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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2013

4 de febrero 1992 - 2013
Por ahora y para siempre Venezuela ser socialista y liberada

Christian Faras
Rebelin


Hoy, a 21 aos de aquel histrico 4 de febrero de 1992, la patria vive un momento estelar, crucial y definitorio, como nunca antes lo haba vivido. Todos los sueos de redencin y equidad, toda la tradicin de independencia y libertad, la fuerza de la justicia, la dignidad, la unin, la solidaridad, se han potenciado en los sentimientos ms profundos del colectivo nacional, hilvanados dentro del proceso revolucionario bolivariano que lidera el actual presidente y comandante Hugo Rafael Chvez Fras. Por esa razn, es una verdad absolutamente irrebatible que nuestro pas marcha inexorablemente hacia su consolidacin como la patria independiente y soberana que Bolvar so y como el nuevo espacio para la construccin de un socialismo original, propio, a la medida de nuestras realidades, necesidades y deseos frente al viejo capitalismo anti-popular y antinacional en el contexto auroral del siglo XXI que clama por el fin de las hegemonas y las guerras impuestas por los imperios para que reine la justicia, el bienestar y la paz de los pueblos.

Los hombres y mujeres que pertenecemos a la mayora de la poblacin venezolana, somos poseedores de una conciencia poltica cada vez ms elevada; un sentido de responsabilidad histrica que se evidencia en las gigantescas movilizaciones de calle en defensa de nuestros logros polticos y conquistas sociales, en nuestras consignas e ideas expresadas a viva voz dentro del respeto hacia el otro y el fortalecimiento del dilogo de saberes; en nuestra probada capacidad para el combate, para la solidaridad y para el amor. Todo ello se expresa en una nueva moral colectiva, en los cantos nuevos del alma colectiva, en la creatividad, los afectos y los valores que son orgullo eterno de la patria bonita soada por nuestro cantor irreductible Al Primera. Igualmente, asumimos todo el sentimiento posible de gratitud y lealtad hacia el lder de la revolucin. Por ello decimos que a 21 aos de haber encabezado aquella rebelin militar con apoyo civil que lo convirti en la esperanza del pueblo, Chvez es hoy el corazn del pueblo, se ha convertido en el corazn de la patria, el corazn de Nuestra Amrica y de todos los pobres y humildes, desamparados y menesterosos de la gran madre Tierra.

Hoy tambin es oportuno reafirmar que el pueblo de Venezuela es el verdadero precursor de la patria nueva, soberana y socialista, que est en marcha en todo el territorio nacional. La gran insurreccin popular del 27 de febrero de 1989, aunque fue militarmente aplastada y comunicacionalmente derrotada, logr activar dos elementos fundamentales para el inicio del cambio histrico: uno, la deslegitimacin definitiva de la democracia formal, partidista, representativa y burguesa, sustentada en el Pacto de Punto Fijo que haba subordinado el destino de la Repblica a los intereses del capitalismo y el imperialismo. El segundo fue la conexin psicolgica, emocional, ideolgica y poltica con los militares patriotas de las Fuerzas Armadas de entonces. En el ncleo activo de esa oficialidad patritica y democrtica, se encontraba el teniente coronel Hugo Chvez, altamente sensibilizado y dispuesto a dar el paso que el pueblo reclamaba.

Tres aos despus, efectivamente, en la madrugada del 4 de febrero de 1992, estaba Hugo Chvez al frente de una extraordinaria y hermosa rebelin militar contra el gobierno fondomonetarista, neoliberal, corrupto y criminal de Carlos Andrs Prez. Aquel magnfico y luminoso acontecimiento, que hoy conmemoramos una vez ms, fue derrotado militarmente; pero su poderosa carga moral, tica, poltica, emocional y psico- afectiva, result ampliamente victoriosa e irreductible como los vientos. El rostro y las palabras de Hugo Chvez que todos vimos y escuchamos en las pantallas de los televisores, durante la plenitud de aquel medioda, asombr al pas y al mundo entero. Las circunstancias se conjugaron de tal manera, que el pequeo discurso del jefe rebelde derrotado llamando a sus seguidores a deponer las armas para evitar mayor derramamiento de sangre, contena aquella frase que ya se ha hecho legendaria y mtica: POR AHORA, cuyo sentido tuvo un efecto milagroso en la recepcin del pueblo venezolano: levantar la esperanza y la fe en un cambio posible; y convertir al teniente coronel en el lder de una nueva forma de la accin socio-poltica sustentada en la responsabilidad y la honestidad como valores supremos de la poltica y la funcin pblica.

