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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2013

La explotacin ocultada de los trabajadores del petrleo en alta-mar

Oswaldo Sev Filho
Correio da Cidadania

Traduccin de Ernesto Herrera - Correspondencia de Prensa


Los hombres se levantan muy temprano, en ciudades tan distantes como Londrina (Paran), Salvador (Baha), Lajes (Santa Catarina), Juiz y Uberlndia (Minas Gerais), Campinas y Sorocaba (Sao Paulo), y varias otras en los estados de Ro de Janeiro, de Baha, de Espirito Santo. Casi todos van para Ro de Janeiro, algunos por va area, muchos en mnibus de lnea. Tienen que pasar por la terminal Novo Ro, donde transbordan para el norte fluminense; viajan tres horas ms por la BR 101, uno de los trechos ms mortferos del pas, despus del final de la doble autopista en Rio Bonito.

En la terminal de destino, Maca o Campos, toman otros mnibus y van hasta los helipuertos con ms actividad del pas, en el litoral de Maca y de Atafona, donde, finalmente, "suben". O sea: embarcar en helicpteros para volar media hora, una hora, o ms, hasta aterrizar en cada una de las decenas de plataformas petrolferas clavadas o ancladas en medio de alta-mar, a caso doscientos kilmetros de la costa. El casi desconocido, y muy publicitado, mundo del "off-shore".

All pasan dos o tres semanas embarcados. Cada vez ms, los extranjeros tambin embarcan en las plataformas y tripulan los navos de apoyo, lanzadores de tubos, revocadores, de inversin. Son brigadas de noruegos, alemanes, italianos y otros europeos, de norteamericanos, rabes, orientales, que quedan en el mar por ms tiempo que los nacionales.
El tipo de alternancia embarque/desembarque depende de quin los contrat, y de cunto ganan a cambio del trabajo y esa aventura. Los regmenes son de 14 das en el mar por 21 en tierra para la mayora del personal estable, de la propia Petrobrs. Para otros, 14 por 14 das; tambin depende de cmo hacen con el derecho a las vacaciones, se "venden" o no. Los tiempos de trayecto casa a alta-mar y de vuelta para casa, de muchas horas, das, son descontados, naturalmente, del perodo "en tierra". En el mar, trabajan en grandes y apretadas fbricas qumicas flotantes; cuando no hacen plantn, en los turnos de relevo, quedan a la espera, en "stand by", en pre-aviso, a cualquier hora de su sueo o de su bao.

Sueo? Duermen dentro de las fbricas y navos, en las cabinas, celdas mejoradas; si fueran contratados de las "empreiteiras" (empresas contratistas), puede ser que duerman en contendedores, celdas empeoradas. El dormir o el estar despierto son para ellos nociones totalmente distintas de lo que son para muchos de nosotros; vuelven noches seguidas, conforme a las escalas de los turnos, a veces enmiendan las noches con los das, trabajan doble turno, porque falt gente o aument el servicio. Reposo verdadero, algo rarsimo.

Las comidas son abundantes y variadas, pero una buena siesta es casi siempre un sueo distante. Todo, inclusive el ocio, es hecho all adentro: caminatas por entre los tanques y gras, algn deporte en saln cerrado, que puede estar balanceado al ritmo de las olas y los vientos, salas de videos proyectan "blockbusters" y pornografa. Todos pensando en la vida all afuera, en el terruo, en los telefonemas repetidos y ansiosos, para familiares y amigos que quedaron en aquellas ciudades distantes.

Sus compaas en el mar, con certeza, adems de los mareos y del balanceo, son la presin de los jefes y de las metas, y los varios miedos: a equivocarse, a provocar un perjuicio, a ser sancionados; el miedo a lastimarse a s mismos o a otros, sin tener el registro formal de accidente o enfermedad. El miedo de no poder trabajar ms y de morir quemado, aplastado, ahogado.

El peligro comienza en la autopista, las largas idas y vueltas, aumenta en el vuelo de helicptero donde tantos ya cayeron. Est en cada rincn, en las pasarelas y escaleras resbaladizas y estrechas, en los corredores calientes y barullentos, en los movimientos de las gras, en las vibraciones de los grandes motores elctricos y de las turbinas, en las omnipresentes emanaciones de gases y cidos, a veces letales, como el sulfrico. Ms el riesgo de incendio y de explosin, los "kicks" e "blow-outs", que llevan las tabulaciones y plataformas cuando las bolas de gas presurizado suben de las profundidades de las rochas siendo perforadas o ya produciendo.

Incluso si consiguen engaar la estadstica, conviven con la memoria de los accidentes ya ocurridos, la cuenta de las prdidas. De all viene la probabilidad de la descompensacin, de la "locura" por drogas -o sin ellas- y la suma de la angustia por no estar "en casa", o peor, el sentimiento de no tener una casa como la mayora tiene. Despus, al final de su tiempo de embarque, "descienden".

