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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2013

Qu piensan algunos economistas sobre la crisis y la realidad actual del capitalismo?

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Los anlisis del economista Michael Hudson y la sociloga Erin Hatton, as como el mensaje subliminal de la oligarqua que se rene en Davos, como vimos en el primer artculo (1), apuntan a la crisis estructural del capitalismo industrial en los pases avanzados, o sea a la pregunta que se formula el economista Pal Krugman (2): Puede la innovacin y el progreso afectar a un gran nmero de trabajadores, y quizs incluso a los trabajadores en general? El Nbel de economa agrega que muy seguido me encuentro con aseveraciones de que eso no puede suceder. Pero la verdad es que puede, y desde hace casi dos siglos economistas serios han estado conscientes de esta posibilidad.

Con toda humildad Krugman agrega algo importante: Yo no s cunto de la devaluacin del trabajo se puede explicar por la tecnologa o los monopolios, en parte porque ha habido tan poca discusin de lo que est sucediendo. Pienso que es justo decir que el cambio del ingreso proveniente del trabajo al del capital no ha entrado todava en nuestro discurso nacional. Empero, este cambio est sucediendo, y tiene implicaciones de talla. Por ejemplo, hay un gran empuje, profusamente financiado para reducir la tributacin fiscal de las corporaciones; Es esto algo que realmente queremos que suceda cuando las ganancias estn surgiendo a expensas de los trabajadores? O qu decir del empuje para reducir o eliminar los impuestos por herencia; Si estamos retrocediendo a un mundo en el cual el capital financiero, y no la habilidad o la educacin, determinan el ingreso, queremos realmente facilitar an ms la herencia de la riqueza? Como lo dije, esta es una discusin que apenas apunta, pero es tiempo de que comience, antes que los robots o los magnates ladrones conviertan nuestra sociedad en algo irreconocible (Robots and Robber Barons).

Automatizacin, globalizacin, monopolizacin

En agosto y noviembre del 2012 el analista econmico David Leonhardt, corresponsal en Washington para el New York Times (3) abord la cuestin de la cada de los salarios y el desempleo. En su columna del 21 de agosto cita al economista Stephen Roach, quien opin que en Estados Unidos (EE.UU.) esos problemas se deben a varios factores: competencia global; pobre desempeo de la educacin; estancamiento en la innovacin; impacto de la automatizacin; desregulacin y altos costos de los servicios de salud, entre otros ms.

Roach, economista de la vieja escuela que vigila tanto los indicadores econmicos como los sociales, y que en los ltimos aos se especializ en la economa de China, destac el impacto del rpido crecimiento de las plataformas de produccin integradas globalmente (deslocalizacin de la produccin y de las cadenas de abastecimiento) que exprimi los ingresos salariales en todas las etapas del proceso de produccin. En su columna del 24 de octubre Leonhardt retoma el tema y escribe que en entrevistas con diversos economistas, en el tope de la lista de las causas de la baja de salarios y el desempleo est la revolucin digital, que permiti que las maquinas reemplazaran diversas formas del trabajo humano, y la ola de globalizacin, que permiti que millones de trabajadores con bajos salarios en todo el mundo compitieran con los estadounidenses, y aade que los trabajadores cuyas tareas pueden ser efectuadas por computadoras, sea en las fabricas o en los comercios, han pagado un alto precio: el sector manufacturero estadounidense produce mucho ms que antes de 1979, a pesar de que est empleando casi 40 por ciento menos de trabajadores.

En varias de sus entradas en el blog, en diciembre pasado, Krugman sigue adentrndose en el meollo de esta crisis estructural, la relacin entre capital y trabajo asalariado. El da 8 confes que en la cuestin de la desigualdad de los ingresos, nuestros ojos han sido desviados del capital/trabajo, por varias razones. No nos pareca crucial en la dcada de los 90 y no suficientes personas (incluyndome a m) dirigimos la mirada como para notar que las cosas cambiaban. Esto tiene ecos del viejo marxismo lo que no debera ser una razn para ignorar los hechos, pero muy seguido lo es. Y realmente tiene inconfortables implicaciones. Pero pienso que mejor es empezar a prestar atencin a esas implicaciones. El 9 de diciembre elabora sobre la tecnologa y el poder de los monopolios, y las conclusiones de un estudio sobre el rpido aumento de la concentracin y el poder de las empresas de los economistas Barry Linn y Philip Longman, lo cual resolvera segn Krugman- la aparente paradoja de las ganancias que aumentan rpidamente y las bajas tasas de inters.

La analista Izabella Kaminska (Blog de Alphaville, Financial Times, 10-12-2012), retoma a Krugman, a Linn y Longman, y opina que esto explicara la realidad actual: Entonces los robots y el poder de la tecnologa estn reduciendo la tasa de empleo natural. Pero en lugar de que estemos subsidiando a aquellos que han perdido sus trabajos por la tecnologa, de manera a expandir el man de riquezas que literalmente llueve sobre la superficie de la tierra sin provocar desventajas fsicas, las empresas estn usando su poder de monopolio para extraer rentas del capital que est creando toda esa riqueza gratuita. El mismo da el economista Dean Baker (www.cepr.net ) apunta en su blog que la cuestin que plantea Krugman sobre la distribucin de la riqueza social- es extremadamente importante, tanto para los trabajadores que no estn viendo aumentar sus niveles de vida, como tambin para la economa en su totalidad, puesto que la continua redistribucin del ingreso hacia arriba lleva necesariamente al estancamiento como resultado de una demanda inadecuada.

