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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

Grecia, hoy de rodillas, debe ser el contra-modelo absoluto para Tnez, pas en algunos aspectos comparable y que parece que siga la misma va sin salida de Grecia
Grecia-Tnez, dos pequeos pases en revolucin permanente

Hamadi Aouina
Kapitalis

Traducido del frances para Rebelin por Carmen Garca Flores


Hay un cierto olor particular en Atenas desde el comienzo del segundo invierno de la era de los Memorandos: el olor de la madera que arde en las chimeneas y el de las sartenes que han reemplazado por todas partes la calefaccin de fuel, desde ese momento prohibitivas. El resultado: por la tarde la ciudad est envuelta en una especie de capa de niebla a la que acompaa el olor acre de la combustin.

Tal es la imagen con la que Stathis Kouvlakis, universitario y miembro de Syriza, una formacin de la izquierda radical griega, comienza una pequea nota que circula por la red.

Y qu son los Memorandos ? Nada menos que los dictados que impone la Troika ( Comisin europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para que Grecia pague sus deudas contratadas durante los aos de fastos, en la poca de la especulacin de la vivienda y todo un abanico de montajes bancarios que dispar al pas a una tasa de crecimiento superior a la media europea.

Los encargados de la maniobra, en esa poca, fueron los bancos alemanes y franceses que se lucraron a costa de los griegos, pero tambin a costa de los espaoles (y sus ciudades balnearios fantasmas reservadas a los ricos inversores occidentales), y de los portugueses que bebieron el mismo cliz.

Los negocios dieron alas a los griegos, quienes organizaron los Juegos Olmpicos, y permitieron a Atenas ponerse al nivel de una verdadera metrpolis europea. Esto suceda en el siglo pasado...

Aos de fastos y de especulaciones

Eran los aos de fastos antes de la crisis del ao 2008, provocada por otra especulacin que se parece a un serial-killer :   la   de las subprimes americanas. Pero volvamos a Grecia.

A este ritmo, se podra, sin embargo, suponer que los muros se cubriran rpidamente de holln, y que Atenas se parecera al Pars o al Londres de los aos treinta, en este aspecto solamente. Otro resultado (igual de desastroso para el medio ambiente): los bosques (o lo que queda de ellos) han sido devastados de manera salvaje, como durante la Ocupacin; incluso los olivares, lo que no se haba producido nunca, incluso durante la Ocupacin. Efecto raro de este nuevo modo de calefaccin en el paisaje urbano: por todas partes, en los bordillos de las aceras o en los solares desocupados, se encuentran puestos o tenderetes donde venden madera para la calefaccin por todas partes, y que en otro tiempo fueron puntos de venta de plantas de interior. Las calles, la mayor parte del tiempo vacas y mal iluminadas, toman una vago aspecto casi rural.

Y mientras tanto el pas ha conocido una recesin que ha alcanzado la impresionante cifra del 25%, un paro del 33%, para una poblacin equivalente a nuestro Tnez, y, agrrense fuerte: un 60% de la juventud est sin empleo.

Atenas adquiere el aspecto de una ciudad fantasma, con cerca de la mitad de sus pequeos comercios que han tenido que echar el cierre definitivamente al producirse una serie de quiebras en cascada.

Los hospitales y los colegios estn en un estado de deterioro avanzado y sus alumnos se desploman en plena clase porque no tienen nada para desayunar.

El comercio del oro

El nico comercio que parece prosperar en Atenas, aparte del de la madera para la calefaccin, es el del oro. Son los nicos letreros nuevos, peripuestos y agresivos, en unas calles en las que cerca de la mitad de sus comercios han tenido que cerrar. A los pobres, ms exactamente, a los pauprrimos, se les invita a deshacerse de las alhajas de familia y otros enseres con una facilidad pasmosa. Pero este comercio est tambin al acecho de otros emplazamientos: As, la cadena Carrefour lo ha instalado en algunos supermercados, justo al lado de los cajeros, restableciendo as en parte la funcin del oro como medio de pago. Jacques Sapir calcula que al menos un tercio de la economa griega est fuera del cambio monetario (trueque, economa de subsistencia, etc.)

