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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2013

El retrato del Principat segn Txente Rekondo

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El analista poltico Txente Rekondo [TR] ha publicado recientemente El nuevo retrato poltico del Principat [1]. Unos apuntes sobre el retrato:

1. El Parlament de Catalunya ha puesto en marcha, sostiene TR, el proceso de autodeterminacin (que aqu, como es sabido, las fuerzas que lo dirigen nunca llaman de este modo sino como dret a decidir), proceso que el pueblo cataln viene impulsando de forma muy fehaciente desde la histrica manifestacin de la Diada y que ha tenido su prembulo ms reciente en las elecciones del 25-N. Lo del pueblo cataln exigira cuanto menos algn matiz: los sectores nacionalistas y/o independentistas del pueblo hubiera sido ms preciso (Hay ms matices complementarios sobre ideologa e intereses de los impulsores y diseadores del proceso pero podemos dejarlo as por el momento). Por lo dems, las elecciones del 25N, TR se ha olvidado de citarlo, significaron, entre otras muchas cosas, una destacada derrota poltica de la principal fuerza que hasta ese momento abonaba y diriga este proceso: los alegres, privilegiados y neoliberales muchachos y muchachas de CDC.

2. La Declaraci de sobirania i del dret a decidir del poble de Catalunya aprobada el mircoles pasado con 85 votos a favor, 41 en contra y 2 abstenciones, prosigue TR, pone las bases del proceso con una legitimidad democrtica incuestionable ya que ha estado aprobada por ms del doble de s que de no, y con dos terceras partes de la cmara. Ms all de algn decimal en el clculo, la relacin es idntica en ambos casos: las dos terceras partes de la cmara es el doble que el tercio que no vot a favor. Adems, en el 25N, una de las elecciones autonmicas que ha contado con mayor participacin ciudadana, hubo un 30% de abstencin y muchos votantes de ICV-EUiA no votaron apoyando la lnea seguida (y subordinada) por la coalicin en este proceso. Lo hicieron por exclusin: era, pensaron, el menos malo de los males.

3. TR seala la declaracin enmarca el proceso en unos ejes de legitimidad democrtica, transparencia, dilogo, cohesin social, europeismo, legalidad (sin ceirse a la espaola), impulso parlamentario y participacin ciudadana. Habr que ver lo del dilogo. El europesmo es altamente probable que no vaya ms all de la actual Europa neoliberal del euro. La participacin ciudadana se centra hasta ahora, sobre todo, en determinados sectores, y hablar de cohesin social en un proceso dirigido por CiU, una fuerza que ha liquidado en dos aos de gobierno conquistas sociales de dcadas, ha incrementando ad nauseam las desigualdades sociales y ha apostado hasta el ltimo momento por un proyecto antiobrero de las caractersticas de Eurovegas parece una broma de mal gusto. Quin se puede creer un papel, una declaracin, que se exprese de ese modo visto lo que hemos visto y lo que seguimos viendo? Sin olvidar que uno de los dos partidos de la coalicin (que ocupa la vicepresidencia del gobierno!) ha aceptado ser un partido corrupto, y el otro, el ms exquisito, tiene todos sus alrededores teidos de escndalos. Uno detrs o al lado de otro.

4. TR describe el arco parlamentario de apoyo a la declaracin de la forma siguiente: [] CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP supone adems una pluralidad imprescindible que va desde del nacionalismo de centroderecha y cristianodemcrata a la izquierda independentista rupturista, pasando por el independentismo socialdemcrata o los ecosocialistas. Por tanto, concluye, es un bloque potente que alberga la pluralidad de la sociedad catalana. Debera haber concluido, como es obvio, que alberga una parte (sustantiva si se quiere) de la pluralidad de la sociedad catalana. Llamar a CiU una organizacin de centroderecha es jalear los odos, confundiendo a la ciudadana, de la derecha-derecha antiobrera catalana. Lo del independentismo socialdemcrata no tiene un referente claro.

5. TR se posiciona claramente sobre el proceso yendo un paso ms all de su papel de analista: Habr que afinar muy bien los pasos que se dan a partir de ahora para que nadie se baje del carro de este bloque que ha puesto en marcha el citado proceso. Y por qu es bueno no apearse? No debera depender de las finalidades reales del proceso? Fuerzas de izquierda apoyando sumisamente un proceso independentista encabezado por fuerzas nacionalistas-conservadoras como CiU y ERC? Ese es un proyecto del que no hay que apearse?

