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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2013

La gran recesin se traduce en dualizacin social y en el mayor incremento de las desigualdades sociales de la historia reciente
Ms crisis, ms vulnerables y ms fragmentados

Xavier Martnez-Celorrio
eldiario.es

Hasta 2009, el 19% se ha desclasado hacia posiciones de clase ms bajas a las ocupadas en 2003. Entre 2005-2010 la desigualdad 80/20 en Espaa aumenta un 25% y en Catalua un 23%.


Durante 2012 el mercado laboral espaol perdi 850.000 empleos y gener otros 374.000 expedientados por regulacin de empleo. La tasa espaola de paro se eleva al 26%, el desempleo juvenil es del 55% y unos 150.000 jvenes entre 25-29 aos emigraron al exterior, iniciando la dispora espaola de capital humano cualificado que no se detendr ni con brotes verdes.

En clave interna, estamos acostumbrados a leer la escalada del paro cada trimestre pero apenas sabemos qu nos ha pasado como conjunto, como estructura social, entre los tiempos de bonanza (hasta 2007) y la hecatombe del primer impacto de la crisis en 2009 hasta hoy mismo. Estamos acostumbrados a leer la realidad a partir de fotos-fijas, acumulando un frenes de malas noticias que apenas dan tiempo para examinar el resultado conjunto y su dinmica.

El debate pblico y meditico apenas cuenta con la perspectiva longitudinal que nos ampla el foco de visin y conocimiento. Por ejemplo, la economista Elena Brcena descubri que un 44% de los hogares espaoles fue pobre en algn momento entre 1994-2001, cuando la tasa esttica o foto-fija de la pobreza medida en un slo ao era del 20%. La pobreza dinmica era el doble que la pobreza esttica. Una realidad que no destacaron en su momento los medios de comunicacin ni fue objeto de debate alguno.

Entre 2003-2009, entre esos siete aos de xtasis, depresin y ruptura del Espaa va bien qu trayectorias de clase, de renta, de ascenso o de descenso social han vivido los ciudadanos? Nuestro reciente libro Crisi, trajectries socials i educaci, elaborado con Antoni Marn, aporta resultados que nos permiten conocer mejor la dinmica de la estructura social en dicho perodo. Hemos estudiado una muestra longitudinal de 1.300 adultos de 25 a 64 aos a partir de la nica encuesta-panel existente en Espaa, el PaD de la Fundacin Jaume Bofill. El PaD encuesta cada ao a 2.000 hogares catalanes desde 2002 hasta hoy, acumulando una enorme informacin que permite el anlisis longitudinal de trayectorias vitales, familiares y laborales. Retrata la sociedad fluida.

Los datos llegan hasta 2009, pero nos permiten capturar el mayor impacto de la crisis. El grfico visualiza la evolucin histrica de creacin y destruccin de empleo en Catalua entre 1978-2012. Nunca antes, ni en la dura crisis fordista de finales de los aos 70-mediados 80, ni en la poscrisis 92-94, se haba destruido en un slo ao hasta el 8,7% de todo el stock ocupado. Fue en 2009, el ao que marca el primer abismo, cuando Zapatero negaba su trascendencia como gran recesin hasta que en mayo de 2010 dio un giro poltico radical, forzado desde arriba, y an inexplicado.

Grfico 1. Variacin interanual de los ocupados (en %) en Catalua (1978-2012)

Fuente: Martnez-Celorrio, X. y Marn, A. (2012) Crisi, trajectries socials i vulnerabilitat. Fundaci Jaume Bofill.

Los cinco aos de crisis que estamos sufriendo (2008-2012) suponen el shock ms traumtico de los ltimos treinta aos. Hasta 2012, la crisis lleva destruido el 18,8% del total de empleo previo a la crisis, casi anulando todo el empleo creado por la burbuja del ladrillo y retrotrayendo a Catalua a los niveles del 2003, justo cuando empez la burbuja. La dinmica de Espaa es muy paralela, habiendo destruido el 17,3% del empleo existente en 2007 y regresando tambin al horizonte de empleo de 2003. Dcada perdida y crisis en forma de W con doble recesin y recortes en el sector pblico que continuarn en este 2013, prolongando la devaluacin del bienestar.

En cierto modo, este retroceso pone en evidencia los pies de barro del modelo de crecimiento basado en el ladrillo y el compadreo. Nuestros resultados, en el contexto cataln pero trasladable al conjunto espaol, capturan el impacto negativo de dicho modelo productivo e institucional en la estructura social y en las condiciones de vida:

Desclasamiento: hasta 2009, el 19% se ha desclasado hacia posiciones de clase ms bajas a las ocupadas en 2003 (incluido el paro), el 67% consigue mantener su posicin y un 14% conoce el ascenso de clase, siendo sobre todo jvenes menores de 35 aos. Hemos identificado hasta 10 trayectorias desiguales de enclasamiento y 7 trayectorias de desclasamiento, sobre todo protagonizadas por la clase de cuadros y tcnicos (42% de descenso de clase), obreros de la construccin (36%), obreros industriales (29%) y pequea burguesa propietaria (28%). El desclasamiento es obrero y es clase media.

