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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2013

El concepto del pueblo para su revolucin

Felipe Cuevas Mndez
Rebelin


Hemos de comenzar por una reiteracin de lo ms innegable, las sociedades se encuentran divididas y confrontadas, la esencia de esta condicin est en sus relaciones sociales generales, con matriz en sus relaciones econmicas. La separacin en clases, capas y sectores sociales divergentes da el tono a la formacin capitalista moderna.

El pueblo moderno como un todo, consolidado alrededor del modo de produccin capitalista, es el conglomerado de clases y sectores oprimidos y explotados orgnicamente vinculados por la vida dentro de un sistema social.

Los movimientos econmicos, polticos, culturales y sociales que los pueblos deben enfrentar continuamente para sobrevivir y recomponerse en su condicin histrica de confrontacin a la dominacin del sistema son dentro de su tragedia la fuente irrevocable de su cohesin revolucionaria.

Por el nivel estructural y orgnico que adquiere tal particin de la sociedad no cabe plantearse que sea una cuestin de voluntad la que subyugue simplemente a las sociedades, es decir que quienes dominan lo hagan por su firme voluntad de hacerlo y que los dominados estn en esa condicin porque no tengan otra voluntad, primero que nada hay que abrir los ojos ante el carcter de las relaciones imperantes. Mucho menos aceptamos que se expliquen la realidad humana por la llamada voluntad de poder, que aunque es real y juega su rol no precisa la naturaleza de los problemas de nuestro tiempo. Porque las relaciones sociales que emanan y forman parte de las condiciones generales se nos presentan independientes de nuestra voluntad, aunque tambin no cabe descartarse que puedan y deben ser influidas por nuestra voluntad (pero la voluntad y ms todava la conciencia, es algo que se debe reconquistar y forjar en sentidos tan distintos como tendencias sociales existen, en mayor medida si hablamos de la voluntad del pueblo, siendo que la voluntad es un producto histrico sometido a la presin de relaciones vigorosas). En fin el tema tiene sus aristas.

Al eminente filsofo Enrique Dussel parece que se le escap este detallito marxista tanto por conviccin como producto de los sortilegios teolgicos que nos propone en su poltica de la liberacin. Las relaciones sociales en el capitalismo son ante todo relaciones de dominacin consolidadas y organizadas histricamente, lo mismo en la fbrica que en la universidad, as en el campo como en la burocracia, tanto en las profesiones como en los oficios, igual en la oferta-demanda que en los poderes reguladores sobre la vida privada. La cuestin es, que por las condiciones generales existentes, las relaciones sociales se vuelven cuasi naturales e inmutables, adquiriendo el poder de prevalecer, el problema principal no est en que todas debiesen ser producto de la voluntad, o la piedad hacia sus vctimas, sino en que: al sustituirse por otras, todas se pongan al servicio de la humanidad y sus intereses generales de emancipacin.

El poder burgus es la sntesis que articula el mando y direccionalidad en la relacin social, se concreta y discurre a travs de toda la sociedad capitalista, tiene que ver con sus realidades, presenta a su vez rganos y mecanismos propios de lo que cabe destacar:


  1. Estructuras de poder que vehiculizan la dominacin capitalista, estas son el Estado, la propiedad privada, el patriarcado, el poder econmico monoplico, que no son otra cosa que relaciones sociales solidificadas, institucionalizadas y organizadas ampliamente en el tejido social.

  2. Relaciones de poder propiamente dichas que funcionan a travs del llamado campo poltico, los partidos, grupos e instancias de organizacin social del sistema, las cuales discurren en el establecimiento de estatus, controles y medios de preponderar determinados intereses antagnicos.

  3. Presencia de predominio en las relaciones generales, como el poder en la produccin social-apropiacin privada, la organizacin jerrquica del trabajo, las burocracias, la familia, la salud, educacin, religin, para forjar el orden y otros sistemas de control social.


