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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2013

Antecedentes desconocidos; Es el embajador de USA en Espaa el Brcenas norteamericano?

Emilio Pizocaro
Rebelin


Encubierto con el nombre de pacto anticorrupcin", Alan D. Solomont, embajador de USA, ha tenido la insolencia de exigir un pacto de gobierno al PP y al PSOE para salir de la crisis moral. De esta manera el cnsul del imperio interviene en un momento crucial de la poltica domestica. Tambin sin proponrselo ha desnudado los temores de los crculos empresariales y de inteligencia por la deriva rupturista de los acontecimientos de nuestra maltratada neo-colonia.

No es casual que Solomont opine sobre corrupcin y aportes privados de las grandes compaas a los partidos polticos. En realidad el embajador sabe mucho del tema. Hasta hace unos aos Solomont era una especie de Brcenas norteamericano que ocup el cargo de Tesorero y Presidente del Business Council del Partido Demcrata.

Aunque de profesin enfermero, Solomont amas rpidamente una multimillonaria fortuna con el negocio de la salud para ancianos, gracias a la deficiente sanidad publica norteamericana. Ms tarde se encumbr en la alta poltica aupado por el eficaz lobby judo americano. Como broche de oro obtiene el cargo de embajador en Espaa. Es una generosa retribucin, para un hombre que no es diplomtica de carrera, pero que logra captar millones de dlares para la primera campaa de Barak Obama.

Hasta aqu la biografa de Alan Solomont no es novedad para la mercantilizada poltica de USA. Sin embargo, tal como denuncia el experimentado periodista de investigacin Christopher Bollyn la familia de los Solomont no es de los trigos muy limpios. Los Solomont son conocidos en Israel por sus delitos financieros. Jay Solomont, cumpli condena en una prisin israel por malversacin de fondos y su hermano David, fue acusado de malversar 1 milln de dlares de una empresa start-up.

Pero el Solomont embajador no se queda en chicas. Sus declaraciones confirman que la intervencin de Estados Unidos en la poltica Espaola es un hecho permanente y que necesariamente hay que tenerla en cuenta para cualquier anlisis poltico que se precie de serio

En su libro Soberanos e Intervenidos el Abogado Joan Garcs, ciment, sin lugar a desmentidos, los detalles de la injerencia imperial en la pennsula. Utilizando los documentos desclasificados de la CIA, Garcs nos detalla como Nixon encargo al agregado militar en Italia y coronel de los servicios de inteligencia, Vernon A. Walters, la misin de transmitir a Franco que Espaa era vital para el Oeste. Nixon , dice, no quera ver desarrollarse una situacin catica o anrquica, expresando la esperanza de ver entronizado a Juan Carlos

Alan D. Solomont hace honor a esta tradicin intervencionista y no se cansa de declarar que Espaa es un aliado estratgico clave y que Catalua es tambin una regin muy importante.

Basta mirar el mapa para darle la razn. Espaa posee la puerta, la nica entrada (el estrecho de Gibraltar) al Mediterrneo y desde ah a todo Asa y como lo muestran las ltimas intervenciones militares imperialistas el mar Mediterrneo sigue siendo una pieza fundamental en todas las estrategias geopolticas de las grandes potencias.

Por eso lo que se juega en Espaa es ms importante de lo que muchos suponen. Por la misma razn hoy se hace imprescindible rechazar con contundencia la injerencia norteamericana. No hay derecho a decidir que valga sino denunciamos al maniobras del imperio.

Para enfrentar con xito este combate la gran mayora coincidimos en la necesaria unidad de las fuerzas sociales y polticas. El momento histrico solo es asimilable a los das de la llamada transicin.

Sabemos que cuando un pueblo no tiene memoria tiende a repetir sus errores y fracasos. Por lo tanto vale la pena recordar que, en su momento, la cpula liderada por Santiago Carrillo, abdic de la lucha, bajo las banderas y con su renuncia, permiti la reinstalacin de la monarqua y la ausencia de una autntica democracia.

En este sentido nos preocupan las equivocas declaraciones del lder de la Izquierda Institucional (IU) cuando alerta acerca de un estallido social. Nos parece conveniente que las aclare en bien de una unidad que se esta forjando desde los movimientos sociales.

El Reblate que proclamaba IU en sus campaas no pueden ser una ardid de marketing electoral. En los das venideros se trata precisamente de eso, de una rebelin popular, de un estallido social, de una ruptura democrtica para lo cual se requiere no solo unir a todas las fuerzas posibles sino que tambin de un proyecto poltico que permita a los de abajo ejercer la democracia mediante un proceso constituyente sin tutelajes de una casta poltica inepta y corrompida.

No concebimos este proceso sin los militantes de IU, pero los movimientos sociales tienen fundadas e histricas dudas acerca de la actitud de algunos de sus dirigentes.

Lograr la cada del desprestigiado rgimen poltico espaol es una tarea ingente que demorara su tiempo. Las declaraciones del embajador norteamericano ponen de manifiesto que los enemigos de los pueblos de Espaa no solo estn en el territorio peninsular.

La carencia de un proyecto poltico para llevar a cabo una autntica revolucin democrtica puede ser tambin un enemigo muy peligroso, pues llevara a los pueblos de Espaa a un callejn sin salida. S quienes ejercen como dirigentes no son capaces de trabajar por una unidad popular que comprenda una estrategia de ruptura, la historia se los demandar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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