Es desde las esencias profundas de esos acontecimientos histricos de donde surge la conexin y el acuerdo tcito y explcito a la vez entre el pueblo y el comandante. Las expectativas compartidas, el pulso del lder para interpretar la realidad histrica y el estado emocional de su pueblo, sus valores, expectativas y disposicin poltica; y la gratitud y nobleza que tiene el pueblo para admirar, respetar y confiar en l, forman el bucle amoroso que se retroalimenta a s mismo porque es una relacin de esencias identitarias, de dos partes inseparables de un todo espiritual, anmico, social, poltico, ideolgico, familiar, as como lo dice el cantor Gino Gonzlez: Nosotros somos los pobres, los pobres somos con Chvez.

Es importante sealar que esa relacin de identificacin amorosa pueblo-lder es alimentada por tres fuentes fundamentales: Una, la tradicin poltica propia, representada en el ideario bolivariano independentista y democrtico; dos, la religiosidad popular basada en la fe en Cristo redentor, personificado en la figura del Jess revolucionario que anduvo con los pobres, ayud a los necesitados y cur a los enfermos de la Jerusaln sometida por el imperio romano; y tres, la idea del pueblo soberano, la restitucin del poder originario en el pueblo organizado. Sobre esa trada de Pueblo-Jess-Bolvar, el comandante Chvez sella su pacto con los pobres, con el pueblo y con la patria. Y desde sus inicios hasta hoy, esa frmula, lejos de debilitarse, se ha enriquecido enormemente del humanismo revolucionario, del marxismo y la tradicin crtica universal, de las corrientes anti-colonialistas y de la teologa de la liberacin de Amrica Latina y El Caribe, de la dialctica y la hermenutica. La praxis del comandante y del chavismo revolucionario, se nutre, ante todo, de las realidades ms evidentes y las necesidades ms profundas y sentidas de las comunidades del pueblo venezolano y de todos los pueblos de nuestra Amrica y del mundo. Por eso, Chvez ya no es l, sino el pueblo. Chvez es el corazn del pueblo. Y eso no lo entienden ni lo entendern jams la oposicin esculida, la oligarqua y la burguesa aptridas.

El 4 de febrero nos dej abierto un POR AHORA que alent la esperanza y se convirti en fuerza alternativa con una ruta de tensiones, confrontaciones, dificultades y grandeza a toda prueba. Es as cmo la victoria de diciembre de 1998 abre las compuertas de la Asamblea Constituyente que a su vez vehicula el nacimiento de la nueva Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela. Y con esa piedra fundamental, se inicia constitucionalmente el proceso de la revolucin bolivariana. Nuestra sociedad entra as en una etapa de profundizacin de las viejas contradicciones sociales, polticas, econmicas, culturales, que se resumen en la encrucijada histrica de avanzar hacia la democracia participativa y protagnica como plataforma poltica para la revolucin liberadora y socialista; o retroceder hacia la vieja democracia formal-representativa bajo la hegemona de las fuerzas opositoras fascistas. Durante los acontecimientos del 11 al 13 de abril de 2002, es el propio pueblo, civil y militar, quien define la encrucijada a favor del proceso revolucionario.

Transcurrida una dcada, el panorama ahora es ms claro y contundente. El liderazgo del comandante est plenamente consolidado en el pas, en toda la Amrica y allende los mares. La unidad cvico-militar del pueblo venezolano ya es toda una realidad irreversible con sello de marca chavista. El gobierno bolivariano luce totalmente coherente y cohesionado; desplegado diariamente en las calles dndole continuidad a las polticas estratgicas del Estado en petrleo, nuevas formas de la produccin econmica, educacin, salud, vivienda, cultura, deporte, alimentacin, proteccin social, etc. En todas las comunidades de nuestro territorio est en marcha el desarrollo organizativo, cultural y poltico de un vasto Poder Popular que avanza en el fortalecimiento de su conciencia colectiva, garante de la revolucin. La contundente victoria de la eleccin presidencial del 7 de octubre que ratific al Presidente; y la victoria en las 20 gobernaciones el 16 de diciembre de 2012, consolidan el avance del chavismo y colocan a la oposicin aptrida y fascista en su peor derrota y decadencia.

