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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2013

Sntesis incongruente

Ral Prada Alcoreza
Rebelin


 

 

 

Gilles Deleuze frente a la sntesis dialctica de Hegel, que supera las contradicciones en una unidad tensa, opone una sntesis disyuntiva, que plantea una sntesis que no supera las contradicciones sino que las mantiene en el pluralismo del acontecimiento, entonces se trata de una composicin dinmica de la multiplicidad de las singularidades. De manera muy distinta a estas opciones, podramos interpretar que como se propone otra forma de sntesis en los trece pilares diseados por el gobierno, como parte de su programa estratgico hasta el 2025. Esta forma de sntesis la vamos a llamar sntesis incongruente; usamos este nombre pues se intenta una sntesis poltica no tanto de contradicciones como de temas y tpicos incongruentes. Algo as como se buscara hacer polticamente congruente lo incongruente; cosa que parece slo se puede lograr en el discurso poltico. Por ejemplo, tratar de sintetizar progreso y madre tierra, la concepcin de desarrollista con la cosmovisiones indgenas. La ideologa del progreso y la comprensin de la madre tierra son incongruentes, como el agua y el aceite; sin embargo, los trece pilares del gobierno buscan polticamente hacerlas congruentes. Esto slo puede hacerlo el discurso poltico, que no responde a la lgica, sino al inters de asociar lo incompatible para cumplir con los desafos de la coyuntura. Cuando ocurre esto en el discurso, en la prctica, uno de los componentes incongruentes se impone efectivamente, en tanto que el otro componente se mantiene en el imaginario, como un fantasma que justifica la realizacin de su verdugo. El cuadro es el siguiente: la victoria efectiva de lo opuesto se festeja sobre el cadver de la vctima; adems se legitima esta victoria a nombre de la misma vctima. A lo largo de las dos gestiones de gobierno, sobre todo despus de aprobada la Constitucin, se ha buscado realizar esta sntesis incongruente. La historia es dramtica; en lo que respecta a la conjuncin poltica de la ideologa desarrollista y las cosmovisiones indgenas, de la ideologa del progreso y la defensa de la madre tierra, se tuvo que asistir al lgubre canto del vencedor, la ideologa desarrollista y la ilusin del progreso, pisando el cadver de las vctimas, las cosmovisiones indgenas y la madre tierra.

Cmo se puede interpretar del quinto al noveno pilar? Qu se entiende por soberana comunitaria financiera sin servilismo al capitalismo financiero? Disgregando y analizando cada uno de los conceptos integrantes del enunciado soberana comunitaria financiera, tenemos: Soberana, concepto de legitimacin del poder; en el caso de la democracia, legitimacin del Estado-nacin a nombre del pueblo, el portador de la soberana. Comunitario (a), concepto referido a la condicin social de lo comn, a lo que es comn, en trminos de posesin y de goce, tambin de acceso, de los bienes comunes. Financiero (a), concepto referido al dominio del capital virtual sobre el capital industrial y el capital comercial, dada en la ltima fase del ciclo capitalista. Ahora bien, cmo podemos reunir estos tres conceptos dismiles en un enunciado como si no explotaran al juntarlos? La comunidad indgena no requiere legitimacin, es potencia social; la legitimacin la requiere el poder; en la repblica la soberana es la legitimacin del Estado-nacin. El sistema financiero es, en esencia, especulativo; valoriza el dinero de manera especulativa. No se trata de una valorizacin efectuada en la produccin. Cmo puede darse una soberana comunitaria financiera, adems sin servilismo al capitalismo financiero?

Lo financiero es propio del capitalismo, el sistema financiero se da como operador principal de los circuitos del capital. Cmo puede darse un sistema financiero comunitario, que adems no sea capitalista? Hasta donde se sabe, las comunidades ancestrales de Abya Yala no se movan por un sistema financiero, sino por sistemas, si se puede hablar as, de complementariedades y reciprocidades, por el manejo, la administracin de cdigos de los circuitos y recorridos del don, lo que se llama la plusvala de cdigo. Es esto lo que sugiere el quinto pilar? No, pues lo que propone es seguir movindose en el sistema financiero internacional, empero, que nos imaginemos que podemos ser soberanos cuando, en realidad, somos sometidos a los dictmenes del orden mundial financiero. Este pilar no es otra cosa que una anestesia.

