Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Israel
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2013

Israel
La victoria del escapismo

Michel Warschawski
Viento Sur


Nadie esperaba grandes cambios en estas ltimas elecciones. Todo el mundo saba que Netanyahu sera reelegido y que las opciones de una remontada de centro-izquierda (Kadima y el Partido Laborista) eran mnimas. Sin embargo, una vez ms, el electorado israel ha vuelto a sorprender a los llamados expertos y ha desmentido todas las encuestas: la extrema derecha en el poder -el bloque Netanyahu-Lieberman- as como el partido fascista Israel Beitenuhan ha recibido un severo castigo y han pasado de 46 a 21 parlamentarios (de 120); una derrota que nadie haba previsto. Pero no echemos las campanas al vuelo demasiado pronto: una parte de esos votos perdidos han servido para reforzar el partido religioso de extrema derecha HaBayit HaYehudi (La casa juda), que pasa de 3 a 12 diputados. As pues, la derrota de la derecha es bastante relativa.

En estas elecciones la gran sorpresa ha sido el resultado obtenido por Yahir Lapid -un presentador de TV muy popular- y su nueva formacin poltica, Yesh Atid (Hay Futuro): 19 diputados para un partido que no exista hace unos pocos meses y que no dice nada, nada de nada. Si las movilizaciones del verano de 2011 fueron caracterizadas como "un movimiento social y no poltico" (es decir, que no tiene opinin sobre el conflicto rabe-israel), el partido de Yahir Lapid, que ha aprovechado la ola de la voluntad de cambio que expresaba este movimiento y la aspiracin de la juventud israel a romper con la poltica al viejo estilo, ni es ni poltica ni es social: Ni-ni. Eso es lo que resume el programa electoral de Yesh Atid: ni derecha ni izquierda, ni guerra ni paz, ni por la colonizacin, ni en contra.

Yahir Lapid es la expresin del Israel de 2013 o, mejor dicho, de las clases media askenazis y no religiosas de Tel Aviv y sus alrededores, sectores sin ideologa y cuyos nicos valores son la modernidad occidental, el xito social y el consumo. Yair Lapid es el escapismo por excelencia y el desprecio declarado hacia la gente pobre. Un desprecio que apenas lo camufla bajo la apariencia de anti-clericalismo.

El nico eslogan electoral de Yesh Atid fue: "Por la distribucin equitativa del esfuerzo", que en hebreo-israel significa: servicio militar obligatorio para todo el mundo (incluso para los ultra-religiosos) y reduccin de las ayudas sociales a los ms pobres. Contrariamente a lo que dicen determinados comentarios hechos a la ligera, Yair Lapid representa la derecha social sin complejos y lo realmente triste es que mucha gente del movimiento Indignados del verano pasado le hayan votado. En relacin a la ocupacin colonial y al conflicto rabe-israel o ante el riesgo de una guerra preventiva contra Irn, Lapid no se sita ni a la derecha ni a la izquierda, sencillamente son cosas que no le interesan. Evidentemente, esto es lo que explica por qu no ha tenido ningn problema en aceptar participar en el gobierno de extrema-derecha de Netanyahu-Lieberman.

Pero esto no acaba aqu. Al contrario: o bien Lapid agua su programa y acepta la presencia de partidos ultra-religiosos en el gobierno (corriendo el riesgo de perder legitimidad ante sus electores), o bien impone a Netanyahu que rompa con sus aliados tradicionales, en cuyo caso Israel sufrir, por segunda vez en su historia, una fractura social grave. Porque la cuestin no est en la religin sino en que los partidos religiosos representan a las capas ms pobres de la poblacin juda.

Si el Shas (religiosos sefardes) y Yahadut Hatora (religiosos askenazes) se van a la oposicin, Netanyahu y Lapid no tardarn en hacer la experiencia, dolorosa, de una oposicin popular que se moviliza en la calle para defender sus conquistas. Una movilizacin dura ante la cual la movilizacin de las y los indignados del verano de 2011 parecer un happening simptico e inofensivo. Netanyahu ha prometido reformas estructurales (es decir, restricciones presupuestas dolorosas para las capas populares) a los oligarcas de las finanzas que le han apoyado. Y para hacer tragar la pldora tendr necesidad del apoyo de los partidos religiosos. Y, en ese caso, Yair Lapid, a pesar de sus 19 diputados, podra convertirse en un lastre.

Traduccin: VIENTO SUR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter