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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

Filosofa Popular

Lucas R. Lpez
Rebelin


Cerca de mediados del siglo XVIII, en Alemania, se desarroll un tipo de filosofa que se dio a llamar filosofa popular, la cual presentaba rasgos precisos que hacan diferenciarla de la denominada filosofa acadmica (filosofa de Leibniz-Wolff). Los practicantes de aquella filosofa, filsofos populares, no establecieron un seguimiento de la filosofa leibniziana-wolffiana, ni tampoco de ninguna filosofa de carcter sistemtico; la manera de expresarse de los mismos era por medio de ensayos, aforismos, novelas y poemas, los cuales trataban cuestiones que consideraban de alcance humano concreto e inmediato: asuntos relativos al hombre, a la sociedad, a la literatura, a los mtodos de enseanza, etc.; en fin, aspectos del orden de lo prctico, pasibles de ser aplicados. Existe, en tal posicionamiento, una apreciacin de cierto abordaje desde-y-hacia un concepto mundano, en contraposicin al concepto escolstico propio del academicismo. Evidentemente, la intencionalidad que se desenvuelve en tal prctica filosfica es la de ejercer un tipo de filosofa que sera considerada para el mundo, ms que una ejercida para la escuela. Ser esta distincin un paliativo contra la denuncia de inutilidad que a veces sufre la prctica filosfica?

El gran Pandemnium en el cual se encuentra el filsofo a la hora de iniciar su mirada analtica, generalmente puede llevarlo a trascendencias que poco permitan ser interesantes (inmediatamente) para el trnsito cotidiano. Su necesidad de creativa-descripcin de lo existente, a veces puede conducirlo por caminos que, desnudando lo a-parente, se despliegan hasta las races de lo establecido. Es palmaria la conducta indagatoria del filsofo, como as tambin conspicua su vinculacin con la constelacin que prometa organizar conceptualmente. Consternacin que a veces suelen provocar ciertos esquemas planteados, por tales estructuras mentadas, tanto en aficionados como en fiscales del pensamiento. El grado de complejidad del conocimiento expresado es el que provoca palestesia al entendimiento. Pero, cul es tal grado de dificultad al cual debemos acceder? A qu Reino, esfera de la realidad debemos llegar? Cul mundo, plano de la realidad es el que nos determina a comprometernos en tal bsqueda?

Juan Bautista Alberdi, deca: No hay, pues, una filosofa universal, porque no hay una solucin universal de las cuestiones que la constituyan en el fondo. Cada pas, cada poca, cada filosofa, ha tenido su filosofa peculiar que ha cundido ms o menos, que ha durado ms o menos, porque cada pas, cada poca y cada escuela, ha dado una solucin distinta de los problemas del espritu humano. Agrega: Vamos a estudiar filosofa, evidentemente, pero a fin de que este estudio, por lo comn estril, nos traiga alguna ventaja positiva; vamos a estudiar, como hemos dicho, no la filosofa en s, no una filosofa aplicada a organizar sensaciones, no una filosofa aplicada a la teora abstracta de las ciencias vanas sino la filosofa aplicada a los objetos de inters ms inmediato para nosotros, en una palabra, filosofa y poltica de nuestra industria y comercio, la filosofa de nuestra literatura, la filosofa de nuestra religin y nuestra historia. Nuestra filosofa, pues, ha de salir de nuestras necesidades, pues segn estas necesidades se determinar cules son los problemas que Amrica est llamada a establecer y resolver en este momento, que son los de la libertad, derecho y conquistas sociales, etc. De aqu es que esencialmente la filosofa Americana debe ser bsicamente poltica y social en su objeto ardiente y proftica en sus instintos, sinttica y orgnica en su mtodo, positiva y realista en sus procederes, republicana en su espritu. En sntesis, la filosofa como herramienta til de aplicacin, en tanto orientada a intervenir el objeto social-poltico, el cual (quizs hoy tambin podemos hablar de la misma necesidad de objeto de estudio) emerge como ineludible campo de prctica intelectual en esta regin y en este tiempo. En fin, una prctica filosfica que salga del csped de donde se realice, que respire al aire que golpea su lengua. Mezclndose con el espritu paleto y apreciando toda pantomima. Acceder al detalle esclarecedor sobre la contingencia imperante y su obligacin de modificacin. Mediante la aprehensin de tal dinmica social, articular cierta biperspectivabilidad, la cual permita adoptar perspectivas complementarias, tomadas sistemticamente (las cuales podran ser consideradas contrarias si se las concibiera de manera absoluta). De todas formas, (volviendo a la expresin mencionada) es probable que J. B. Alberdi, a mediados del siglo XIX, no hubiese estado tan convencido sobre la imposibilidad de transformacin que el tipo de mtodo, y espritu, que propugnaba para tal prctica filosfica, podan llegar a sufrir. El espritu manifest tal mtodo. La alteracin se vio licuada.

En todo caso, la tarea sigue vigente. Pronunciar-nos en tal desarrollo filosfico popular es caracterizar lo inmediato para, bajo reflexin mediata, indagar sus principios y alertar sobre las posibilidades de mutacin; hacindonos carne de tal dinmica, la filosofa completa su consideracin de utilidad social en tanto actividad terica-prctica -con propiedades innovadoras.

La actividad analtica practicada debe alcanzar niveles insospechados, ilimitados. Partiendo desde la necesidad de tal falta-social, desplegar el carcter existenciario de tal existencia; en trminos heideggerianos, analizar el estar-en-el-mundo (y, en tal caso, este-estar-en-el-mundo), de tal forma de elucidar sus superficies psicolgicas, antropolgicas, biolgicas, etc. Cualquier riesgo de caer en un acto de epoj (suspensin del juicio), es decir, de vernos imposibilitados de aprehender inmediatamente la realidad del objeto (acatalepsia), no ser con el fin de sostener un pensamiento efctico (el cual suspende el nimo como resultado de la investigacin), sino, por el contrario, para confirmar un pensamiento cattico (buscador de la realidad del objeto).

Al fin y al cabo, todo inters de aplicacin de teora, en donde involucremos al ser-humano como elemento constitutivo de tal campo de estudio (imposible hacerlo de otra manera escapando de la inspeccin tica-poltica?), debe ser considerado como envuelto en un movimiento de devenir, de contingencia, de historia, de posibilidad. Esta es la dinmica que aflorara en un abordaje metdico que se proponga dar consistencia a su texto vertido. El reino de la necesidad que evoca a esencias absolutas, corresponde al plano estrictamente animal, determinado Lo dems es existencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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