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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

Estn condenados los tuaregs?

Rachid Raha
Gara


Hace un ao que los revolucionarios tuaregs del MNLA entraron en escena para liberar su territorio, Azawad. Lograron expulsar a los ocupantes militares malienses, pero no vencer a los terroristas y a los islamistas tuaregs de Ansar al-Dine.

El conflicto en el norte de Mali es complejo. No es solo una lucha a muerte entre separatistas o autonomistas tuaregs, entre terroristas yihadistas o militares corrompidos del Estado de Mali, apoyados por Francia y ciertos estados africanos. Hay otros actores que mueven ficha desde sus despachos climatizados lejos de ese territorio infernal que es el Sahel con sus temperaturas insoportables.

Los tuaregs, con sus compatriotas maures, sonrhas y peul, aspiraban a un nuevo Estado independiente en frica, democrtico y laico en el inmenso desierto del Sahara, como lo hicieron los eritreos y los sudaneses del sur. Luego admitieron el principio de la autonoma de Azawad en un Estado federal.

Se podra pensar que tendran la simpata y el apoyo de la opinin pblica mundial y el aval de la comunidad internacional y de Occidente por haber osado a levantarse contra las dictaduras y el orden establecido en esta primavera democrtica de los pueblos de frica del Norte, iniciada por la revolucin tunecina del jazmn y seguida por los egipcios, libios, sirios...

Desgraciadamente no se ha hecho lo mismo con los tuaregs. Han sido aislados y objeto de una flagrante campaa de desinformacin desde los medios franceses. Peor, su revolucin ha sido hurtada por los grupos salafistas, sostenidos por Argelia y el dinero de Qatar.

La cuestin a desentraar es por qu los dos estados que a priori temen ms la pujanza del terrorismo de Al Qaeda del Magreb Islmico, que tienen ciudadanos secuestrados por el grupo y que tienen enormes intereses econmicos en la regin, a saber, Argelia y Francia, han dejado a los tuaregs abandonados ante el peligro yihadista.

La respuesta es que estos dos estados priorizan sus intereses a los de los derechos humanos, incluido el derecho de los pueblos a la autodeterminacin. Durante la revolucin libia del 17 de febrero, el Estado francs se aline con los derechos del pueblo libio por encima de sus intereses econmicos y los de sus multinacionales, como la petrolera Total, pero ha cambiado diametralmente de actitud cuando se trata de Azawad.

Nuestros hermanos imazighen, los hombres azules, que han consagrado la libertad religiosa, no solo se enfrentan a grupos salafistas. Tienen enfrente a grupos terroristas sutilmente manipulados por los servicios secretos militares argeli- nos, y cuyos dirigentes estn bien protegidos en las instalaciones de la DSR en Argel. Los generales argelinos que confiscaron el poder consideran que el peligro para sus intereses viene ms del sur, desde el territorio tuareg, que de la regin de la Kabilia bereber.

La DSR argelina, dirigida por los generales Mohamed Tawfik Medien e Smail Lamari, no quieren ni or hablar de un Estado tuareg independiente, ni siquiera de una simple autonoma en su frontera sur. Por qu los acuerdos entre la rebelin tuareg y las autoridades de Mali, bajo la supervisin de Argel, fracasaron estrepitosamente? La primera razn es que un Azawad estable, bajo soberana de Mali o independiente, permitira la explotacin petrolera de yacimientos que estn a uno y otro lado de la frontera, siempre en territorio tuareg, aunque sea en el sur de Argelia.

La segunda razn es que Argelia, que defiende al Frente Polisario, est obsesionada por un corredor hacia el Atlntico de sus exportaciones petroleras y gaseras. Y, a falta de una resolucin de la cuestin del Sahara Occidental y del muro de separacin erigido por Marruecos, los generales argelinos planean un itinerario alternativo que atravesara el norte de Mali y Mauritania. Es por ello que grupos del AQMI argelino han intentado desestabilizar el frgil Estado mauritano. Para Argelia este podra ser el segundo Estado a caer en sus manos tras el Estado Islmico de Azawad, donde los salafistas no han perdido un minuto para aplicar estrictamente la ley islmica.

La DSR no solo financia, aconseja e informa a sus mercenarios salafistas del Sahel, sino que les suministra tropas de refuerzo recrutndolas en los campos saharauis de Tinduf, al igual que hicieron con los mercenarios de Gadafi. Todo para evitar que el MNLA recupere Tombuct, Gao y Kidal.

No es la primera vez en que la DSR se implica en juegos sucios. Fue el caso del atentado contra el hotel Atlas Asni de Marraquech, en 1994, obra de los servicios secretos argelinos, segn confirm su exagente Karim Moulay, hoy en Inglaterra.

La DSR estara detrs del asesinato de siete monjes en Tibirine en 1996, o en el del clebre cantante amazigh kabileo Matoub Lounes. Hassan Hattab, antiguo jefe del Grupo Salafista para la Predicacin y el Combate (GSPC) y protegido por Argelia, tendra muchas cosas que aclarar sobre esta muerte, que el rgimen argelino utiliz para dividir a la Kabilia.

Si Argelia tuviera verdadero inters en destruir a estos grupos terroristas en el Sahel, le bastara con cerrar el grifo de combustible y gasoil controlando su bombeo en Tamanrasset!

El otro frente ante el que se topa el MNLA es la multinacional Areva. Esta, que tiene una gran influencia sobre los gobiernos franceses, sean de derecha o de izquierda, acaba de destinar 1.500 millones de euros para explotar una nueva mina de uranio, que servira para suministrar a casi la totalidad de las centrales nucleares francesas, a 100 kilmetros de Azawad.

A fin de cuentas, Areva lustra sus negocios con la sangre y el hambre de los tuaregs y enciende las lmparas y las calefacciones francesas con la explotacin de sus recursos naturales.

Areva ha puesto toda la carne en el asador ante el Gobierno francs y esa es probablemente la razn que ha conducido al presidente Hollande a lanzar su guerra. Insiste en que no hay detrs ningn inters. Entonces, por qu no ha intervenido en Siria y tiene tanta prisa para hacerlo en Azawad?

El presidente francs ignora que los nicos que podran asegurar sus intereses en Mali y, por extensin, en Nger, son los rebeldes del MNLA que dirige Bilal Ag Cherif, y que se ha desplazado recientemente a Pars sin ser recibido. Pero estos intereses franceses deben pasar por el reconocimiento del Estado de Azawad y del derecho a la autodeterminacin del pueblo tuareg, en suspenso desde hace ms de medio siglo. Desgraciadamente, Francfrica sigue ah.

En definitiva, y como dije en mi carta abierta al presidente americano, para terminar de una vez por todas con los grupos terroristas en Azawad y en el Sahel (y en la misma Argelia), hace falta una investigacin internacional urgente sobre el juego sucio de los servicios secretos argelinos y llevar ante los tribunales a todos los responsables de los crmenes de la DSR, incluido sin duda el de In Amanas, y que acaba de acrecentar la cifra de vctimas.

Rachid Raha es Presidente de la Fundacin Montgomery Hart de Estudios Imazighen

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130124/384205/es/Estan-condenados-tuaregs



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