A la vuelta, el mismo itinerario que a la venida, que puede durar uno, dos das o ms para llegar all donde viven sus familiares. Su "casa" -para ellos un concepto totalmente distinto que para cada uno de nosotros, trabajadores, digamos, normales. Y all quedan, readaptndose cada vez, durante das o semanas. O ms, dependiendo de quin los contrat, de cmo se contabilicen las vacaciones y los dems "bonos".
Esos son los extraordinarios sujetos de la minuciosa investigacin hecha durante quince aos por Marcelo Figueiredo, al que conocemos como "Parada", ingeniero civil, doctor en Ingeniera de Produccin y profesor de Ingeniera de Produccin en la Universidad Federal Fluminense (Ro de Janeiro).

Tal vez, la ms memorable y rigurosa investigacin ya hecha sobre aquellos que hacen el da a da de la importantsima industria petrolera, de donde ella extrae sus ganancias fabulosas. Puede ser considerado un esfuerzo pico sobre la tecnologa y las relaciones de trabajo, como lo fue el libro de los profesores britnicos Charles Woolfson, John Foster y Mathias Beck, un estudio monumental sobre la gran tragedia -anunciada y que pudo ser evitada pero no lo fue-, del incendio y destruccin de la plataforma Piper Alpha en el Mar do Norte, en 1988, que result en 167 muertos. (ver bibliografa)

El amigo "Parada" no eligi sus asuntos por mero diletantismo -como tantos otros que abordan las maravillas tecnolgicas de la empresa X o Y, las promesas del "off-shore" y el "Pr-sal" (Nota del traductor: formacin geolgica submarina en aguas territoriales brasileras, donde parecen acumularse enormes reservas de petrleo y gas natural). No fue por conveniencia acadmica o del inefable apoyo empresarial, por el contrario, sus temas no estn en las llamadas reas prioritarias de aquellos estudios novelescos y doctrinarios hechos por las agencias oficiales de fomento e investigacin y por las propias empresas. Estas, adems, no gustan de tener "gente de afuera", menos todava se estuvieran ligados a los trabajadores y sus sindicatos.

Gracias a la osada y persistencias del autor y sus colaboradores de aquella universidad pblica, temas relevantes y oportunos se pueden leer, re-leer, estudiar y recomendar.

"La cara oculta del oro negro" es un ttulo curioso y llamativo, que me incentiva a hacer algunos comentarios, una desconstruccin y una relectura. El oro es un metal prcticamente indestructible y, una vez retirado de la tierra por manos pobres, va pasando para manos cada vez ms ricas. Incluso cuando est enterrado o perdido en un naufragio no desaparece.

El petrleo es un lquido, similar a aquel caldo oscuro que brota en todos los basureros y sanitarios, con alta carga orgnica y contaminante. Un lquido de las eras geolgicas, pesadas, cuatrillones de toneladas de biomasa -algas, crustceos, peses, plantas- sepultadas bajo las rochas sedimentadas. Incluso asfixiada en medio del agua salada, un macizo muerto que va fermentando, formando un cctel oleoso, pegajoso, produciendo gases (metano, hidrgeno y algunos otros), acumulando trazos o proporciones importantes de azufre, de nitrgeno y sus compuestos, de metales pesados.

Un lquido venenoso y valioso, que se torn esencial por causa de sus "derivados" (gasolina, querosene, gas, etc.). Esencial para el sistema capitalista, que hace crecer increblemente las demandas de combustibles para los transportes, para la generacin de electricidad, para fabricar metales, cemento, vidrio, compuestos qumicos, para la vida domstica y la industria de la guerra.

Al inicio del siglo XX, cuando el patriarca de los magnates Rockefeller dijo que el petrleo era el mejor negocio del mundo, el poltico ingls Churchill, comandando la Marina britnica, decidi que sus navos deban ser equipados con calderas quemando leo de petrleo -en lugar del incmodo e ineficiente carbn mineral. As, seran ms rpidos, podran cargar caones ms mortferos y seran ms fcilmente abastecidos en los siete mares.

Desde entonces, las guerras en su mayora fueron causadas por la posesin de las reservas y el control de las rutas del petrleo; incluso cuando no tuvieron esa motivacin, todos los lados combatientes precisaron gastar mucho petrleo, para ganar o para perder.

Y as: el oro negro es el ms valioso de los lquidos, pero solo vale cuando es colectado, vendido, procesado, ampliamente distribuido y nuevamente vendido para al final ser quemado.

El lquido esencial del capitalismo alimenta, entonces, un lucro fabuloso y garantido por muchos aos a sus conquistadores -ni siempre sus dueos legtimos, casi siempre intentando escapar del Estado donde queda el subsuelo rico, o subyugndolo.

El alto lucro y la victoria en la guerra econmica y territorial tiene dos sinnimos obligatorios en todo el mundo: el poder y la impunidad. Que se manifiestan en cada pormenor cotidiano en las mayores empresas de esa industria, en todas sus relaciones con el resto de la sociedad: con sus propios trabajadores, con las empresas contratadas y subcontratadas, con sus vecinos, casi siempre molestados, engaados, perjudicados, amenazados, afectados.

