Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2013

La migracin: un fenmeno histrico

Antonio Aja
La Jiribilla


Gracias por la invitacin a compartir con este grupo de colegas y ante este pblico.

Quiero iniciar leyendo a El Profeta, cuando nos dice: El pensamiento es un pjaro del espacio que, en una jaula de palabras, puede realmente desplegar sus alas pero no volar. No pretendo volar, solo desplegar las alas en torno al tema de la cultura y la migracin.

A lo largo de la historia, los movimientos de poblacin han ido a la par del desarrollo de contactos y flujos entre diferentes sociedades y culturas. La migracin internacional es un proceso de profundas races histricas y parte consustancial de la evolucin de la humanidad. En el pasado, en respuesta a transformaciones de los escenarios econmicos, sociales y polticos, la migracin complement la expansin del comercio y la economa, contribuy a crear naciones y territorios, nutri la urbanizacin, abri nuevos escenarios a la produccin y aport sustancialmente a los procesos de cambios sociales y culturales.1

 

Entre la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, los grandes desplazamientos humanos jugaron un papel fundamental en el desarrollo del capitalismo. Las ciudades fueron la cuna de este sistema en el Occidente y la migracin hacia ellas aliment su crecimiento y el desarrollo econmico y poltico. La humanidad conoci una migracin fundamentalmente compuesta por dos corrientes contrapuestas: la del libre traslado de europeos, que cumpli un papel clave en la convergencia econmica del Viejo y Nuevo Mundo, y la que incluy a trabajadores de diversos orgenes, principalmente asiticos, hacia otras regiones, desplazamiento que en muchos casos fue forzado, recordando a la migracin de negros africanos en otros momentos de la historia.

En el siglo XX, algunos estados restringieron la salida de sus nacionales como parte de sus polticas, mientras que otros promovieron migraciones temporales frente a la demanda laboral insatisfecha, o bien aplicaron polticas restrictivas de entrada al territorio nacional. Estas acciones tuvieron fundamentos ideolgicos y se constituyeron a travs de procesos polticos particulares. Conforme el capitalismo se expandi y tom posesin del mundo, tambin reestructur las formas urbanas y organiz las nuevas y numerosas olas de migracin hacia ellas, activando permanentemente corrientes diversificadas de migracin.

Las tendencias actuales de la migracin internacional se configuran en particular despus de la Segunda Guerra Mundial, donde la urgencia de la reanimacin de Europa, atrae capitales y desplazamientos humanos. La migracin a escala mundial deja de comportarse desde el centro a las periferias del desarrollo mundial, para dirigirse desde estas a los centros de poder econmico y poltico. Los pases desarrollados se convierten a la vez en principales receptores de inmigracin, solo que es una migracin selectiva, y enfocada en lo fundamental a los requerimientos econmicos y sociales de esas naciones que, como resultado, fortalecen y potencian su dominio.

Especialmente, desde los aos 70, aumentaron los movimientos internacionales de poblacin en todas las regiones geogrficas. Las personas pueden desplazarse a un pas vecino, o viajar hasta el otro extremo del planeta, pueden ser trabajadores y profesionales migrantes o refugiados. Es el contexto internacional donde en los 80 se instal definitivamente la selectividad. La dcada de los 90 marc el incremento de la perspectiva de selectividad ante el arribo de los inmigrantes, su vinculacin con la seguridad nacional de los estados, y la necesidad de proteccin ante tres flagelos: el narcotrfico, el terrorismo internacional y el relativamente nuevo sistema del trfico ilegal de personas organizado internacionalmente.

A fines del siglo XX se podan encontrar gran nmero de migrantes en pases tan distintos como Argentina, Mxico, Alemania, India y EE.UU. El contexto se modific de forma drstica, los cambios tecnolgicos y en las comunicaciones no solo facilitan los desplazamientos sino que, adems, permiten a los migrantes mantener contactos regulares con sus lugares de origen, al tiempo que posibilitan al futuro actor del proceso migratorio un acceso sin precedentes a la informacin sobre otros pases. En el mundo globalizado las personas se pueden relacionar independientemente de su ubicacin longitudinal y latitudinal en el planeta, como si estuvieran colocadas en un plano supra territorial.

