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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2013

La palabra como registro histrico

Rebelin

La casa de la cultura afrouruguaya invita a travs de una carta publica a la Real Academia Espaola a revisar la permanencia, en la edicin de su diccionario, de la expresin trabajar con un negro por considerarla discriminatoria.


El Uruguay acta igual que aquella seora estirada, muy dada a hablar de moral, modales y buenas costumbres, que esconde sin embargo un pasado harto dudoso. La esclavitud en nuestro pas no fue una actividad menor. Fue el comercio de esclavos con Inglaterra el que valoriz nuestra ganadera, pues, como no podan los esclavistas llevarse oro y plata de Amrica, se les pagaba a razn de 200 o 300 cueros por esclavo, proceso que acentu su valor de cambio y de ah la transformacin demogrfica y econmica que viviramos. Las familias montevideanas de la colonia integraban su capital en casas, chacras, vacas, negros, caballos y ovejas. Tenan ms capital en vacas que en negros, pero ms en negros que en caballos y ovejas. Con la actividad negrera se financiaban los hospitales, los asilos, las crceles, pues el Cabildo de Montevideo y Buenos Aires reciban su tercio en cueros por cada transaccin. Cuando se inici el proceso malllamado Independencia cada vez que a un criollo se le peda que ingresara al ejrcito libertador, poda zafar enviando a un negro, y aquellos negros que queran liberarse de sus amos, podan hacerlo, pero pasando a la categora de carne de can. No se crea que esto pas exclusivamente en la Banda Oriental. Los negros fueron la carne de can de los ejrcitos libertadores de toda Amrica. Nadie, ningn hroe, ningn Guarango de bronce aboli la esclavitud. Todo lo contrario, se aprovecharon de ella para reforzar sus ejrcitos. Luego, a la hora de escribir nuestra constitucin, la sociedad criolla decret la libertad de vientres, lo cual significaba la libertad para los negros que nacieran en el futuro, pero ninguno de aquellos constituyentes esclavistas perdera a sus negros. Ninguno perdera su capital semoviente. El fin de la esclavitud en Amrica estuvo ms vinculado al rol de los esclavos en la economa de cada pas, y a su vnculo con Inglaterra, que a las buenas disposiciones morales. All donde los negros no eran piezas claves en la economa fue donde primero los liberaron.

Fuimos esclavistas, usamos a los esclavos para nuestras guerras, luchamos porque Montevideo tuviera, a diferencia de Buenos Aires, el privilegio de la venta de esclavos, en nuestras escuelas llamamos al esclavista Maciel como filntropo y padre de los pobres, construimos, no por el bien de los esclavos, si no por el bien de la poblacin blanca de Montevideo, un barracn en donde dejar en cuarentena a los esclavos sarnosos, cosa que no nos contagiaran. Dnde est ese barracn? Por qu permaneci oculto durante doscientos veintisis aos? Actualmente se estn haciendo trabajos de excavacin para determinar el lugar, para que la ciudad pueda encontrarse con su pasado. Aplaudimos esta iniciativa, inclusive en el caso que estuviera dictada por intereses tursticos. No es una iniciativa racista sta que nos recuerda nuestro pasado negrero. Racista es haberlo ocultado. Dnde estn las cadenas? Dnde estn los grillos? Por qu no formamos un museo donde se luzcan estas muestras de avaricia y de maldad? Por qu no ponerlo lindero a un museo que muestre los mecanismos de tortura de la dictadura?