Aprovecho para registrar que, en las regiones petrolferas sudamericanas, la accin de las grandes e impunes "petroleras" est muy bien registrada en los informes de la agencia argentina "Observatorio Petrolero Sur", en el libro de Suzana Sawyer sobre las corporaciones norteamericanas Arco y la italiana Agip, tejiendo su "anti-poltica" en la Amazonia ecuatoriana, y en los informes compilados por Jean-Pierre Leroy y Julianna Malerba sobre la situacin de la Petrobrs en los pases vecinos. (ver bibliografa)

Los aspectos ms negativos del poder, su arrogancia, su maniquesmo primario, su crueldad y las secuelas ms absurdas e injustas de la impunidad, eclosionan y quedan visibles en ocasin de los accidentes -que no son fatalidades y que siempre podran evitarse o minimizarse. Que siempre deberan investigados y responsabilizados.

Es lo que se puede deducir, sin equivocarse, de la investigacin pormenorizada que el profesor Figueiredo hace de los mayores accidentes en el "off-shore" del litoral norte fluminense, todos con vctimas fatales, ocurridos en las plataformas de Enchova y de Namorado-1, en la P-07, la P-34 y especialmente, la explosin, incendio y naufragio de la P-36 a inicio de 2001.

Su trabajo de reconstitucin, basado en documentos empresariales y de gobierno, de testimonios de sobrevivientes, de plantas y diseos tcnicos, apoyados en importantes autores de la Ingeniera, de Ergonoma, de la Sicologa, es comparable a la investigacin periodstica hecha por Greg Palast sobre los grandes accidentes en la industria petrolfera norteamericana: la colisin del super-navo tanque Exxon Valdez con un arrecife y vaciamiento de la mitad de su carga en el litoral de Alaska, y la explosin e incendio de la Deepwater Horizon, de la empresa suiza Transocean al servicio de la British Petroleum, con el vaciamiento de su carga, durante semanas, afectando el litoral del Golfo de Mxico. No es sin motivos que Palast describe esos y algunos otros dramas como resultantes del "picnic de los buitres". (ver bibliografa)

En fin, la nica "cara oculta" que existe en ese mundo es la de la Luna, como resultado de una particularidad geomtrica y dinmica del Sistema Solar. Nadie decidi ocultarla. Mismo as, para conseguir ver esa cara oculta, hubo que aguardar los satlites artificiales y los viajes espaciales, y todava hay quien duda.

En la industria petrolfera y en especial en el no "off-shore" del norte fluminense, hay mucha cosa deliberadamente escondida, disimulada, como si fuese posible borrar de la historia humana al trabajador como sujeto, como portador y agente de derechos polticos y humanos.

S, el trabajador como detentor del conocimiento objetivo, sensible y acumulado sobre la produccin, como personaje central de la produccin y como vctima principal de los riesgos inherentes, que estadsticamente llevan a la enfermedad, la mutilacin, la locura y la muerte.

Como si fuese posible apagar los rastros de coercin, de asedio y de arbitrariedad que la caracterizan la extraccin de plusvala, la superexplotacin del trabajo por el capital.

No hay duda: esa es la cara ocultada del lquido esencial del capitalismo. Los libros aqu indicados prestan el enorme servicio de ayudar a des-ocultar.
 
* Oswaldo Sev Filho es profesor jubilado de la Unicamp (Universidad de Campinas) donde trabaj por 20 aos en el rea de Energa, actualmente colabora en el Doctorado de Ciencias Sociales; entre 1992 y 2001 actu como asesor del sindicato de petroleros en Sao Paulo y Ro de Janeiro, en cuestiones de seguridad laboral y medio ambiente.

Nota

1. SEV Fo. A.O. "A face ocultada e o chorume essencial" Prefcio, pp.13 - 17 de FIGUEIREDO, M. G. "A face oculta do ouro negro: trabalho, sade e segurana na indstria petrolfera offshore da Bacia de Campos", Editora da UFF, Niteri: 2012, ISBN 978-85-228-0777-2.

Referencias bibliogrficas mencionadas:

LEROY, Jean-Pierre e MALERBA, Julianna (eds). "Petrobrs: integracin o explotacin?" Rio de Janeiro: FASE- Projeto Brasil Sustentvel e Democrtico, 2005.

Observatorio Petrolero Sur: http://www.opsur.org.ar/blog

PALAST, Greg "Vultures' picnic : in pursuit of petroleum pigs, power pirates and high-finance carnivores" New York: Dutton, 2011

SAWYER, Suzana "Crude Chronicles. Indigenous politics, Multinational Oil and Neoliberalism in Ecuador" Duke University Press , Durham &London, 2004

WOOLFSON, Charles., FOSTER, John., BECK, Mathias "Paying for the Piper . Capital and Labour in Britain's Offshore Oil Industry", Mansell Publishing Ltd. London, 1997.


http://www.correiocidadania.com.br/




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