En el plano internacional, Venezuela se ha posesionado de espacios fundamentales; y en cualquier lugar del mundo se hace evidente la marca que nos identifica: CHVEZ. Los imperialistas y lacayos nos promueven para intentar intilmente de destruirnos, tal como lo hacen insistentemente los agentes de la CIA, o ex embajadores infelices como el de Panam, televisoras como CNN o peridicos perversos y degenerados como El Pas de Espaa; mientras la gente de a pie, estudiosa, trabajadora y luchadora de cualquier rincn del planeta, nos reconoce con respeto y admiracin. Desde el Bronx de Manhatan, y atravesando toda la Amrica, desde Palestina a Siria e Irn, desde China a Bielorusia, desde Japn a la India o Viet-Nam, en Espaa y toda la vieja Europa, tanto como en Libia o en cualquier rincn del frica, Venezuela es Chvez. Somos la gran referencia para los nuevos movimientos populares, el faro de luz ante la crisis civilizacional que estremece al mundo.

Hoy, el mapa de la integracin de los pueblos y naciones de Amrica tiene un trazado sobre las lneas de la anfictiona original que proyect nuestro Libertador Simn Bolvar, gracias al esfuerzo y el empeo del comandante Hugo Chvez. De todos los lderes polticos del continente, solo l ha sabido ser el mejor arquitecto y animador permanente de los nuevos modelos de integracin verdadera. Ha sido el ms esclarecido idelogo y orientador poltico, capaz de poner en una misma mesa y propsito programtico toda la diversidad de gobiernos del continente en funcin de acuerdos para el desarrollo econmico, social y cultural en un contexto de respeto y paz sin la presencia del Norte imperial. La UNASUR, la ALBA y el CELAC constituyen los ms claros ejemplos de acuerdos integracionistas legtimos que, en tiempos pasados, eran imposibles de imaginar.

Esta nueva realidad de hoy es la sntesis de un recorrido histrico, cuyo inicio en el pasado est identificado con un dramtico POR AHORA, como seal de su imposible realizacin en aquel momento. Afortunadamente, hoy estamos en un presente de realizaciones pequeas e iniciales que han abierto el sendero a la grande y hermosa utopa bolivariana en su retraso de 200 aos. Los logros de hoy son logros de nuestro pueblo y sern PARA SIEMPRE porque la revolucin lleg para quedarse y no desaparecer jams. Hoy, el mundo entero tiene fijada su mirada expectante sobre el destino de este hermoso proyecto y la salud de nuestro mximo lder. La patria ha encontrado su cauce de acero y de luz en la palabra y la accin transformadoras. Somos la praxis irreductible de una conciencia social. Somos hombres y mujeres de la Repblica fundada por el Gran Padre Bolvar que hoy se redime ella misma, empinada sobre su propia historia y tradicin siempre abierta a la rosa de los vientos.

Finalmente, decimos que el mejor tributo que hoy podemos rendir a la accin heroica del 4 de febrero de 1992, es reafirmar la unin de los patriotas, la unin cvico-militar, la unin de todas las fuerzas de las comunidades organizadas que forman el Poder Popular, la unin de los revolucionarios. La unin de la patria en sus propios sueos, en su propia capacidad para ejercer su soberana, su independencia y su libertad. La unin en sus propias armas para que nunca ms se vuelquen contra el pueblo porque eso sera atentar contra ella misma. La unin en sus propias potencialidades para el estudio, el trabajo, la creatividad, la auto-defensa, la auto-suficiencia alimentaria, la salud, la seguridad.

La unin en su extensin continental, bajo las distintas formas de integracin con los pueblos y naciones de Amrica Latina y El Caribe, es hoy una condicin imprescindible que debemos fortalecer cada da. La unin en la solidaridad internacional, hermanando nuestra lucha anti-imperialista con los pueblos sometidos por la hegemona de las potencias y todas las formas del neocolonialismo contemporneo. Es importante recordar que el proyecto independentista y republicano de los libertadores del siglo XIX, se perdi entre la anarqua y las divisiones propiciadas por las intrigas y los intereses egostas de las oligarquas plegadas al incipiente imperialismo del Norte. El proyecto bolivariano de la independencia y la patria socialista del siglo XXI debe triunfar y consolidarse empinado en la ms firme y slida unin cvico-militar, patritica y popular de la patria en el contexto de la integracin y la unidad de toda la Amrica desde las aguas del Ro Grande al Norte de Mxico hasta la punta de Cabo de Hornos al Sur de la Argentina.

VIVA EL 4 DE FEBRERO DE 1992!!

VIVA LA UNIDAD CVICO-MILITAR Y EL PODER POPULAR!!

VIVA EL COMANDANTE CHVEZ !!

HAGAMOS RESPETAR LA INDEPENDENCIA CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO PARA QUE EL BIENESTAR Y LA PAZ SEAN ETERNAS!!

VIVIREMOS Y VENCEREMOS!!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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