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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

Policas agredieron sexualmente y torturaron a una nia en Villatina, Medelln

Red Juvenil de Medelln
Agencia Prensa Rural


En los ltimos 3 aos la Comuna 8 de Medelln ha vivido el recrudecimiento del accionar militar de grupos armados y su confrontacin con la fuerza pblica; en el medio una poblacin empobrecida, desplazada forzadamente del campo a la ciudad, habitando barrios sin acueducto, alcantarillado, vas y equipamiento colectivo. Miles de familias que derivan el sustento del trabajo informal y en las cuales las nias y los nios, abandonan la escuela por proteger sus vidas y por falta de medios para mantenerse en el sistema escolar, ms de 100 familias afrodescendientes obligadas a desplazarse al finalizar el ao 2012, reclutamiento forzado de nias, nios y jvenes, explotacin sexual y trata de mujeres nias y jvenes; son solo algunas de las problemticas de derechos humanos que describen la grave crisis humanitaria que vive la comuna 8, agravadas por la creciente militarizacin y control social que ejerce la polica en la zona, constituyndose como responsable de la conflictividad social y armada, en contrava de sus obligaciones constitucionales en el marco del estado social y de derecho.

Los hechos violentos protagonizados por la polica el pasado 20 de enero de 2013, en contra de varias mujeres menores de 18 aos y un hombre de 16 aos, que en trminos de la convencin de los derechos de los nios (ONU) ratificada por Colombia, son nios en tanto no han alcanzado la mayora de edad; reflejan el nivel de vulnerabilidad de la poblacin en general, y en particular de la infancia y la juventud, y la encrucijada entre violencia social y violencia institucional que viven da a da en las comunas de la ciudad.

A continuacin transcribimos el relato de los hechos realizado por Amaranta (nombre ficticio) una de las nias agredida sexualmente, sometida a tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Amaranta participa con su familia, de los procesos de formacin y accin que realiza la RED JUVENIL con nias, nios y organizaciones de la Comuna 8 desde hace 3 aos.

Esta denuncia ha sido presentada ante las instancias correspondientes tanto judiciales y de control; en lo penal, administrativo y de derechos humanos.

HECHOS:

El domingo tuve una discusin con una vecina del sector la cual hacia das estaba diciendo malas cosas de m, yo le dije que por favor dejara de hablar mal de m y de mi familia, ella me dijo que si no le gustaba pues que lo arreglaran los problemas como mujeres y me tomo del pelo, agredindome y yo me defend. En ese momento llegaron policas pertenecientes a la estacin de polica de Villatina y nos separaron, pero a mi decan que me fuera para la casa, yo les dije que no, porque iba a demandar a esa mujer porque yo era menor de edad y ella tiene ms de 25 aos, los policas me decan que me fuera para la casa que dejara de joder.

Entonces como yo les reiteraba que iba a demandar ellos empezaron a estrujarme, y empezaron a pegarme, en ese momento llegaron mis dos hermanas ambas menores de edad y trataron de defenderme, ellos tambin las golpearon, y a una de ellas le dieron en la boca con la pistola del polica dejndola hinchada y con el labio fuertemente lastimado, en ese momento llego una patrulla y dijeron que me iban a meter, en ese momento llego mi mam y les dijo que por qu me iba a meter que yo era menor de edad, y un polica se bajo de la patrulla y cogi a mi mama de la nuca y la estaba asfixiando, en ese momento mi mama perdi el conocimiento y se desmayo.

Luego los policas siguieron agredindome, y a mi hermana de trece aos la golpeaban fuertemente, su novio, un joven de 16 aos se meti y le dijo a los policas que no les pegara mas, estos se fueron encima de l, golpendolo fuertemente. Ya despus de los severos golpes que nos propiciaron los policas nos montaron a m y al otro joven a la patrulla y nos llevaron a la ESTACIN DE POLICA DE VILLA TINA en el barrio CAICEDO, y cuando nos sacaron de la patrulla nos echaron espray en los ojos, a mi amigo lo separaron de mi y lo dejaron a fuera de los baos, y all pusieron a llenar unos baldes y lo golpearon fuertemente, con puos y pata, y a m cuando me bajaron de la patrulla y despus de echarme un espray picante en la cara me dejaron en una mesa, y all empezaron a pegarme, bajndome los pantalones y me pegaron en las nalgas, yo gritaba y lloraba, y ellos me decan que era una perra, que me callara, que si mi mama no me reprenda ellos si lo haran, y que yo como perra deba estar en el centro putiando, y me hicieron araazos por los lados de la nuca, como yo no me dejaba coger ellos trataban de ahorcarme y me decan que no me pusiera de sapa, porque resultaba picada, luego me cogieron del pelo y me pegaron cachetadas, despus me llevaron donde mi amigo, y nos pegaron a los dos, y nos seguan echando espray, despus de pegarnos nos echaron agua en la cara y decan que para que nos ardiera mas la cara y luego un polica cogi un balde lleno de orines y nos lo echo encima y seguan diciendo que nos quedarnos callados que ramos unas bolas de mugre. Despus de esto llego otro polica y con una trapera me pego. En mi cuerpo tengo los moretones, y heridas de las botas que los policas usan y con las cuales me pegaron, adems de los araazos que me propiciaron los agentes de la polica. A mi amigo le reventaron la nariz, y le propiciaron un esguince en el tobillo producto de las patadas.

