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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

El reto para los movimientos sociales en Asia

Walden Bello
Focusweb

Discurso en la reunin internacional de movimientos sociales. Bangkok, 31 de agosto de 2012


Este julio ha sido el ms clido en los Estados Unidos desde que se empezaron a tomar registros. En la India, las lluvias monznicas se han retrasado mucho dando como resultado la segunda sequa en el pas en cuatro aos. Temperaturas de tres dgitos [En Fahrenheit, N.del t.] en Nueva Delhi y otras ciudades ya han provocado los peores cortes de luz en la historia del pas y la mala cosecha que se espera es probable que recorte al menos un cinco por ciento del crecimiento del PIB. En Beijing, que normalmente sufre falta de agua, una tormenta el 21 de julio dio como resultado la peor inundacin desde que se empezaron a tomar registros en 1951, segn The Economist. Mientras tanto, en las Filipinas, una extendida "tormenta sin nombre" -como mucha gente la denominaba- se ha prolongado durante ms de una semana hundiendo a la zona metropolitana de Manila en un desastre acutico que es probable que sea el peor de la historia reciente.

La nueva normalidad es el cambio climtico, y el jefe del departamento de medio ambiente del gobierno filipino capt la naturaleza de la ira de la naturaleza cuando dijo que la "nueva normalidad" en nuestro clima es un tiempo impredecible, debido al aumento incontrolado de la temperatura media del globo debido a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Si hay alguna duda de que lo anormal es ahora la norma, recurdese que se est desarrollando el segundo ao directo en el que las lluvias incesantes han sembrado el caos en el Sudeste Asitico. El ao pasado, la estacin del monzn produjo la peor inundacin en la historia de Tailandia, con las aguas precipitndose desde el norte del pas rodeando incluso a Bangkok, afectando a ms de 14 millones de personas, daando casi 7000 millas cuadradas de tierra agrcola, interrumpiendo las cadenas mundiales de suministros de las multinacionales con sus filiales en el pas, y provocando lo que el Banco Mundial estim ser el cuarto desastre ms costoso nunca producido.

Quizs lo ms frustrante de las lluvias tormentosas incesantes hace dos semanas sea que los filipinos poco podan hacer para prevenirlas. Podramos haber hecho que fuesen menos calamitosas resituando a los ocupantes informales lejos de los cauces en la Baha de Manila y reforestando las colinas y montaas que rodean el rea metropolitana. Podramos haber aprobado la Ley de Salud Reproductiva mucho antes y promocionado la planificacin familiar para reducir el impacto humano sobre el medio ambiente de las tierras altas, rurales y urbanos. Podramos, en resumen, haber tomado medidas para adaptarnos a los patrones climticos cambiantes. Pero prevenir los cambios fundamentales en el clima regional y mundial es algo que no podamos hacer. Este es el dilema de la mayor parte de los pases en el Sur: somos vctimas y nuestras armas son escasas y limitadas.

El jaque mate mundial. Como muchos de ustedes saben, se han hecho muy pocos progresos en las negociaciones sobre el clima, y aqu la culpa recae primero y principalmente sobre los gobiernos del Norte. El Congreso de los Estados Unidos est poblado por escpticos climticos del Partido Republicano quienes siguen creyendo, contra toda evidencia, que el cambio climtico son imaginaciones liberales y han impedido la aprobacin de lo que es ya una ley climtica dbil. La Unin Europea se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero esto debe cumplirse principalmente mediante medidas de contencin dbiles o poco realistas como el comercio de carbono o tecnosoluciones como el secuestro y almacenamiento de carbono, no mediante la moderacin del crecimiento econmico o la reduccin del consumo, que sigue siendo el motor principal de las emisiones de gases de efecto invernadero. Actualmente, con sus economas paralizadas y la necesidad imperiosa de reiniciarse debido a la crisis financiera, la reduccin de gases de efecto invernadero tienen una prioridad muy baja en la agenda de los lderes europeos.

Por desgracia, la dimensin Norte-sur ha aadido una dinmica mortal a este proceso puesto que las as llamadas economas capitalistas emergentes del Sur, en especial China, Brasil y la India, reclaman su parte del espacio ecolgico para crecer aunque las economas capitalistas del Norte sigan rechazando abandonar algo del vasto espacio ecolgico que ahora ocupan y explotan. China es hoy el mayor contribuyente mundial de gases de efecto invernadero, pero la base de su rechazo para establecer lmites obligatorios a sus emisiones de gases de efecto invernadero es que sus emisiones acumuladas han sido, histricamente, bastante bajas, suponiendo aproximadamente el 9 por ciento del total histrico.

El rechazo del Norte a reducir el alto consumo y el esfuerzo de las grandes economas emergentes para reproducir el modelo de consumo del Norte se encuentra en la raz del punto muerto en las negociaciones sobre el cambio climtico -simbolizado por el fracaso de las conversaciones promovidas por las Naciones unidas en Copenhague en 2009 y Durban en 2011 para ponerse de acuerdo en los contornos de un acuerdo sucesor del Protocolo de Kyoto.

Lo que se acord en Durban fue que los gobiernos deberan presentar sus ofertas de reducciones de GEI en 2015, pero estas seran aplicadas solo en 2020. Pero para entonces ya ser demasiado tarde, dicen muchos expertos, porque los pases ya se habrn ceido a una va de desarrollo con mucho carbono. Los cientficos dicen que dada la ausencia de lmites de emisiones obligatorios en los prximos aos, el mundo se encuentra en curso de pasar de los 2 grados a los que les gustara confinar el aumento de la temperatura media mundial, y ya est en una trayectoria de un aumento de temperatura de 4 a 5 grados, lo que sera calamitoso por sus consecuencias. Reflejando lo que muchos ven como una actitud exasperantemente despreocupada de Washington, Todd Stern, un funcionario climtico de los EEUU, urgi recientemente a los gobiernos a abandonar el objetivo del aumento de 2 grados y buscar un acuerdo internacional "ms flexible" basado en objetivos voluntarios. Esto solo puede proporcionar a los gobiernos de los pases en vas de alto crecimiento una excusa para posponer el aceptar compromisos, si no tirar a la basura directamente las reducciones obligatorias.

La crisis econmica mundial


Djenme hacer referencia ahora a la crisis econmica mundial que se est desarrollando junto a la crisis medioambiental. 2012 es el ao 5 de la Gran Recesin. En los Estados Unidos y Europa, los embriagadores aos de la globalizacin, cuando un crdito aparentemente inagotable permita a las clases medias acceder a una cantidad inimaginable de bienes, se estn desvaneciendo rpidamente de la memoria popular. Con las economas de los EEUU y Europa registrando apenas crecimiento, el gran motor del capitalismo aparece palpablemente haber cambiado a una marcha inferior. Indefinidamente.

No me extender en las causas y dinmica de la crisis econmica. Djenme decirles simplemente que es muy difcil pensar que vuelva pronto el crecimiento a los Estados Unidos y Europa. De hecho, mi impresin es que para el da de las elecciones en los EEUU, la tasa de desempleo volver a ser de un 9 por ciento o ms, y la eleccin de un presidente Republicano dedicado al recorte de gastos garantiza un periodo ms largo de estancamiento. Respecto a Europa, la devastacin de los mercados de exportacin de Alemania en el Sur de Europa debida a los programas de austeridad promovidos por el gobierno alemn harn sentir a este pas una desaceleracin del crecimiento en Alemania mismo. Es solo recientemente que quizs hemos llegado a comprender que lo que estamos viendo es una crisis de la globalizacin, esto es, una que implicar el fin de la llamada segunda era de la globalizacin que empez en los 80.