Otro enunciado parecido es el del sexto pilar, que propone soberana productiva con diversificacin y desarrollo integral sin la dictadura del mercado capitalista. Esta vez el concepto de soberana se usa en sentido econmico, en sentido productivo. Hasta donde podemos entender, se propone un modelo productivo soberano, no dependiente. La clave de este modelo estara en la diversificacin de la economa y en el desarrollo integral, que adems no debe estar sometido a la dictadura capitalista. Cmo puede haber un modelo econmico soberano, comprendiendo ahora el trmino soberana como autonoma, independencia, si se propone para realizarla la figura de desarrollo integral? El desarrollo integral no es ms que una de las versiones del paradigma general del desarrollo; concepto este que responde a la lectura moderna del desenvolvimiento capitalista; itinerario concebido en la perspectiva del evolucionismo social. El desarrollo integral quiere decir que todas las piezas del rompecabezas se integran armoniosamente; esto es lo que ha ocurrido en la historia de la expansin, hegemona y dominacin del sistema-mundo capitalista. Ha integrado las piezas bajo la irradiacin de su hegemona y dominacin. Aunque el discurso gubernamental de desarrollo integral incorpore la armona con la madre tierra y la nocin del vivir bien, como lo ha hecho en su Ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien impuesta; esta incorporacin produce la colonizacin de la madre tierra y el vivir bien por la ideologa desarrollista.

El sptimo pilar plantea soberana sobre nuestros recursos naturales con la nacionalizacin y comercializacin en armona y equilibrio con la madre tierra. Qu quiere decir este enunciado? control y dominio propio de nuestros recursos naturales; pero de quin. La Constitucin establece que el propietario de los recursos naturales es el pueblo boliviano, ya no es el Estado; esta macro-institucin es solo administradora de los intereses del pueblo boliviano. El que decide lo que se hace es el pueblo boliviano. Para esto se requiere consultarle lo que se va hacer. Los gobernantes no pueden decidir por s solos sobre el destino de los recursos naturales. Para qu es este control y dominio del pueblo? Con que objeto? Explotacin extractivita para alimentar la vorgine del capitalismo? La Constitucin es clara al respecto, los recursos naturales no son mercantilizables, son bienes destinados al vivir bien. Adems la Constitucin prohbe exportar materias primas. Son estas condiciones constitucionales las que deben quedar en claro. El sptimo pilar no dice esto, oculta estas condiciones, que son mandados, de la Constitucin, para esconder lo que efectivamente se hace, se sigue la ruta del modelo colonial extractivita del capitalismo dependiente. Esta ruta no es el recorrido de la soberana. Se le aade al enunciado con la nacionalizacin y comercializacin. Qu se quiere decir con esto? Se est avalando precisamente lo que no permite la Constitucin; una nacionalizacin parcial, inconcluso, que adems, se ha encaminado hacia la desnacionalizacin, con la firma y la legitimacin de los contratos de operaciones, que entregan el control tcnico de la explotacin de los hidrocarburos a las empresas trasnacionales. Por otra parte, el enunciado avala la comercializacin de los recursos naturales en condiciones de materias primas. Como se puede ver, este pilar, en realidad, desacata los mandatos constitucionales. Esta entrega al modelo extractivista se encubre con la demaggica culminacin de la frase que dice en equilibrio y armona con la madre tierra. Se nombra a la vctima, la madre tierra, para justificar el atentado que se ejerce contra ella, en contra de los derechos de los seres de la madre tierra.

Como se puede ver, en los pilares estratgicos del gobierno hasta el 2025 se expresan las profundas contradicciones del proceso de cambio, la ensanchada distancia del gobierno respecto a la Constitucin, a la madre tierra y al vivir bien. Se emiten estos enunciados incongruentes sin tener mucha consciencia de lo que se dice; es ms, parece que se cree en lo que se dice, considerndolo una garanta de cumplimiento con el proceso y la Constitucin, cuando efectivamente se ocasiona el distanciamiento respecto a ambos acontecimientos histrico-polticos; el proceso, como acontecimiento histrico abierto por la movilizacin prolongada indgena y popular; la Constitucin, como acontecimiento poltico. Qu papel juega, en este caso, el discurso poltico? No es un dispositivo de accin, menos de accin transformadora; es un dispositivo ideolgico de encubrimiento, un dispositivo ideolgico que aparece como espejismo en el desierto capitalista, la aparicin de la ilusin que engaa al caminante exhausto y lo empuja a seguir adelante, hacia su propia periclitacin.

El octavo pilar dice: Soberana alimentaria [1] a travs de la construccin del saber alimentarse para vivir bien. La soberana alimentaria sugiere una autodeterminacin alimentaria; esto implica fortalecer la produccin campesina y comunitaria de alimentos, recuperando semillas y variedades, en peligro de extincin o ya desaparecidas, lo que a su vez significa recuperar saberes locales y tecnologas tradicionales. Oponerse a las semillas transgnicas, monopolizadas por ocho o nueve empresas trasnacionales. El antecedente de la Ley de Revolucin Productiva, donde se introducen dos artculos que avalan la introduccin de transgnicos, muestra el camino optado por el gobierno, ms an cuando ha comenzado hacer insinuaciones, apoyando la versin de los empresarios agroindustriales y soyeros, de que los transgnicos garantizan la soberana alimentaria. Saben lo que dicen? El concepto de soberana alimentaria se opone precisamente a la incorporacin de los transgnicos a la agricultura, recupera los modos de produccin propios y locales, defendiendo la autonoma y la independencia de los productores campesinos y comunitarios. Se aade a la frase a travs de la construccin del saber alimentarse para el vivir bien. El saber alimentarse tiene que ver con el vivir bien, forma parte de la composicin vivencial, de los habitus, si podemos hablar as, del vivir bien. Definido, por las resoluciones de la Conferencia Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climtico y los Derechos de la Madre Tierra (Tiquipaya-Cochabamba), como modelo alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo. Estas resoluciones son vinculantes para Bolivia y los pases del Alba, firmantes de las resoluciones; empero nadie las cumple. Entonces, Por qu se habla del vivir bien si no se cumplen con sus postulados? El vivir bien es un trmino legitimador en el discurso gubernamental? Se habla del vivir bien para decir que se comparte la cosmovisin indgena del suma qamaa y el suma kausay, aunque, en la prctica, se haga todo lo contrario?

El noveno pilar se propone soberana ambiental con desarrollo integral respetando los derechos de la madre tierra. Autodeterminacin ambiental? Esto significara reconocer los derechos de los seres de la madre tierra, reconocer el condicionamiento del equilibrio ecolgico y la armona complementaria y dinmica de la biodiversidad, y todo esto implica respeto a los bosques, a los ciclos del agua, del aire, de los suelos, de los seres. En contraposicin, se tiene la efectuacin irreversible del modelo extractivista. El ataque al territorio indgena del TIPNIS es una muestra fehaciente de que no se respetan los derechos de los seres de la madre tierra y los derechos de las naciones y pueblos indgenas originarios. Se ha hecho de todo, mostrando el desenvolvimiento desmesurado del poder, para imponer la carretera que atravesara el ncleo del TIPNIS. Y despus de todo esto, desde el premeditado convenio con el gobierno de Brasil, el contrato con OAS, el prstamo del BNDES, sin consulta previa, en el 2008, hasta la imposicin de una consulta espuria, que no cumple con la estructura normativa y conceptual de la consulta con sentimiento, previa, libre e informada, pasando por todo un recorrido sinuoso de acciones violatorias de los derechos fundamentales y de la Constitucin, se insiste en lo mismo, en la misma descarnada violencia. El presidente ha dicho que va extirpar la pobreza extrema del TIPNIS. Qu quiere decir? Qu va extirpar? A las comunidades indgenas, a sus instituciones, normas y procedimientos propios, al territorio comunitario?

