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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2013

Adolfo Dufour Anda firma "Nosotros", la pelcula documental sobre un SINTEL presente
Si nos roban el trabajo, nos roban el futuro

Javi lvarez
Rebelin


Hace tiempo que no me emocionaba tanto en una sala de cine. Nosotros me dej sin aire, sobrecogido y roto. Es un documental que duele, que golpea y sobre todo que nos ensea el injusto drama de los obreros que sufren las decisiones de quienes todo lo miden con egosmo y por inters financiero. Esos son los que mandan, los que controlan el sistema, los que roban y matan, los que deciden un futuro de pobreza para sus semejantes. El neoliberalismo lo reduce todo a nmeros: a ganancias, a beneficios, a indignidad. La mano de obra es ya un concepto deshumanizado e incluso prescindible. En la Sala Berlanga, donde se proyectaba el documental, los trabajadores de SINTEL no estaban solos, les acompaaban los de Telemadrid y los de Iberia, empleados a los que tambin se les est robando su puesto de trabajo y que experimentan hoy en sus carnes el mismo sufrimiento que ellos empezaron a padecer hace ya casi doce aos. Nosotros no es una historia del pasado, ni tampoco un caso excepcional e irrepetible. Hoy aquello se ha convertido en el pan nuestro de cada da.

Antes de entrar en el anlisis de lo visto, quera incluir en esta resea la sinopsis que ha preparado el equipo de la pelcula, pues muestra el espritu que impregna todo el documental y lo describe a la perfeccin: En el invierno de 2012, un Madrid, denso, geomtrico, gua los pasos perdidos de personas conmocionadas por el despido inesperado del trabajo que hasta entonces realizaban. Un rumbo impreciso alienta sus anhelos de superar el conflicto econmico y emocional sufrido. El mbito del desempleo es colectivo, pero el pago de lo acontecido, personal. El azar voltea las letras perdidas en el tiempo y evoca, metafricamente, itinerarios novelados muchas dcadas atrs por Steinbeck. El camino tambin reverbera ecos ms recientes: Siete trabajadores de la Empresa Pblica filial de Telefnica Sintel, se suicidaron al poco tiempo de recibir la noticia de su despido. Varios ms murieron prematuramente. Los otros? Los otros luchan an hoy por mantener su autoestima. Han pasado once aos desde que el "Campamento de la esperanza" dejase su huella en el centro financiero de Madrid. Tras tantos aos, ahora, en el 2012, se celebra el juicio y se desvelan muchas de las claves del entramado financiero poltico que quebr Sintel. Los trabajadores despedidos de Sintel se vieron abocados a una pica que nunca desearon y superaron obstculos insospechados. Agradecidos los agasajos y desmentidas las calumnias, todo qued ya atrs. Desde la dificultad del hoy miran el ayer cuando fueron ensalzados como hroes por los mismos que despus les denostaron y ahora les han olvidado, Hroes que ellos no quisieron nunca ser porque sus aspiraciones eran mucho ms modestas: volver a ser trabajadores con dignidad, y recuperar para serlo lo que sin ningn sentido ni razn les fue arrebatado. Hoy, todos ellos acometen su presente mirando de soslayo a aquel pasado de conmocin, que cambi su vida e hipotec su futuro, bien diferente del que entonces podan prever.

Nosotros arranca en una obra parada, detenida por la crisis financiera que atraviesa el sector de la construccin. Ante ella un hombre nos confiesa que all pas las ltimas horas remuneradas que trabaj. Tras l viene otro. Ambos nos hablan del drama del paro, de su soledad, de que han agotado prestaciones y subsidios y siguen sin encontrar un trabajo. Temen el tiempo que va a venir, y a ciencia cierta no saben que va a ser de ellos y de sus familias. As est su nimo, unos das mal y otros peor. Son personas cualificadas que han pasado de los 45 aos y a los que el mercado laboral les est cerrando todas las puertas de ganarse dignamente el futuro con su trabajo. La tragedia humana de los trabajadores de SINTEL se repite hoy y se generaliza. Ese es el primer nexo de unin de cualquier espectador con el documental, que no va a ver el pasado, sino a observar el presente, se que ya conoce, y lo va a hacer buceando en una realidad experimentada por otros que empieza a ver que se le parecen.