El fin de la Guerra Fra redujo en apariencia los obstculos ideolgicos de cara a la migracin internacional, pero hizo aflorar tensiones nacionalistas subyacentes, que han dado lugar a limpiezas tnicas y a otras clases de movimientos forzados. El impacto de la internacionalizacin del capital que hemos presenciado en los ltimos 25 aos, ha contribuido a configurar una articulacin distinta de la movilidad de las personas en canales migratorios regionales, nacionales y transnacionales. Las migraciones en el plano local, nacional, internacional y transnacional, se encuentran influidas por la globalizacin como proceso socioeconmico. Globalizacin que aunque no es un proceso indito para la humanidad, asume comportamientos y particularidades no conocidas.

El siglo XXI se inici matizado por la tendencia de los vnculos globales a abarcar todas las reas geogrficas y todos los grupos humanos, y a establecer diferencias entre estos grupos. Como parte de las tendencias mundiales de los flujos migratorios, la migracin se ha convertido en una avenida hacia la movilidad social y econmica. Existe una alta disposicin hacia la migracin y se espera el momento adecuado para emprenderla. En la dinmica de este fenmeno, cada vez ms se interrelacionan el elemento internacional, el nacional y las necesidades personales del migrante.

Los cambios globales han afectado el orden econmico, la divisin del trabajo y los controles legislativos, induciendo a los obreros a emigrar. La mayora de los pases industrializados abogan por un mercado global de trabajadores solo cuando se trata de trabajadores calificados. Los obstculos con los que se encuentran los inmigrantes en los pases receptores de mano de obra, son, en parte, contradictorios con los cnones del mercado libre y la economa capitalista a escala global.

Entre las naciones emisoras y las receptoras existen conflictos sobre los costos y beneficios del movimiento de personas. En trminos de la nacin emisora el problema se plantea en funcin de obligaciones, responsabilidades, expectativas y poca condicin negociadora. Para las receptoras la cuestin se enfoca mediante sus leyes de migracin y las formas de recepcin de los inmigrantes. Sin embargo, las migraciones internacionales afectan a los pases involucrados independientemente del nivel econmico, e incluso de paradigmas ideolgicos y culturales. Hoy, los migrantes van desde y hacia casi todas las naciones del mundo, con lo cual la tradicional diferenciacin entre pases de origen, trnsito y destino pierde relativamente su validez, pues muchos estados pertenecen a las tres categoras simultneamente.

El anlisis de las migraciones internacionales indica que los factores que explican e intervienen en el inicio del proceso migratorio, por una parte, son resultado de las tensiones que se producen en las sociedades entre las expectativas de los actores y el estatus, y por otra, generan al mismo tiempo nuevas tensiones que pueden llegar a reorientar el rgimen de estratificacin de las zonas de origen. Cuando la sociedad pierde por dismiles causas su estabilidad, las tensiones se expresan, entre otras formas, como expectativas de sobrevivencia econmica y de movilidad social de los actores. La migracin en este contexto aparece como una opcin en funcin de satisfacer tales expectativas, no satisfechas en los lugares de origen, intentando restablecer el equilibrio social. En este escenario, los elementos que impulsan la migracin son de tipo personal e institucional, aunque inciden otros como el tiempo y el espacio social en que se produce el acto de emigrar.

Uno de los aspectos a los que se presta mayor atencin es la argumentacin econmica de la migracin. Ante las nuevas realidades de las zonas geogrficas que intervienen en los procesos migratorios, conserva vigencia el anlisis de las diferencias salariales y el mercado de trabajo, en tanto las diferencias salariales pueden ser causa de movimientos migratorios de trabajadores que van desde pases con bajos salarios a otros con alta remuneracin. Lo referente al mercado de trabajo tambin debe ser examinado, ya que la migracin puede ser causada por diferencias geogrficas en la oferta y demanda laboral. Las corrientes migratorias siguen predominantemente los polos de atraccin de la migracin laboral.