La sntesis incongruente, aunque no sea un concepto realizado, y sea mas bien un enunciado forzado polticamente, expresa de la manera mas desnuda la tragedia, si podemos hablar as, de la poltica. La tragedia de Edipo rey de Sfocles narra el sufrimiento del rey Edipo, que se casa con su madre y asesina a su padre sin saberlo. La tragedia de la poltica sera al revs, asesina a su madre, la madre tierra, y se casa con su padre, el Estado-nacin; esta vez, empero, no sin saberlo, sino teniendo pleno conocimiento de sus actos, entonces desplegando acciones deliberadas.

Del primero al cuarto pilar las propuestas estratgicas del gobierno repiten derechos constitucionales.

En la primera parte de la Constitucin, en Bases fundamentales del Estado, derechos, deberes y garantas, en lo que corresponde al Ttulo II, desde el artculo 16 hasta el artculo 20 se definen los derechos al agua y a la alimentacin, a la educacin, a la salud, al hbitat y a la vivienda adecuada, al acceso universal y equitativa, a los servicios bsicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, telecomunicaciones y transporte.

En el captulo sexto, Educacin e interculturalidad, en lo que corresponde a la seccin IV, Ciencia, tecnologa e investigacin, en los artculos 105 y 106, se establece el deber del Estado en garantizar el desarrollo de la ciencia y la investigacin cientfica, tcnica y tecnolgica en beneficio del inters general. As como su responsabilidad en asumir como poltica la implementacin de estrategias para incorporar el conocimiento y aplicacin de las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin. As como tambin su deber en promover y fomentar la investigacin y el desarrollo de conocimientos cientficos, tcnicos y tecnolgicos como factor estratgico para la transformacin y el desarrollo econmico, industrial y diversificado del pas.

Los pilares mencionados no hacen otra cosa que retomar los mandatos constitucionales en estos tpicos mencionados. Estas son ya tareas encomendadas por la Constitucin; no se trata de repetir sus enunciados, sino de cumplirlos. Han pasado ya cuatro aos desde la aprobacin y promulgacin de la Constitucin; qu se ha hecho al respecto? De acuerdo al informe del presidente del 22 de enero de 2013, hay avances en la instalacin del agua potable en las ciudades, en la instalacin de infraestructura de salud, construccin de escuelas, construccin y entrega de viviendas, instalacin de gas domiciliario y telecomunicaciones. En lo que respecta a la alimentacin, al hbitat, al acceso universal y equitativo a los servicios bsicos de alcantarillado, electricidad, y transporte, parece notarse un rezago problemtico ante la creciente demanda. Sin embargo, si bien se muestran estadsticas en lo que respecta al agua potable, a la infraestructura en salud, en la construccin de escuelas, de viviendas y la instalacin de gas domiciliario y telecomunicaciones, stas estn lejos de cubrir la demanda. Es ms, no se dice nada de la alarmante y catastrfica corrupcin denunciada en lo que respecta a la construccin y entrega de viviendas. Ha sido denunciado y conocido por los propios ministros de obras pblicas y vivienda lo acontecido en los programas de vivienda; empresas fantasmas, desaparicin de montos destinados, involucramiento de vice-ministros, inauguraciones sin entrega de viviendas. No se trata de mostrar estadsticas de ejecuciones financieras, cuando de lo que se trata es de mostrar una transformacin estructural de las condiciones de la vivienda popular. Lo que es ms notorio en las ciudades es el boom de la construccin de edificios de departamentos de lujos, que responden a la especulacin de prstamos bancarios para las construcciones de edificios, con venta de departamentos caros, donde presumiblemente tambin se d el lavado de dinero. A propsito, lo que le tiene que quedar claro al gobierno, es que no se puede confundir las estrategias polticas con campaas electorales donde se promete de todo, sino del cumplimiento constitucional, de la realizacin y materializacin de las transformaciones estructurales e institucionales que demanda la Constitucin, del cumplimiento de los derechos fundamentales. Parece no haberse salido del teatro poltico y de la compulsin electoral.