Empobrecimiento y descenso de renta: hasta 2009, el 38% se ha empobrecido descendiendo del quintil de renta respecto al 2003. No significa que todos ellos sean pobres sino que han perdido entre el 27% y el 46% de la media de renta que el hogar tena en 2003, descendiendo a quintiles ms bajos. Por ejemplo, el 47% del quintil medio central (media de 31.000 netos) se ha empobrecido descendiendo, sobre todo, al quintil medio bajo (con una media de 21.000 netos). Mientras, el 33% del quintil medio bajo ha descendido al quintil inferior (media de 11.000 netos). Los saltos descendentes entre quintiles de renta de los hogares alcanza al 38% de encuestados.

Descenso vulnerable ms femenino que masculino: el indicador de vulnerabilidad social que hemos construido captura la prdida regresiva de nivel de renta, empleo y posicin de clase. El descenso vulnerable alcanza al 40% de las mujeres y al 31% de los hombres. Ser mujer duplica el riesgo de caer en la vulnerabilidad, tener ms de 49 aos incrementa el riesgo un 46% y no tener completado un nivel de educacin terciaria, aumenta el riesgo vulnerable un mnimo del 29%. Es destacable que el origen familiar de clase no interviene en el riesgo vulnerable, siendo ste ms sexista, edista y credencialista que no clasista.

Educacin terciaria como nuevo umbral de garanta: los niveles de la educacin secundaria (ESO, FP media y Bachillerato) no son suficientes como umbrales que garanticen proteccin ante el riesgo vulnerable. La crisis eleva hasta los niveles terciarios (FP superior y grados universitarios) un nuevo umbral segregador sobre el resto. Contar con FP superior reduce un 29% el riesgo vulnerable mientras los grados universitarios en ciencias e ingenieras, lo reducen un 75%. El 53% de los nacidos entre 1975-84 ya contaba con niveles terciarios, siendo ya el nivel ms masivo y decisivo.

Educacin permanente slo para los ms formados: el 60% de toda la formacin permanente (ocupacional, de empresa y otras no-regladas) realizada entre 2005-2009 est acaparada por personas con niveles terciarios. El sistema lifelong learning no funciona con equidad ni como segunda oportunidad para los menos formados. Todo un desafo para decisores pblicos, empresarios y sindicatos que sigue sin resolverse.

Aumentan las desigualdades sociales: entre 2005-2010 la desigualdad 80/20 en Espaa aumenta un 25% y en Catalua, un 23%. En Espaa el 20% poblacional con ms renta acumula casi 7 veces ms ingresos que el quintil ms pobre. En 2005 era 5,5 veces ms. Con la crisis, Catalua abandona la media europea de desigualdad 80/20 (4,75), sigue la inercia de aumento espaola y pasa a ser ms desigualitaria que Italia o Gran Bretaa, hecho indito para Catalua antes de la crisis.

Grfico 2. Evolucin de la desigualdad de renta 80/20 (2005-20010)

Fuente: Martnez-Celorrio, X. y Marn, A. (2012) Crisi, trajectries socials i vulnerabilitat. Fundaci Jaume Bofill.

No obstante, Catalua es un 38% menos clasista que Italia y un 12% menos que Gran Bretaa: es decir, los orgenes familiares de clase intervienen menos en los destinos y posiciones de clase de los hijos en Catalua que en esos dos pases. Dicho de otra manera, la pauta estructural de la desigualdad es ms abierta, fluida y circulatoria. Los orgenes marcan o limitan menos en Catalua pero un 14% an menos lo hacen en Holanda. Es un hallazgo relevante para medir el grado de clasismo/cierre o fluidez/apertura de la estructura de clases. Este modelo de fluidez social catalana es el que peligra por un bucle formado por la asfixia del modelo de financiacin autonmica, la deuda acumulada y los recortes de servicios pblicos. De ah, el auge del soberanismo cataln que ha pillado desprevenida a la sociedad espaola.

Un 43% vulnerable en 2012?: entre 2010-12, el paro en Catalua ha crecido 7 puntos respecto al 2009. Una primera estimacin sumando ese diferencial hara llegar la tasa de vulnerabilidad social hasta el 43% de la sociedad catalana. Ya no podemos hablar de grupos vulnerables fragmentados o de una exclusin social divisible del resto sino que toda la sociedad es vulnerable, afectando al cuerpo central y no slo a los tpicos colectivos extremos. Bienestar devaluado con mayor riesgo vulnerable para casi todos.

Son dinmicas alarmantes y empeorables que no compadecen a ngela Merkel, que nos recuerda desde Davos cmo an faltan hasta cuatro aos para que la austeridad d sus frutos. La salida de la crisis se aventura lejana y el escenario pos-crisis nos puede situar en el 2017 con el nivel del PIB del 2007 y con el nivel de empleo del 2003. Una gran recesin traducida en ms de una dcada perdida y una dualizacin social sellada con el mayor incremento de las desigualdades sociales de la historia reciente. Entre tanto, cunde la indignacin y las protestas pero no se sustancia an una alianza y una alternativa transformadora por parte la izquierda social, el cognitariado y los sectores crticos y creativos del pas. Ms crisis, ms vulnerables y ms desorganizados.

Fuente: http://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-vulnerables-fragmentados_6_95250476.html



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