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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

Los objetivos del ataque de Israel a Siria

Nazann Armanian
Pblico


Un da despus de ser reelegido, el 23 de enero, y tras repetir que contener a Irn ser su prioridad, Benjamn Netanyahu ultim los detalles del plan de ataque a Siria. Siete das despus, 16 cazas israeles invadan el cielo del Lbano y Siria, bombardeando un convoy y una instalacin militar en el territorio sirio -en las que sospechaba de la presencia de los militares irans-, en una agresin preventiva ilegal para as evitar la transferencia de misiles antiareos SA-17 rusos al Partido Hezbol del Lbano. Las fuerzas de Paz de la ONU, instaladas en los Altos de Golan, juran no haber visto nada, y de Ban Ki-moon tampoco se puede esperar ni una condena a secas de Israel por violar el derecho internacional y agredir a dos pases soberanos. El octubre pasado, Netanyahu descarg bombas contra un arsenal de municiones en Sudn. Qu pas ser el siguiente?

El ataque sorpresa se puso en marcha cuando los hebreos consiguieron despistar a la prensa, colndoles la falsa noticia de una fuerte explosin en la planta nuclear iran de Fordow, resultado al parecer de un sabotaje de sus agentes. As, adems pusieron nervioso a Tehern, entretenindole en las inspecciones y desmentidos. La propia Siria tampoco lo denunci al ocurrir.

Que el ataque se produjera con el visto bueno de EEUU revela que el bravo de Netanyahu no puede actuar por su cuenta, aunque Barak Obama quiera presentarle como el malo de la pelcula, manteniendo as su imagen, y de paso aprovechar la impunidad de la que goza este Estado para avanzar sus planes en la regin, sin pasarlos por el Consejo de Seguridad.

Pero si ambos pases hasta hoy haban tenido cuidado en no exhibirse en la crisis de Siria, presentndola como un conflicto interno por la libertad, por qu cambian de estrategia?

Dicha accin, adems de marcar la entrada abierta de Israel en el conflicto, tena varios objetivos: Desgastar a Irn y arrastrarla a una guerra directa en el suelo sirio, donde carece de logstica; acusarle de terrorismo (ahora que no hay armas de destruccin masiva) ante la opinin pblica del Occidente; impedir que Hezbol, aliado de Tehern, consiga nuevas armas sofisticadas. Israel no podra atacar a Irn con un Hezbol fuerte en su frontera; reparar el orgullo herido de los israeles que vieron volar en el cielo de su pas un avin de reconocimiento de este partido libans de fabricacin iran; minar los intentos de una parte de la oposicin de negociar con Bashar al Assad, en busca de una salida poltica; obligar al presidente sirio a abrir un nuevo frente desde el sur (en el norte, le aprieta Turqua) y as dispersar sus fuerzas y permitir el avance de los rebeldes; forzar a Rusia aliado de Siria- a optar por la solucin menos daina para Mosc: dejar caer a Assad en vez de involucrarse en una guerra, y cmo no?, colocar la cuestin de seguridad en la propia sociedad israel, eludiendo los problemas sociales que restaron votos al Likud en las recientes elecciones.

Que Irak, Afganistn, Sudan, Libia y Siria hayan sido agredidos sin tener armas nucleares (por aquellos que s poseen cientos de ellas) est empujando a los pases estratgicos hacia una carrera armamentstica suicida.

Consecuencias del ataque

No es inteligente agredir a un pas envuelto en un conflicto interno si le respaldan Rusia e Irn. Este ataque es distinto al que lanz el gobierno de Ehud Olmert en 2007 contra un reactor nuclear sirio. El prestigio de Israel y su podero a nivel regional se han deteriorado y est por ver si su clculo de costo-beneficio en esta agresin es acertado.

Puede que Tel Aviv haya credo que Irn y Hezbol no tomaran represalias. Al partido libans, debilitado por la actual guerra de Siria, quizs le convenga dejarlo pasar. Adems en junio hay elecciones parlamentarias y quiere presentarse como una fuerza nacionalista libanesa.

No es el caso de Irn. Si Israel vuelve a atacar a Siria probabilidad alta-, Irn responder, aunque lejos de su territorio y a travs de terceros para no enfrentarse a EEUU. De lo que no hay duda es que un vis avis irano-israil har disparar el precio de petrleo.

En cuanto a la reaccin de Bashar al-Assad, tras la masacre de su pueblo, no le puede pedir que luchen contra el enemigo extranjero, aunque s podr afirmar ser vctima de una conspiracin elaborada fuera. De momento no ha cado en la trampa. No abre un nuevo frente de guerra y se sigue centrando en recuperar las posiciones perdidas en el interior del pas, mientras estudia si le conviene aprovechar esta oportunidad y exportar el conflicto involucrando a toda la regin: Que mueran conmigo los filisteos!

Gobiernos aparte, las reacciones populares van naciendo: el atentado contra la embajada de EEUU en Ankara, en protesta por el papel lacayo de Turqua en la guerra contra Siria, es la primera.

El Eje de resistencia, compuesto por Irn, Siria, Hezbol y Hamas, se ha roto. Dejarn de luchar los yihadistas contra Assad para vengarse del ataque judo contra un pas musulmn? No! De los porqus, en otro artculo.

Fuente original: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/632/los-objetivos-del-ataque-de-israel-a-siria/



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