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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

Mal
Las heridas visibles e invisibles

Jos Naranjo
Guin Guin Bali


A Fatoumata Kampo la guerra se le llev tres hijos. Ni les dispararon ni les cay una bomba encima, no, se ahogaron en el ro. Tenan entre ocho y doce aos. Fatoumata, Ousmane y Khadiya, se llamaban.

Cuando empezaron a caer proyectiles sobre konna desde todos lados y el ruido de las explosiones no dejaba ni pensar, cogi a sus cinco hijos y se subi a una pequea piragua para cruzar al otro lado, para ponerse a salvo. Pero eran demasiados y la pinaza volc. Fatoumata logr salvar al beb que llevaba consigo. Los otros tres no saban nadar y murieron en medio de aquel revuelo gigante de brazos y piernas que se agitaban por mantenerse a flote.

Konna es uno de esos pueblos de Mal donde la mayor parte de las casas estn hechas de barro. En una de ellas, cerca de una mezquita y una pequea escuela de bancos de madera, hay un cadver calcinado. All yace, con las sandalias al lado como si se las hubiera quitado de manera meticulosa y las hubiera dejado listas para salir corriendo. Segn cuentan, se trata de un yihadista, uno de esos barbudos que hace dos semanas entr en el pueblo y que result herido en la batalla. Buscando refugio, lleg hasta all y all muri de sus heridas. Das despus, cuando ya empezaba a aparecer la gusanera, un vecino decidi pegarle fuego.

Este es hoy el paisaje de Konna. Tumbas annimas a las afueras, fosas comunes donde fueron enterrados, a toda prisa, decenas de soldados, casas quemadas, asaeteadas por los disparos, la prefectura en ruinas y donde antes estaban las usinas del puerto fluvial ahora solo queda un enorme crter causado por el impacto de una bomba. Y unos cuantos 4x4 dotados de metralletas calcinados en los badenes. Este es el pueblo donde los yihadistas que controlan el norte sufrieron su primera derrota, el lugar donde fueron frenados en seco, el estreno en esta guerra de la Aviacin francesa.

La vida empieza a coger su rumbo de nuevo. En el mercado, donde vuelve a circular la mercanca, el veterinario Ibrahima Ba recuerda cmo empez todo el jueves 10 de enero. Llegaron gritando Al es grande en sus pick ups y le dijeron a la poblacin que se quedara tranquila, que todo el mundo permaneciera en casa, que no tenan nada que temer. Algunos eran malienses, pero muchos no, slo hablaban rabe. El maestro Yaya Traor asegura que los soldados intentaron hacerle frente, pero pronto se dieron cuenta de su inferioridad. Muchos se quitaron el uniforme y se refugiaron entre la poblacin, yo mismo tuve a dos acogidos en mi casa, explica.

Al da siguiente por la maana, el viernes 11, empezaron los bombardeos de los helicpteros franceses. Los barbudos haban ocupado la Prefectura y algunas construcciones del pequeo puerto fluvial, que hoy estn destruidas. Fue terrible, todo muy violento, pero acab pronto. Murieron decenas de soldados y de yihadistas, pero en menos de 24 horas se consigui expulsarlos, asegura Traor. Los soldados malienses y las fuerzas especiales francesas acabaron el trabajo sobre el terreno.

Quince das despus y pese a la limpieza a la que han sometido al pueblo, los rastros de la batalla siguen estando ah, en las calles y en el corazn de Konna.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=3400


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