Visiblemente nunca ser suficiente la pura voluntad revolucionaria para trascender estas realidades de las relaciones capitalistas de dominacin. De aqu viene nuestra primera demarcacin en torno al pueblo. A diferencia de los postulados en que el pueblo es toda la poblacin de un Estado o incluso de toda una nacin, el cual debe asumir su dignidad, su tica y su voluntad para superarse; sostenemos que el pueblo existe en el marco de esta sociedad como el conjunto de clases y sectores oprimidos y/o explotados mediante las relaciones sociales imperantes.

Lenin lleg a alertar que el concepto del pueblo tiene un uso social clasista, o debiramos decir, muchos usos, como queda enunciado: el pueblo-estado, el pueblo nacin, otra perspectiva apunta al pueblo-constituyente o pueblo soberano, pero ste ltimo es un principio jurdico muy lejano de las prcticas del capitalismo, slo que muy a tono con sus criterios de delegacin del poder del pueblo en manos expertas.

Las clases dominantes, sin importar su origen, en su ascenso tienden a separarse del pueblo. Tales clases pueden ser parte de la misma nacin y Estado, su cambio de condicin radica en primer plano en el lugar que ocupan en las relaciones generales, los antagonismos que protagonizan, su posicin (de lugar) frente al Estado, la propiedad del capital, la produccin y los recursos en general, y en segundo plano, por su posicionamiento divergente en las ideologas que abrazan. Eso las divorcia del pueblo y fomenta el propio fortalecimiento de rasgos burgueses distintivos como la competencia, la opresin, el espritu de empresa, el individualismo y la lucha por prevalecer su hegemona de clase. De ah que pronto se hayan vuelto a desgastar sus interpretaciones sobre la sociedad civil con que continuamente busca encubrir la profunda divisin social que existe entre la burguesa, sus distintas capas, y el pueblo con las clases que lo componen para insistir entre sta como conglomerado frente a las burocracias y militarismos.

Mientras tanto la caracterstica objetiva del pueblo se presenta en primera instancia en que es el grupo social que padece la dominacin capitalista general, al punto que es dividido sistemtica y constantemente en clases, capas, sectores sociales, tribus, grupos tnicos, lingsticos, raciales, sexuales, etc., en quienes repercute en distinto grado y forma la explotacin, opresin y subyugacin del sistema. Adems de sta condicin, por estar privados de los medios y recursos fundamentales, al encontrarse separados de instrumentos de organizacin prioritarios; los componentes del pueblo no pueden superar su condicin social por va evolutiva, las relaciones dominantes les fuerzan a reproducir sus propias condiciones de existencia. En estas condiciones, y como resultado del largo proceso de la historia humana, otro elemento esencial hace parte de las cualidades del pueblo, la comunidad es la mxima expresin de su actividad para la constitucin de relaciones de agregacin colectiva, fraterna, solidaria, de inters comn. En los marcos del Estado-nacin a pesar de que las tendencias de ste apuntan contra el pueblo y su sentido universal de ser uno slo en la tierra, es donde el pueblo adquiere una perspectiva integradora de sus intereses estratgicos, afinidades e identidad poltico-cultural que requiere formas sociales propias, relaciones propias que broten de sus caractersticas, necesidades y condiciones. La formacin de una primera conciencia general de pertenencia, de vinculacin que se establece sobre la experiencia comn de la enajenacin, alienacin, violencia e invisibilizacin que sobrellevan todos sus miembros, pero que debe desarrollarse hasta la expresin de su sentido de clase sin detenerse en el vago sentimiento de vctima.

Estos aspectos sobre el concepto del pueblo hacen una unidad estructural a la cual debe proyectarse su cohesin o unidad de conciencias. A lo cual ahora aplicaremos otras observaciones sobre las caractersticas del pueblo.

Para esto tenemos que recapitular algunos procesos. En las formaciones sociales para la dominacin anteriores al capitalismo se daba el fenmeno de que la explotacin y opresin particularmente se presentaban en atmsferas difusas, inseparables, as Marx subraya que las relaciones econmicas se aseguraban mediante acciones extraeconmicas, de otro modo los regmenes sucumban, la esclavitud implicaba la posesin de seres humanos y el ejercicio de la violencia para subyugarles, las sociedades medievales y algunas otras ejercan dominio religioso extremo para sostenerse. En ste sentido lo nuevo del capitalismo consisti en que las relaciones econmicas se sostendran a s mismas por su propia condicin, sin descartar los usos del Estado, la religin, la formacin cultural, las filosofas polticas, etc., lo central de su poder se traslad a la relacin econmica de propiedad privada.