Estudios recientes demuestran que los migrantes internacionales no provienen principalmente de lugares pobres y aislados, desconectados de los mercados mundiales. Vienen de regiones y naciones que estn transitando por un proceso de cambios acelerados, de mayor o menor desarrollo, como resultado de su incorporacin al sistema de comercio en el mundo. La globalizacin, comprendida solo en trminos de economa, incide directamente en el aumento del intercambio comercial y del flujo de capitales, de acuerdo con el modelo de desarrollo promovido por los organismos internacionales y los centros de poder hegemnico. De esta forma pareciera que las fronteras nacionales se tornan cada vez menos relevantes.

Es interesante apreciar cmo la direccin de la movilidad poblacional tiene una contrapartida en trminos de capitales. As, mientras las multinacionales se dirigen a pases ms pobres en bsqueda de mano de obra barata, los trabajadores de estos pases van en el sentido contrario, en busca de mejores salarios y condiciones de vida.

Al margen de otras importantes aristas del tema de la globalizacin, en trminos polticos, culturales y sociales en general, la presente perspectiva en el plano migratorio y econmico, podra condenar a determinados pases a ser productores permanentes de mano de obra migrante, sin ninguna posibilidad de contar con una actividad industrial y productiva propia, entre otras mltiples consecuencias.

La recesin econmica, el desempleo y la pobreza son condiciones que favorecen o promueven la migracin. Sin embargo, la manifestacin efectiva de estos elementos est en dependencia del momento y el modo en que las economas de los pases expulsores se subordinan a la economa mundial. Los pases receptores desarrollan condiciones para integrar laboralmente a la poblacin inmigrante dentro de los segmentos atrasados, de baja calificacin y menos ingresos de su mercado laboral. De esta manera, nuevas formas de segmentacin del mercado de trabajo, sobre la base de ser inmigrante o no, se unen a las tradicionales definidas por la edad, sexo, raza y etnia, entre otras. Entre las dimensiones de mayor relevancia en este tema se encuentran las vinculadas al tipo de desarrollo que se genera en las condiciones del capitalismo globalizado, una de cuyas manifestaciones principales es la transnacionalizacin de los mercados laborales. La interrogante clave en los prximos aos radica en si se puede hallar un equilibrio adecuado entre la oferta y la demanda de trabajadores migrantes.

Desde otro ngulo de este problema, la captacin de recursos altamente calificados es parte consustancial de las polticas de los pases de inmigracin. EE.UU., Canad, Australia y Japn orientan sus polticas inmigratorias con un carcter marcadamente selectivo, con relacin a los perfiles educativos y profesionales de los migrantes a los que se les otorga permiso de residencia. Aunque Europa cierra sus puertas a la inmigracin, mantiene la flexibilidad cuando se trata de personas con capacidades especiales o sobresalientes en su formacin profesional.

La discusin sobre el drenaje de cerebros (brain drain) es paulatinamente sustituida por las propuestas de estimular la circulacin y el intercambio de cerebros (brain circulation y brain exchange), que intentan superar o compensar las prdidas debidas a la emigracin, haciendo nfasis en la movilidad y en los intercambios de los recursos altamente calificados entre los pases de origen y destino. Se pretende convertir a los migrantes en nexos entre las redes locales y las redes globales de desarrollo cientfico y tecnolgico.

Una de las tendencias actuales de la migracin internacional es la selectividad, dada en gran medida por la demanda de los pases receptores. Cuando ello ocurre, no emigran los desocupados o el excedente de trabajadores, sino sobre todo aquellos que tienen mejores calificaciones para competir en el lugar de destino. De ah la preocupacin mundial por la prdida de recursos calificados, llevada a discusiones en los foros internacionales ms renombrados, que incluyen esfuerzos por contabilizar el capital humano involucrado en el xodo intelectual, as como propuestas de establecer sistemas impositivos tendientes a recompensar las prdidas ocasionadas por la migracin calificada.

Otras aproximaciones conceptuales pasan de una visin negativa, a la que tiende a reivindicar los aspectos positivos de la movilidad, en especial de personas calificadas, en la medida en que las migraciones circulares o pendulares, con retornos transitorios de los migrantes, puedan contribuir a la consolidacin de los mercados de trabajo locales y a su desarrollo.

