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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2013

Brasil comienza a enfrentar los fantasmas de la dictadura

Clarinha Glock
IPS


A las 08:00 horas del 25 de octubre de 1975, el periodista brasileo Vladimir Herzog se present en el Destacamento de Operaciones de Informaciones del Centro de Operaciones de Defensa Interna (DOI-CODI), de So Paulo, uno de los centros de detencin y tortura de la ltima dictadura.

Entonces Herzog era director del Departamento de Teleperiodismo de TV Cultura y haba sido llamado a "prestar declaracin" sobre la acusacin de pertenecer al Partido Comunista. La fotografa de su cuerpo ahorcado en una simulacin de suicidio, divulgada poco despus, se convirti en el smbolo de una farsa.

Denunciada por el Sindicato de Periodistas Profesionales de So Paulo, la muerte de "Vlado", como le llamaban, gener protestas y dio pie al movimiento popular que contribuy esencialmente a derribar la dictadura que se extendi en Brasil de 1964 a 1985.

Ms de 37 aos despus, el asesinato de Herzog podr abrir una nueva puerta para revelar lo acontecido en ese largo periodo dictatorial.

La Comisin Interamericana de Derechos Humanos acept el caso y decidi investigar la responsabilidad del Estado brasileo por entender que este pas no activ los mecanismos judiciales correspondientes para aclarar el crimen y castigar a sus responsables.

La Comisin presentar un informe con recomendaciones al gobierno centroizquierdista de Dilma Rousseff y, en caso de no ser cumplidas, ser elevada una denuncia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Los dos organismos forman parte del que forma parte del sistema de la Organizacin de los Estados Americanos.

En 2010, Brasil fue condenado por ese mismo tribunal continental por no esclarecer ni determinar las responsabilidades penales y las sanciones correspondientes por la "detencin arbitraria, tortura y desaparicin forzada de 70 personas durante la dictadura, entre miembros del Partido Comunista y campesinos de la regin", involucradas en la guerrilla del Araguaia, un grupo que actu entre 1972 y 1974 en la regin de Marab, en Par.

Los intentos de llevar a la justicia a los torturadores del periodo militar en Brasil son obstaculizados por la Ley 6.683, de 1979, que amnisti a todos los involucrados en delitos polticos y contra los derechos humanos perpetrados entre el 2 de septiembre de 1961 y el 15 de agosto del mismo ao de emisin de la norma, en plena dictadura.

An as, el gobierno de Rousseff logr un gran avance con la aprobacin de la Ley 12.528, de 2011, que cre la Comisin Nacional de la Verdad, con el objetivo de investigar los casos de desaparecidos polticos durante la dictadura.

Esa ley fue promulgada en 2012 y tiene dos aos para concluir su labor. Segn el documento "Direito Memria e Verdade" (Derecho a la memoria y a la verdad), elaborado por el gobierno, al menos 150 opositores permanecen an desaparecidos tras ser apresados o secuestrados por agentes de la represin en ese entonces.

Los familiares buscan los cuerpos o cualquier informacin sobre el destino que corrieron sus seres queridos.

Cada da surgen en el pas nuevas comisiones, con representantes estaduales, de estudiantes y de trabajadores.

"Todo acto de verdad y justicia, que organiza a las nuevas generaciones para el conocimiento y la lucha por los derechos humanos en Brasil significa derrotar una vez ms a la dictadura y al estado de excepcin", afirm la ministra Maria do Rosrio Nunes, de la Secretara de Derechos Humanos de la Presidencia de la Repblica, en el lanzamiento el 19 de este mes de la Comisin de la Verdad de los Periodistas.

"Brasil llega con un poco de atraso al debate de las comisiones de la verdad para recuperar la memoria y llegar a la justicia en relacin a los muertos y desaparecidos durante la dictadura en comparacin con otros pases, como Uruguay y Argentina", dijo a IPS la secretaria general de la Federacin Internacional de Periodistas (FIJ), Beth Costa.

"Pero la FIJ y la Federacin Nacional y Latinoamericana de Periodistas dan la bienvenida a la decisin firme del gobierno brasileo", agreg.

Costa reconoci la dificultad del gobierno para contraponerse a las resistencias histricas, que datan del periodo de redemocratizacin del pas.

"Durante aos hubo resistencia del sector militar, que todava desempea un papel de impacto debido a la representacin que en el parlamento tienen los partidos conservadores, muchos de los cuales apoyaron el rgimen militar", dijo.

Los integrantes de la Comisin Nacional de la Verdad tienen el desafo de llenar las lagunas de informacin sobre las desapariciones y los asesinatos, as como de documentos de los archivos que fueron puestos a disponibilidad para la investigacin, pese a que Rousseff firm la Ley de Acceso a la Informacin junto con este cuerpo especializado.

"En total, 25 profesionales de la comunicacin fueron muertos durante la dictadura", dijo a IPS el periodista Audlio Dantas, quien fue presidente del Sindicato de Periodistas Profesionales de So Paulo y lider las protestas para desenmascarar la farsa del suicidio de Vlado.

Dantas, hoy presidente de la Comisin Nacional de Memoria, Justicia y Verdad de los Periodistas Brasileos, constat faltas importantes en la documentacin al recabar datos para escribir el libro "As duas guerras de Vlado Herzog" (Las dos guerras de Vlado Herzog), publicado en 2012 por Editora Civilizao Brasileira.

Adems, para acceder al material disponible sobre el caso Herzog, le pidieron una copia del certificado de defuncin. "La exigencia era, adems de absurda, irrespetuosa de la memoria de Vlado. Cumplirla significaba aceptar como verdadero el laudo necrolgico que el mdico Harry Shibata, colaborador del DOI-CODI, firm sin ver el cuerpo, declarando la muerte como suicidio", escribi Dantas en su libro.

"Finalmente, la Comisin de la Verdad consigui que se rectificara el documento", relat a IPS. Ahora se indica que la muerte fue consecuencia de "lesiones y maltratos sufridos en la dependencia del segundo Ejrcito de So Paulo (DOI-CODI)".

Beth Costa considera que la recuperacin de la historia de los periodistas desaparecidos por la dictadura ser fundamental para la memoria y la redemocratizacin de las instituciones, especialmente en este momento en que el pas figura en la lista de quienes presentan un gran nmero de reporteros asesinados en el ejercicio de la profesin.

El derecho a la libertad de informar y de ser informado est en riesgo nuevamente. Esto qued claro cuando los periodistas Andr Caramante, del diario Folha de So Paulo, y Mauri Konig, de la Gazeta do Povo, de Paran, tuvieron que abandonar el pas debido a amenazas de muerte tras denunciar a las policas de sus respectivos estados.

Dantas record que, ms all de garantizar la proteccin de los profesionales de la comunicacin en su trabajo, los gobiernos deben enfrentar a los grupos de exterminio dentro de las policas, resquicio de los tiempos de la dictadura.

"Es una vergenza que nosotros, que luchamos contra la represin poltica, no seamos capaces de luchar contra la represin que ocurre diariamente en las periferias de las grandes ciudades y dentro de las delegaciones de la polica", sostuvo.

"Los gobiernos tienen miedo de enfrentar esa cuestin, tal vez porque la mayora de la clase media y de la elite considera que se debe aprehender y matar sin mediar juicio. Es la situacin ms vergonzosa que el pas vive hoy", sentenci.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102281



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