los expertos. Uno de los nutricionistas ms importantes de Osasunbidea, el doctor Eugenio Oria, reclam un servicio en lnea fra, que es algo habitual en los hospitales del Estado francs. Los argumentos de Oria fueron empleados posteriormente por UPN para vender la entrada de Medicat como un avance mdico. Sin embargo, fue el propio Oria una de las primeras voces autorizadas en desmarcarse de la privatizacin de las cocinas para dejarlas en manos de una empresa privada. Segn el pensamiento de Oria, el control de los mdicos sobre los alimentos de los enfermos debe ser cada vez mayor y ampliar as el potencial de la nutricin como mtodo teraputico en los hospitales.

Adems, se da la circunstancia de que Medicat es una empresa polmica. CCOO de Murcia denunci los precios abusivos que esta empresa facturaba a hospitales de esa comunidad, como bricks de leche a 4,6 euros o ts a 3,6. La alarma emitida por este sindicato, arropado por IU de Murcia, fue ms all, alertando de que Medicat facturaba comidas que finalmente no se servan.

De otra parte, el sindicato LAB, denunci que en Tutera, donde la cocina hospitalaria lleva tiempo privatizada, el incremento de los precios de cada men ha subido, ao tras ao, ms que el IPC, por lo que es un mal precedente.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130127/384819/es/La-nueva-cocina-hospital-comete-errores-que-ponen-riesgo-salud/


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