Volviendo entonces, dicha relacin proyect la fuente de riquezas a nuevos niveles, foment la divisin social en el seno mismo del pueblo complejizando sus condiciones y relaciones, replanteando la composicin de sus clases, capas y sectores. Se implant esa clase especial dentro del pueblo, en que recaen con mayor rigor las leyes de hierro del capitalismo, polarizndola al grado de hacerla toda distinta al modo de vida de la clase dominante y sus relaciones. El proletariado es la clase social antagnica al capitalismo, hace parte de las fuerzas del pueblo, padece directamente explotacin y opresin, ha sido vilipendiada, sometida y puesta en custodia por la burguesa y sus seguidores, ante el temor de su organizacin y el surgimiento de sus aspiraciones polticas. El poder burgus finalmente se torn insoportable porque engendr una masa de la humanidad como absolutamente desposeda y, a la par con ello, en contradiccin con un mundo existente de riquezas y de cultura el fenmeno de la masa desposeda se produce simultneamente en todos los pueblos (competencia general), haciendo que cada uno de ellos dependa de las conmociones de los otros y, por ltimo, instituye a individuos histrico-universales, empricamente mundiales, en vez de individuos locales. (Marx-Engels, La ideologa alemana).

El proletariado se compone a s mismo de varias fuerzas tales como los obreros industriales, jornaleros, ejrcito de reserva, otras categoras de trabajadores y trabajadoras asalariadas (pescadores, trasportistas, forestales, mineros, empleadas de servicios hoteleros, constructores), y tiene diversas vertientes que lo alimentan dentro del pueblo con sangre nueva producto de su desvalorizacin en el sistema, adems de otros sectores que regularmente comparten su suerte.

Bueno, pero si hemos de hablar del pueblo es justo resaltar la condicin de la clase campesina como pequea poseedora de tierra, la cual es explotada y oprimida por terratenientes, burgueses locales y grandes monopolios con mecanismos directos e indirectos (contratacin, compra de sus productos a bajos precios y venta de mercaderas a precios elevados), lo que no cambia su terrible condicin de clase subyugada.

Pequeos propietarios de la ciudad y el campo forman parte constituyente del pueblo, de igual forma enfrentan la dominacin burguesa sea a travs de medios econmicos o polticos, plantendose su resistencia.

Las mujeres del pueblo, en su diversa composicin de clases y sectores, juegan cada vez ms un papel destacado ante las presiones del sistema capitalista y el sistema patriarcal que corre por todos los poros de la sociedad; luchan contra las relaciones de dominacin en todas sus formas, e indudablemente su accionar proyecta nuevas luces sobre el combate al sistema y su superacin.

Indgenas, migrantes, afrodescendientes y otros grupos sociales del pueblo tambin estn confrontados al sistema, se convierten en sujetos sociales de gran importancia para el desarrollo de una profunda revolucin social que derrumbe toda forma de explotacin y por ende de opresin.

Las capas medias, en que se concentran varias clases y sectores por una peculiar condicin social que les permite un incremento del consumismo, el enganche con la poltica econmica burguesa y un adoctrinamiento activo; son campo de disputa entre la influencia del pueblo (en especial del proletariado), y entre la influencia ideolgica de la burguesa a pesar de que el capitalismo va cerrando el radio de los beneficios con que antes las manejaba a su favor.

Otras fuerzas se desarrollaron con el capitalismo, como el magisterio, que de realizar un trabajo intelectual formativo dentro del sistema y sus pedagogas, an envolvindose en su configuracin interna de varios estamentos (entre los que disfrutan posiciones privilegiadas, clase-medieras, hasta semi-proletarias y campesinas); detentan posibilidades de organizacin propia con las cuales combatir al sistema por distintas banderas. Por su lugar en la vida social dentro del pueblo estn llamadas a jugar un papel protagnico en la lucha de clases, mxime si logran orientarse en las lneas del proletariado y su teora revolucionaria.

