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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2013

Los mercados preguntarn: quien nombr al saboteador?

Andy Robinson
La Vanguardia


Cmo reaccionarn los inversores en deuda espaola a los ltimos indicios de que pueda existir una gigantesca cuenta B en las finanzas del Partido Popular (un slush fund, segn la siniestra frase inglesa, siempre relacionada en el imaginario occidental con Watergate, que empieza a aparecer en los titulares de la prensa estadounidense )?

Es una cuestin clave . Porque si los inversores pierden aquel apetito de riesgo recuperado a duras penas en los ltimos meses , y la prima de riesgo vuelve a subir, el peligro para el futuro de Mariano Rajoy ser mucho mayor que el que supone el ex tesorero de su partido Luis Barcenas.

En otras circunstancias, otro escndalo de corrupcin en Espaa resultara anecdtico para los vigilantes del mercado de bonos que entienden muy bien la necesidad de crear cuentas B en la sombra y pagar sobresueldos millonarios a quienes les pueden facilitar la labor de optimar los retornos sobre una inversin. Pero este escndalo puede haber llegado en el peor momento; en un punto de inflexin en los mercados financieros. Es ms, puede poner en entredicho otra vez la capacidad para gobernar de un partido que reconoce haber nombrado a un presunto delincuente como su tesorero.

Los gobiernos espaoles en vas de crisis terminal suelen recurrir a las teoras de conspiracin. En el caso de Jose Luis Rodrguez Zapatero se trataba de una conspiracin anglosajona de mercados, agencias de calificacin y diarios como el Financial Times. En el caso del portavoz del PP Maria Dolores del Cospedal, no hace falta ir tan lejos como la City londinense para encontrar a unos prfidos conspiradores. Ahora se trata de un enemy within (enemigo interior) y los diarios culpables son espaoles (El Pas). Cospedal lleg a insinuar que la publicacin por El Pas de los documentos que indican la existencia de una cuenta B, responde a un deseo de sabotear la recuperacin de la credibilidad espaola en los mercados de deuda. Los conspiradores golpean, justo cuando remontamos, dijo.

Pero lo cierto es que muchos traders ya crean que el repunte de la deuda espaola estaba tocando su fin incluso antes del escndalo. Los mercados vuelven a contemplar las consecuencias desoladoras de la austeridad sobre el crecimiento y el empleo y, por tanto, la sostenibilidad de la deuda , as como la ausencia de un plan europeo de recapitalizacin de la banca para romper el enlace pernicioso (FMI dixit) entre banca y deuda soberana. Pierde fuerza el efecto virtual del programa de transacciones monetarias completas (OMT) , o sea el compromiso de comprar bonos espaoles, del BCE. Wolfgang Munchau recuerda estas ausencias en su columna del FT hoy.

Lo cierto es que est perdiendo gas ahora mismo y creo que habr un problema si los mercados empiezan a vender porque Espaa no ha entrado oficialmente en la OMT de modo que estas acusaciones sobre Rajoy pueden complicar eso, me dijo el domingo Peter Tchir , gestor del hedge fund TF Market advisors en Connecticut .

Las ltimas seales de deterioro financiero, son una subida de 22 puntos bsicos del tipo sobre el bono a diez aos hasta 5,42%, el mas alto desde mediados de diciembre que puede convertirse en una subida de los costes de financaicin para la enorme cantidad de deuda espaola que se tiene que emitir este ao. Commerzbank advirti sobre posibles consecuencias devastadoras del escndalo y aconsej vender deuda espaola conforme los riesgos polticos aumentan, segun Reuters. Barry Eichengreen, experto en sistemas monetarios, not en una conversacin que mantuvimos en Davos hace semana y media que de la misma manera que los mercados sufren excesos de pesimismo atraviesan momentos de optimismo excesivo. Este puede cambiar de la noche a la maana.

Es poco probable que los indicios de corrupcin galopante en el partido gobernante espaol, ya de por si , desencadenen el cambio radical de sentimiento que Eichengreen vaticina. Pero, hay algo que no se ha comentado en los ros de tinta gastados sobre el caso Barcenas, que s puede deteriorar otra vez la imagen del gobierno del PP que se percibe en los mercados. La competencia de Mariano Rajoy como gestor.

Esta competencia se puso en entredicho inmediatamente tras tomar el PP las riendas del gobierno en el 2011 debido a una poltica de comunicacin desastrosa. Rajoy adopt un tono desafiante respecto a los objetivos del dficit que levant ampollas en Bruselas. Se realiz una gestin desastrosa de las percepciones del grado de resistencia de la banca para soportar una segunda recesin, que acab con la sorpresa del agujero de Bankia. Se desacredit de manera temeraria al Banco de Espaa. Se dio un mensaje confuso respecto a como se recapitalizarala banca y con qu fondos. En general, Rajoy dio la impresin de ser un lder distante, desconectado y escasamente informado sobre la forma de comunicarse en el lenguaje complejo y nada lineal de los mercados financieros. Durante la Eurocopa de ftbol, su decisin de ir a un partido de la seleccin espaola en plena crisis le convirti en objeto de burla de los comentarios financieros en Wall Street y la City. Luego, esta impresin de un gobierno inepto en su gestin de comunicacin ante los mercados, fue reforzado por la negativa de Espaa a apuntarse al programa de transacciones monetarias( OMT) del BCE (el apoyo alemn a este rechazo al programa que Mario Draghi haba arrancado heroicamente de las garras del Bundesbank, reforz la sensacin de que Rajoy no sabia quien era su amigo y quien su enemigo) . Eichengreen resumi todo esto al decir que Espaa tiene un problema de competencia de gobernacin.

Posteriormente, una vez que Draghi hubiese confirmado su oferta generosa de hacer lo que sea necesario para salvar euro, los centros de poder financieros empezaron a apreciar la parquedad de Rajoy . Su repeticin del lugar comn sobre el gallego en la escalera citado en una entrevista con el Financial Times a principios de ao fue interpetado por algunos lectores en Londres como la prueba de un lder a la altura de los mercados por inescrutabildad maquiavlica.

Pero cuando lideras un pas que atraviesa una crisis tan grave como la espaola, las percepciones oscilan rpidamente entre astucia y autismo. Por eso, cualquier seal que refuerza una impresin de Rajoy como poco competente puede hacer mucho dao. Cul puede ser esa seal? Pues, por ejemplo, el hecho de que en el 2008 eligiera como tesorero de su partido a un tipo como Luis Barcenas, cuya melena agominada y patillas dickensianas dificilmente no provocarn inquietud en la City, Francfort, y en Wall Street, aunque los brokers entiendan perfectamente la lgica de aquellos 200 millones en Suiza. Porque la nica defensa que le queda al gobierno espaol ser tachar de canalla y loco -un saboteador que quiere hundir a Espaa en el momento en el que remonta- a la persona que Rajoy eligi como mximo responsable de las cuentas de su partido. Dado este criterio de seleccin , quienes en el ciclotmico mundo de la deuda soberana, se fiarn de la capacidad de Mariano Rajoy para elegir al equipo responsable de las precarias cuentas de Espaa y para hacer lo que ellos creen necesario para salir de al crisis?

El Wall Street Journal advierte hoy: Si sigue el malestar por las acusaciones, podra restringir la capacidad del gobierno para llevar a cabo ms medidas de austeridad (..) y esto puede inquietar a los inversores. Con advertencias como sta , la conspiracion vuelve a cruzar fronteras, y el cambio de sentimiento en los mercados ya est en marcha.

(Esta es una versin en espaol de un artculo que estoy preparando para la revista neoyorquina The Nation)

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/?p=1600


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