Hay que recordar que este resultado se ha obtenido por la conminacin de los acreedores por ver sus deudas liquidadas ante cualquier otro gasto til para el pas. Y he aqu a Grecia obligada a pedir prstamos a los bancos franco-alemanes, entre otros, con unos intereses de usura debido a la degradacin de su calificacin soberana llevada a cabo por las famosas agencias internacionales de calificacin, para pagar a los mismos bancos. A pesar de que los bancos alemanes pueden pedir prestado, a su vez, a un inters reducido ante el mercado financiero por el simple hecho de la buena sostenibilidad de la economa alemana obtenida por una gigantesca estafa demostrada de manera minuciosa por un informe redactado por las asociaciones Attac y la Fondation Copernic ( En finir avec la comptitivit ) que se puede consultar en sus respectivos portales de internet.

A quin aprovecha el crimen?

La ratio de la deuda griega ha escalado del 120% del PIB en 2010 al 180% en 2012. A quin aprovecha el crimen?

Se asiste de pronto a un verdadero xodo de una parte de la lite griega.

La poblacin ha tenido que reinventarse el sistema de cmo aparselas.

Statis Kouvlakis nos cuenta la historia de una amiga que trabaja en un gabinete de notara desde hace mucho tiempo y vive sola con su hijo de 19 aos. Su jefe ha visto disminuir el nmero de sus casos a las tres cuartas partes. l se ha negado a disminuirle el salario, pero le redujo la jornada a tiempo parcial. Ella intenta sobrevivir con 500 euros al mes. [Me cuenta] cmo lleva adelante su casa con la ayuda de los militantes de DEI de su barrio. Se las agencia para poder ir en metro sin tique, recuperando los tiques vlidos de los viajeros que salen de la estacin (todos los tiques son vlidos durante 90 minutos por un trayecto en la misma direccin). Como su hijo, que ha intentado pasar en junio las pruebas de acceso a Bellas Artes (sin clases de preparacin, prohibitivas).

La situacin griega esboza lo que est sucediendo en Espaa, en Portugal y ms al norte, en Irlanda.

Grecia tambin puede mostrar cul ser nuestro futuro prximo en Tnez si seguimos con esas mezquinas querellas alrededor de continentes constitucionales, olvidando el contenido social de las urgencias por satisfacer en materia del reparto de la riqueza.

Una lgica en suma nula

El gobierno socialista francs ha anunciado el 6 de noviembre, una rebaja veinte mil millones en impuestos a las empresas, al servicio de un rebrote de la competitividad.

Para compensar en parte esta medida, el IVA ser aumentado globalmente para generar siete mil millones de euros de nuevos ingresos (las tasas del 19%, 7% y 5% pasarn al 20% 10% y 5%!). El resto de las medidas deber ser financiado por los recortes en el gasto pblico.

Michel Husson, economista, miembro de la fundacin Copernic y del consejo cientfico de Attac, anticipa la ineficacia de esta poltica de reactivacin por la oferta, en un contexto de recesin econmica que reduce la demanda. Para l, los numerosos informes que recomiendan el famoso choque de competitividad ponen por delante elementos de competitividad cualitativa en trminos de investigacin, innovacin, especializacin, etc.

Noche a 12 euros

Escuchamos la misma msica entre nuestros responsables tunecinos, quienes tararean lo que les soplan al odo, olvidando el contexto de recesin que golpea de frente a Europa. Nos hablan de exportaciones incluso hacia la misma Europa y de campaas de sensibilizacin turstica junto a estos mismos europeos sin dinero; y as encontramos noches a 12 euros en temporada baja (el precio de una entrada de cine en Pars o de un simple plato fuerte en un bistrot elegante en la misma capital). Este precio incluye el transporte terrestre, un desayuno pantagrulico, una cena rabelaisiana, una habitacin de hotel climatizada segn la estacin, duchas maana y noche, y un personal que sufre a pies juntillas las burlas de los turistas que exigen limpieza, un buen servicio o se quejan por la falta de verduras y frutas que no son de temporada; los franceses se han ganado a lo largo del tiempo la pompa del prototipo del turista grun (s bien de qu hablo porque durante mi juventud ejerc el oficio durante un ao).