6. TR usa la expresin bloque unionista lo hace en varias ocasiones- para referirse a la posicin del PP y Ciutadans y de un PSC claramente dividido. Unionista, como es obvio, es un trmino buscado con un poco de mala intencin poltico-cultural. La afirmacin que la acompaa cuentan con el apoyo de sectores oligrquicos y poderes fcticos pero poca base en las clases populares del pas- es una ensoacin ideolgica y/o un disparate sociolgico tampoco causal ni inocente. No existen clases populares del pas opuestas al proceso independentista? No existen sectores oligrquicos que abonan y financian el proceso? Estamos hablando de Catalunya o del Sahara?

7. TR habla a continuacin de las tensiones, de las contradicciones, que se han generado en la mayora de fuerzas polticas. Dejo al margen lo apuntado sobre CiU y la generosidad de su descripcin sobre el papel de ERC, pero vale la pena apuntar que cuando describe el PSC y sostiene que las contradicciones son insoportables y ya se estn dando trasvases a otros partidos y al nuevo partido de Ernest Maragall, Nova Esquerra Catalana, el lector/a puede no recordar que don Ernest Maragall es uno de los polticos institucionales ms nefastos que ha generado la poltica catalana en estas cuatro ltimas dcadas, el peor conseller de Educacin que se recuerda, un neoliberal fanatizado a la altura de Boi Ruiz y Mas-Colell y, por si faltara algo, su nuevo partido de cataln tal vez tenga algo, pero de nuevo y de izquierda no tiene ni una gota de sangre jacobina. Nada de nada.

8. Tampoco la descripcin de ICV-EUiA alcanza cumbres de veracidad: El debate interno es muy intenso en relacin al proyecto poltico de futuro que plantean. Se debaten entre los partidarios de la independencia y un estado propio y los confederales, en el marco de los pueblos ibricos. Pero en todo caso no hay fisuras en esta fase del proceso a favor del derecho a decidir. En primer lugar, ICV-EUiA, aunque a veces no lo parezca, es una coalicin de dos partidos. En segundo lugar: en EUiA hay corrientes partidarias del federalismo. Finalmente: s que hay fisuras. Una parte de EUiA, el PSUC-viu, la fuerza heredera de la organizacin que probablemente ms luch en tiempos del fascismo (espaol y cataln por supuesto) por las libertades nacionales de Catalunya entendidas de forma fraternal y no anti-espaola, se ha manifestado explcitamente en contra y con excelentes razones- de la declaracin del pasado 25N.

9. Eso s: lo sealado por TR sobre CUP es mejor que excelente: Hay una cierta divisin entre los sectores ms histricos de la izquierda independentista clsica que apuestan por estar en el proceso sin fisuras y los sectores metropolitanos vinculados a movimientos sociales que son favorables, pero no quieren identificase con la derecha de CiU.

Por lo dems, de quien hegemoniza este proceso identitario con argumentos complementarios tipo Liga del Norte, pletrico de intereses de privilegiados y ausente aos-luz de toda consideracin solidaria e internacionalista, lo dice casi todo el prrafo con el que TX presenta el ltimo paso de reflexin: A partir de ahora, con toda probabilidad, stos sern los pasos a seguir despus de la declaracin y que est previsto que se desarrollen durante el 2013 segn los acuerdos entre CiU y ERC y el apoyo del resto de grupos del bloque [la cursiva es ma].

El punto e) de este proceso, desde el punto de vista de TR, consiste en crear estructuras que permtanla pas subsistir durante el proceso para hacer frente al ahogo financiero a que el Estado espaol puede intentar someter a Catalua como medida de presin y de represalia. Para ahogar financiariamente a las clases populares catalanas, no son necesarios los oligarcas y financieros de otras zonas e instituciones de Sefarad. En absoluto. Los de aqu lo hacen a las mil maravillas. Mas los dirige; Andreu Mas-Colell lleva el timn, y don Boi Ruiz, el ex patrn mdico, es el capitn del navo. Por si hubiera algn fallo o algn problema imprevisto, don Felip Puig, doa Irene Rigau y doa Joana Ortega les echan las manos que hagan falta. Qu ms podemos pedir?

Nota:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=162947

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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