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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2013

Tecnologa de la Informacin y la Comunicacin y comportamiento poltico
La visibilidad del poder distribuido

Jos Gutirrez Salinas
Rebelin


"...Ocurri cuando nadie lo esperaba. En un mundo presa de la crisis econmica, el cinismo poltico, la vaciedad cultural y la desesperanza, simplemente ocurri. Conectadas a travs de las redes sociales de Internet, las personas empezaron a agruparse en esos espacios de autonoma y, desde la seguridad del ciberespacio, pasaron a ocupar las calles y a elaborar proyectos ligados a sus verdaderas preocupaciones, por encima de las ideologas y de los intereses dominantes, reclamando su derecho a hacer historia. En todos los casos ignoraron a los partidos polticos, desconfiaron de los medios de comunicacin, no reconocieron ningn liderazgo y rechazaron toda organizacin formal, debatiendo colectivamente y tomando sus decisiones en asambleas locales y a travs de Internet. Desde Tnez e Islandia hasta la revolucin egipcia y el movimiento Ocupar Wall Street, pasando por los indignados en Espaa..."

"Redes de Indignacin y Esperanza" (Castells, 2012)


L a poltica no escapa al gran impacto que est causando las TIC en la esfera social, econmica y cultural de cada sociedad. Si bien se est llegando a replantear algo tan importante como el sistema educativo, cambiando dinmicas en el mercado laboral y reconfigurando una nueva manera de consumir la cultura, sera ingenuo pensar que la poltica permanecera impermeable ante el efecto de las nuevas tecnologas. En todas las esferas mencionadas, el gran cambio que se est produciendo no es tanto de contenido como de forma, es decir, podemos aprender la misma frmula matemtica tanto en un aula fsica como en un aula virtual, no obstante, estaremos de acuerdo en que hay una gran diferencia entre asistir a una clase en un espacio-tiempo determinado que hacerlo a travs de Internet. Todos conocemos los tipos de comportamiento poltico que se han producido tradicionalmente: multitudes de personas han mostrado su desacuerdo o apoyo ante una determinada causa mediante manifestaciones, millones de votantes han participado en unas elecciones, asistencia masiva a mtines, uso de la desobediencia civil o indignacin generalizada ante una poltica aprobada mediante un decreto ley por el partido poltico que ostentaba el poder. Estas formas tradicionales de comportamiento poltico adquieren mucha ms relevancia desde la incorporacin de las TIC en nuestra vida cotidiana. Antes, una conversacin sobre la adecuacin de dos candidatos a presidir la gobernabilidad de un pas se quedaba en la barra de un bar o en el banco de una plaza, hoy puede ser Trending Topic en Twitter en cuestin de horas. Una simple persona con un Smartphone puede colgar en Youtube y difundir cargas policiales que los grandes medios de comunicacin con intereses partidistas se hubieran encargado de silenciar al da siguiente de producirse. Observamos como en varas redes sociales se discute y se analiza cada da las diferentes noticias que nos va dejando la actualidad y como una noticia impactante o una injusticia social se difunde mediante la red con una repercusin inimaginable aos atrs, ya que lo hace a tiempo real y a escala planetaria. La intencin de este artculo consiste en analizar y dotar de un marco terico adecuado a todas estas transformaciones que se estn produciendo con el uso intensivo de las TIC de la ciudadana en el terreno poltico.