El 26 de diciembre, escribiendo sobre el crecimiento econmico (Is Grow Over?), Krugman dice que si por un momento consideramos una especie de fantasioso escenario tecnolgico, en el cual podemos producir robots inteligentes y capaces de hacer todo lo que una persona puede hacer, es claro que tal tecnologa removera todos los lmites en el PIB per capita, en tanto no contamos a los robots entre los capitas. Todo lo que uno necesita hacer es elevar el radio de robots respecto a los humanos, y obtendramos el PIB que deseamos () Y qu pasara con la gente? Una buena pregunta. Las maquinas inteligentes quizs permitan elevar el PIB, pero tambin reducen la demanda de personas, incluyendo las personas inteligentes. Entonces estaramos contemplando una sociedad que se vuelve cada vez ms rica, pero en la cual todo el aumento de la riqueza va a parar a los dueos de los robots.

El mismo da, en otra entrada (Capital-biased Technological Progress), el Nbel de economa elabora sobre la competencia entre dos sistemas de produccin, uno basado en la automatizacin y el otro en el trabajo manual, calcula la produccin y el impacto sobre los salarios, y concluye en que es obvio que en relacin al costo del capital (fijo) los salarios bajan, y en que es menos obvio, pero sin embargo verdad, que los salarios reales tambin deben caer en trminos absolutos, y que por lo tanto- eso permite ver qu significara un capital inclinado al progreso tecnolgico, y cmo esto podra actualmente lesionar a los trabajadores.

El capitalismo cambia, pero su naturaleza es siempre la misma

La reflexin de Krugman del 26 de diciembre- ya tena una respuesta de nada menos que Robert Skidelsky economista e historiador de la economa-quien en el primer prrafo de un artculo publicado en junio del 2012 propone imaginar un mundo en el cual la mayora de la gente trabajara solo 15 horas semanales. Todos recibirn un pago igual o quizs superior al que reciben ahora, porque los frutos de su trabajo serian distribuidos ms equitativamente en la sociedad (4). En ese artculo Skidelsky destaca que ya existen las condiciones para hacer realidad lo que haba avizorado John. M. Keynes en su escrito de 1930, Las posibilidades econmicas de nuestros nietos (4).

El fantasioso escenario de Krugman, la realista propuesta de Skidelsky y la anticipacin de Keynes, estn en buena medida contenidas en lo que Marx escribi entre 1857 y 1858, cuando avizora la inevitable consecuencia de la automatizacin de las fuerzas productivas industriales: el robo de tiempo de trabajo ajeno, sobre el cual se funda la riqueza actual, aparece como una base miserable comparado con este fundamento, recin desarrollado, creado por la industria misma. Tan pronto como el trabajo en su forma inmediata ha cesado de ser la gran fuente de la riqueza, el tiempo de trabajo deja, y tiene que dejar, de ser su medida y por tanto el valor de cambio {deja de ser la medida} del valor de uso. El plustrabajo de la masa ha dejado de ser condicin para el desarrollo de la riqueza social, as como el no-trabajo de unos pocos ha cesado de serlo para el desarrollo de los poderes generales del intelecto humano. Con ello se desploma la produccin fundada en el valor de cambio, y al proceso de produccin material inmediato se le quita la forma de la necesidad apremiante y el antagonismo. Desarrollo libre de las individualidades, y por ende no reduccin del tiempo de trabajo necesario con miras a poner plustrabajo, sino en general reduccin del trabajo necesario de la sociedad a un mnimo, al cual corresponde entonces la formacin artstica, cientfica, etc., de los individuos gracias al tiempo que se ha vuelto libre y a los medios creados para todos. El capital mismo es la contradiccin en proceso, {por el hecho de} que tiende a reducir a un mnimo el tiempo de trabajo, mientras que por otra parte pone el tiempo de trabajo como nica medida y fuente de la riqueza.

Trabajar menos y ganar lo mismo

Marx define muy bien la insuperable contradiccin del capital, tal y como la vemos ahora en los pases del capitalismo avanzado: Por un lado despierta a la vida todos los poderes de la ciencia y de la naturaleza, as como de la cooperacin y del intercambio sociales, para hacer que la creacin de la riqueza sea (relativamente) independiente del tiempo de trabajo empleado en ella. Por el otro lado se propone medir con el tiempo de trabajo esas gigantescas fuerzas sociales creadas de esta suerte y reducirlas a los lmites requeridos para que el valor ya creado se conserve como valor. Las fuerzas productivas y las relaciones sociales unas y otras aspectos diversos del desarrollo del individuo social- se le aparecen al capital nicamente como medios, y no son para l ms que medios para producir fundndose en su mezquina base. In fact, empero constituyen las condiciones materiales para hacer saltar a esa base por los aires (5).