Qu quiero decir con esto? A finales de 2008 y en 2009, la recesin en Europa y los Estados Unidos produjo la bajada de las tasas de crecimiento en el Este de Asia, pero esto dur solo un ao. en 2010, el Este de Asia y las grandes "nuevas economas emergentes" conocidas como BRIC (Brasil, Rusia, India, China, Sudfrica) parecan haberse recuperado. Eran vistas como puntos brillantes en la economa global, mostrando resiliencia y crecimiento aunque se estancase el Norte. De hecho, para economistas como el premio Nobel Michael Spence, "Con el crecimiento volviendo a los niveles anteriores a 2008, el exitoso rendimiento de China, India y Brasil son importantes motores de expansin para la economa mundial de hoy"[i]. En una dcada, la parte del PIB mundial de las economas emergentes pasara la marca del 50 por ciento, predijo. Buena parte de este crecimiento provendra de "impulsores endgenos de crecimiento interno en las economas emergentes, ancladas en una clase media en expansin"[ii]. Ms an, al aumentar el comercio entre los BRIC, el futuro de las economas emergentes reduce su dependencia de la demanda de los pases industrializados"[iii].

Las tendencias recientes, sin embargo parecen mostrar que la idea de que el destino de los BRIC se ha desacoplado del de los EEUU y Europa era una ilusin. 2012 parece ser el ao en el que las economas emergentes cedern a las turbulentas olas que emanan de las economas en hundimiento del Norte. Las economas se estn ralentizando, con el crecimiento de la India en 2011 cayendo un cinco por ciento respecto a 2010. El crecimiento de Brasil estaba por debajo del tres por ciento -ms bajo, como destac el Economist, que el enfermizo de Japn. El crecimiento de China del primer trimestre de este ao se hundi al 8,1 por ciento, su ritmo ms lento en tres aos. La razn principal parece ser la continuada gran dependencia de estas economas respecto a los mercados del Norte y su incapacidad para institucionalizar la demanda interna como el motor clave de la economa.

Djenme centrarme en China. Al ser la segunda mayor economa del mundo, el desaceleramiento de China es particularmente alarmante. En 2008, en respuesta a la crisis, China lanz un programa de estmulo de 585 mil millones de dlares para permitir que el mercado interno compensase la prida de la demanda de la exportacin. Habiendo conseguido inicialmente algn xito, China, sin embargo, regres al crecimiento orientado a la exportacin hacia los mercados estadounidense y europeo. La razn de la retirada era as explicada por el tecncrata chino Yu Yong Ding:

Con una ratio comercio-PIB y exportacin-PIB en China que ya supera respectivamente el 60% y el 30%, la economa no puede seguir dependiendo de la demanda externa para mantener el crecimiento. Por desgracia, con un gran sector exportador que emplea a millones de trabajadores, esta dependencia se ha vuelto estructural. Esto significa que reducir la dependencia comercial de China y el excedente comercial es mucho ms que un problema de ajuste de poltica macroeconmica.[v] La vuelta a un crecimiento dirigido a la exportacin, ms que un caso de mera dependencia estructural, reflejaba un conjunto de intereses del perido de reformas que, como sealaba Yu, "se han metamorfizado en intereses particulares, que luchan duro para proteger lo que tienen"[vi] . El lobby exportador, que une a empresarios privados, gestores de empresas estatales, inversores extranjeros y tecncratas del gobierno, sigue siendo el lobby ms fuerte en Beijing.

De hecho, segn Yu, solo la crisis haca seas en el futuro puesto que el patrn del crecimiento de China casi ha agotado su potencial"[vii]. La economa que con ms xito condujo la ola globalizadora, China "ha alcanzado un punto crtico: sin dolorosos ajustes estructurales, el impulso de su crecimiento econmico se podra perder repentinamente. El rpido crecimiento de China se ha conseguido con un coste extremadamente alto. Solo las generaciones futuras sabrn el precio real." [viii]

Para resumir, yo no veo que el Norte surga en algn momento cercano del estancamiento a corto y medio plazo. Asia ser pronto arrastrada a esta vorgine, y el mundo se dirige a una depresin que podra ser peor que la de los 30.

