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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2013

Mali, una guerra neocolonial

Pere Ortega
La Directa


Francia ha iniciado en Mali una ms de las mltiples intervenciones militares en la que fue su gran rea de dominacin colonial, la denominada hasta la independencia de 1960, frica Occidental Francesa. Durante la descolonizacin, para salvaguardar sus intereses geoestratgicos en la regin, Francia teji unas estrechas relaciones polticas con las lites a quien entreg el poder.

De este modo, poda continuar ejerciendo el control de la zona apoyando a regmenes amigos y de paso preservar sus intereses econmicos en esta rea. A tal efecto, para ejercer ese dominio Francia disemin instalaciones y fuerzas militares por muchos pases de la regin, Nger, Chad, Costa de Marfil, Burkina Faso y Senegal.

Por tanto, cuando Franois Hollande dice que la intervencin militar en Mali est solamente vinculada a una actuacin altruista para eliminar el peligro que representan los grupos armados yihadistas que controlan el Norte de Mal, evitar la guerra civil Norte-Sur y la desestabilizacin de todo el Oeste del Sahel est faltando a la verdad. Son argumentos espurios cuando las intervenciones militares en las ex colonias de frica han sido una tnica habitual de los gobernantes del Elseo. Recordemos que Nicolas Sarkozy inici su mandato, en 2008, con una intervencin en Chad, lo hizo ms tarde en 2010, en Costa de Marfil y despus, en 2011 dirigiendo el ataque a la Libia de Gadafi. Ahora, Hollande, inicia su bautismo en el frica francfona abanderando una guerra contra el terrorismo que le otorga un prestigio interno y externo devaluado por la crisis econmica mientras esconde los intereses estratgicos de Francia en la regin. Y cules son estos? En primer lugar, los residentes franceses diseminados por toda esta inmensa rea francfona que controlan gran parte de la economa de todo el Sahel occidental. Solo en Mali hay 6.000 residentes, unos ligados a la minera extractiva de numerosos recursos minerales, el ms importante, el oro que se extrae en el sur del pas, pero tambin aquellos otros ligados a la escasa industria local, las finanzas y el comercio de importaciones. Una segunda cuestin, apuntada en diversas fuentes, es la referida a las exploraciones que confirman la existencia de bolsas de hidrocarburos en el Norte de Mal.

Pero, el principal inters que tiene Francia en el Sahel occidental no est en el Norte de Mal, sino en los distintos pases de la zona, donde estn ubicadas varias industrias extractivas de fosfatos, gas y petrleo. De estas, la ms importante est en Nger, a 180 km de la frontera de Mal donde estn radicados importantes yacimientos de uranio. Nger, es el tercer productor y exportador mundial de uranio. Mineral explotado por dos empresas controladas por el gigante francs de la energa nuclear Areva, que extrae un 40% del uranio que abastecen los 59 reactores nucleares de Francia. Un mineral, el uranio, escaso y no renovable, que ha triplicado el precio en los mercados debido a la llegada del cenit en la produccin del petrleo, con un continuo incremento de precios porque la demanda es superior a la oferta.

Un nuevo Afganistn?

Todas estas son razones suficientes para que Francia impidiera que esta regin y el desguazado estado de Mal cayera en manos de los grupos salafistas que practican la yihad, donde conviven grupos dispares, desde los tuaregs de Ansar al-Din con 500 efectivos que demandan un nacin tuareg en el norte de Mali; Al Qaeda del Magreb Islmico (AQMI), escindido del GIA (Grupo Islmico Armado) argelino, el grupo ms numeroso con 1.500 efectivos y especializado en trfico de armas y el secuestro de occidentales; y el Movimiento por la unidad y la Yihad de frica del Oeste (Mujao), con 1.000 efectivos y enfrentado a AQMI.

Las guerras no suelen solucionar los conflictos, sino al contrario, generan nuevos. Este es el caso de la desestabilizacin del Norte del Sahel. La mayora de estos combatientes provienen de la reciente guerra de Libia donde apoyaron a Gadafi, que fuertemente armados se refugiaron y apoderaron del Norte de Mali. Una vasta regin de 830.000 km2, descuidada, mejor dicho, abandonada por el gobierno de Mali. Regin reivindicada por los habitantes autctonos, los tuaregs, que se agrupan en el Movimiento Nacional de Liberacin de Azawad (MNLA), que reclaman una nacin propia, la Azawad. Pueblo tuareg que, en el pasado, ha llevado a cabo mltiples conflictos con el gobierno de Bamako pero tambin con los diferentes Estados de la regin. MNLA que a la vez se enfrenta a los grupos yihadistas que se han instalado en el Azawad.

La intervencin militar de Francia en el Norte de Mal demuestra la miopa poltica, no slo de Francia, sino tambin de los pases de la Unin Europea, ms preocupados por la seguridad de los franceses y europeos que habitan en la regin que los problemas que afectan a la poblacin autctona. Una incompetencia de anlisis de cules son los conflictos de la regin del Sahel, donde hay unos pases con estructuras de estado muy dbiles, sin capacidad de controlar sus territorios y extensas fronteras, y tampoco en dar seguridad a la sus poblaciones. As, una vez ms, "Occidente" recurre a la intervencin armada para resolver un conflicto que no acabar con las causas reales preexistentes. Causas que tenan solucin si se hubiera actuado previamente con una accin mancomunada que combinara, ayuda al desarrollo, para dar satisfaccin a las demandas de las poblaciones, y dotar de mecanismos de seguridad interna a los gobiernos de la regin. Ahora el Norte del Sahel puede convertirse en un nuevo Afganistn.



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