Portada :: Espaa :: Inmigracin
(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2013

El gobierno amenaza con expulsar a unos testigos incmodos

Trinidad Deiros
La Marea


Sidi Ifni, esa ciudad marroqu que fue colonia espaola hasta 1969, era una tierra yerma para ellos. Cansados de consumir su juventud esperando una oportunidad, Fadel (el nombre es ficticio) y sus amigos se prepararon para hacer la travesa hacia un futuro que imaginaban mejor.

Era la noche del pasado 13 de diciembre, las aguas bravas del Ocano Atlntico haban dado una tregua, y los chicos -25, todos jvenes, varios de ellos menores- se montaron en la barcaza esperando pasar lo antes posible el trmite del miedo, del fro y de la amenaza de las corrientes.

Cuando ya estaban cerca de las Canarias, un foco los ceg: una embarcacin se aproximaba a gran velocidad. Supusieron que era un barco espaol y pararon el motor, incluso se pusieron de pie para hacerse ver. Pero la patrullera de la Guardia Civil no se detuvo y, en su avance inexorable, embisti a la barcaza y a sus ocupantes: siete de ellos murieron, 18 fueron rescatados -un guardia civil se arroj al mar para ayudarles- alguno gravemente herido, como el menor que sufri una fractura en la base del crneo.

Este relato, el de estos jvenes que vieron morir ante sus ojos a siete de sus amigos, no ha sido escuchado por la juez encargada del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Las Palmas, donde fueron conducidos, ni tampoco por el director de ste, denuncia Javier Baeza, cura de la parroquia San Carlos Borromeo del madrileo barrio de Entrevas.

La versin de los jvenes, esbozada nada ms llegar a puerto en un interrogatorio centrado en dilucidar quin era el patrn de la embarcacin, podra ahora caer en el olvido de unas autoridades que, segn denuncia Baeza y la Coordinadora de Barrios de Madrid, no tienen inters en aclarar quin o qu fue el culpable del accidente.

Muertes que podran quedar impunes

Pese a haber reclamado en muchas ocasiones ser escuchados por la Justicia, los jvenes no han encontrado amparo en ella y ahora una inminente expulsin pende sobre sus cabezas. Si son enviados a Marruecos, es probable que nadie pague por las muertes de sus amigos.

Estos jvenes estn muy impresionados por lo que vieron, y si reclaman poder declarar no es porque pretendan quedarse en Espaa. Slo quieren contar lo que paso. Adems, ni siquiera sostienen que haya habido una mala actuacin de la Guardia Civil, slo quieren que se investigue, explica Baeza

La Coordinadora de Barrios present hace das una peticin para reclamar la suspensin cautelar de la expulsin. La suspensin se les concedi pero expir este jueves, por lo que, si nada lo remedia, estos testigos incmodos, como los define el sacerdote, sern expulsados.

Si bien los inmigrantes no culpan a nadie del accidente, Baeza y sus compaeros en esta causa no lo tienen tan claro: La patrullera que embisti la patera sigue precintada en el puerto de Arrecife (Lanzarote) y, en ese momento, uno de los agentes reconoci que tena un motor averiado por lo que no poda maniobrar de forma adecuada. La versin oficial de lo que pas el 13 de diciembre atribuye la responsabilidad al patrn de la patera que, segn afirmaron entonces las autoridades, solt el timn de la embarcacin.

Pero esta versin no aclara las muchas zonas de sombra. El cura de Entrevas recuerda que, en este caso, no se cumpli el protocolo de avistamiento de pateras, que exige avisar a Salvamento Martimo y a la Cruz Roja cuando se detecta la embarcacin.

Para Baeza, la prueba de que estos chicos son testigos incmodos es la inusitada rapidez con la que se ha tramitado la expulsin; de hecho dos de ellos ya estn en Marruecos. La indefensin con la que se han topado estos jvenes llev a la Coordinadora a interponer hace una semana una denuncia contra la Guardia Civil, con el fin de forzar que se les tome declaracin.

La Coordinadora tiene previsto llevar a cabo este viernes por la maana un paseo luctuoso ante la Fiscala General del Estado en Madrid, para denunciar, explica el cura, la vergenza del silencio de la Fiscala de Las Palmas y de la Fiscala encargada de extranjera.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter