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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2013

Richard Stallman reivindica la soberana digital y que se garanticen derechos en la red para todos los usuarios
Las amenazas a la libertad en la sociedad digital

Enric Llopis
Rebelin


Con las nociones de sociedad digital y sociedad de la informacin ocurre algo muy similar. Se dan por hechas y sabidas sus bondades, sin citar muchas de sus contradicciones: la brecha digital entre ricos y pobres (sean personas o pases), la sobresaturacin informativa que conduce a la desinformacin; y la diferencia que existe entre acceso a la tecnologa digital y a la informacin, por un lado, y al conocimiento, por otro. Pues ms informacin y tecnologa no tienen por qu implicar ms conocimiento.

Para reflexionar acerca de estos lmites y sobre las amenazas a la libertad en el marco de la sociedad digital, Richard Stallman ha impartido una conferencia en la Universitat de Valncia, organizada por la Asociacin Valenciana de Software Libre (ASOLIVAL). Stallman fue el fundador del movimiento del Software libre en la dcada de los 80 y creador del sistema operativo GNU Linux.

Una de las principales amenazas para los ciudadanos usuarios de la tecnologa digital es la vigilancia por parte de estados y empresas. La legislacin estadounidense permite, incluso, que la polica pueda obtener de las empresas informacin sobre los usuarios sin autorizacin judicial. Nos vigilan a travs de nuestras computadoras y de los productos informticos, concluye Stallman. De hecho, numerosos programas privativos (los habitualmente distribuidos por las empresas, y contrarios al software libre) disponen de funciones para la vigilancia de los usuarios, aade. Lo mismo ocurre con las redes sociales: Facebook es un gran sistema de vigilancia.

Esto podra evitarse mediante el Software libre, afirma Stallman. Pero los controles sobre la libertad personal van mucho ms all. Recuerda el creador del sistema operativo GNU Linux que los telfonos mviles permiten conocer la localizacin del usuario; que en Inglaterra se instalan cmaras junto a las carreteras para vigilar los movimientos de los coches y seguirlos en tiempo real. Y quieren tambin reconocer los rostros de los ciudadanos en la calle; en definitiva, lo quieren saber todo de cada uno, explica Stallman. Cmo oponerse a estos procedimientos? Mediante la organizacin poltica, responde Stallman. El estado y las empresas son muy peligrosos si no los ponemos bajo nuestro control, aade.

Otra de las grandes amenazas es la censura. Hace 15 aos se pensaba que Internet supona un gran alivio frente a la censura, pero hoy, los estados, incluso los de los pases que se autodenominan libres, imponen la censura en la red. Por ejemplo, recuerda Richard Stallman que Dinamarca puso filtros a webs extranjeras, informacin que despus apareci en Wikileaks. El estado turco ha establecido hasta cuatro niveles de censura en la red. En Australia se han puesto cortapisas para el acceso a determinados enlaces. En India se cierran habitualmente sitios web. Pero esta posibilidad tambin se introduce con la Ley Sinde, afirma el programador estadounidense.

Tambin las empresas utilizan formatos secretos o encriptados para restringir el acceso de los usuarios a los datos. Al final, se produce una dialctica entre el Software privativo, que no respeta la libertad del usuario, y el Software libre, que debera incluir, segn Stallman, varias libertades: que el usuario pueda ejecutar el programa de la manera que quiera y con cualquier fin; y que adems pueda comprender y cambiar el cdigo fuente de los programas que usa. Pero la realidad es que la mayora de los usuarios se maneja con los rudimentos de la informtica y que los profesionales con conocimientos de programacin no pueden abarcar una tarea tan vasta. Por eso, afirma el autor del manifiesto GNU en 1987, habra que agregar un control colectivo.

Porque los programas privativos o no libres son, para Stallman, un yugo que somete a sus usuarios. Pero las corporaciones que los utilizan, gobernadas por psicpatas, saben de su poder y abusan de los ciudadanos. Introducen funciones malvolas, como las de vigilancia o determinadas modificaciones, pensando que los usuarios nunca repararn en ello. As, Windows hace posible que Microsoft imponga cambios de software a los usuarios sin pedirles permiso. Muchas webs tambin vigilan a los ciudadanos sin que estos lo adviertan. Por ejemplo, cuando en una pgina web aparece una opcin para entrar en Facebook, esta red social sabe que el usuario ha visitado la pgina, aunque no disponga de una cuenta en esta red social, explica Stallman.