CIBERPOLTICA

A parte de proporcionar infraestructura y uso administrativo, la red sirve como modelo organizativo en el que fijarse para construir una nueva forma de hacer y entender la poltica. A travs de flujos de informacin distribuidos por la red, los ciudadanos se estn dando cuenta que los problemas concretos que afectan a su localidad son exactamente los mismos que afectan a otras personas que viven a miles de kilmetros. Estas problemticas comunes se discuten y se analizan en el ciberespacio mientras paralelamente se va creando un tejido internacional de miles de personas dispuestas a colaborar entre ellas. Lo cierto que esta produccin, difusin y continuo debate del conocimiento generado se produce gracias a lo que Pierre Lvy (citado por Sampedro y Haro, 2011) ha llamado inteligencia colectiva. Se empiezan a intuir nuevas formas de organizacin poltica similares a cmo estn interconectados los nodos en una red, incorporando as una estructura descentralizada, adaptable, flexible y horizontal (Castells, 2006). Cualquier ciudadano que acte de la misma forma en que lo hace un nodo, puede ser emisor y receptor de informacin al mismo tiempo, sin tener que pasar por un nodo central. Por este motivo las redes son tan difciles de atacar porque aunque algunos nodos queden deshabilitados eso no afecta al flujo de datos que se mueve a travs de la red. De esta manera, el poder y la distribucin de la informacin se democratiza y se descentraliza. Esta coordinacin descentralizada se aleja totalmente de un modelo vertical y rgido, al no tener un centro de referencia puesto que todos los nodos representan ese centro, se garantiza un proceso de democracia directa con la particularidad de que en caso de que algn nodo sea destruido carezca de importancia, pues la informacin va a seguir circulando mediante flujos constantes. Estas mismas caractersticas tambin las podemos encontrar en la tica hacker (Himanen, 2006), donde a la produccin de una libre informacin se le presupone un alto grado de cooperacin y una coordinacin descentralizada debido a su posicionamiento ideolgico que consiste en garantizar el acceso libre a la informacin a todas las personas que quieran acceder a la misma y defender la necesidad de dejar el cdigo fuente de los programas abierto. No obstante, este tipo de organizacin est limitado a la propia conectividad, es decir, la gente que no est conectada a Internet no tendr acceso a este intercambio de informacin por lo que la brecha digital limita este tipo participacin online. Tampoco el hecho de estar conectado garantiza la participacin poltica y activismo ciudadano tal como sugiere Castells (2006), pues tener las herramientas no hace necesariamente despertar la inquietud poltica ni el inters social para que la participacin ciudadana aumente. Leyendo comentarios en la edicin digital de los diarios de personas que probablemente tengan porttiles, ordenadores de mesa, Ipads, Tablets, Smartphones y todo tipo de nanotecnologa, se puede observar que reproducen por sistema el titular y el discurso de los medios de comunicacin hegemnicos, sin antes contrastar la informacin o investigar qu intereses econmicos hay detrs del medio de comunicacin que ha difundido la noticia, desaprovechando as un recurso que antes no tenan y que ahora est disponible en la redi. Por lo tanto, no se puede asegurar que mediante estas redes horizontales de comunicacin las personas que antes haban sido actores pasivos y meros espectadores de lo que ocurre en la escena social ahora se conviertan en enrgicos activistas (Sampedro y Haro, 2011). Se aprecian ciertas diferencias en los tipos de movimientos y comportamientos polticos online, mientras que las cibermultitudes nacen en la Red pero tienen incidencia fsica en los lugares pblicos, para las multitudes virtuales (Sampedro, 2011) su campo de accin es tan slo la red. Es decir, el primer trmino tendra un espacio de accin tanto online como offline mientras que el segundo tan slo lo tendra online. Sin embargo, esta clasificacin necesita de matices. El movimiento 15M o el PAH, han materializado propuestas forjadas en la red en lugares fsicos con resultados muy notorios, quizs el ms representativo consista en paralizar los desahucios y ser capaces de remover conciencias gracias a organizarse a travs de la red -paso previo- antes de sus actuaciones de desobediencia civil y de justicia social. Las ciberacciones que realiza el grupo Anonymous tienen una incidencia fsica a pesar de que se realiza a travs de la red, puede dejar inoperativa una web institucional, con los problemas que supone no poder acceder a una base de datos oficial y estatal. Sin embargo, hay un tipo de pseudomovimiento que intenta realizar reivindicaciones y luchas de justicia social a travs de un simple click (Rivero, 2012). No negaremos que tambin pueden tener impacto real pero el activismo y la movilizacin ciudadana al que se referan los autores citados anteriormente no se construye a travs de un simple movimiento de ratn, por muy romntica que sea la idea de que as se est cambiando el mundo, sino que necesita de un anlisis ms elaborado y un tiempo de maduracin para que resulte consistente y se convierta en una dinmica social. Si bien es cierto que la web Change.orgii ha pasado de 1 milln a 20 millones de usuarios en dos aos, no quiere decir que estos 20 millones de personas estn movilizadas, activas o pertenezcan a nuevos movimientos sociales.

