Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2013
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2013

Las lecciones actuales de los dilogos de La Habana

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin




Todo parece indicarle al gobierno de JM Santos que el actual proceso de paz de La Habana pactado para terminar el histrico conflicto social y armado de Colombia, no era, como el propio Santos dijo una simple negociacin de armas por votos, sino el inicio de su solucin poltica.

La compleja y dialctica realidad real colombiana (no la que muelen diariamente las diferentes filiales de su aparato de Propaganda y Terror) ha ido pulverizando toda la argumentacin escolstica tradicional y el sistema de falacias y de confusin deliberada con que se ha pretendido derrotar al narco terrorismo de la Farc.

1- La primera realidad que la lucha de clases sac a flote ha sido la contradiccin econmica y poltica que exista al interior de las dos fracciones hegemnicas del bloque de Poder trasnacionalizado dominante en Colombia: La oligarqua latifundista, enfrentada a la oligarqua financiera. Esto bien vale una misa.

2- Derivada de esta pugna, sali a flote el problema madre de la madre tierra, entre los Agro-pecuarios o gamonales de Fedegn liderados por Uribe Vlez y los inversores Agro-mineros liderados por JM Santos. No es anacrnico el conflicto, como lo quiere hacer ver el presidente Santos, sino que lo anacrnico (o, si se quiere, pre-moderno) es la tenencia de la tierra. Por el contrario; la lucha de clases siempre estar vigente y actual.

3- Que a diferencia de la celada del Cagun de 1997, tendida por el binomio Pastrana-Clinton para dar inicio al Plan Colombia/ Iniciativa Regional Andina (aprobado 6 meses antes de iniciar los dilogos) con el fin de rearmar al ejrcito colombiano, poner a Sabas Pretel como Gerente de la Sociedad Civil y abrirle el camino a Uribe Vlez; hoy ya no es posible debido a una larga y cruel maduracin de conciencia precisamente dentro de la Sociedad Civil, que hoy no admite una suplantacin tan burda y chapucera como aquella, porque ha asumido su papel frente a la paz, y, por el contrario, ha obligado a la mano negra de los enemigos ocultos de la paz (a pesar de que algunos siguen ocultos bajo los uniformes militares) los ha obligado, a sacar la cara y parte del rostro. Todo el mundo (nacional e internacional) sabe actualmente con claridad quin es Uribe Vlez, quines son su parche, o combo, o gallada, qu argumenta y sobre todo, qu fraccin del Partido Republicano de los EEUU y de los halcones gringos lo apoya incondicionalmente y lo asesora en su estrategia electoral- militar (como en el ao 2001) para que ponga todos sus huevitos en el fracaso de los dilogos de paz de La Habana.

4- Si el proceso avanza, es una tramoya previamente acordada entre el traidor de la seguridad democrtica y los narco- terroristas. Si por el contrario no avanza, es uno de sus tantos engaos para fortalecerse". Esta, una de las principales falacias argumentativas del Uribismo, ha sido disuelta por los hechos confortativos entre el gobierno de JM Santos y las Farc- EP. No hay ningn pacto negociado entre el zorro y la gallina para darle inicio a la Solucin Poltica de los problemas estructurales (como el de la tenencia de la tierra) que estn en la base del conflicto colombiano; sino innumerables propuestas polticas por parte de la Insurgencia como la tregua unilateral. La resistencia popular y lucha pacfica de masas ante el terror Estatal. La entrega de militares cautivos y aceptacin unilateral del Derecho Internacional Humanitario. La asamblea constituyente progresista y democrtica, y otras innumerables iniciativas diplomticas y pacficas para resolver la confrontacin, a las cuales el gobierno Santos solo ha respondido con un tajante NO y con un escalamiento de la guerra y los bombardeos pavorosos de exterminio, ampliamente publicitados por el aparato de Propaganda como acciones heroicas de la hipertrofiadas Fuerzas Armadas colombianas.

5- Finalment, la crisis econmica global y la realidad internacional, por ejemplo, la dolorosa situacin de postracin de Espaa con el hundimiento definitivo del Franquismo insepulto. Los numerosos procesos progresistas y populares de Latinoamrica y el Caribe. Y, no solo la maduracin de una conciencia popular en Colombia, sino el aparecimiento como protagonista privilegiado de un amplio y unitario movimiento de las gentes del comn, movilizado activamente en calles y carreteras reclamando Paz con Justicia social y Democracia verdadera; hacen que la soledad y debilidad del proceso de dilogos del Cagun, tan habilidosamente utilizado por la mano negra Uribista para tomarse todo el aparato del Estado colombiano e imponer su Estado de opinin en el 2002, hoy no sea ms que un pequeo aquelarre melanclico y pattico de reconocidos saca- bacinillas y segundones de Uribe Vlez, empeados en volver al Poder, y frente a quienes el gobierno Santos pide un respeto que nunca se han ganado, ni se merecen. Algo se ha aprendido! Cierto?


(*) Alberto Pinzn Snchez es mdico y antroplogo colombiano

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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