En resumen, la migracin internacional se presenta en nuestros das como una fuerza relevante para la transformacin social, debido a dramticas consecuencias econmicas y sociales. Ello no tiene que implicar necesariamente la desaparicin de los EstadosNacin, aunque s nuevas formas de interdependencia, donde la sociedad transnacional y la cooperacin regional y bilateral transforman la vida de millones de personas.

El nmero de migrantes internacionales a largo plazo aument a un ritmo constante. Segn la Divisin de Poblacin de Naciones Unidas, en 1990 haba aproximadamente unos 120 millones; en el 2000, 175 millones, hasta arribar a 191 millones de migrantes en el 2005, de los cuales el 70 porciento vive en pases desarrollados. La cifra en el 2011 sobrepas los 200 millones, representando el 3 porciento de la poblacin mundial. Una de las tendencias ms significativas ha sido la feminizacin de las corrientes migratorias internacionales. Prcticamente, la mitad de los migrantes internacionales son mujeres (48,8 porciento) y aproximadamente 51 porciento de estas viven en pases desarrollados. La migracin est ms ampliamente distribuida a lo largo y ancho de ms pases. Hoy, los diez principales pases de destino reciben un porcentaje menor del total de los migrantes en comparacin al 2000.

Segn el Informe sobre las Migraciones en el Mundo (2010) si la migracin contina aumentando al ritmo que lo hizo durante las ltimas dos dcadas, los migrantes internacionales pueden llegar a 405 millones en el 2050. Una de las causas de este aumento ser la disminucin de la poblacin en los pases industrializados, que registrara una baja de cerca del 25 porciento. De tal suerte, se incrementar la demanda de trabajadores migrantes, cuando la fuerza laboral de los pases en desarrollo llegar a ms de 3.600 millones.

Las remesas constituyen uno de los temas de mayor novedad y complejidad para su determinacin en trminos numricos e impacto cualitativo en las sociedades donde se reciben, y en general para la evaluacin de las relaciones econmicas y polticas internacionales en el escenario del capitalismo contemporneo. Su anlisis desborda las consideraciones sobre la accin (individualfamiliar) del envo y recepcin de divisas, as como las interrelaciones y beneficios que ello supone. Se presenta en el contexto de la evaluacin internacional de los nefastos resultados de las polticas neoliberales y de los intentos de modelos de dependencia econmica y poltica en medio de la globalizacin. Est presente en el escenario de la relacin migracin-desarrollo desde la ptica de los pases de emigracin, por lo que reviste un sentido estratgico en el estudio de las consecuencias de las migraciones a escala universal.

Este proceso de envo de dinero por los inmigrantes a sus lugares de origen, con destino esencialmente familiar, ha aumentado exponencialmente. De 132.000 millones en el 2000, alcanz unos 414.000 millones de dlares EE.UU en el 2009, no obstante los impactos de la crisis econmica aun vigente. El 76 porciento del total de las remesas enviadas en el 2009 tuvieron como destino pases en desarrollo. Se estima que las remesas enviadas por vas oficiales, o no, a estos pases puede equivaler a tres veces la cifra de la ayuda oficial al desarrollo por los organismos internacionales que la ejecutan.

El debate, entre otros puntos, radica en que, siendo las remesas capitales privados, los estados no deben apropiarse de ellas, mientras que las instituciones financieras deben facilitar y abaratar el envo de dinero y alentar as a los migrantes a girarlo mediante sistemas de transferencias estructurados. Los efectos de las remesas varan de acuerdo con la magnitud y tamao de la economa, de ah la diferencia de sus impactos en economas pequeas, medianas o grandes.

Lo interesante es que, en cualquier caso, la magnitud actual de las remesas revela tanto lo pequeo de las cuotas de asistencia que los pases desarrollados brindan a los pases en desarrollo, como que las iniciativas individuales de los migrantes las superan, pero no las sustituyen. El problema contina abierto al debate en el contexto de las migraciones internacionales y el desarrollo en un mundo de globalizacin.

La crisis de los ltimos dos aos ha marcado la aparicin de algo que podra ser una nueva manifestacin en el caso de las remesas: el envo de dinero por los familiares y otras redes sociales de los inmigrantes desde sus pases de origen, con el propsito de paliar los efectos de la crisis en los pases europeos donde se asientan los migrantes, intentando salvar las redes establecidas y capear el temporal. Son las remesas a la inversa, unida al aumento de la circularidad, temporalidad y el retorno de parte de la migracin hacia sus pases de origen. Procesos en plena realizacin que merecen ser estudiados.

