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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2013

A un ao de la ltima reforma laboral en Espaa
Crnica de un desastre anunciado

J. Rodrguez y B.Medialdea y
Diagonal


La reforma laboral aprobada en febrero de 2012 por el Gobierno del PP hace la nmero 52 desde la aprobacin del Estatuto de los Trabajadores. Esta y anteriores reformas se han justificado con la idea de que la elevada tasa de desempleo espaola se explica por la existencia de rigidices institucionales en el mercado trabajo. Este argumento, repetido por polticos y economistas, obvia que las razones del desempleo obedecen a factores estructurales y cclicos (un 55% de la cada de los ocupados entre 2007 y 2011 procedi la construccin). Los anlisis empricos prueban que, a escala estatal e internacional, existe una relacin estrecha entre la estructura productiva y el paro, pero no entre este ltimo y los factores institucionales (convenios colectivos, proteccin al empleo y al desempleo).

Los argumentos especficos que sirvieron de apoyo para esta ltima reforma laboral se pueden clasificar en tres:

1) La dualidad en el mercado laboral, entre temporales e indefinidos. Este argumento, recuperado ltimamente incluso desde mbitos supuestamente progresistas, trata de dividir los intereses de los trabajadores entre indefinidos, temporales y parados, basndose en la promesa nunca cumplida de que la igualacin a la baja de las condiciones laborales permitir disminuir la precariedad. Sin embargo, la reforma introduce precisamente mayor segmentacin, al introducir el llamado contrato para emprendedores para jvenes y con despido sin indemnizacin durante un ao. La reforma no ha reducido la tasa temporalidad (constante en el 24% durante 2012) y ha disminuido la seguridad en el empleo de los indefinidos.

2) La supuesta falta de flexibilidad salarial, que hace que el mercado laboral se ajuste en cantidades (empleo) y no en precios (salarios). En la medida que la reforma laboral resta poder de negociacin colectiva a los trabajadores (por ejemplo, fin de la ultraactividad de los convenios) estara facilitando el ajuste salarial, que supuestamente impedira prdidas de empleo. El error en este razonamiento es considerar el mercado de trabajo como algo estanco y el salario como un precio ms. En las economas reales, la fijacin de precios se lleva a cabo en competencia imperfecta: las empresas fijan precios con un margen (beneficio) sobre el coste laboral unitario. Esto provoca que, ante una cada de los salarios (y la menor demanda de los trabajadores), si los empresarios no ven realizados ingresos y beneficios adicionales, retraigan su inversin. Y eso se traduce, lgicamente, en cada de la contratacin y/o despidos,.. como hemos visto en el ltimo ao.

3) El tercer argumento, en apariencia ms sofisticado, es el ms dbil: se trata de la llamada devaluacin interna. Como tras la entrada en el euro los costes laborales unitarios nominales espaoles se incrementaron frente a la Eurozona, se mantiene que es necesaria una reduccin salarial que mejore la competitividad y aumente las exportaciones. Convenientemente, no se dice que la causa del proceso descrito fue el incremento de precios y mrgenes de beneficio, y no de salarios reales, que de hecho se redujeron. En cualquier caso, la reforma laboral contribuira a esta devaluacin interna. Lo cierto es que no existe mucha literatura acadmica sobre devaluacin interna , y la existente pone en cuestin su efectividad. El problema radica en que se confunde devaluacin del tipo de cambio con devaluacin interna: mientras la primera supone un incremento de la exportacin, la renta y el empleo en trminos netos, la segunda, basada en la cada salarial, tendra que compensar el efecto contractivo de la demanda interna con una mejora de las exportaciones, que siempre sera limitada, con lo que el efecto neto es una reduccin de la actividad y del empleo.

Una vez analizados los argumentos falaces en que se basan los defensores de la reforma laboral se entiende que esta haya puesto en marcha una espiral contractiva infernal. Desgraciadamente, los datos disponibles lo verifican:

1) El nmero de trabajadores afectados por ERE autorizados se ha incrementado entre marzo y octubre hasta los 313.011 (205.097 en el mismo perodo de 2011 179.412 en 2010). Los ERE extintivos (despidos) han alcanzado en 2012 el nivel mximo desde el inicio de la crisis (50.753 trabajadores afectados). Los ERE suspensivos o temporales y de reduccin de jornada tambin se han disparado (crecieron ms de un 60% entre marzo y octubre de 2012 respecto al mismo perodo de 2011), y tienen elevada probabilidad de transformarse en extintivos a partir de 2014, al estar bonificados para los empresarios hasta diciembre de 2013.

2) Los ocupados se redujeron en los tres primeros trimestres de 2012 en 487.000 personas (cayeron un 4,6% anual en el tercer trimestre de 2012 frente al 2,1% de 2011), 342.000 personas en el sector privado y de 144.000 en el pblico. El paro aument hasta 6,157 millones en noviembre de 2012 (un 26,6% de tasa de paro); el incremento del nmero de parados desde la reforma es de 670.000.

3) El ratio entre la cada del empleo y la cada del PIB se ha elevado respecto a otras recesiones: en 2009 (hasta ahora el ao de mayor recesin de la crisis), por cada punto de cada del PIB el empleo se redujo 1,8 puntos, mientras que en 2012 la destruccin de empleo era justamente el doble: 3,6 puntos. Este ltimo dato echa por tierra el argumento de los defensores de la reforma laboral como mecanismo para reducir la volatilidad y la cada del empleo en las recesiones.

4) La reforma laboral ha empujado los salarios a la baja: en 2012 el coste laboral por trabajador disminuy en trminos reales un 3,5% anual.

5) La cada del empleo y de los salarios ha reducido la renta disponible de los trabajadores , que disminuy un 5,0% en trminos reales en 2012, la cada ms elevada desde el inicio de la crisis.

Por tanto, es evidente, que la reforma laboral, pese a los mandarines neoliberales, slo ha servido para profundizar la espiral contractiva helnica de la economa espaola.

http://colectivonovecento.org/2013/01/29/a-un-ano-de-la-ultima-reforma-laboral-cronica-de-un-desastre-anunciado/




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