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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

Estados Unidos y Siria
Seis lecciones del pasado

Marwan Bishara
Al Jazeera English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Hay seis valiosas lecciones que aprender de las experiencias histricas de Washington manipulando regmenes.

Si bien EEUU repleg su intervencin militar porque el Congreso se lo pens mejor y ante el gritero de los soviticos, los turcos se negaron a desmovilizar a los 50.000 soldados que haban concentrado a lo largo de su frontera con Siria.

Esas palabras pueden leerse en el peridico de la maana. Pero el escenario se desarrollaba en 1957 en Siria.

Washington haba finalmente dado marcha atrs y dejado de instigar otro golpe de Estado despus de que sus planes secretos hubieran quedado al descubierto. Habra sido el quinto intento de golpe, triunfante o no, desde la independencia de Siria una dcada antes.

En un momento en que la mayora de los estadounidenses no acertaban a situar a Siria en el mapa, el pas se convirti en una importante preocupacin geopoltica para EEUU y el lugar de las primeras acciones clandestinas de EEUU en el Oriente Medio, segn el historiador estadounidense Douglas Little.

Lamentablemente, EEUU raramente recuerda lo mucho que Washington ha hecho el payaso en otros pases incluso aunque haya valiosas lecciones que aprender de las experiencias del pasado.

Leccin n 1: Dcadas de injerencia han reforzado la desconfianza siria en las potencias extranjeras.

El primer encuentro sirio-estadounidense se produjo poco despus de establecerse la CIA en 1947, apenas un ao despus de que Siria consiguiera su independencia.

Los documentos del gobierno estadounidense secretos durante dcadas aunque se desclasificaron en 1991- dan testimonio de una poltica que persegua reducir a los nacionalistas sirios, echar fuera a los soviticos y meter a los estadounidenses.

A tal fin, la CIA propici en 1949 el golpe de Estado del Coronel Hosni As-Saim a fin de implantar una dictadura estilo repblica bananera. Y en ese proceso, EEUU abri las compuertas de la injerencia militar en la poltica siria en las dcadas venideras.

Tres aos ms tarde, despus de otro golpe sirio, Washington intent cortejar al nuevo lder, Adid Al-Shishakly. Cuando eso fracas, la CIA intent otros golpes militares en 1956 y 1957 apodados Operaciones Rezagado y Escudo- para derrocar al Presidente nacionalista Shukry Al-Quwatly.

Pero a EEUU le sali el tiro por la culata con esas operaciones clandestinas, empujando a Siria a unirse a Egipto y, finalmente, a Damasco en brazos soviticos.

Leccin n 2: No mires hacia Siria a travs del prisma de la Guerra Fra.

En su discurso al mundo rabe de 2009 en El Cairo, el Presidente Obama reconoci la injusticia infligida a pases como Siria durante una Guerra Fra en la que la mayora de los pases musulmanes fueron tratados demasiado a menudo como apoderados sin tener en cuenta sus propias aspiraciones.

No obstante, seis dcadas despus, Washington y Mosc estn aplicando las mismas estrategias polarizadas de la dcada de los cincuenta, en un momento en que los riesgos son an ms altos y las perspectivas para la regin incluso ms desalentadoras.

A pesar de su actitud obstruccionista, Rusia no es la Unin Sovitica. Es una potencia pragmtica que siente parecida aprensin respecto a los extremistas salafes y a que las armas qumicas puedan caer en manos equivocadas.

Pero el Presidente Obama y Putin necesitan reunirse cara a cara. Todava EEUU y Rusia pueden llegar a un compromiso sobre Siria y an pueden salvarse las instituciones estatales, estableciendo un gobierno de unidad para la salvacin y la reconciliacin nacional que prepare el camino de unas elecciones libres.

Leccin n 3: Los dictadores o dirigentes autoritarios de transicin, como Washington denominaba a sus clientes en los aos cincuenta, no conducen a la democracia.

Ni tampoco va Asad a retirarse voluntariamente del poder.

A lo largo de cuatro dcadas, el clan Asad ha jugado con los sentimientos nacionalistas, explotado las enemistades geopolticas y asesinado a miles de sirios para salvaguardar su dictadura.

Despus de ms de una dcada de falsas promesas y dos aos de derramamiento de sangre, Bashar al-Asad no tiene ningn sitio en el futuro de Siria.

Leccin n 4: El sectarismo no es una oportunidad para que EEUU pueda aislar a Irn; es un desastre regional en ciernes.

La violencia desenfrenada del rgimen de Asad est empujando al pas hacia una guerra civil descomunal, al alentar a los grupos salafes sunnes radicales y al inflamar las divisiones sectarias.

El conflicto est desbordndose ya hacia los pases vecinos de Irn y Lbano, que sufren a su vez crecientes tensiones religiosas y tnicas, amenazando con contaminar todo el Oriente Medio y la regin del Golfo, lo cual puede tener consecuencias incalculables para la poltica exterior de EEUU.

Leccin n 5: Es preferible mantenerse distante y con las cosas claras que levantar falsas expectativas.

La administracin Obama, quemada por la guerra de Iraq, ha rechazado acertadamente el principio de plantar las botas sobre suelo sirio. En cambio, ha puesto sus esperanzas en la oposicin siria, especialmente en la Coalicin Nacional, que se considera la legtima representante del pueblo sirio.

Pero la renuencia de Washington a apoderar el campo anti-Asad ante el temor de reforzar a la faccin armada salaf al-Nusra a la que design como organizacin terrorista-, ha tenido un efecto boomerang y, en cambio, ha servido para envalentonar al rgimen de Asad, a ampliar las reservas salafes de nuevos reclutas y a que los sirios sientan cada vez ms sospechas respecto a la seriedad de Washington.

Adems, slo con trazar una lnea roja ante el uso de armas qumicas, el Presidente Obama ha concedido en efecto luz verde al rgimen de Asad para que perpetre terribles atrocidades contra su pueblo a travs de otros medios.

Cuando el Presidente estadounidense afirma que Asad debe dimitir, est expresando algo ms que un sentimiento personal, se est jugando la estatura estratgica de EEUU.

Leccin n 6: No prediques la democracia al mismo tiempo que desconfas del pueblo sirio.

Un grupo de dirigentes de la oposicin siria me dijo que Washington supeditaba cualquier apoyo significativo a que ellos aceptaran la agenda de EEUU para Siria en cuanto a sus futuras relaciones con Irn e Israel.

Ya se demostrar que esa actitud es contraproducente. Anteriores gobiernos han intentado y fracasado al querer dictarles a los sirios cmo manejar sus asuntos nacionales.

Es hora ya de reconocer la libertad poltica y la paz que los sirios se merecen pero que se les ha venido negando desde su independencia.

Marwan Bishara es un analista poltico de gran experiencia de Al Jazeera English y autor de The Invisible Arab: The Promise and Peril of the Arab Revolution.

Fuente original: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2013/01/2013129111028388160.html?utm_content=automate&utm_campaign=Trial6&utm_source=NewSocialFlow&utm_term=plustweets&utm_medium=MasterAccount

 




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