El fenmeno de la transnacionalidad. Pareciera que los procesos de migracin a escala universal ya no pueden explicarse desde la perspectiva exclusiva de los anlisis de la regin de origen y de la regin de destino, sino a partir de la evaluacin de la realidad de los espacios sociales transnacionales que, de manera cada vez ms intensa, se desarrollan entre estas, incluso por encima de las citadas regiones. Se refiere a la configuracin de un complejo sistema de redes de intercambio y circulacin de personas, dinero, bienes e informacin. Es el proceso en virtud del cual los inmigrantes crean y mantienen relaciones sociales, de mltiples aristas, que vinculan las sociedades de origen y asentamiento, procesos que traspasan fronteras geogrficas, culturales y polticas. La importancia de este fenmeno ya es evidente en los pequeos pases exportadores de fuerza laboral; ese es el caso de la cuenca del Caribe, donde la economa tiende a remodelarse por el proceso paralelo de la globalizacin del capital y la transnacionalizacin de los inmigrantes. Sin embargo, se precisa definir las consecuencias de tal fenmeno a largo plazo, lo que indica una amplia esfera de inters no solo investigativo.

A causa de la revolucin tecnolgica en el pasado siglo XX, la poblacin que migra puede vivir con mucha ms facilidad en dos sociedades al mismo tiempo. La imagen del migrante con una sola residencia, sin una sistemtica comunicacin con las comunidades en el pas de origen y entre las familias de ambas partes del flujo migratorio, se ha visto modificada en la actualidad con el aumento de la migracin circular. Es un fenmeno que se refleja en las tendencias migratorias de Mxico, Centroamrica y el Caribe a EE.UU.; de China hacia Norteamrica y Australia; y del norte de frica y Turqua hacia Europa, entre otras regiones del planeta.

Este nuevo espacio transnacional, del cual las ciudades globales ―aquellas que pertenecen al mundo desarrollado son ndulos, es creado por flujos sostenidos de capital, tecnologa, informacin y personas. Los mismos avances tecnolgicos que permiten transacciones financieras instantneas, la difusin global de informacin y el fcil transporte internacional, han alcanzado a individuos y familias de todo el mundo. Solo que no necesariamente para significar un proceso de globalizacin del desarrollo y la gestacin de riqueza, sino en ms de una ocasin para perpetuar la dependencia y mitigar la pobreza dentro de un sistema de estratificacin social genuinamente capitalista.

La migracin internacional siempre contribuy a los intercambios culturales, e independientemente de los retos que supone la convivencia de individuos, grupos y comunidades de diferentes culturas, etnias y religiones, es de esperar que contine creando espacios multiculturales y difundiendo ideas y valores. En el mundo de fines del siglo XX e inicios del XXI surge un nuevo tipo de adaptacin de los inmigrantes, que a diferencia de la insercin tradicional, hacen uso de sus redes sociales y de las innovaciones tecnolgicas en transporte y comunicacin electrnica, y organizan su trabajo y sus vidas en las reas metropolitanas del mundo desarrollado, sin abandonar totalmente los pases de origen. Comunidades transnacionales es el trmino con el que la academia ha denominado estos campos emergentes creados por los ms diversos tipos de actividades: la empresa econmica, las movilizaciones polticas que cruzan fronteras y la actividad cultural.

Este enfoque de la migracin transnacional plantea relevantes desafos tericos para estudiarla y comprender las formas de organizacin y accin social, cultural, jurdica y poltica de los seres humanos que migran en los actuales contextos de la globalizacin, para desentraar las consecuencias actuales y futuras de este proceso para ciudades como Nueva York, Los ngeles y Montreal, y para otras pequeas y casi desconocidas en la India, El Salvador, China, Vietnam o Cuba.

Con esta marco referencial, las cuestiones relativas a la relacin entre migraciones y cultura provocan interrogantes tales como, qu significacin tienen los procesos de globalizacin, en cuanto a la desterritorializacin y reterritorializacin culturales?, cmo evaluar los cambios culturales en las sociedades perifricas por la trasmisin simblica de la industria cultural internacionalizada?