Y seguidamente Marx cita un extraordinario y annimo panfleto de 1821: Una nacin es verdaderamente rica cuando en vez de 12 horas se trabajan 6. La riqueza no es disposicin de tiempo de plustrabajo (riqueza efectiva) sino de tiempo disponible, aparte el usado en la produccin inmediata, para cada individuo y toda la sociedad (6).

Lo que Marx y otros pensadores desde comienzos del siglo 19 avizoraron sobre el desarrollo del capitalismo industrial, sobre el impacto de la eventual automatizacin de la produccin para la reproduccin del capital la inevitable reduccin del trabajo asalariado, nica fuente de la plusvala que debe ser realizada a travs del consumo, que convierte los valores de uso en valores de cambio y reproduce el capital-, la tendencia a la formacin de los monopolios y del capital ficticio que acompaan los saltos tecnolgicos en las fuerzas productivas, y de cmo en su desarrollo final el capital invalidara la creacin del valor de cambio, y con ello su razn de ser, todo esto es la realidad concreta y cotidiana en los pases del capitalismo avanzado.

Esto es reconocido, de una u otra forma, en comentarios y anlisis en los diferentes blogs y portales de economistas y analistas econmicos, particularmente en EE.UU. (7), pero lo que cabe destacar es que tal preocupacin no existe, y menos aun el comienzo de un debate de ideas, en la esfera poltica de los partidos de gobierno o en la tecnocracia que administra el sistema en EE.UU. o Europa, mientras que las empresas privadas analizan la situacin, reconocen los problemas pero elaboran estrategias para mantener el control sobre el actual sistema (8).

Una visin que contempla los cambios ocurridos en el modo de produccin y su efecto en las relaciones de produccin y de cambio, y lo que representan como alternativas no capitalistas del manejo de la economa, est germinando en grupos que proponen el decrecimiento econmico y el ecosocialismo como polticas para frenar el cambio climtico y restablecer los daados o destruidos ecosistemas como resultado del desarrollo capitalista. Por ejemplo, en la declaracin de principios Humanifeste du Parti communiste franais laube du sicle qui vient , que el PCF discutir en su prximo congreso, hay un reconocimiento de la existencia de una crisis estructural, de que la automatizacin es un gran problema bajo el capitalismo pero puede ser una solucin fuera del capitalismo

Por eso es importante este debate, que sin duda deber explorar todas las facetas de esta crisis, tanto econmicas como sociales, polticas y culturales, y que por lo tanto debe ser apropiado por los cientistas sociales y las organizaciones polticas y sociales de los pases del capitalismo avanzado, donde se estn experimentando las consecuencias de esta crisis estructural y hay necesidad y condiciones para un cambio radical, un cambio de civilizacin, como deca Marx.

En el tercer y ltimo artculo, La contrapartida de esta crisis estructural en el capitalismo avanzado, veremos la situacin y perspectivas en los pases emergentes que conservaron (o adoptaron) el papel gestor del Estado, y que mantuvieron su soberana en los asuntos econmicos, sociales y polticos, y donde finalmente el capitalismo industrial transnacional y nacional- se instal y est desarrollndose.

La Vrdiere, Francia.

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.

Notas

1.- ALAI, Cmo interpretar la crisis y la realidad actual del capitalismo?
http://alainet.org/active/61294&lang=es

2.- Paul Krugman, The New York Times http://krugman.blogs.nytimes.com/
Blogs del 8 al 26 de diciembre 2012

3.- David Leonhardt, http://economix.blogs.nytimes.com/2012/08/21/globalization-and-the-income-slowdown/

4.- Ver In Praise of Leisure, 18 de junio 2012, de Robert Skidelsky, profesor e historiador de economa poltica, y Edward Skidelsky, conferencista de la Universidad de Exester, Gran Bretaa. http://chronicle.com/article/In-Praise-of-Leisure/132251/?viewMobile=1

5.- Karl Marx, Elementos fundamentales para la critica de la economa poltica (borrador) 1857-1858, Tomo 2, pginas 228-229 de la edicin Siglo XXI Editores, 1971 (pginas 592-594 de la edicin original en alemn de Dietz Verlag, 1953)

6.- La cita de Marx proviene de la pgina 5 de The Source and Remedy of the National Difficulties, Deduced from Principles of Political Economy in a Letter to Lord John Russell, panfleto politico no firmado de 1821. El texto completo puede ser consultado en: http://econospeak.blogspot.fr/2009/02/source-and-remedy-of-national.html

7.- Por ejemplo, ver Fabius Maximus (http://fabiusmaximus.com/tag/robot-revolution/), o algunas contribuciones en EcoMonitor.com, entre otros portales ms.

8.- Ver el informe de McKinsey Global Institute: Manufacturing the future. http://www.mckinsey.com/insights/mgi/research/productivity_competitiveness_and_growth/the_future_of_manufacturing


http://alainet.org/active/61385


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