Los documentos pueden destruirse, del pasado puede no hablarse, sobre todo si del pasado nos hablan las instituciones estatales, los objetos del delito pueden esconderse en manos de coleccionistas, pero no se pueden acallar los rastros en el lenguaje. Ms malo que Artigas deca el proverbio antiguo. Los sacerdotes del culto al dios uruguayo pretendern que esta expresin fuera definitivamente borrada del vocabulario, pero por fas o por nefas es saludable que la expresin llegara a nosotros. O es resultado de una leyenda negra por la cual las clases privilegiadas quisieron denostar a un hroe revolucionario que minara sus privilegios; o es resultado de un saber popular que ninguna propaganda estatal pudo devastar, por el cual Artigas era un fiero polica de la campaa que ejecutaba sin juicio previo a todo eventual malhechor, gaucho o indio, que cazara. Trabajar como un negro no es una expresin racista. En una sociedad colonial donde los hijosdalgo vean con horror ensuciarse las manos con el trabajo, y donde los indios no haba quin los pusiera a trabajar ni funcionaran siquiera las muy eficientes reducciones jesuitas (se traan para ciertas tareas a los indios cristianizados por los jesuitas en Paraguay), el que trabajaba en aquellas cosas que nadie quera hacer, el trabajo pesado, era el negro. Trabajar como un negro significa reconocer que fuimos esclavistas. No es denigratorio para ningn negro. Sera, eventualmente, denigratorio para los blancos, por esclavistas.

No creamos ni por un instante que en Occidente acabamos con la esclavitud como resultado de una evolucin de nuestras mentes. Acabamos con la esclavitud cuando se convirti en una actividad antieconmica. En vez de invertir en esclavos de muy lenta amortizacin, se inverta en actividades industriales de rpido retorno, para lo cual se precisaba, por un lado obreros, y por el otro, consumidores, y este tipo de economa era enemiga del rgimen esclavista, motivo por el cual Inglaterra, luego de enriquecerse con la trata negrera, pas a ser su principal perseguidora, convirtindose en la polica de los mares.

Aquellas taras mentales que permitieron la esclavitud no fueron abolidas. Siguen entre nosotros. Si las queremos abolir, no las ocultemos. Y si fuera racista la expresin, no ataquemos el sntoma, el lenguaje en todo caso es un termmetro. Y adems ante quin se eleva una carta para que modifique o anule una expresin? Ante la Real Academia? Si un da enviamos una carta a Espaa, adems de agradecer todo lo que de ellos heredamos, exigmosle que nos restituyan todo lo que nos quitaron. Exigmosle que, como hizo el Vaticano con Galileo cinco siglos despus, pida disculpas por el genocidio indgena y por la trata de negros, y de paso exigmosle a Inglaterra que pida disculpas a toda la humanidad. En cuanto a la Real Academia, lo mejor que podemos hacer es olvidarla. El lenguaje no precisa de Academias. Qu sentido tiene una institucin que establece que una palabra es aceptable luego que la gente la ha inventado y usado por doquier? Las instituciones inventan las fronteras, pero las palabras no saben de fronteras ni de controles.

Abolimos la esclavitud, pero slo para pasar a otras formas de esclavitud. La palabra puta no nos gusta, es demasiado fuerte, es demasiado clara, usamos acadmicamente la palabra prostituta, o todava mejor meretriz, golfa, casquivana. La palabra negro nos suena mal, inventemos la palabra afrodescendiente. No la llamemos dictadura, llammosle mejor rgimen de facto. Barramos la basura debajo de la alfombra.

Todo nuestro lenguaje es expresin de nuestra cultura. Esclavo viene, aparentemente, de eslavo, raza de hombres blancos esclavizados fuera de Europa. Los negros que vendan los blancos haban sido previamente comprados a negros que esclavizaban negros. La esclavitud es una institucin muy antigua, pero no es una institucin que acompaara a toda la historia de la humanidad. Por miles de aos los cazadores y recolectores no fueron dados a la esclavitud. La esclavitud naci con la agricultura, proceso asociado con la escritura, las clases sociales, el Estado y la propiedad de la tierra. De una propiedad ms o menos estatal hemos pasado a la propiedad privada. Con ella nacieron una cantidad de palabras: cerradura, alambres de pa, alarmas, crceles, rejas, grilletes, esclavos y muchsimas ms. No nos preocupemos de abolirlas. Preocupmonos en soar que ojal algn da no sean necesarias, que dejen de usarse pues habr cado la cosa que les da nombre. Y si desaparece la cosa y la palabra pervive, ser por que aquella utpica humanidad no gustar de hacerse trampas al solitario, y cuidar del lenguaje como una prueba viviente de su pasado.


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