El tema de la reterritorializacin, en referencia a la necesidad de la poblacin que migra, de reapropiarse de un imaginario local y/o nacional, y a la vez precisa restablecer un contacto con su tierra para mantener sus races, sentir que sigue perteneciendo a su comunidad a pesar de su lejana fsica y poder enfrentarse al nuevo escenario espacial regularmente hostil. Qu significado tiene el proceso por el cual los inmigrantes tienden a reproducir aspectos de su cultura de origen para no perder su identidad en la relacin con otros que suelen discriminarlos? Hasta qu punto al hacerlo, en contextos socioculturales distintos, en realidad lo que sucede es que estn reinventando su identidad y con ello ampliando mucho ms sus culturas de origen? Cmo la poblacin que migra puede convivir en un mundo multicultural, globalizado, altamente diferenciado y desigual, llevando sobre sus espaldas su identidad cultural, a la vez que desea y necesita integrarse a la nueva sociedad, a la que, adems, enfrenta a partir de sus diferencias culturales? De qu forma ubicar en este contexto, el tema de la ciudadana para determinar niveles de equidad y de igualdad?2

Para Cuba, el tema de la migracin impone remontar la mirada hacia orgenes relativamente lejanos, intentar desmitificarlo, y valorarlo como un fenmeno en consonancia con la naturaleza humana.

Al triunfo de la Revolucin cubana en enero de 1959, se cumplan 139 aos de la presencia de grupos de cubanos asentados en tierras forneas, con particular significacin en el caso de EE.UU. Las ltimas siete dcadas evidencian la presencia de saldos migratorios externos negativos, configurando a la Isla como pas de emigracin, donde los destierros con mviles polticos, solo son un captulo de una historia mucho ms compleja y rica. Lo que inicialmente y durante gran parte del siglo XIX sera un ascendente flujo de poblacin cubana a territorio norteo, como principal destino, se convertira en tendencia migratoria con posterioridad a 1930, marcando a la Mayor de las Antillas como lugar de emigrantes, aunque sin tener gran significacin en el orden numrico. La emigracin representa un proceso de trascendencia histrica, con matices polticos, cuando repasamos, por ejemplo, la presencia de los emigrados cubanos en los avatares independentistas del siglo XIX y en la figura cimera de Jos Mart.3

Desde entonces, se establecieron cadenas migratorias y redes sociales, donde elementos econmicos y de tipo social estaban presentes en una historia marcada por las crisis de las relaciones econmicas y polticas, lo despiadado y retrgrado de un sistema colonial esclavista, el advenimiento y desarrollo de la Repblica mediatizada, y en general, la ingobernabilidad y las profundas grietas de la sociedad cubana del siglo XIX y de los primeros 50 aos del XX.

La fundamentacin del carcter de Cuba como pas de emigracin conduce inevitablemente a su ubicacin en el contexto de los flujos migratorios internacionales. Supone el reconocimiento de la migracin poltica, el exilio, la emigracin econmica, laboral en particular, como elementos no excluyentes y menos an descalificatorios de una bien marcada tendencia migratoria. Si nos situamos en la perspectiva de la migracin internacional, y en especial en el entorno de la Isla, el del Caribe y Latinoamrica, apreciamos la concordancia de procesos y tendencias, que se disean especficamente a partir de los aos 50 del pasado siglo.

Si bien se puede afirmar que histricamente la emigracin cubana ha evidenciado un carcter multicausal, integrado por lo econmico, poltico y la reunificacin familiar, son los ltimos 50 aos los que de manera apremiante en el orden tanto cientfico como de la praxis social, requieren de una acuciosa determinacin del peso de cada uno de esos rasgos y su presencia en la historia ms actual de este movimiento de migracin al exterior. Es un proceso marcado por un profundo contenido social, donde las races sociodemogrficas, econmicas y estructurales tienen definida presencia en sus dos polos: la sociedad emisora y el principal pas receptor.

