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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2013

El juicio de Gilles Munier o el juicio del embargo a Iraq?

IraqSolidaridad


El ciudadano francs Gilles Munier, que desde los aos sesenta ha militado en organizaciones de solidaridad con el mundo rabe y es secretario general de la asociacin Amitis franco-irakiennes desde 1986, adems de periodista independiente y experto en la historia reciente de Iraq, est siendo juzgado estos das en Pars por una causa abierta contra l por trfico de influencias, corrupcin de agentes pblicos extranjeros y, en definitiva, por haber violado una resolucin de la ONU. Se trata de acusaciones formuladas en 2005 por el dinero obtenido de dos empresas petroleras que compraban el crudo a Iraq dentro del programa Petrleo por alimentos y con el que se financiaban las actividades de Munier y su asociacin en su denodada lucha por el levantamiento del embargo a Iraq, que tantas muertes civiles produjo en sus 13 aos de vigencia (segn la propia ONU, el perodo de sanciones econmicas cost un milln y medio de muertos iraques, de los cuales 600.000 eran menores de cinco aos).

Este embargo fue decretado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a raz de la invasin de Kuwait por las tropas de Sadam Husen en el verano de 1990, y las sanciones quedaron ratificadas al final de la Guerra del Golfo de 1991 mediante la resolucin 687 del Consejo de Seguridad hasta que Iraq cumpliera tres condiciones: su desarme estratgico, el reconocimiento de la soberana de Kuwait y el pago de daos y perjuicios. Pese a satisfacer esas exigencias, EEUU y Reino Unido se negaron al levantamiento del embargo. Finalmente, la aguda crisis humanitaria que sufra Iraq por las sanciones econmicas oblig al gobierno de Saddam Husen a aceptar en 1996 el programa Petrleo por alimentos, que no era sino un subterfugio angloestadounidense para prolongar las sanciones.

Dicho programa, creado por el Consejo de Seguridad mediante la resolucin 986, autorizaba a los Estados a importar de Iraq una cantidad limitada de petrleo, a fin de generar recursos para que Iraq importase artculos humanitarios con los que hacer frente a las necesidades del pueblo iraqu. No obstante, el precio del crudo era fijado por la ONU y el dinero iba a una cuenta bloqueada en el Banco Nacional de Pars que controlaban los funcionarios del organismo internacional y desde la que, a su vez, se efectuaba el pago de las compras de artculos humanitarios que se le autorizaba importar. La nica potestad que el programa otorgaba al gobierno de Iraq era decidir a qu pases vender su petrleo y a cules comprar los productos con los ingresos obtenidos, una vez descontado el 30 por ciento para pagar las indemnizaciones de la Guerra del Golfo y sufragado el gasto de todo el dispositivo y el personal de la ONU que se instal en Iraq, pues el coste de la gestin humanitaria y de la inspeccin del desarme era asumido ntegramente por el gobierno iraqu.

La asociacin Amitis franco-irakiennes consider que el embargo que sufra Iraq no se justificaba desde el momento en que haba abandonado Kuwait y reconocido oficialmente su soberana. La propia Francia, junto con China y Rusia manifestaron que el gobierno de Iraq haba satisfecho las exigencias de 1991, pero el veto estadounidense bloqueaba siempre el levantamiento del embargo en el Consejo de Seguridad. Ante esta situacin, la asociacin de Gilles Munier se volc en sensibilizar a la opinin pblica francesa sobre la tragedia que viva el pueblo iraqu con el embargo internacional y organiz debates, manifestaciones, conferencias internacionales, publicaciones, viajes de asistencia humanitaria a los hospitales iraques; compra y envo de medicamentos, libros y material escolar; interpelaciones al presidente francs y a varios de sus ministros para que explicasen por qu mantenan el embargo a Iraq, e incluso organiz dos misiones a Iraq a comienzos de 2003 con especialistas en armas de destruccin masiva para denunciar las mentiras del informe Blair (operacin Voluntarios de la paz).

