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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

Consideraciones sobre la figura de Artigas y su legado

Gonzalo Abella
Rebelin


El artculo "La palabra como registro histrico" aborda aspectos muy variados vinculados a este tema. Sorprende el uso de la primera persona del plural cuando afirma "fuimos esclavistas" lo que sugiere que el autor es descendiente de la minoritaria clase dominante. Pero es la reflexin incidental sobre Artigas la que a mi juicio merece que abramos una polmica que debera ser llevada hasta sus ltimas consecuencias.

Artigas fue borrado de la historia oficial "colorada" y reivindicado parcialmente por Oribe (quien en realidad lo haba abandonado en 1817) y por dos clebres derrotados: Leandro Gmez y Aparicio Saravia.

Pero la veneracin popular por Artigas fue tan grande que ese mismo partido "colorado" en el siglo XX lo comenz a reivindicar lentamente, claro que ocultando su brjula social. El Ejrcito tambin se proclam su heredero, tratando de convencernos que perseguir charras, invadir el Paraguay, violar los Derechos Humanos y martirizar a Hait era una consecuencia de la tradicin artiguista. Dicen imitarlo. "Ahora que se reestablecieron las instituciones y la subversin fue derrotada, guardaremos el mismo silencio prudente que guard el Prcer en el Paraguay" repite la revista "El soldado".

Desde los catorce aos, en que rompi con su familia, Artigas perteneci al mundo pastoril de extramuros que desobedeca la Ley colonial. "Indios agauchados", afros fugados, criollos "aindiados" coincidan en lo esencial con los hacendados "cimarrones", siempre hostigados por el Cabildo y el Gremio de los Hacendados, latifundistas que residan en Montevideo.

An en el breve perodo que visti uniforme miltar, Artigas protegi en secreto a estos sectores libertarios, que incluan a los hacendados "del campo" pero no a los latifundistas "con campos". El uniforme militar le garantizaba a "su" gente doble proteccin: contra los abusos del poder colonial y a la vez contra las partidas de salteadores donde efectivamente haba criollos y hasta indios y afrodescendientes extraviados por el alcohol. Contra estos ltimos y contra los portugueses Artigas cumpli cabalmente como polica de campaa, y su eficiencia le permiti disimular su complicidad con la gente de campo, pues su ineficiencia en otras persecuciones la justificaba por bruscos quebrantos de salud, quebrantos que desaparecieron misteriosamente en 1811. Si no hubiera sido esta su conducta no podra explicarse la devocin extraordinaria que le profesaron de inmediato en 1811 los humildes del campo y la expansin de su rea de influencia hasta los confines andinos y selvticos ya en 1813. La gente sencilla no confa en los que se dan vuelta: evala conductas con memoria de dcadas y hasta de siglos.

All por 1980 aparecieron ciertos "revisionistas" que con un claro afn de exhibicionismo tomaron textos de los masones "eurocultos" rioplatenses contemporneos de Artigas que lo aborrecan y lo calumniaban. Republicaron estos documentos como un hallazgo, como una novedad. Muchos de los jvenes que estudiaron bajo la ltima dictadura (1973-1984) que asociaban a Artigas con los militares, tomaron con alegra estos textos, cuya expansin fue contempornea a la cancin de un conocido cuarteto titulada "El da en que Artigas se emborrach".

En ciertos sectores intelectuales ahora "queda bien" es "bien visto" relativizar a Artigas, porque de alguna manera as se justifica el relativismo y la frivolidad con la que el Frente Ampio escupe sobre su propia heroica historia. Si todo es relativo y siempre fue as para qu preocuparse? Insisto: creo que vale la pena profundizar sobre estos aspectos, a 200 aos de las instrucciones a los diputados orientales al Congreso interprovincial que tuvo lugar en Buenos Aires.


Gonzalo Abella, maestro e investigador de las races multiculturales de nuestra regin, ha sido docente en seis pases latinoamericanos. Ha escrito numerosos trabajos sobre temas educativos, sociales, histricos y novelas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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