El enunciado de las amenazas y los abusos consumados lleva a Stallman a reivindicar la soberana informtica de los pases. Asegura que todas las escuelas deberan ensear el software libre por varias razones: educar a buenos ciudadanos de una sociedad libre (por el contrario, el software privativo genera dependencia; por eso regalan la primera copia de sus programas en las escuelas); tambin el software libre en los colegios permite formar a los mejores programadores, pues tienen la oportunidad de manejarse con muchos cdigos; y el software privativo, por lo dems, se opone al ideal que debera presidir las aulas: compartir conocimientos, explica el experto.

Acciones cotidianas y supuestamente inocentes tambin entraan riesgos. Es el caso de la introduccin de los datos personales, por ejemplo, en una pgina web sobre ofertas y demandas de trabajo. Los datos que aporta el usuario porque se le solicitan para un servicio, pueden acabar en manos del gran hermano, explica Stallman. Esto puede ocurrir con las empresas estadounidenses y con las firmas de la Unin Europea con servidores en este pas. Otro peligro, aunque menos conocido, segn el creador del GNU Linux, es que uno deje su informtica en el servidor de otro; de este modo, est perdiendo el control.

Otras amenazas apuntan directamente al sistema poltico. El experto norteamericano pone como ejemplo las votaciones electrnicas, que, a su juicio, constituyen una invitacin al fraude, ya que mediante procedimientos informticos pueden cambiarse los totales. La manera de evitarlo es mediante el tradicional voto con papeletas, que siempre permiten el recuento.

Para un uso libre de la tecnologa digital, es necesario que pueda copiarse y transmitirse informacin sin barreras. Pero, segn Stallman, los editores se oponen; llevan ms de dos dcadas en guerra contra nosotros; as, al hecho de compartir lo llaman piratera, explica. Y aade que nos han impuesto leyes injustas y grilletes digitales en los programas privativos; por si fuera poco, los editores han acabado con un principio bsico de la justicia: ningn castigo sin proceso justo; pero en Japn se ha castigado con dos aos de crcel el hecho de bajar contenidos en Internet sin autorizacin, lamenta Stallman.

Por eso, considera primordial que se legalice la accin de compartir, entendida como redistribucin de copias exactas con fines no comerciales. Y tambin la legalizacin del remix, es decir, tomar parte de varias obras para componer una nueva. Y esto no significa estar en contra de los derechos de autor, aclara. Estoy a favor de los artistas, hay que apoyarlos; pero el sistema hace lo contrario: apoya a las empresas y slo a algunos artistas, las estrellas. Y respecto a la propiedad intelectual? Stallman explica que este trmino introduce confusin. Antes era sinnimo de derechos de autor, pero hoy se usa para muchas leyes sin relacin entre s, respecto a patentes, denominaciones geogrficas, entre otras. En definitiva, cuando alguien se refiere a la propiedad intelectual, o no sabe de qu habla o quiere ocultarlo.

Por los dems, Stallman plantea un doble mecanismo de respaldo a los autores. El primero, procedera directamente del erario pblico o de un impuesto por la conexin a Internet. Se trata de que estos recursos lleguen al artista en funcin de su xito, que determinaran los sondeos. Pero con un matiz: los recursos para cada artista no seran proporcionales a su audiencia, sino que se introduciran correcciones para apoyar a los autores que ms lo necesitan. A esto se aadira un segundo mecanismo: los pagos voluntarios. Es decir, habilitar una opcin para que el usuario pueda aportar una pequea cantidad al artista, por ejemplo, al entrar en la pgina web de ste. Richard Stallman sugiere que esta posibilidad pueda sustentarse con publicidad amigable.

Al final, hay un elemento decisivo. Todo lo que hacemos en la red no se fundamenta en que tengamos derecho a ello, sino en que las empresas nos lo toleran. As, tengo derecho, en principio, a emitir mis opiniones en papel, pero en la red me hace falta un proveedor, registro de dominios, un servicio de hospedaje y que acepte todas las condiciones que se me ponen (cuando el Gobierno de Estados Unidos quiso expulsar a Wikileaks de Internet, atac por estos frentes, recuerda Stallman). Por eso, resulta esencial establecer derechos en la red para todos los usuarios, concluye el especialista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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