En esta lucha por el levantamiento de las sanciones, Gilles Munier, en calidad de secretario general de Amitis franco-irakiennes, se sirvi de la ayuda financiera de las empresas Ardio (petrolera francesa) y Taurus (compaa de fletes suiza) durante la vigencia del programa Petrleo por alimentos, para llevar a cabo las actividades de la asociacin en pro del pueblo iraqu. Y esto es lo que le reprochan los jueces del Tribunal de Pars, acusndole de violar el embargo y contravenir a la resolucin 986 de Naciones Unidas. Precisamente se era el objetivo de la asociacin: romper el bloqueo internacional que sufra Iraq y que estaba matando de hambre y enfermedades a la poblacin iraqu. Una realidad que el propio Dennis Halliday, Coordinador Humanitario de Naciones Unidas en Iraq encargado del programa Petrleo por alimentos, denunci y le llev a dimitir para no participar en una poltica criminal y genocida del Consejo de Seguridad respecto a Iraq; al igual que dimiti su sucesor en el cargo, Hans von Sponeck, quien demostr posteriormente con rigurosos datos no slo la insuficiencia de los recursos disponibles, sino tambin que incluso estas menguadas asignaciones no podan ser utilizadas en su totalidad debido sobre todo a las sanciones [1]. Como el propio Munier ha declarado ante el tribunal, se siente orgulloso de haber violado el embargo para aliviar el sufrimiento del pueblo iraqu y lo volvera a hacer. De hecho, su actividad en estos ltimos aos ha ido encaminada a denunciar la miseria que an sigue sufriendo la poblacin iraqu como resultado de la ocupacin.

La detencin de Munier en octubre de 2005, la altsima fianza impuesta y la consiguiente prohibicin de salir de Francia (que dur cuatro aos a pesar de haber concluido la instruccin del sumario), as como el bloqueo de los recursos financieros necesarios para continuar sus actividades han imposibilitado desde entonces el desarrollo normal de la labor de apoyo de su asociacin a la resistencia iraqu y a los presos polticos de aquel pas.

En una entrevista realizada un mes despus de su detencin y puesta en libertad, Gilles Munier responda as a la acusacin de haber desviado fondos del programa Petrleo por alimentos:

Yo no he desviado nada en absoluto. Una empresa petrolera que yo introduje en Iraq me proporcion a cambio una ayuda financiera a mis actividades. Dicha contribucin fue extrada de sus beneficios. Adems, no poda ser de otro modo: el precio del petrleo iraqu era fijado por EEUU y el montante de su venta quedaba bloqueado en una cuenta bancaria del Banco Nacional de Pars (BNP) en Nueva York, a la cual no poda acceder el gobierno iraqu. Los nicos desvos de fondos han sido efectuados por la ONU para pagar los salarios de los agentes de la CIA y del M16 britnico que espiaban Iraq bajo la excusa de buscar armas de destruccin masiva, para costear el control areo y sus continuos bombardeos sobre supuestos objetivos, as como las deudas de guerra reclamadas por Kuwait. stos son los que chupaban la sangre a los iraques.

Para financiar la lucha por el levantamiento del embargo, para impedir la guerra, los dirigentes iraques haban decidido gravar a ms de 4.000 empresas que comerciaban con su pas; una especie de impuesto revolucionario que los dueos de las empresas no aceptaban de buen grado, pues era menos dinero que llegaba a sus bolsillos.

[] Me han condenado antes de ser juzgado, por haber violado el embargo impuesto a Iraq. Como para m estas sanciones eran ilegales y genocidas, como los expertos saban desde haca tiempo que no existan armas de destruccin masiva, no haba otra solucin que eludir el embargo para aliviar el sufrimiento del pueblo iraqu. Estoy orgulloso de haber contribuido a ello.

[] Quieren hacer callar a todos los que han militado contra el embargo o contra la guerra y que podran apoyar a la resistencia. Para ponerles la soga al cuello, intentan difamarlos; emprenden procesos judiciales para arruinarlos [2].