El dcimo pilar plantea la integracin complementaria de los pueblos con soberana, orientada a unir a los pueblos. Si hay integracin complementaria de los pueblos, stos ya estn unidos, integrados, a partir de y por las dinmicas de las complementariedades. La complementariedad es la dinmica de cohesin social y territorial de los ayllus; que estas dinmicas se extiendan a los pueblos, se manifestaran como una irradiacin de formas organizacionales comunitarias a los pueblos. Esta estrategia transformadora de las estructuras organizacionales sociales es ciertamente una opcin alternativa y alterativa a la modernidad. Empero, es esto lo que quieren decir los gobernantes? O es que usan lo complementario como nombre atractivo para adornar el discurso poltico, as como ocurre con el vivir bien y la madre tierra? El enfrentamiento con las organizaciones indgenas originarias de tierras altas y de tierras bajas, el ataque a los territorios indgenas, considerados latifundios por el discurso oficial, los obstculos puestos en la Ley Marco de Autonoma a las autonomas indgenas, el conflicto del TIPNIS, manifiestan, en los hechos, la efectuacin del gobierno de otra tendencia, de ninguna manera complementaria, sino de exclusin de las opciones comunitarias, en beneficio de las opciones desarrollistas, ilusionadas con el progreso.

El undcimo pilar plantea la soberana y transparencia de la gestin pblica. La gestin pblica sigue siendo liberal; no se efectuaron las transformaciones institucionales requeridas para la construccin del Estado plurinacional comunitario y autonmico; se mantiene la institucionalidad homognea del Estado-nacin, y la normativa de la gestin pblica neoliberal, la Ley de Administracin y Control Gubernamentales (SAFCO), Ley 1178. Nunca se discuti el Anteproyecto de Ley de Gestin Pblica Plurinacional Comunitaria e Intercultural (2008), presentada por el equipo interministerial, a cargo del Ministerio de Economa y Finanzas Pblicas. Es muy difcil sostener que ha habido transparencia en la gestin pblica, menos en la contratacin de bienes y servicios, sobre todo en aquellos que implican grandes montos financieros, en los montos destinados a la construccin de carreteras, de plantas separadoras de gas, de plantas industriales. Va cambiar esta prctica opaca y nebulosa de la gestin pblica? Esa es la responsabilidad de un gobierno popular en la transicin al Estado plurinacional.

El duodcimo pilar propone disfrute en felicidad plena con nuestras fiestas, msica, ros, selva, montaas y nuestros sueos. Ni duda cabe que disfrutamos nuestras fiestas, as como nuestra msica; empero parece que no respetamos los derechos de nuestros ros, de sus ciclos, tampoco respetamos las selvas y los bosques; al contrario, los talamos y ampliamos la frontera agrcola. Las montaas son horadadas por la minera extractivista. Disfrutamos nuestros sueos? Por ejemplo, el sueo de la descolonizacin. Parece que no; lo evidente es la reiteracin de la colonialidad en la transicin, en las formas ms grotescas, folklorizando los ritos y ceremonias ancestrales, convirtiendo en ornamento simblico el nombre de Estado plurinacional, expandiendo el modelo extractivista, restaurando la institucionalidad del Estado nacin, sus gestiones y sus prcticas, desplegando a gritos la ideologa desarrollista y la ilusin de progreso. Podremos soar y realizar nuestra fantasa teniendo en cuenta estos antecedentes?

