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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2013

La intifada egipcia es el rayo de una nube sin lluvia

Ibrahim Alloush
Free Arab Voice

Traduccin del rabe para Rebelin de Antonio Martnez Castro.


No basta con derribar el obstculo del miedo al poder para hacer la revolucin siempre que entendamos revolucin en su sentido real de proyecto de liberacin nacional y social (sin Hermandades, ni salafismos, ni democracia liberal).

La intifada y el movimiento popular no deben valorarse nicamente en base a las injusticias sufridas por los grupos que la integran y a su historia de lucha contra el poder establecido. Por supuesto hay que tener en cuenta esa lucha histrica y la represin, pero no por ello hay que desdear dos principios bsicos:

El primero es saber si dicho movimiento popular tiene un programa nacionalista panrabe (qawmi) para liberarse del imperialismo y del sionismo y de sus tteres regionales.

El segundo es saber si el movimiento popular tiene entre sus filas a los dirigentes histricos que defendieron en el pasado dichos programas y que gozan, por tanto, de capacidad de dirigir la lucha en la buena direccin.

Dicho esto, cuanto ms vemos el renovado movimiento popular egipcio que va desde Muhammad el-Baradei, agente del imperialismo que dirigi el Comit de Inspeccin de Armas en Iraq, hasta Amr Musa, hijo adoptivo de Mubarak, del Foro de Davos y de la Liga Hebrea, y cuanto ms vemos a Hamdin Sabahi, cscara naserista vaca de todo mensaje panarabista liberador, ms nos damos cuenta de que esa gente son la anttesis del trmino revolucin y que mientras se aplique la poltica de la normalizacin con la entidad sionista, da lo mismo ser un siervo con traje y corbata, que ser un siervo con barba y turbante.

El Frente de Salvacin Nacional (FSN) en Egipto sigue siendo la opcin ms remota para ser la alternativa de gobierno real de los Hermanos Musulmanes (HHMM).

Tal vez, la difcil bsqueda de una alternativa mejor que HHMM, tras haber enseado sus cartas, produzca una dinmica de cambio real a largo plazo. La historia no cierra sus puertas, pero la verdadera historia todava no ha empezado.

El movimiento actual en la escena egipcia, ya sean los HHMM o el FSN, se mueve conforme a los planes estadunidenses para la regin. Sin embargo, el hecho de que el movimiento est en la calle es algo positivo que quiz pueda deparar algn bien.

Por un lado, las masas no siempre tienen razn y, por otro, tambin es verdad que las masas no perseveran mucho tiempo cuando estn en un error. La esencia de las posibilidades de cambio de la Nacin rabe no se puede derrochar, y aunque siempre salen nuevas vanguardias, generacin tras generacin, nosotros todava no tenemos una vanguardia que lidere el movimiento popular.

Lo que sucede en Egipto repercute necesariamente en toda la Nacin rabe. Por eso mantenemos la esperanza de que pueda resucitar all y expandirse un verdadero proyecto de corte naserista cuyos indicios se notarn cuando los dirigentes, de peso y crebles, que conducen a las masas levanten la voz contra Camp David, contra las instituciones econmicas mundiales y contra los sionistas como hizo Abdel Naser. Entonces, podrn hablar de independencia poltica y econmica, de proyectos de crecimiento autnomo y de esos elementos que son irrealizables fuera del contexto de un proyecto nacionalista panrabe.

El Naserismo en Egipto no fue la conclusin de la liberacin nacional, no fue el colofn de la independencia, sino que es la condicin necesaria. Esa es la leccin que aprende cualquier gobernante egipcio honesto desde los orgenes del Nilo. Es ms, no puede haber un proyecto nacional democrtico en cada regin-pas del mundo rabe por separado, eso no puede funcionar, o bien el proyecto panrabe, o bien nada.

 Fuente original: http://freearabvoice.org/?p=2396



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