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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2013

Apelando a la razn

Lilian Lechuga
La pupila insomne


Ya es hora de que Estados Unidos termine su embargo[1] sin sentido a Cuba. As se expresan en artculo publicado en la revista Forbes, nada sospechosa de simpatizar con esta Isla, ya que ms de una vez se han pronunciado de manera mal intencionada contra la Revolucin y sus dirigentes, pues se trata de una publicacin dirigida a los magnates, las grandes fortunas y las ms poderosas transnacionales.

No deja de sorprender que los autores Daniel Hanson, economista del Instituto American Enterprise; Dayne Batten, de la Universidad de Carolina del Norte; y el analista financiero Harrison Ealey hayan publicado este artculo titulado Es tiempo de que Estados Unidos termine con su embargo sin sentido a Cuba. La posicin oficial dicen es anticuada, hipcrita y contraproducente, mientras que las nuevas medidas implementadas por Ral Castro llevan a los once millones de cubanos en la direccin correcta.

La poltica de embargo contra cuba se inaugur en 1960 bajo la presidencia de John F. Kennedy.

La Revolucin recuper los principales recursos del pas. Se indemniz a todos menos a los yanquis, los que se haban apoderado de la mayor parte de aquellos. Pero Washington no acept, pese a que la nacionalizacin de las propiedades se hizo segn la legislacin cubana, y la propia Corte Suprema de Estados Unidos en 1964, en el llamado caso Sabbatino, que fall que las expropiaciones en Cuba tenan el amparo legal de la doctrina de Acto del Poder Soberano, la que concede a cada pas ejercer esas facultades dentro de su territorio. No obstante los enemigos de Cuba ejercieron su influencia en los pasillos del Congreso e introdujeron una enmienda en el proyecto de ley de Ayuda al Extranjero que anul la decisin del Tribunal Supremo(Cuba vs Bloqueo, 2012). Seguramente esto lo ignora la mayor parte del pueblo norteamericano.

Afirman que la caracterstica general de la poltica de Washington hacia Cuba es la posicin de la lnea dura contenida en la Doctrina Monroe. cConsiderada por Hanson y Ealey como ya cit de anticuada, hipcrita y contraproducente.

Recurdese que la firme oposicin de Estados Unidos a la independencia de Cuba es algo ancestral. John Quincy Adams sexto presidente de Estados Unidos, fue secretario de Estado en el gobierno de James Monroe y lo sucedi en la presidencia. Describi a Cuba como un objeto de extraordinaria importancia para los intereses comerciales y polticos de nuestra Unin Durante ese perodo jug un papel decisivo en la adquisicin de Florida. Normalmente sus puntos de vista coincidan con los de su presidente y fue l quien redact la Doctrina Monroe que prevena a los estados europeos de intervenir en Amrica: el famoso Amrica para los americanos.

Desde el 2008seala el artculo de Forbes el gobierno de La Habana ha realizado ms de trescientas reformas econmicas diseadas para estimular la creacin de empresas, eliminar restricciones sobre la propiedad privada, los viajes, la agricultura y los gobiernos municipales.

Estados Unidos est solo en las prohibiciones de acceso a Cuba. Pese a que desde 1992 en Naciones Unidas se ha condenado el bloqueo casi unnimemente ao tras ao Washington hace odos sordos y mantiene las restricciones contra Cuba, aunque segn afirman, cinco mil novecientas once compaas que haban sido nacionalizadas desistieron de sus reclamos.

Mientras los europeos, japoneses y canadienses pueden viajar y hacen negocios en Cuba sin impedimento alegan las sanciones van perdiendo sentido. Por lo que, las corporaciones multinacionales norteamericanas estn en desventaja.

Hasta el momento, las sanciones cuestan anualmente a la economa norteamericana entre 1.2 y 3.6 miles de millones, segn la Cmara de Comercio de ese pas. Las restricciones en el comercio afectan de manera desproporcionada los pequeos negocios que carecen de transporte y de una infraestructura financiera para evadir el embargo. Estas restricciones, afirman, se traducen en reducciones reales de los ingresos y empleos para los norteamericanos donde el desempleo para estados como Florida, es de un 8.1 por ciento.

En resumen, aducen que el costo del embargo es alto para Estados Unidos tanto en trminos del dlar y en trminos morales, pero es an ms alto para el pueblo cubano que est siendo excluido por el supuesto campen de la libertad en su hemisferio por una anticuada disputa de la guerra fra. Estiman algunos que los progresos que se estn haciendo en Cuba pudieran acelerarse con la renovacin de negocios y el turismo.

Perpetuar el embargo a una nacin en desarrollo que realiza reformas no tiene mucho sentido, muy en especial cuando los aliados de Washington son abiertamente hostiles a dicho embargo. Y concluyen afirmando que es el momento de terminar con l.

En realidad existen mltiples sectores en Estados Unidos que quieren liquidar esa anmala situacin, pero es que hay exclamaciones histricas que tratan de silenciar las expresiones sensatas.

Veamos que hace Obama en su segundo mandato. Hay situaciones diferentes como el abandono de la posicin comn europea y las demostraciones de los grandes cambios que se operan en Amrica Latina y el Caribe. Ahora se est celebrando en Chile la segunda cumbre de la CELAC, donde participan mandatarios latinoamericanos y europeos. Y le toca a Cuba presidir tan importante foro. No hay dudas de que asistimos a un paisaje esperanzador.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/02/01/apelando-a-la-razon/



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