Ahora que se van a cumplir diez aos de la ocupacin de Iraq, conviene recordar que [] el mismo da de la invasin de Bagdad por tropas estadounidenses en marzo de 2003, la primera preocupacin del invasor fue hacerse con el control del Ministerio del Petrleo y apropiarse de toda la documentacin e informacin que haba all. La orden era muy precisa y el ejrcito invasor permiti sin inmutarse el pillaje y saqueo de los otros ministerios, al igual que el de los museos, pero cuidaron muy bien que este Ministerio del Petrleo fuera una fortaleza inexpugnable y que sus tesoros no cayeran en malas manos [3]. Y es que all dentro haba un potencial enorme: los estudios geolgicos de 80 campos petrolferos identificados, de los cuales solamente 17 estaban siendo explotados antes de la invasin, de manera que si se ponan en marcha 63 nuevos yacimientos, Iraq se convertira en el primer productor mundial de petrleo.

Ya incluso antes de la invasin se sac petrleo fraudulentamente de Iraq durante el perodo del embargo, burlando las rgidas normas impuestas por el Consejo de Seguridad para el programa Petrleo por alimentos. El propio Gilles Munier denunci este trfico ilegal en un artculo publicado por su asociacin Amitis franco-irakiennes a finales de 2005 [4]. Se remita en primer lugar al informe Volcker, realizado por la Comisin de investigacin independiente, de Naciones Unidas sobre dicho programa y en el que se llegaba a la siguiente conclusin:

Las ventas ilegales de petrleo desde [el puerto de] Jor al-Amaya han supuesto un altsimo coste para el Programa [Petrleo por alimentos] al repercutir en los ingresos potenciales previstos. [La empresa] Millennium se llev 7,7 millones de barriles de petrleo, por los cuales pag 54 millones de dlares. Si este petrleo hubiera sido vendido en el marco del Programa al precio del mercado, habra proporcionado aproximadamente la suma de 200 millones de dlares a la cuenta del embargo, para el abastecimiento de bienes humanitarios adicionales [5].

Como asegura Munier, Estados Unidos siempre se opuso a establecer un segundo terminal petrolero en Iraq en el puerto de Jor al-Amaya, adems del que se utilizaba para fletar el petrleo comprado dentro del programa Petrleo por alimentos, el puerto de Mina al-Baker. El Reino Unido, incluso, haba declarado que la exportacin de petrleo iraqu por ese puerto sera considerada como una violacin del rgimen de sanciones. Sin embargo, hay datos contrastados de que a principios de 2003 el jordano Shaheen propuso al ministro del Petrleo iraqu de entonces, al-Nejm, comprar crudo y sacarlo por ese puerto. El ministro lo vio inviable, pues el cargamento sera requisado por las fuerzas militares estadounidenses de vigilancia en el golfo Prsico, a lo cual Shaheen contest diciendo que no se preocupara porque tena al Pentgono en un bolsillo y a la CIA en otro.

La transaccin sigui su curso y entre el 18 de febrero y el 19 de marzo de 2003 se realizaron siete cargamentos de petrleo a travs de una empresa intermediaria de los hermanos de Shaheen, la Millennium for the Trade of Raw Materials and Mineral Oils. Esta empresa privada funcionaba como agente comercial de Jordania, segn un poder firmado por el ministro jordano de Energa, y en el acuerdo, que fue expresamente oral, se fij un precio muy bajo, a 7 dlares el barril, y que los pagos se haran por adelantado en las cuentas que el SOMO [State Oil Marketing Organization] [6] tena en Jordania. Millennium flet cuatro cargueros mediante una empresa de corretaje en EEUU, Odin Marine, que explic a los propietarios de los buques que un barco de la Coalicin les escoltara desde los puestos de control hasta la entrada y salida del puerto, y les pidi total discrecin sobre el nombre del puerto de carga.

El hecho de que el puerto de Jor al-Amaya compartiera el mismo oleoducto que el de Mina al-Baker, el puerto legal, supona que los cargamentos de Millennium restasen un volumen importante de petrleo a los de la ONU dentro del programa Petrleo por alimentos. Benon Sevan, el director ejecutivo del programa en aquel momento, y los representantes de EEUU y Reino Unido en el comit fueron alertados de estas prcticas, pero en vano. Algunos observadores de la ONU se extraaron de que las fuerzas de vigilancia en el golfo Prsico, que siempre reaccionaban de inmediato ante cualquier contrabando, guardasen silencio sobre este asunto, y no obtuvieron ninguna respuesta. El 21 de febrero, el Wall Street Journal public un artculo muy detallado, al que siguieron otros en revistas especializadas, pero Shaheen asegur al ministro iraqu que el gobierno de EEUU estaba al corriente y no habra ms publicidad sobre el asunto. Millennium sigui cargando petrleo sin ninguna intervencin de los barcos de la marina estadounidense y de sus aliados, que ya se haban reunido en el golfo en previsin de la guerra de Iraq. El gobierno de Jordania dio incluso su garanta por los posibles daos que pudiesen sufrir los cargueros.

Segn el SOMO, Millennium pag un total de 53.689.232 dlares al gobierno iraqu a travs de una cuenta en el Banco de Jordania. Una parte del petrleo fue vendido en Egipto y quiz tambin en Yemen. Los gobiernos de Jordania y de EEUU negaron que hubiera conducta fraudulenta, pero el dinero sustrado al programa Petrleo por alimentos, y por tanto al abastecimiento de productos indispensables para la supervivencia del pueblo iraqu, es un hecho irrrefutable. En la poca en que se hicieron estas transacciones ilcitas, el precio del barril era de unos 24 dlares. Se calcula que el petrleo comprado en negro a 7 dlares el barril por Millennium, se vendi a unos 18 dlares. Como dice Munier, sera interesante conocer el nombre de todos los intermediarios estadounidenses, jordanos o iraques implicados en este escndalo y el montante de sus comisiones. Una investigacin confirmara que la Marina de EEUU viol la resolucin 986 de Naciones Unidas al comprar petrleo iraqu en el mercado negro durante el embargo, a travs de sociedades intermediarias controladas por la CIA, y que altos responsables estadounidenses sacaron provecho de ello [7].

Por contraposicin, el dinero que Gilles Munier y su asociacin recibieron de las empresas Ardio y Taurus proceda de la participacin legal de stas en la compra de petrleo dentro del programa de la ONU y no sala del montante que iba destinado a la compra de alimentos y medicinas sino del margen de beneficios de tales empresas por la venta posterior del crudo, adems de que no hubo enriquecimiento personal de Munier, tal como ha confirmado la investigacin de la brigada financiera en la instruccin del sumario judicial.

Hace unos das, Munier haca pblicas en su blog algunas de sus declaraciones en el juicio que est celebrndose estas semanas: Viol el embargo impuesto por la ONU al pueblo iraqu. Me siento orgulloso de ello, y si hubiera que volverlo a hacer, lo hara de nuevo, esto es lo que he dicho el 23 de enero a la presidenta del tribunal y [] He aadido que, efectivamente, yo haba violado una resolucin de la ONU, pero que George W. Bush haba violado la Carta de Naciones Unidas, haba masacrado a ms de un milln de iraques, se haba apoderado del petrleo iraqu y, sin embargo, no le haba sucedido nada [8].

Notas de IraqSolidaridad:

1. Vase para ambas citas el libro de Hans C. von Sponeck: Autopsia de Iraq. Las sanciones: otra forma de guerra. Madrid, Ediciones del Oriente y del Mediterrneo, 2007.

2. Entrevista de Gilles Munier realizada por Karim Lakjaa y publicada en Le Quotidien dOran, 2 de noviembre de 2005.

3. Vase Le pillage du ptrole est prt, 12 de diciembre de 2005, en http://www.michelcollon.info/Le-pillage-du-petrole-est-pret.html?lang=fr

4. Vase Laffaire Millennium. Un scandale dans le scandale Ptrole contre nourriture. Qui osera inculper Donald Rumsfeld et George Tenet?, en AFI-Flash, n.o 53, 21 de diciembre de 2005.

5. Conclusin del captulo IV del Informe Volcker.

6. El SOMO es el organismo encargado de la venta y exportacin del petrleo iraqu.

7. Vase para todas estas citas Laffaire Millennium, reseado anteriormente.

8. Vase http://www.france-irak-actualite.com/article-proces-petrole-contre-nourriture-condamne-d-avance-114988096.html



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