Privatizar la Acropolis

Ya solo queda un caf en Omonoia. El caf Non, inmortalizado por un clebre dptico de Yannis Tsarouhis, oculta bajo cajas sucias su interior decrpito, y no obstante de categora. La antigua pastelera-lechera Alexandros () transformada despus en una panadera que formaba parte de una cadena, alberga hoy al Monte de Piedad. Diariamente los peridicos publican nuevas listas de bienes pblicos propuestos para la privatizacin. Se ha hablado de evacuar las islas de menos de 150 habitantes, una docena, y trasladar su poblacin, oficialmente para poder economizar. En realidad, el Memorandum prev la venta de todas las islas deshabitadas. Prev igualmente el embargo de la totalidad de los bienes pblicos, sin ninguna restriccin, en caso de no hacer frente a la deuda. El lema del Bild Zeitung de privatizar la Acrpolis va a suceder.

La competitividad: un callejn sin salida

No es este el resultado que nos disea Ennahda y su programa contenido en cada letra en la reforma del cdigo de inversiones desarrollado por Riadh Bettab, ministro de Industria, cuyo contenido hemos desmenuzado aqu mismo (ver, en el Kapitalis del 17 de diciembre de 2012, nuestra tribuna Riadh Bettaeb y la capitulacin del Estado borrico http://www.kapitalis.com/tribune/13420-tunisie-riadh-bettaieb-et-la-capitulation-de-l-etat-bourricot.html).

Ms que focalizarse en el coste del trabajo mejor sera interesarse en el del capital. En el espacio de doce aos la parte de los ingresos distribuidos por las sociedades no financieras duplic prcticamente su excedente bruto de explotacin (EBE), y casi ha doblado su valor aadido bruto (VAB), desbaratando pues el recorte antes/despus de la crisis, al punto de absorber ms de 4/5 de su EBE, escriben los autores del informe Attac/Copernic. Crisis o no crisis, la parte cada vez de ms peso que las empresas eligen para distribuir a los propietarios del capital, debilita su capacidad para hacer frente a todos los aspectos de la competitividad.

No caer de sorpresa que Attac y la Fundacin Copernic preconicen abandonar la lgica misma de la competitividad, esta va sin salida, econmicamente absurda y socialmente destructiva, y proponen otro modelo de desarrollo que rompe con la defensa del consumidor.

La imaginacin al poder

La imaginacin hoy en da consiste en removilizar a los y a las que hicieron caer a Ben Al y su banda en torno a la socializacin del sector financiero, que amenaza con hundirse, en un solo sector bancario nacional volcado hacia la realizacin de objetivos de la revolucin en el campo de la educacin y de la enseanza para terminar con el modelo anglo-americano de la hiperespecializacin.

Esta educacin abolir los trmites encaminados a la formacin de pillos de las finanzas, el comercio y los espejismos de la publicidad. Privilegiar las humanidades para todos y tambin dar prioridad a las formaciones polivalentes encaminadas a la autosuficiencia alimentaria (ecologa agraria), el control de la energa y las energas renovables, el control de nuestra riqueza hdrica para salvaguardarla como a la nia de nuestros ojos, las tecnologas de saneamiento de las aguas residuales y su reutilizacin, las tecnologas del reciclaje de deshechos, las tecnologas punta de la construccin colectiva (opuesta a la anarqua urbana actual) basada en los materiales que estn a nuestro alcance, acumulando las ventajas de la ecoarquitectura (nuestro saber tradicional de construccin con arcilla unido a la aplicacin de las tcnicas ms avanzadas, como en Australia y California), la puesta a punto del transporte colectivo (opuesto al sempiterno coche individual) con una red completa de vas frreas, dando salida a las antiguas lneas abandonadas por los sucesivos poderes.

Esta educacin revolucionaria dar de nuevo toda licencia a la enseanza de las artes (hoy en da aletargada). Hace falta que los de abajo tomen de nuevo la palabra y se movilicen para que estas grandes lneas se transformen en un programa social de transformacin real.

Esta es la imaginacin en respuesta a los que de antemano nos harn malos sortilegios... al diablo no le quedar ms que reposar.

Hamadi Aouina es miembro del Frente Popular, fundador del Comit de solidaridad con Sidi Bouzid (19 deciembre 2010).

Fuente: http://www.kapitalis.com/index.php?option=com_content&view=article&id=14017%3Agrece-tunisie-deux-petits-pays-en-revolution-permanente&catid=68%3Atribune&Itemid=729



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