La juventud popular es sin duda otro de los destacados sectores que han dado grandes saltos en la lucha, en las fbricas y escuelas, en el combate callejero y en el debate revolucionario al seno del pueblo; su condicin le permite filtrarse en todo el pueblo y abrazar las premisas socialistas. Es una parte integrante del pueblo, etapa de trnsito en la vida en que se forja las convicciones sociales, por ello la burguesa se empea en impedir tal provisin de su carcter. A la juventud el proletariado debe tender todo su auxilio y de la cual auxiliarse para su propio trabajo de organizacin y lucha de clases.

Sera largo enumerar sus caractersticas y cualidades, y acaso redundante por cuanto los trabajos de nuestra revista son creados y van dirigidos para el pueblo, adems de que stas notas van encaminadas a una sntesis sobre la integridad del pueblo.

Entonces, el pueblo vive un reacomodo estructural y orgnico constantes debido a los movimientos del capital y sus propias luchas de resistencia y liberacin. Es necesario ajustarnos a esta condicin del pueblo bajo el capitalismo.

Una vez hecha la especificacin de los componentes del pueblo, no hay motivos para perderse en el enfoque reformista de que el pueblo diluye todos sus conflictos y diferencias tenindose que ajustar una poltica general complaciente con tirios y troyanos. Eso sera perderse en otra dimensin de la poltica burguesa discordante de la perspectiva revolucionaria y clasista.

Las clases, capas y sectores que componen el pueblo, son estructuradas por las relaciones dominantes, no son formaciones casuales o gratuitas, obedecen a sus patrones de acumulacin de capital, de concentracin de poderes y alienacin general, sin embargo sus circunstancias y movimientos son motivo de organizacin para enfrentar el sistema que nos oprime a todas y todos. Esto en el mbito de lo estructural.

En cuanto a lo orgnico, debe observarse en la praxis revolucionaria de las hijas e hijos del pueblo que el pueblo es un todo, centro de nuestra atencin, cuya vida social, padecimientos y relaciones internas fungen como torrentes por los cuales se transfiere de un extremo a otro la experiencia y posibilidades de lucha contra el capitalismo. Hasta sus menores estallidos reflejan anhelos de cambio, problemticas para su insurreccin y necesidades de organizacin vinculante de todos sus procesos sociales.

Para quienes nos situamos en las perspectivas del proletariado como clase que coloca en su horizonte las premisas de la sociedad socialista, la democracia y el poder, reconocemos que los intereses de todo el pueblo son supremos, que deben enfilarse hasta encontrar solucin revolucionaria, siendo su tendencia proletaria la slida gua para trascender las relaciones capitalistas que subyacen en toda la sociedad.

Ahora bien, las partes integrantes del pueblo, pese a la influencia alienante del sistema, estn colisionadas con la burguesa en muy distintos grados y formas, desde lo econmico hasta la estructuracin interna de s mismas debiendo soportar todas las cargas de la dominacin. Tales contradicciones son las que hay que poner en claro en la bsqueda de la cohesin poltica del pueblo contra la burguesa, y es el proletariado con sus perspectivas comunistas quien da sentido a esta tarea, ms all de la identidad general de los oprimidos, da proyeccin al movimiento de emancipacin social.

Pero como ya lo advierte nuestro reparo en el argumento de diluir las condiciones internas de la existencia del pueblo en la percepcin de oprimido; sera muy simplista pretender que estos son los nicos conflictos que detienen al pueblo en su marcha, graves contradicciones an sin ser antagnicas lo confrontan entre s, producto de la distribucin jerarquizada de sus fuerzas, la formacin de agencias de control en su seno, las relaciones econmicas, de poder y de la articulacin de su rol en la sociedad obstruyen dicha unidad. Sin resolver exhaustivamente los problemas y diferencias que median entre las clases, sectores y capas del pueblo, no podr conseguirse el paso firme de la revolucin proletaria, la cual es, entre otras cosas, base primaria de dicha unidad estratgica para no perderse en frmulas generales que alienten la defensa de algunos lineamientos que por ms amplias que sean sus aspiraciones, se colocan en posiciones defensivas de corte poltico-social.

Llegados a este punto debemos marcar una diferencia con otra ajustada nocin de pueblo, que se lo plantea como aparicin de nuevos sujetos sociales, que asegura vienen a superar viejos prejuicios, estigmas y protagonismos. No est nada mal la insurgencia de nuevos sujetos, las presiones del capitalismo se los exige, su condicin social se los reclama; de eso se trata en el seno del pueblo, que sus componentes reafirmen su rol de sujetos sociales activos. La dificultad est en formularlo de tal modo que se nos proponga un tipo de anarquismo por medio del cual nunca termina de ajustarse los roles y luchas para la direccionalidad revolucionaria a menos que se degraden programas y destian banderas. Las luchas y movimientos siempre han de presentar esos grados de diversidad que refrescan al pueblo, pero que reclaman su proyeccin revolucionaria y la identidad clasista contra toda forma de explotacin y opresin.

Esta nocin es retomada tambin por grupos de poder que se constituyen en niveles intermedios e incluso desde abajo, pero que adaptndose a las relaciones de dominacin, an cuando combaten a las tendencias oligrquicas; construyen una plataforma de pueblo (oprimidos) en donde se disuelvan sus condiciones clasistas y no encuentre cabida el paso revolucionario de la unidad proletaria y popular como un hecho de independencia de clase, sino como aspecto supeditado a estratificaciones y gradaciones de poder. Unidad que para nosotros se traduce en un reconocimiento de los nuevos niveles participativos y de direccionalidad en la lucha por el socialismo en que cada clase popular debe cumplir con importantes tareas.

Encontramos fuertes tendencias a plantearse la representatividad del pueblo (delegacin del poder) para la solucin de sus problemas, siguiendo distintas posturas de derecha a izquierda. Otro tanto sucede con las teoras sobre la voluntad del pueblo bajo la visin general de que ello conducir a su liberacin. Interpretaciones muy ajustadas sobre los movimientos sociales, creacin del bloque de los oprimidos sin perspectivas ni visin de su naturaleza de clase, cautivando con la idea de bloque hegemnico de poder en base a una meta de justicia social enfocada a cambiar las instituciones polticas en su rea tica, puesto que se argumenta que la bsqueda de la justicia implica una lgica poltica y no econmica, sin trascender las relaciones sociales fundamentales de la sociedad. Tal es la reivindicacin de la heterogeneidad de derechos y la llamada diversidad democrtica para acallar los cambios revolucionarios mediante nuevos tipos de representatividad y un poder poltico obediencial.

Ante estas perspectivas es necesario recordar que la fetichizacin del poder es consecuencia del cmo estn articuladas las relaciones de dominacin capitalistas econmicas, polticas y sociales. Mismas que impiden apreciar que la corrupcin, la burocracia, la pobreza, los abusos de poder y la falta de democracia popular son fenmenos recurrentes del carcter y lgica de las relaciones dominantes con sus complementada por sud relaciones de fuerzas y de poder en una sociedad dividida.

Sin embargo es claro que se requiere un cambio radical en la concepcin de la unidad popular y del carcter orgnico de las luchas del pueblo, por ende, de la propia lucha de clases, su sentido acumulativo de fuerzas, y su postulacin de un poder del pueblo (proletario por su esencia y popular por sus formas) que marche a la desaparicin de todas las formas de dominacin y los poderes que entraan.

La divisin operada en las fuerzas constituyentes del pueblo tambin se presenta en sus fuerzas progresistas, democrticas y revolucionarias, demanda replantearse sus tendencias y posiciones, en especial replantearse la naturaleza de sus tareas, de sus esquemas organizativos. As tambin cabe esbozarse su unidad en nuevos trminos de principio y de trabajo en el seno del pueblo enfrentando resueltamente sus debilidades y relaciones de secta, afirmando la prioridad de la organizacin clasista y popular, subrayando la movilizacin social como indispensable frente a cada arremetida de las fuerzas del capital. El trazo de las relaciones revolucionarias que deben brotar en la arena poltico-social del combate est pendiente y cobra enorme importancia para la revolucin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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