Hasta aqu el relato de Amaranta.

Narra la madre de Amaranta que ella llego con las otras madres en busca de sus hijas e hijo y les solicitaron a los agentes de polica sus identificaciones, estos se las taparon y les dijeron que los detenidos estaban bien; argumentos que no respondan a la verdad, pues al momento de recibirlos comprobaron el grave dao que presentaban sus cuerpos, incluso Amaranta y su compaero de retencin con dificultades para caminar. Al salir de la estacin los policas como es parte de su protocolo, les pidieron que firmaran un acta de no maltrato, documento que las madres objetaron firmar pues era evidente el grave dao que haban sufrido sus hijos menores de edad. Las madres llevaron a Amaranta, y al joven de 16 aos a un centro mdico, en el cual les atendieron las heridas propiciadas por la fuerza pblica y posteriormente se dirigieron a medicina legal en donde les indicaron una incapacidad de 15 y 8 das respectivamente.

Hasta aqu la narracin de los hechos.

Ante estos hechos que no son actos aislados en la actuacin de la polica, sino por el contrario, son actuaciones sistemticas e histricas en contra de la poblacin empobrecida, de las nias, los nios y los jvenes, que reflejan el carcter militar y represor del estado como nico mtodo para afrontar la conflictividad social; La Red Juvenil, organizacin Antimilitarista y Feminista, con ms de 20 aos de accionar poltico, hace responsable por los hechos sucedidos al gobierno de la ciudad, a sus autoridades civiles y de polica y denuncia nacional e internacionalmente que:

El gobierno local y la fuerza pblica han fracasado en la garanta de los derechos humanos y las libertades de la poblacin, asumiendo acciones militares, de fuerza y criminalizacin de cualquier alteracin social, como excusa y justificacin de su presencia en la zona, ante la ineficacia para frenar la conflictividad armada que vive la comuna 8,

El control social y militar de la ciudad, solo ha incrementado el conflicto y se ha convertido en un factor de agravamiento de la situacin de nias y nios, que desarrollan sus vidas entre la violencia estatal y el reclutamiento forzado de las bandas armadas,

Las agresiones narradas en esta denuncia en el caso de las mujeres tienen una marcada connotacin sexual, constitutiva de una violacin a los derechos humanos de las mujeres consagrados en tratados internacionales. La presencia de la polica en los barrios de la ciudad en una amenaza constante para las mujeres nias y jvenes, sus agentes reproducen en el accionar el sexismo, el machismo y la discriminacin histrica de esta institucin en contra de las mujeres, quienes son denigradas y tratadas como objetos.

Esta violencia estatal tiene por objeto reprimir a las mujeres enviando el mensaje de que a las mujeres el espacio pblico no nos pertenece, nuestro cuerpo no nos pertenece, con cada golpe se escribe: te castigo, castigo tu cuerpo para castigar a todas las mujeres. Esta violencia estatal viola tratados y convenciones internacionales suscritas por el estado colombiano.

La brutalidad policiaca es una constante en los territorios de mayor conflictividad en la ciudad, que goza de invisibilidad e impunidad .Las autoridades no la previenen, no la investigan ni sancionan a los responsables, pues se acta por fuera del marco legal con la excusa de garantizar la seguridad y el orden, a la vez que mantienen una poltica de ciudad vitrina, donde no pasa nada, donde la seguridad es una ficcin construida en militarizacin y la propaganda oficial.

Finalmente hacemos responsable a las autoridades locales en cabeza del alcalde y el comandante de la polica de la ciudad, de la vida e integridad de las personas que han realizado esta denuncia, quienes fueron claramente amenazadas por los agentes de la estacin de polica de Villatina, les instamos a proteger los derechos de las vctimas, como es su obligacin constitucional y a colaborar en las investigaciones pertinentes contra los responsables denunciados.

Convocamos a las organizaciones a dirigir sus pronunciamientos de solidaridad con las personas agredidas al correo electrnico:

[email protected]

Fuente: http://prensarural.org/spip/spip.php?article10101


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