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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2013

Por suerte los rusos saben ingls

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Que nadie se llame a engao. El planeta sigue siendo el pastel que unos pocos pretenden repartirse, en tanto los ms, famlicos, salivantes, asisten al banquete nicamente por migajas lanzadas a su regazo.

Pero algo ha cambiado. Si dos dcadas atrs, con la implosin de la Unin Sovitica, pareca que la trada imperial USA-Japn-Unin Europea medrara casi en solitario por los siglos de los siglos, hoy el resurgir de Rusia como actor principal en las dinmicas internacionales constituye uno de los elementos fundamentales de lo que analistas tales Tiberio Graziani (Rebelin) consideran evidente fase de transicin a la necesaria multipolaridad.

Multipolaridad, s. Equilibrio recobrado o en vas de rehacerse, luego de una progresiva expansin norteamericana impulsada por guerras dizque humanitarias en los Balcanes, Irak, Afganistn, cuyas verdaderas causas se revelan como por carambola en el libro The Grand Cheesboard (El gran tablero de ajedrez, 1998), de Zibniew Brzezinski, asesor del presidente James Carter para Seguridad Nacional: Una potencia que domine Euroasia controlara las dos terceras partes de las regiones ms avanzadas y econmicamente productivas del mundo. En Euroasia, hay aproximadamente tres cuartas partes de los recursos energticos conocidos en el mundo.

Por suerte tambin los rusos saben leer en ingls. E incluso en caso contrario les bastara con mirar en derredor. Como seala Clara Weiss en artculo traducido al espaol para La Haine por Felisa Sastre, el hecho de que la zona haya devenido el epicentro de las rivalidades econmicas, polticas, y conflictos militares que involucran a los Estados Unidos y Rusia responde, entre otras razones, a que Azerbaiyn, Georgia y Armenia resultan puentes entre la riqueza natural de Asia Central y Europa y el mar Negro. Por algo desde los aos 90 Washington ha intentado granjearse influencia en el mbito mediante alianzas que permitan, verbigracia, debilitar con proyectos de gasoductos alternativos los vnculos de Mosc y la harto dependiente Europa.

Y casi lo logra. Recordemos que la revolucin rosa de Georgia (2003) fue instigada por la Casa Blanca, con el fin de salvaguardar los intereses del To Sam en ese recodo del orbe. Ello condujo a una intensificacin de las tensiones por la supremaca geopoltica que deriv (2008) en un encontronazo cruento entre los dos integrantes de la antigua URSS. La fulminante victoria de las tropas del Kremlin signific apenas un componente en un plan que incluye la alianza estratgica con China, as como lazos de diversos tipos con Kazajstn y pases cercanos. En ese contexto, la derrota de Irn representara para EE.UU. el medio con que destrabar el acceso excluyente a los recursos de Asia Central y el Oriente Medio. Por ende, tanta algaraba acerca del supuesto potencial atmico ofensivo de los persas. Y la arremetida contra Siria, cuya inferioridad militar con respecto a Turqua obliga a concluir que el despliegue de los cohetes Patriot en esta colindante nacin apunta ms bien a la eliminacin de las instalaciones nucleares de los ayatolas, ubicadas a 500 kilmetros.

De ingenua, cuando menos, hubiera pecado la Federacin Rusa de no vetar la invasin contra el Gobierno de Bashar al Asad en el Consejo de Seguridad. De tonta, si sus buques no se mantienen frente a la base de Tartus. Y si en lo adelante se abstiene de menudencias como la declaracin en plena disposicin combativa en el 2012 de ms de cien emplazamientos de cohetes intercontinentales Topol M y Yars, y la creacin antes del 2022 de un misil balstico que sobrepujar a todos sus anlogos del orbe

Por nuestra parte, no creemos que esto refleje un presunto belicismo retomado. Ni nfulas de superpotencia reconstruida. A ojos vista se trata de la adecuacin del sistema de defensa a una realidad de amargo regusto. Como se pregunta el entendido Txente Rekondo, acaso Mosc no perdi ingentes cantidades de dinero al no conseguir renegociar deudas por obra y gracia del embargo contra Irak y la posterior cada del rgimen de Saddam Hussein? Y en Libia? Adems, alguien de sano juicio esperara que el presidente Vladimir Putin se aviniera a contemplar inmutable cmo Occidente arrebata al gigante sus intereses econmicos (venta de armas, comercio, oleoductos) y militares (uso de las bases de Tartus, Lakatia)?

Sin duda alguna, la mayora de los ataques propagandsticos contra Rusia obedecen al anhelo de alterar el peso creciente de esta en un mundo donde los imperios no se resignan a que el pastel se reparta ms equitativamente. A que los famlicos dejen de asistir al banquete solo por migajas en el regazo. Mientras, algunos continan aprendiendo ingls.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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