Uno de los grandes xitos del uso intensivo de las TIC para las nuevos movimientos sociales y el comportamiento poltico online es que, poco a poco y debido al mayor nmero de personas conectadas a estas dinmicas de transferencias de flujos de informacin, han conseguido generar temas de debate decidiendo qu tema es importante y qu tema no lo es o qu noticia ha pasado desapercibida por los grandes medios de comunicacin tradicionales recuperndola para la agenda publicaiii a travs de las redes sociales. Aqu radica el excesivo inters de los grandes partidos polticos por controlar los medios de comunicacin. Por lo tanto, se puede afirmar que las TIC estn ayudando a desarrollar mecanismos de contrapoder antes inexistentes, minoritarios o silenciados mediante cualquier tipo de represiniv. A la vez, se est produciendo un cambio en las relaciones de poder relacionado con la prdida de control en todas las esferas, entre las que se encuentra la meditica, por parte de los Estados Nacin. Grupos considerados como marginales encuentran en las ciudades globales (Sassen, 2007) un marco cvico y poltico en el que poder conectarse a otras redes globales para circular informacin. Si bien las TIC tiene un peso incuestionable, no hay que olvidar el continuo deterioro de la poltica institucional y partidos polticos oficiales estn sufriendo, producindose as un proceso acelerado de deslegitimacin. Miles de actores locales se articulan globalmente para intentar crear una nueva esfera pblica que tenga un poder real frente al poder institucional, que cada vez tiene que prestar ms atencin a las demandas que se articulan a travs de la red al comprobar cmo su mensaje unidireccional ya no es suficiente para contentar a una poblacin cada vez ms crtica. Las redes auto-generadas se convierten en un modelo a seguir o en un referente poltico para la creacin de una sociedad ms democrtica y horizontal a nivel global (Jeffrey, 2004). Es curioso como Alberto Garzn Espinosa, actual diputado de Izquierda Unida para Mlaga, era y es miembro de ATTAC v, antes de llegar a entrar en la poltica oficial, evidenciando as la  influencia   real   y   no   slo   simblica que adquiere este tipo de movimientos transformadores en la sociedad actual. Se hubiera sentado a declarar en la Audiencia Nacional Rodrigo Rato por el caso Bankia sin la presin de las redes sociales y la iniciativa ciudadana #15MpaRato?

Las redes sociales permiten una mayor visibilidad y un acceso ms igualitario y democrtico a los grupos no mayoritarios. La identidad es tambin un factor externo al individuo, grupo o institucin, que necesita un reconocimiento externo para reafirmar su propia identidad. Lo mismo ocurre con el poder. La cada vez ms unnime aceptacin de la importancia e influencia de las redes sociales en los medios oficiales (tv, radio..) es un hecho que se traduce en la concesin de espacios dedicados a las redes dentro de sus mismos programas (al estilo 'veamos lo que dicen en Twitter') y haciendo un anlisis de lo que sucede en lo virtual para contrastar, reafirmar o dar veracidad de lo que ocurre a pie de calle. Con estas acciones le estn otorgando legitimidad informativa a las redes sociales, las cuales al principio desprestigiaban, infantilizaban o ninguneaban.

Las TIC habilitan un nuevo formato ms abierto, mayoritario y que escapa al control del poder gubernamental, escalando un problema local instantneamente al mbito global que nos proporciona la red. La actual crisis en la que est sumergido el planeta puede ser el caldo de cultivo para que, gracias al uso intensivo de las TIC, pueda producirse un cambio real en las estructuras y modelos organizativos de poder. La estructura en red puede potenciar la voz de los ciudadanos, la interactividad puede fomentar la participacin para dar un nuevo sentido al comportamiento poltico, el anonimato desde un espacio virtual y fuera del control institucional puede generar ms participacin, la proliferacin de ideas, alternativas y acciones pueden reactivar a la ciudadana y convertirla en un importante agente de cambio social. Estas caractersticas y este cambio, tanto cualitativo como cuantitativo, s que est generando nuevas formas de comportamiento poltico ya que en estas caractersticas es donde radica su potencialidad. No obstante, estas tecnologas son meras herramientas que por sus caractersticas nos facilitan un medio para, no una finalidad en s mismas. Las limitaciones de las TIC vendrn dadas por los usos que las personas hagan de las mismas. Desde un punto de vista operativo, una votacin masiva digital es totalmente factible, no hay ningn impedimento tecnolgico, se dispone de infraestructura tcnica y de una velocidad en el ancho de banda para llevar a cabo esta accin, sin embargo bien es cierto de que no toda la poblacin con derecho a voto tiene acceso a este recurso o, si lo tiene, prefiera ir fsicamente al colegio electoral a votar porque tenga ms confianza para realizar esta accin en persona que onlinevi.

HACIA UNA NUEVA DEMOCRACIA

Es lgico suponer que si las grandes empresas multinacionales aprove chan las posibilidades de operar en tiemp o real y a escala planetaria mediante transacciones comerciales y financieras , los movimientos sociales tambin vayan a aprovechar las sinergias que ofrecen las TIC al ser utilizadas para compartir informacin o para elaborar estrategias. Las redes sociales han generado un nuevo tipo de comportamiento poltico sin una afiliacin normalizada donde su rasgo distintivo reside en la organizacin, coordinacin y actuacin a travs de una red descentralizada, horizontal y flexible. Esta horizontalidad es l a que otorga un grado ms democrtico al uso intensivo d e las TIC en el mbito poltico. Ms all de su dimensin tecnolgica, la red traslada a la esfera poltica un modelo cultural y una nueva filosfica basada en la comunidad, a la vez que l os lugares fsicos se complementan y se interconectan con los flujos de informacin disponibles en la red. Si bien es cierto que la red pone a nuestro alcance toda la informacin con un simple click de ratn, tambin nos exige una iniciativa y un inters por nues tra parte ya que tener la herramienta a nuestra disposicin no nos hace ms activos a nivel poltico. Por lo tanto, no es que las nuevas generaciones estn ms comprometidas o sean ms sensibles a causas sociales por el hecho de utilizar la red, ms bien las personas con estas inquietudes sociales usan la red, conscientes de que es la mejor manera de manifestar o difundir sus queja s, alternativas o demandas.