El triunfo de la Revolucin cubana signific una ruptura de los componentes migratorios tradicionales, cobrando un protagonismo central los elementos polticos y econmicos motivados por la propia evolucin del proceso revolucionario, y por la contradiccin entre EE.UU. y Cuba, atizada por el hegemonismo y la intolerancia norteamericana. Tales rasgos se reflejan en la historia migratoria a partir de enero de 1959, caracterizada por el contenido preponderantemente poltico, econmico o la conjuncin de ambos, determinado por el carcter de las tensiones polticas. Este proceso transcurre desde la primera oleada migratoria al triunfo de la Revolucin, integrada por aquellos cubanos vinculados directamente en el plano poltico, militar y tambin econmico a la dictadura batistiana.

Los elementos que explican la modificacin sustantiva del patrn migratorio tradicional de Cuba pueden resumirse en los siguientes:

En lo referido a la Poltica migratoria de Cuba, ha transitado por diversos momentos que van desde 1959, cuando no existan restricciones para viajar, hasta cada una de las etapas del proceso migratorio cubano, tomando en consideracin la influencia del diferendo y la agresin permanente de EE.UU., as como situaciones internas, llegando a la modificacin en el 2012 de la ley migratoria con el Decreto Ley que introduce sustanciales modificaciones a la poltica migratoria de la Isla. Entre los temas menos estudiados del proceso migratorio cubano se encuentran el de la poltica migratoria, sus perspectivas y bases de su evolucin, a partir del componente defensivo que la caracteriza, acorde con el nivel de enfrentamiento con el principal receptor de su emigracin.

Uno de los mitos que con ms fuerza se ha mantenido, es el que intenta presentar a todos los que han emigrado de Cuba como un grupo homogneo, en gran medida a partir de que una parte se autodefine como exilio. Las diferencias clasistas y otras que se derivan de las propias caractersticas sociodemogrficas que han marcado cada oleada migratoria, parecen as perder significacin. Se proyecta una imagen distorsionada de los reales procesos de diferenciacin y estratificacin que se han ido operando en el seno de este asentamiento con posterioridad a 1959.

Existe un basamento objetivo si se toma como punto de referencia el contexto social, econmico y poltico que presentaba la sociedad emisora durante los aos 60 y 70. Incluso, si se analizan los rasgos que caracterizaban las dos primeras oleadas de emigrantes cubanos en trminos de capital humano, se puede coincidir en que una parte de ellos constituan la genuina oposicin al proceso revolucionario triunfante en enero de 1959, por lo que pueden ser portadores de hechos y sentimientos que los califican dentro de la categora del exilio. Sin embargo, el proceso de emigracin desde Cuba y en particular hacia EE.UU. continu con nuevos protagonistas, bien diferentes a los iniciales de la dcada de los 60, por lo que se ubican en el contexto de los flujos migratorios desde el rea hacia ese pas. El elemento poltico no deja de existir, pero la categorizacin de los que migran se modifica en tanto sus motivaciones, pertenencias sociales, expectativas de vida y vnculos con el sistema social cubano.

Los procesos que acontecen en el mundo y en Cuba, durante las ltimas dos dcadas, repercuten en las tendencias de Cuba como pas de emigracin, acercndola cada vez ms al comportamiento del resto de los pases que aportan emigrantes al flujo internacional, en especial en el rea de Amrica Latina y el Caribe. Otros colegas abordarn esta problemtica y en particular la referida al mbito que nos convoca, cultura y migracin.

No obstante, y como cierre de mi presentacin, he trado: Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Memorias del encuentro, publicada por la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Universidad de La Habana, en 1995.

Ms de 80 escritores, profesores, e investigadores, de ambos lados de la orilla, informa la nota del editor abordaron el tema de la identidad cubana desde una amplia pluralidad de posiciones: tanto desde el punto de vista de la creacin artstica y literaria como del que otorgan diversas disciplinas de las ciencias sociales. El anhelo comn de contribuir a la definicin de una nacionalidad defendida en tan complejas circunstancias histricas, otorgo a los debates una tensin y una riqueza peculiares. Al final, si bien los contornos de la identidad cubana conservaron su misterio, si se abrieron mejores canales de comunicacin y se demostr en la practica la posibilidad de un espacio polmico y fecundante: este balance bastara para considerar el encuentro como un importante aporte, que trasciende los marcos acadmicos para inscribirse en esa bsqueda de nosotros mismos en que nos hemos empeado los cubanos desde los mismos albores de la nacin4.