El fracaso de las soluciones del Establishment


Con la interseccin fatal de la crisis ecolgica global y la crisis econmica global, el establishment se ha quedado sin soluciones. Con la erupcon de la crisis financiera en 2008, han competido dos enfoques por parte del establishment para enfrentarse a la crisis.

Inmediatamente despus del desencadenamiento de la crisis, el premio Nobel neoliberal de la Universidad de Chicago Robert Lucas dijo: "Todo economista es un keynesiano en la madriguera". En 2010, sin embargo, los neoliberales ya haban abandonado la madriguera. Pero su solucin no era una solucin en tanto en cuanto no resolva el problema de terminar con el paro y reiniciar el crecimiento. Desde el punto de vista neoliberal, una profundizacin de la crisis era, de hecho, parte del orden natural de las cosas, por el que los "excesos" y distorsiones creados por la intervencin gubernamental eran sacados del sistema.

Lo que los neoliberales consiguieron hacer fue cambiar la narrativa del discurso, jugando con la tradicional desconfianza de la clase media en el gobierno, el dficit en el gasto y los impuestos. Aqu se apoyaron en la maquinaria propagandstica de Wall Street, que buscaba alejar el foco pblico de la reforma financiera. En lugar del desempleo y el estancamiento a corto y medio plazo, el problema real que sealaban era la deuda y el dficit. Dficits masivos financiados por la deuda, decan, aseguraran un futuro de esclavitud por deudas a las futuras generaciones.

Ya sea en los Estados Unidos o en Europa, este camino no ofrece nada a la gente sino ms desempleo y estancamiento, y es duro ver al neoliberalismo recuperando su legitimidad ideolgica bajo estas condiciones.

Djenme volver a los keynesianos, quienes buscaron ocupar el asiento del conductor con la erupcin de la crisis en 2009. Keynesianos como Paul Krugman vieron el desempleo como el problema, e iba a ser eliminado mediante un dficit masivo, bajas tasas de inters y polticas monetarias laxas. Las crticas al keynesianismo, sin embargo, no procedieron solo de la derecha sino tambin de los sectores progresistas, quienes pusieron su foco sobre el crecimiento para estimular el consumo simplemente como una solucin a corto plazo en lugar de una visin transformadora para reestructurar la economa mediante ms igualdad y democracia. Desde el punto de vista de sus crticos en la izquierda, el problema del nuevo keynesianismo es su fidelidad al marco del capitalismo monopolista, que descansa fundamentalmente sobre el beneficio derivado de la extraccin explotadora de valor de plusvala del trabajo, es conducida de crisis en crisis por tendencias intrnsecas hacia la sobreproduccin y tenda a empular al medio ambiente hasta sus lmites en busca de beneficios.

Tanto en la escena nacional como mundial, el nuevo keynesianismo promova un nuevo compromiso de clase acompaado de nuevos mtodos para contener o minimizar la tendencia del capitalismo a la crisis. Igual que el viejo keynesianismo y el New Deal estabilizaron el capitalismo nacional, la funcin histrica del nuevo keynesianismo es resolver las contradicciones del capitalismo global contemporneo y relegitimarlo tras la crisis y el caos trados por el neoliberalismo. Desde el punto de vista de muchos progresistas, el viejo y nuevo keynesianismo trataba, en su raz, de la gestin social.

Alternativas progresistas


Con el descrdito del neoliberalismo y las limitaciones del keynesianismo, otros sectores han visto la crisis como algo que proporciona la oportunidad de movernos de simplemente apagar fuegos a proponer una reestructuracin econmica ms fundamental.

Los ecologistas radicales han localizado la crisis en el contexto mucho ms amplio de un modo de produccin orientado al crecimiento y adicto a los combustibles fsiles. Para analistas como Richard Heinberg, la interseccin entre el colapso financiero, el estancamiento econmico, el calentamiento global, el progresivo agotamiento de las reservas de combustibles fsiles y la agricultura llegando a sus lmites, es fatal. Supone una crisis mucho ms profunda que un contratiempo pasajero en el camino al crecimiento. Augura no simplemente el fin de un paradigma de crecimiento global dirigido por la demanda de las economas centrales. Significa el "fin del crecimiento" tal como lo conocemos. Es, en resumen, la trampa malthusiana, aunque Heinberg comprensiblemente evita utilizar el trmino.

Los giros de la economa financiera, dice, no se originan simplemente de la dinmica de acumulacin de capital sino de un desequilibrio ecolgico que todo lo abarca: Quiz el ascenso meterico de la economa financiera en las ltimas dos dcadas es el resultado de una estrategia semiconsciente por parte de las lites directivas de la sociedad para apalancar los ltimos incrementos posibles de crecimiento de una economa basada en los recursos, fsica, que se estaba acercando a su capacidad lmite. En cualquier caso, las implicaciones de la actual crisis econmica no se puede comprender solo por las estadsticas de desempleo y los precios de las propiedades inmobiliarias. Los intentos de reemprender el crecimiento chocarn inevitablemente con los lmites naturales que simplemente no responden a paquetes de estmulo o rescates... El crecimiento de los problemas medioambientales exige aumentar rpidamente la cantidad de esfuerzos destinados a resolverlos. Adems de enfrentarse a los lmites sobre la cantidad de deuda que se puede acumular para mantener esos problemas a raya, tambin nos enfrentamos a lmites en la cantidad de energa y materiales que podemos destinar a estos propsitos. Hasta ahora el dinamismo del crecimiento nos ha permitido superar los costes medioambientales acumulados. A medida que termina el crecimiento, las facturas medioambientales por los dos ltimos siglos de loca expansin pueden llegar a su fecha de cumplimiento justo cuando nuestras cuentas bancarias estn vacas. [ix]

Las prximas decadas, afirma Heinberg, estarn marcadas por una transicin de la expansin a la contraccin, un proceso "caracterizado por una contraccin general de la sociedad hasta que vivamos dentro del presupuesto renovable de recursos de la Tierra, reciclando a la vez la mayor parte de los minerales y metales que seguiremos utilizando." El futuro apunta en la direccin de ecocomunidades descentralizadas marcadas por un proceso de decisin participatoria ms manejable, con sistemas de baja energa, basado en cooperativas de produccin y otras funciones econmicas, dependiente de la agricultura orgnica para la alimentacin, y usando monedas no basadas en la deuda para el intercambio.

Alternativas desde el Sur


No son solo los ecologistas radicales del Norte quienes han iniciado el reto de promover una visin de una reestructuracin radical de la economa. Una de las ms conocidas es el paradigma de Soberana Alimentaria de La Va Campesina, que ofrece un programa completo de transformacin social y econmica.

Permtanme extenderme con alguna amplitud sobre la Soberana Alimentaria, puesto que este es uno de los esfuerzos ms atrevidos para proporcionar una alternativa completa al neoliberalismo. Tal como yo lo entiendo, los pilares clave de la soberana alimentaria son los siguientes:

Primero, el objetivo de la poltica agrcola debera ser una autosuficiencia alimentaria en la que los campesinos dentro del pas produzcan la mayor parte de los alimentos consumidos internamente -una condicin no cubierta por el concepto de "seguridad alimentaria", que los representantes de las empresas estadounidenses han definido como la capacidad de cubrir las necesidades alimentarias de un pas mediante la produccin interna o la importacin. Las implicaciones radicales de esta premisa son destacadas por Jennifer Clapp: "Al sacar a los campesinos completamente del sistema de comercio mundial, el movimiento de soberana alimentaria se centra en las necesidades lcoales y en los locales alimentarios locales, liberando as a los pequeos agricultores de las normas injustas y desequilibradas del comercio que defienden los Acuerdos de Agricultura de la OMC."[xi]

Segundo, un pueblo debera tener el derecho a determinar sus pautas de produccin de alimentos y consumo, tomando en consideracin la "diversidad rural y productiva", y no permitir que estas esten subordinadas a un comercio internacional desregulado.[xii]

Tercero, la produccin y el consumo de alimentos deberan estar guiados por el bienestar de los campesinos y los consumidores, no por las necesidades de beneficios de los agronegocios internacionales.

Cuarto, los sistemas nacionales de alimentos producen "alimentos sanos, de buena calidad y culturalmente apropiados principalmente para el mercado domstico" [xiii] y evitan lo que Bov ha denominado malbouffe o "comida basura" estandarizada internacionalmente."[xiv]

Quinto, se debe conseguir un nuevo equilibrio entre agricultura e industria, el campo y la ciudad, para dar la vuelta a la subordinacin de la agricultura y el campo a la industria y las lites urbanas, que han dado como resultado un campo arruinado y barrios de chabolas enormes de refudiados rurales.

Sexto, se debe dar marcha atrs a la concentracin de tierras por parte de los terratenientes y las empresas transnacionales y se debe promover la equidad en la distribucin de tierras mediante una reforma agraria, aunque el acceso a la tierra debera ser posible ms all de la propiedad individual, permitiendo ms formas comunales y colectivas de propiedad y produccin que promuevan un sentido de administracin ecolgica.

Sptimo, la produccin agrcola debera ser llevada a cabo principalmente por pequeos campesinos o cooperativas o empresas estatales, y la distribucin y el consumo de alimentos deberan estar gobernados por unos esquemas de precios justos que tomen en consideracin los derechos y el bienestar tanto de campesinos como de consumidores. Entre otras cosas, esto significa terminar con el dumping por parte de las empresas transnacionales de mercancas agrcolas subvencionadas, que han hundido artificialmente los precios dando como resultado la destruccin de pequeos campesinos. Tambin debera significar, segn el especialista y activista Peter Rosset, "una vuelta a la proteccin de la produccin alimentaria nacional de los pases ... reconstruccin de reservas nacionales de grano ... presupuestos del sector pblico, precios mnimos, crditos y otras formas de ayuda" que "estimulen la recuperacin de la capacidad de produccin alimentaria [de los pases]".[xv]

Ocho, la agricultura industrial basada en la ingeniera gentica y la Revolucin Verde original intensiva en productos qumicos debera ser desaconsejada porque monopoliza el control sobre las semillas, acelera la agenda corporativa y porque la agricultura industrial es medioambientalmente insostenible.

Nueve, las tecnologas agrcolas tradicionales campesinas e indgenas contienen una gran parte de sabidura y representan la evolucin de un equilibrio mayormente benigno entre la comunidad humana y la biosfera. Por tanto, la evolucin de la agro-tecnologa para que cubra las necesidades sociales debe tener a las prcticas tradicionales como punto de partida en lugar de considerarlas prcticas obsoletas a eliminar.

Como seala Philip McMichael, "la soberana alimentaria en la teora y en la prctica representa una alternativa poltica, ecolgica y cultural a la "muy moderna" agricultura empresarial basada en insumos y productos estandarizados y que sirve a una minora de la poblacin mundial... El principio de soberana alimentaria no supone ni un retorno a la agricultura tradicional ni una vuelta a una buclica cultura campesina. Es ms bien una respuesta plenamente moderna a la actual coyuntura neoliberal, que no tiene soluciones sostenibles a sus problemas completamente modernos." [xvi]

He subrayado el paradigma de Soberana Alimentaria de La Va Campesina, pero todos nosotros formamos parte de movimientos que estn en bsqueda de alternativas a un capitalismo global que ha llegado a un callejn sin salida, tanto en su forma neoliberal como keynesiana. Djenme decir que aunque nuestros esfuerzos pueden ser diferentes cuando llegamos al detalle, la mayor parte de ellos comparten los mismos principios fundamentales. Principios compartidos de alternativa econmica existen, y ya han surgido sustancialmente en la lucha y en la reflexin crtica sobre el fracaso del socialismo centralizado y el capitalismo neoliberal. Cuales son los principios que comparten nuestros esfuerzos?

El primero de todos, que tienen como objetivo aumentar el equilibrio ecolgico, la democracia y la igualdad promoviendo al mismo tiempo el principio de subsidiariedad o colocar el lugar de produccin y toma de decisiones en el nivel ms bajo en el que se pueda dar con un coste econmico mnimo.

Segundo, buscan moverse ms all de la economa de eficiencia estrecha, en la que el criterio clave es la reduccin de unidad de coste, sin importar la desestabilizacin social y ecolgica que produce este proceso. Por el contrario, promueven una "economa efectiva" que fortalezca la solidaridad social al subordinar las operaciones del mercado a los valores de equidad, justicia y comunidad al aumentar la esfera de toma de decisiones democrtica. Usando el lenguaje de Karl Polany en su libro La gran transformacin, nuestros paradigmas tratan de "reincrustar" la economa en la sociedad en lugar de que la sociedad sea dirigida por la economa. [xvii]

Finalmente, nuestros enfoques mantienen que un modelo de "talla nica" como el neoliberalismo o el socialismo central burocratizado es disfuncional y desestabilizador. Por el contrario, se debera esperar y animar la diversidad, como ocurre en la naturaleza.

Conclusin


Permtanme que concluya diciendo que nos encontramos hoy en la interseccin fatal entre la crisis ecolgica y la crisis econmica, dos crisis que son globales por naturaleza. Las dos grandes ideologas del establishment, el neoliberalismo y el keynesianismo, estn enfrascadas en una lucha titnica entre ellas, pero ambas fracasan al intentar resolver los fundamentos de esta crisis dual que se encuentran en la dinmica intrnseca del capitalismo, que es dependiente de una expansin y consumo constante. Al mismo tiempo, las negociaciones globales para resolver la ciris climtica estn paralizadas, mostrando las flaquezas del sistema multilateral dominado por el Norte. En esta coyuntura, a la sociedad civil internacional, de la que formamos parte, se le reta a dar un paso al vaco. Debemos tomar la iniciativa, poner fin al punto muerto entre los estados, y presentar alternativas para sacar al planeta de la debacle a la que el capitalismo mundial ha hundido. Gracias.

Notas:


[i] Michael Spence, The Next Convergence: the Future of Economic Growth in a Multispeed World (Crawley, Western Australia: University of Western Australia, 2011), p. 187.

[ii] Ibid., p. 188.

[iii] Ibid.

[iv] Start the engines, Angela, The Economist, June 9, 2012, http://www.economist.com/node/21556577?scode=3d26b0b17065c2cf29c06c01018... Jun 9th 201 2

[v] Yu Yongding, A different road forward, China Daily, Dec 23, 2010, http://www.chinadaily.com.cn/opinion/2010-12/23/content_11742757.htm

[vi] Ibid.

[vii] Ibid.

[viii] Ibid.

[ix] Richard Feinberg, The End of Growth (British Columbia: New Society Publishers, 2011), p. 152.

[x] Ibid., p. 284.

[xi] Jennifer Clapp, Food (Cambridge: Polity Press, 2012), p. 175.

[xii] Via Campesina, Food Sovereignty and International Trade, Position paper approved at the Third International Conference of the Via Campesina, Bangalore, India, October 3-6. Cited in Annette Desmarais, La Via Campesina and the Power of Peasants (London: Pluto Press, 2007), p. 34.

[xiii] Quoted in Desmarais, ibid.

[xiv] Jose Bove, A Farmers International?, New Left Review, No. 12 (Nov-Dec 2001), http://www.mewleftreview.org/A2358.

[xv] Peter Rosset, quoted in Philip McMichael, Food Sovereignty in Movement: the Challenge to Neo-Liberal Globalization, draft, Cornell University, 2008.

[xvi] McMichael.

[xvii] Karl Polanyi, The Great Transformation (Boston: Beacon, 1957), pp. 68-76.

Fuente: http://focusweb.org/content/challenge-asia%E2%80%99s-social-movements


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