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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2013

La vigencia de la polmica entre el Che y Bettelheim sobre el socialismo

Cristian Guilln
Rebelin


La polmica entre el Che y Bettelheim, que se dio a principios de los aos 1960 y que origin el artculo elaborado por el Che: La planificacin socialista, su significado (Junio 1964), es de gran relevancia en los momentos actuales donde, por un lado, se plantea la obsolescencia de la teora desarrollada por Marx y por otro, el surgimiento de nuevos pensamientos posmarxistas que tratan de desvirtuar los planteamientos centrales de Marx para establecer alternativas que no rompen a nivel esencial con el capitalismo.

El Che cuestiona la concepcin de Bettelheim sobre el socialismo basado en el primado de las fuerzas productivas, donde la contradiccin principal que generara el cambio es la que se dara entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales y no la lucha entre el capital y el trabajo. Para el Che, en contraposicin con Bettelheim, habra que buscar en las relaciones de produccin de Cuba los motores internos que han provocado la revolucin actual. El Che pone en tela de juicio igualmente el darle a la estructura jurdica una existencia propia, con el fin de promover la idea que la propiedad estatal puede ser considerada como socialista sin tomar en cuenta el carcter de las relaciones sociales que se dan en su seno.

A nivel fenomnico pueden aparecer contradictorios los planteamientos de Bettelheim con respecto a los dos aspectos centrales referentes a la denominada transicin al socialismo y que son: el primado de fuerzas productivas; y la autonoma de la estructura jurdica, que formara parte de superestructura. Sin embargo, ambos elementos estn articulados por la lgica positivista que trata en el fondo de mantener la esencia de las relaciones capitalistas, que es el trabajo alienado. Lo expuesto se sustenta en que si bien la idea central de Bettelheim fue la concepcin economicista del desarrollo de las fuerzas productivas como factor decisivo para el cambio, es preciso para lograrlo no modificar la organizacin social de las unidades productivas y del Estado, en tanto las fuerzas productivas que se fomentan son las capitalistas y, por ende, requieren una estructura organizacional igualmente capitalista. La explicacin a nivel esencial de lo sealado es que la supuesta contradiccin entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales no se dan primero, porque las fuerzas productivas no son neutras y segundo, porque en un proceso de reproduccin dinmico, las fuerzas productivas son expresin de relaciones sociales pasadas. De lo anterior se deduce que podrn existir ciertos conflictos producto de desajustes entre las relaciones sociales cristalizadas (fuerzas productivas) y las presentes (que seran motivo para promover la innovacin) pero de ninguna manera pondra en juego las relaciones sociales predominantes, es decir las capitalistas.

Es por todo lo sealado que la estatizacin en la ex Unin sovitica no modific a nivel esencial las relaciones sociales. En el seno de las empresas y del Estado, se mantuvo y promovi el taylorismo (que se desarroll a principios del siglo XX para promover las relaciones de produccin capitalistas en Estados Unidos y tambin en Europa), en tanto se concibi en la ex Unin sovitica como una forma cientfica de la organizacin del trabajo, y por tanto neutra. Para fomentar esta modalidad de trabajo, se cre en la ex Unin sovitica el Instituto central de trabajo (ICT) y se denomin a la organizacin del trabajo NOT.

El taylorismo promovi en el Estado y en las unidades de produccin la disociacin entre trabajo manual e intelectual, la jerarquizacin, el fraccionamiento dentro del proceso de trabajo que foment el trabajo individual, en lugar del trabajo colectivo y cooperante. Esta modalidad individualizada de trabajo condujo a promover la productividad, es decir el incremento de las fuerzas productivas mediante el pago por pieza, que en el fondo lleva a una competicin entre los trabajadores en lugar de crear solidaridad entre ellos. Esta forma de organizar el trabajo hizo por un lado que se mantengan como categoras de mercanca los salarios, los precios y las ganancias, por ms que desde arriba se tratara de regular administrativamente estas categoras de mercanca. Debido a lo anterior, se colocaron los mayores recursos en las empresas ms eficientes y rentables por encima de las necesidades ms sentidas de la poblacin.

El Che Guevara se opuso a mantener las categoras de mercanca en el socialismo promovidas por una concepcin economicista de ste y preconizaba para eliminarlas la creacin de relaciones nuevas entre los hombres tendientes a promover un hombre nuevo donde los incentivos morales primaran sobre los materiales. El hombre nuevo del Che tambin fue vislumbrado por Marx en sus Manuscritos Econmicos y Filosficos de 1844 donde planteaba como tarea central para crear un nuevo hombre la eliminacin del trabajo alienado en el capitalismo, el cual ve al ser humano como una cosa, como un simple factor de produccin que es ajeno a la forma en que produce y a lo que elabora. Igualmente para promover el trabajo colectivo y creativo, es necesario que se vaya contra la visin individualizada de las empresas y la concepcin mercantil de concebir las relaciones entre el campo y la ciudad. El socialismo real nunca trat de eliminar lo anterior, promoviendo el trabajo alienado en su versin burocratizada. Es decir que nunca busc transformar a nivel esencial las relaciones sociales capitalistas, por lo que no fue una casualidad que se desplomara el supuesto socialismo real.

Los planteamientos errados de Bettelheim, que lcidamente el Che critic pese a que eran difciles de percibir con la claridad que se ven ahora por la primaca del pensamiento estalinista en ese entonces, fueron posteriormente revisados por Bettelheim. En el primer volumen de su libro Les luttes de clases en URSS (1974. P.13), seala que el principal obstculo para el desarrollo socialista ya no se encuentra en el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas sino en la naturaleza de las relaciones sociales dominantes. Para este nuevo Bettelheim, el desarrollo de las fuerzas productivas no pueden jams por s solas hacer desaparecer las formas capitalistas de la divisin del trabajo ni las otras relaciones sociales burguesas. Lo antes sealado lo refuerza en el segundo volumen de su libro Les luttes de classes en URSS (1977. P.29) al postular que la contradiccin fundamental es la que opone en la transicin al proletariado con la burguesa, que se manifiesta en la oposicin entre la clase obrera y los dirigentes de empresa estatales y privados, es decir que la forma de propiedad estatal no elimina la lucha de clases como supona en sus planteamientos de 1960.

La visin del Che, el anlisis crtico de los errores y la posterior rectificacin de Bettelheim deben ser tenidas muy en cuenta en el proceso complejo de construir una teora emancipadora que tienda a rechazar la concepcin positivista de ver la transformacin sustentada en el desarrollo de las fuerzas productivas que promueven el estalinismo, el neoestalinismo y el posmarxismo bajo sus distintas formas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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