Ese fue un momento particular que responda entre otras razones, a modificaciones de la poltica de Cuba hacia la emigracin. Transcurri en medio de la profunda crisis econmica y serias implicaciones sociales, que signific, lo que los cubanos bien conocemos, el periodo especial.

Era un escenario diferente al que describe Graziella Pogolotti al intervenir en dicho encuentro, muchos en mi experiencia personal fueron los que se marcharon sin despedirse, sin dejar huella, ni decir adis. La ruptura se produjo en silencio, como un mundo que se apartaba, mientras en el otro, en el que permaneca, los das transcurran intensos, en la accin y las contradicciones, y los empeos de una etapa compleja de cambios. En ese contexto, el teatro y las artes plsticas asumieron los temas del momento. La renovacin del lenguaje, la revelacin de corrientes subyacentes en la cultura nacional, mantenan en esencia la continuidad respecto a la tnica asumida por la vanguardia desde la segunda dcada del siglo pasado. El proceso de autoreconocimiento que entonces se verificaba no dejaba muchos espacios para considerar la imagen de la emigracin.5

Entonces Ambrosio Fornet, quien nos acompaa en esta mesa, afirmaba, el tema de la emigracin o del exilio en el arte y la literatura cubanos, hasta donde alcanzo a saber, no ha sido estudiado todava en su conjunto. Estamos hablando de la emigracin y el exilio posteriores al 59 y, por ahora, del tratamiento que han recibido en las obras literarias y artsticas producidas dentro de la isla6.

La discusin conceptual de lo cubano en Cuba y en el exterior, la historia como identidad, el tema de la emigracin en las ciencias sociales, el arte y la literatura en Cuba y en el exterior, cine e identidad nacional, entre otros, fueron los hilos conductores de aquel, me arriesgo a calificarlo de trascendental, debate de mediados de los 90.

Emilio Cueto entonces afirm: una gran parte de los que emigramos hacia el norte y que nos hemos preocupado por la identidad nacional, por lo que es ser cubano y por la cultura cubana, a su vez hemos hecho aportes a esa cultura y me gustara pensar que la hemos enriquecido, al menos algunos de nosotros.7

Tenemos la publicacin, casi desaparecida pero est, de las memorias de aquel acontecimiento, el debate producido, los puntos de contactos y las necesarias contradicciones. Pero tambin contamos con la ausencia de una continuidad, de lo que ah se inici. Hoy, debemos y podemos retomar este y otros caminos que nos conduzcan al anlisis, el dilogo, la confrontacin de ideas en torno a esta medular relacin entre cultura y migracin.

Muchas gracias.

Este texto fue escrito a propsito del panel Cultura y emigracin, convocado como parte de los Ciclos de debates de la Revista de cultura cubana La Jiribilla. Casa del ALBA cultural, La Habana 6 de febrero de 2013. Notas: 1. Este y los prximos prrafos pertenecen a la obra del autor: AL CRUZAR LAS FRONTERAS. CEDEM. UNFPA. 2009. ISBN 978-959-7005-55-1. Premio Academia de Ciencias de Cuba. 2010. 2. Ver. Del autor: La migracin internacional: contra viento y marea. Revista La Siempreviva. 2010. 3. Este y los prximos prrafos pertenecen a la obra del autor: AL CRUZAR LAS FRONTERAS. CEDEM. UNFPA. 2009. ISBN 978-959-7005-55-1. Premio Academia de Ciencias de Cuba. 2010. 4. Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Memorias del encuentro, publicada por la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Universidad de La Habana. Ediciones Unin. 1995. Pg. 7 5. Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Memorias del encuentro, publicada por la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Universidad de La Habana. Ediciones Unin. 1995. Pg. 138. 6. Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Memorias del encuentro, publicada por la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Universidad de La Habana. Ediciones Unin. 1995. Pg. 124 7. Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Memorias del encuentro, publicada por la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Universidad de La Habana. Ediciones Unin. 1995. Pg. 37

Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/3370/la-migracion-un-fenomeno-historico


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter