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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2013

Iberdrola en Bolivia: una actividad nada ejemplar

Erika Gonzlez
Diagonal

La autora analiza la trayectoria de la multinacional espaola Iberdrola y los motivos que han llevado a Evo Morales a nacionalizar las dos filiales de esta empresa en Bolivia.


"El Gobierno de Espaa defiende siempre los intereses de las empresas espaolas, estn dentro o estn fuera de Espaa", declar el ministro de Industria y Energa ante la nacionalizacin de las filiales de Iberdrola en Bolivia. La decisin fue anunciada por el Gobierno de Bolivia el 29 de diciembre de 2012 y se justificaba por una injusta poltica de tarifas de la multinacional vasca en el rea rural boliviana; la poblacin de estas zonas tena que pagar por la electricidad casi el triple que si viviera en las ciudades.

Las mismas palabras fueron pronunciadas por el Gobierno espaol el 12 de abril de 2012, tras la expropiacin por parte del ejecutivo argentino de las acciones de Repsol en la petrolera argentina YPF, y tambin se repetan el 1 de mayo de ese mismo ao cuando el gobierno del Evo Morales nacionaliz TDE, filial de Red Elctrica Espaola. Y en esa misma lnea, en el ao 2006, el Gobierno del PSOE presion diplomticamente al Gobierno de Bolivia cuando decret la nacionalizacin de los hidrocarburos, lo que afectaba a los intereses de Repsol. As, la defensa incondicional de las transnacionales espaolas en su internacionalizacin es una poltica de Estado y, en consecuencia, se pone a la disposicin de estas compaas todos los medios diplomticos, polticos y econmicos de las instituciones pblicas.

Denuncias contra la transnacional

Esta postura es inamovible a pesar de las denuncias e impactos que puedan tener estas multinacionales en su actividad internacional, como ha sido el caso de Iberdrola en Bolivia y del resto de empresas espaolas que han tenido actividad en este pas. Red Elctrica Espaola fue objeto de denuncias sistemticas por sus irregularidades en el transporte de electricidad antes de ser nacionalizada, el BBVA fue criticado por la mercantilizacin de las pensiones, Abengoa particip en el consorcio Aguas de Tunari que caus la Guerra del agua en Cochabamba, el grupo Prisa defenda la postura de las transnacionales espaolas a travs del principal diario boliviano, La Razn, y Repsol ha agravado el desabastecimiento energtico del pas, ha vulnerado los derechos de los pueblos indgenas y ha deteriorado ecosistemas de gran valor.

Todos estos casos han sido desarrollados a partir de una investigacin conjunta, realizada en 2009, entre el Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina Paz con Dignidad y el Centro de Documentacin e Informacin Bolivia. Al hilo de la nacionalizacin de las filiales de Iberdrola en Bolivia es necesario saber cul ha sido el papel de esta multinacional vasca en el pas.

Los impactos de Iberdrola en Bolivia

Iberdrola inici su actividad en el ao 1995 comprando las empresas que distribuyen electricidad en el departamento de La Paz (Electropaz) y en el de Oruro (Elfeo) lo que le permita a la compaa espaola controlar el 38% de toda la energa vendida en Bolivia. A partir de ese momento Iberdrola no slo ha mantenido un precio injusto de la electricidad para el rea rural sino que no ha invertido en la expansin de redes elctricas, especialmente fuera de las zonas urbanas. Segn el Instituto Nacional de Estadstica de Bolivia, slo el 47% de la poblacin en las reas rurales disponen de electricidad, e Iberdrola ha sido una de las empresas que no ha facilitado el acceso de energa en estas reas.

Pero es en el mbito laboral donde Iberdrola ha recibido ms denuncias en Bolivia. As, nada ms iniciar su gestin, Iberdrola llev a cabo un proceso de reestructuracin que conllevaba la divisin de la empresa en varias unidades, el despido de personal y la subcontratacin de determinadas reas de trabajo. A partir de Electropaz y Elfeo cre otras dos empresas ms, Edeser y Cadeb, que ejecutaran funciones bsicas para el suministro elctrico (servicios de lectura e instalacin de medidores, cortes de suministro, mantenimiento, reparacin, etc.). Ambas empresas fueron registradas como subcontratas; de esta forma, se perdi el control pblico sobre las condiciones en las que se trabaja, precisamente, en las empresas que mayor riesgo de accidentes tienen por su actividad.

La divisin en varias empresas y la subcontratacin ha introducido, adems, una gran diferencia en el pago de salarios: el personal directo de Electropaz ha tenido una nmina 5 veces superior al personal de Edeser y Cade, mientras que la gerencia ha recibido un salario 40 veces superior. Lo que se suma a la reduccin de personal y las largas jornadas laborales que, en algunas secciones como la administrativa, han llegado a superar las 60 horas semanales. Ante este panorama laboral, la actividad sindical ha sido fuertemente reprimida por parte de Iberdrola. Un ejemplo de ello es que las personas no sindicadas tienen un salario promedio mayor que las afiliadas como efecto de las estrategias implementadas por la empresa. En definitiva, la multinacional ha conseguido deslegitimar al sindicato y debilitarlo, situacin que le ha venido muy bien para evitar cualquier oposicin cuando ha planteado medidas que deterioran las condiciones laborales.

 

Erika Gonzlez es investigadora del Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina-Paz con Dignidad y coautora del libro Las multinacionales en Bolivia. De la desnacionalizacin al proceso de cambio.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/global/iberdrola-bolivia-actividad-nada-ejemplar.html



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