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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2013

No queremos pagar la deuda odiosa

Alberto Garzon Espinosa
Rebelin

Texto entregado al Gobierno de Espaa



En el ao 2000 la deuda pblica espaola fue del 594% del PIB de acuerdo con los datos de la oficina Eurostat. Sin embargo y como consecuencia de la crisis se prev que en 2012 dicho ratio haya subido hasta el 853% del PIB, mientras que en los Presupuestos Generales el Gobierno estima que en 2013 se incrementar hasta el 905% del PIB. En cantidades absolutas lo previsto para 2013 significan un total de 728.800 millones de euros. Asimismo, en concepto de pago de intereses el Gobierno ha previsto la cantidad de 38.589 millones de euros.

Esta deuda tiene diferentes orgenes, como consecuencia de la crisis financiera y econmica, y sin ms datos es difcil dilucidar qu parte corresponde a las necesidades de financiacin de la activacin de los estabilizadores automticos, de los planes de estmulo o de los rescates bancarios. Sin embargo, s cabe reconocer que en comparacin con las grandes entidades financieras el contexto de financiacin del Estado ha sido enormemente injusto. Al menos en las dos formas siguientes:

1) En primer lugar, mientras el Banco Central Europeo (BCE) pone a disposicin de las entidades financieras una financiacin muy barata y prcticamente ilimitada, los Estados tienen que recurrir exclusivamente a los mercados financieros de deuda pblica en un contexto de recesin econmica con las implicaciones que ello conlleva en trminos de rentabilidad y precio de los ttulos de deuda-. Esta situacin, derivada de las fallas de la construccin europea y del propio diseo de las instituciones europeas, ha llevado a la creacin de espacios de arbitraje que las entidades financieras han aprovechado. Es decir, estas entidades financieras pueden acceder a financiacin a un tipo de inters muy reducido y prestar esas cantidades al Estado a tipos de inters mucho ms elevados. Situacin paradjica teniendo en cuenta que por otros mecanismos y de forma sistemtica es el propio Estado, junto con las instituciones europeas, el que est rescatando a las entidades financieras.

2) En segundo lugar, porque gran parte de la financiacin obtenida por el Estado ha tenido como destino el salvamento del sistema financiero o de otras entidades empresariales. El esquema lleva a que el Estado se endeude no para hacer frente a los gastos corrientes o de inversin en la economa real sino para prestar el dinero de nuevo en condiciones favorables a sujetos privados cuyos intereses no son necesariamente coincidentes con los de los ciudadanos. Informes independientes, como el del tcnico de hacienda D. Agustn Turiel, plantean que el total de este tipo de endeudamiento ilegtimo asciende a 95.671 millones de euros slo entre 2008 y 2010.

No cabe duda de que gran parte de las emisiones de deuda pblica de los ltimos aos se han suscrito a travs de los mecanismos arriba descritos, producindose as un ilegtimo rescate a las entidades financieras de toda Europa. Por esa razn nuestro grupo considera que es posible calificar gran parte de los contratos de deuda pblica con el concepto de deuda odiosa tal y como aparece recogido en la doctrina internacional sobre la cuestin. Cabe recordar que este concepto ha sido usado histricamente en mltiples ocasiones, entre ellas en Cuba en 1898 por parte de Estados Unidos o en Iraq en 2004 por parte del Gobierno impuesto por Estados Unidos. Asimismo, los casos de Argentina en 2001 y Ecuador en 2007 ilustran no slo la posibilidad de realizar eficazmente estas medidas sino tambin que son instrumentos tiles para garantizar el desarrollo econmico futuro.

En un contexto de recesin, y con las expectativas para 2013 de un decrecimiento del 14% segn la Comisin Europea especialmente por el agravamiento de la demanda interna en mitad de un proceso de desapalancamiento financiero-, es previsible que la capacidad de ingreso del Estado siga mermndose hasta el punto de hacer insostenible el ritmo de crecimiento de la deuda pblica. Ya hay datos que apuntan a esta dificultad creciente. Entre 2010 y 2011 el dficit primario descendi un 909% (hasta el 7% segn Eurostat) como consecuencia de las polticas de austeridad, pero el dficit pblico final slo descendi un 309% (hasta el 94% segn Eurostat). Este diferente ritmo de crecimiento no hace sino revelar el lastre que supone el creciente peso del pago de los intereses de la deuda pblica, los cuales ejercen una puncin sobre los recursos pblicos e impiden que stos puedan dedicarse en polticas de reactivacin econmica.

La descrita aqu es una peligrosa senda que ana socializacin de las deudas privadas, crecimiento del endeudamiento pblico, recesin econmica y creciente peso de la carga financiera. No es ste un problema que pueda resolverse con ms austeridad, como ilustra dramticamente el caso griego que ha tenido que reconocer en varias ocasiones la imposibilidad de pagar toda la deuda pblica-, sino que manifiesta la necesidad de liberar parte del lastre financiero que supone la deuda pblica. Algo que, a nuestro juicio, debera acompaarse de una poltica expansiva por parte del Banco Central Europeo y por un nuevo y muy distinto diseo de la Unin Europea.

Por los motivos anteriormente expuestos consideramos necesario poner en marcha una auditora de la deuda pblica que estudie todas las suscripciones de ttulos con objeto de poder identificar qu contratos pueden considerarse odiosos. Por esa razn, proponemos asimismo la creacin de una comisin formada por expertos de diferentes mbitos de la vida social y econmica, incluyendo a las mltiples organizaciones especializadas en este tema que trabajan en la lnea apuntada desde hace aos tanto a nivel nacional como internacional.

http://www.agarzon.net/no-queremos-pagar-la-deuda-odiosa/


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