SINTEL era un organismo pblico, subsidiario de Telefnica y con beneficios econmicos. De la noche a la maana se privatiz y se destruy a travs de un plan premeditado que dej a sus trabajadores desamparados y en una situacin administrativa ambigua: sin ser despedidos pero sin trabajo, sin salario y sin posibilidad de cobrar el paro. Nosotros explica, sin sobreentendidos ni dar cosas por supuestas, todo ese proceso y logra hacerlo comprensible, a pesar de su gran complejidad, porque est bien contado y porque tiene la capacidad de hacer preguntas que la inteligencia del espectador resuelve. Uno se pregunta por qu eligieron desmotar SINTEL. Les iba bien, no les faltaba trabajo, ganaban dinero y contaban con una plantilla con mucha experiencia en lo suyo. Pero el sistema capitalista vea en ellos algo diferente, dos enormes pecados: estaban afiliados a sindicatos mayoritariamente y muchos pasaban de los cuarenta aos. El modelo laboral actual prefiere obreros entre los treinta y los cuarenta y pocos, gente dcil, que no proteste, que no tenga capacidad de organizarse y que no tenga posibilidad de reclamar sus derechos. Trabajadores callados y tristes que solo sepan cumplir con las obligaciones exigidas.

Cuando me incorpor al mundo laboral, por cada empresa que pasaba siempre se vanagloriaban de lo joven que era la plantilla. Tantas veces me lo dijeron que en uno de esos trabajos, en mi primer da, cuando mi jefe me paseaba por la oficina para presentarme tambin me lo solt. Le mir y le pregunt: Y qu hacis cuando envejecen, los matis? Se ri, pero no respondi. Supongo que lo consider una ocurrencia y prefiri seguir la presentacin como si nada. Adivin en aquellos principios que alguna vez iba a tener cuarenta y cinco aos y que entonces, laboralmente, para las empresas informticas yo no iba a tener el menor inters. Los que son algo ms jvenes, los que estn formando una familia, son ms rentables, sobre todo en una economa como la nuestra y dentro de una sociedad que ha preferido la velocidad de un consumismo vaco a la calidad de algo bien hecho. Gan lo rpido a lo bueno. Nos olvidamos de ser responsables.

Nosotros nos cuenta el presente de aquellos trabajadores de SINTEL, de qu forma cada uno de ellos ha ido rehaciendo su vida y de las profundas secuelas que aquel proceso les ha ido dejando. Obligado por el realismo, la derrota y la impotencia recorren todo el documental. Y eso lo hace tremendamente humano. Son personas las que hablan, las que nos cuentan lo que pas y recuerdan aquel momento que trunc sus vidas; una decisin ajena, econmica e injusta, que no les tuvo en cuenta y que les sac del mercado laboral. El documental est contado desde el plano ms personal e ntimo y sin embargo sirve para dar respuestas a lo colectivo, lo de todos. El paro es una lacra social que viven individualmente demasiadas personas.

El caso de los hombres y mujeres de SINTEL nos habla de lucha y de solidaridad, la que sirve para mantener la dignidad, para poder mirarse cada maana al espejo y ser conscientes de que no tienen, a esa cara que ven enfrente, motivo para hacerle un reproche. No pudieron ganar. Les traicionaron. Les abandonaron. Y siguen en pie, peleando por su dignidad, contando como les robaron su puesto de trabajo. Nosotros es un drama que sirve para ensearnos las orejas del lobo, para que sepamos que est ah y que va a seguir dndonos zarpazos asesinos. Por eso SINTEL es en estos das actualidad.

La actualidad de ese pasado convertido en presente y el futuro desesperante que nos aguarda a todos los trabajadores deben herir al espectador, generarle un estado de shock que le obligue a despertar, a tomar conciencia y a rebelarse. No podemos seguir soportando gobiernos tteres de un poder financiero e inhumano, no debemos seguir consintiendo los caprichos de esos polticos que han demostrado haber doblado las rodillas ante las grandes multinacionales y que obedientes estn vendiendo lo pblico para dejarnos desnudos en la calle.

No me extraa que Nosotros ganase el Primer Premio al mejor largometraje documental en la pasada SEMINCI. Tampoco que cuando leyeron ese premio en el palmars se escucharan aplausos unnimes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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