A pesar de la dificultad de controlar la informacin que se mueve a travs de la red, habr que ver qu nuevos mecanismos de control vii implementan los gobiernos para vigilar viii a la ciudadana y qu tipo de alianzas establecen entre las gran des industrias tecnolgicas como Apple, Twitter, Microsoft, Google o Facebook. An as, la ciudadana ha tomado conciencia del poder de movilizacin y repercusin que estn consiguiendo a travs del activismo gestionado a travs de las TIC. Casos paradigmticos como La Primavera rabe vaticinan una nueva era revolucionaria y un cambio de valores que puede desembocar y est desembocando en una prdida constante de legitimidad de los partidos polticos tradicionales y en un traspaso de poderes hacia otros organismos y formaciones polticas mucho ms horizontales y democrticas. La interaccin de procesos y movimientos en todo el mundo estn cambiando el concepto de democracia y de comportamiento poltico a unos niveles que pueden desembocar en una desobediencia civil sin precedentes histricos si no se produce un cambio sustancial en las instituciones polticas.

* JosGutirrezSalinas es licenciado en sociologa. Su blog es https://elflotador.wordpress.com/

BIBLIOGRAFA

- Aguilar, S. Movimientos sociales y cambio social: Una lgica o varias lgicas de accin colectiva? Revista Internacional de Sociologa. 2001. n 30 , 29-62.

- Castells, M. (Ed.) La Sociedad Red: Una visin global: 415-439. Alianza Editorial, Madrid. 2006

- Castells, M. Communication, Power and Counter-power in Network Society , a: International Journal of Communication, 1 (2007), pp. 238-266.

- Castells, M. Redes de Indignacin y Esperanza. Alianza Editorial, Madrid. 2012

- Haro, C.; Sampedro, V. F. "Activismo poltico en Red: del Movimiento por la Vivienda Digna al 15M", a: Revista Teknokultura, (2011) 8, 2, pp. 167-185.

- Himanen, P. "La tica hacker como cultura de la era de la informacin", en: Castells, M. (2006). La sociedad Red: una visin global. Alianza Editorial, Madrid, pp. 505-518.

- Juris, J. S. "Movimiento sociales en red: movimientos globales por una justicia global", en: Castells, M. (2006). La sociedad Red: una visin global. Alianza Editorial, Madrid, pp. 415.439.

- Rivero, P. El portal web ACTUABLE y el (no) movimiento social de los clickeros [en lnea] En Rebelion [consulta: 19 de diciembre 2012]. Disponible en

< http://www.rebelion.org/noticia.php?id=149625 >

- Sassen, S. Una Sociologa De La Globalizacin. Katz Editores Spain, 2007

i No me refiero a la flagrante falta de tica periodstica del diario La Razn sino al reiterado sesgo ideolgico del grupo PRISA a la otra de tratar las noticias relacionadas con la gestin de ciertos Gobiernos.

ii http://www.change.org/

iii Felip Puig, conseller d'Interior de la Generalitat de Catalunya hasta finales de diciembre 2012, ha tenido verdaderos quebraderos de cabeza para intentar justificar las cargas policas que sin las pruebas empricas que han proporcionado las TIC no hubieran tenido eco en las noticias de los medios de comunicacin hegemnicos.

iv Difcil tarea en la actualidad pues el anonimato de la red y la el movimiento de la informacin a travs de nodos hace que los datos que circulan en la red sean prcticamente incontrolables por parte de cualquier Estado que quiera hacerlo.

v Asociacin por la Tasacin de las Transacciones Financieras y por la Accin Ciudadana

vi A ttulo personal, me resulta curioso ver como cada vez ms los partidos polticos empiezan a utilizar las redes sociales para difundir sus mensajes electorales pero sin embargo no animan encarecidamente a los ciudadanos para que utilicen el voto electrnico en lugar del tradicional con las ventajas de tiempo y dinero que supondra votar por internet aparte de desarrollar una nueva cultura poltica.

vii Desde junio del 2012 la resistencia pacfica se la considera un delito es Espaa segn la Reforma Penal del Partido Popular.

viii En Beijing (China) el gobierno obliga a los usuarios de internet a registrar sus nombres verdaderos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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