El ltimo pilar dice: Reencuentro soberano con nuestra alegra, felicidad, prosperidad con nuestro mar. En el ttulo siete de la segunda parte de la Constitucin, en Estructura y organizacin funcional del Estado, en el sptimo ttulo sobre Relaciones internacionales, fronteras integracin y reivindicacin martima, se tiene, en el captulo cuarto, el mandato de la Reivindicacin martima. La conduccin poltica del gobierno en relacin a este mandato constitucional ha sido problemtica. Al principio se trabaja en la Cancillera sobre dos principios bsicos, la diplomacia indgena y la diplomacia de los pueblos. En esta perspectiva se avanza, sobre todo en la diplomacia de los pueblos, quedando como postulado terico lo de la diplomacia indgena. En lo que respecta a las relaciones con Chile, la diplomacia de los pueblos surte efecto; se logra el apoyo del pueblo chileno, sobre todo popular y estudiantil, a la causa martima boliviana. En este contexto se logra una agenda de 13 puntos, donde se encontraba la discusin sobre el puerto sin soberana. Se qued en esto; la salida del entonces cnsul general en Chile, Jos Pinelo, por rumores y serruchadas de piso, tpicas en las instituciones gubernamentales, interrumpe el avance, aunque se siga tratando la agenda. La diplomacia de los pueblos ya no es practicada. Despus de algunos aos, a algn alto jerarca del gobierno se le ocurri repentinamente que no se haba avanzado, que la tardanza beneficiaba a Chile y no a Bolivia, que lo que haba que hacer es interrumpir el tratamiento bilateral, trasladndose a una estrategia multilateral. Llevando el caso del diferendo martimo al Tribunal de la Haya. Lo que se haba avanzado qued en suspenso; se ingres a una relacin conflictiva con Chile, bajo el criterio de que se trata de un gobierno de derecha y no de izquierda, como era el gobierno de Vernica Michelle Bachelet Jeria . En estas decisiones improvisadas, sin ninguna evaluacin seria de lo que se haba hecho, se le descentraliz el atributo del tema martimo de la Cancillera, conformando una Direccin Estratgica de Reivindicacin Martima (DIREMAR), que hasta ahora no ha dado ningn resultado; es ms, esta direccin muestra seales preocupantes de estar bastante perdida en el dominio y manejo del tema. La denuncia al Tribunal de la Haya no prosper; a estas alturas, de una experiencia tan embrollada del tratamiento reivindicativo martimo, parece el gobierno haberse dado cuenta de su equivocacin. Ahora, por insistencia de la Cancillera, se quiere retomar el tratamiento de los trece puntos pendientes. Este itinerario tan intrincado nos muestra a claras luces que no hay ninguna estrategia diplomtica y poltica respecto al tema martimo; si haba atisbos para armar una estrategia, al principio, se los ha perdido en el camino, en este recorrido tan atropellado de la poltica martima boliviana. Se va a trabajar seriamente en una estrategia, suponiendo la realizacin de investigaciones y anlisis objetivos, evaluaciones crticas de las polticas bolivianas al respecto, retomando la diplomacia de los pueblos? No parece ser esta la voluntad del gobierno. Su discurso reivindicativo cada vez se parece al discurso demaggico de los gobiernos anteriores, que lanzaban el tema martimo cuando se encontraban en crisis de legitimidad.

La sntesis incongruente no se logra conceptualmente, como dijimos, es mas bien un enunciado poltico forzado, para atender los dilemas y conflictos que atraviesan las polticas en periodos y coyunturas problemticas. Aparece entonces como recurrente figura de bricolaje, que connota representaciones provisionales, para al desafo de lo dismil y de lo incompatible, que busca ser articulado por razones polticas, por razones de Estado. La sntesis incongruente puede ser tambin tomada como recurso barroco, como procedimiento de mezcla, empleado en discurso poltico para legitimar la prctica efectuada por el poder.



[1] El concepto de soberana alimentaria fue incorporado con mayor relevancia por Va Campesina en Roma (1996), con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentacin de la Organizacin para la Alimentacin y la Agricultura (FAO). Se entiende soberana alimentaria como el derecho de cada pueblo en disear sus polticas agrarias y alimentarias de manera soberana. La soberana alimentaria se inscribe en el paradigma del desarrollo sostenible y seguridad alimentaria Este modelo comprende la proteccin del mercado domstico, que se tiene que defender de la competencia desigual del mercado internacional, que comercializa productos excedentarios, vendidos a bajos precios; tambin exige luchar contra la prctica del dumping , venta por debajo de los costos de produccin, pues se trata de productos subvencionados por sus estados. Este concepto de soberana alimentaria , supone una ruptura con el paradigma econmico comercial de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC). A diferencia del concepto de seguridad alimentaria, definida por la FAO, concepto que se circunscribe en la disponibilidad de alimentos, la soberana alimentaria hace hincapi en la importancia del modo de produccin de los alimentos y su origen. Pone en mesa de la discusin las consecuencias que tiene la importacin de alimentos baratos, sobre todo en lo que respecta a la destruccin de la produccin alimentaria y productores agraria locales.

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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