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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2013

EEUU - Irn
Pocas esperanzas de un avance

Jim Lobe
IPS


Pese al acuerdo entre Irn y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU ms Alemania (P5+1) para reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear de Tehern a fines de este mes, pocos observadores en Estados Unidos creen que est prximo un avance decisivo.

El pesimismo se vio reforzado el jueves 7, cuando el lder supremo de Irn, ayatol Ali Jamenei, pareci rechazar la propuesta de mantener conversaciones bilaterales directas con Estados Unidos, presentada por el vicepresidente Joseph Biden en una importante conferencia sobre seguridad realizada la ltima semana de enero en Munich.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irn, Ali Akhbar Salehi, inicialmente dio la bienvenida a esa oferta, siempre y cuando Washington desistiera de su "retrica amenazante en cuanto a que (todas las opciones estn) sobre la mesa".

Pero Jamenei dijo el jueves en un discurso ante oficiales de la fuerza area que esas negociaciones "no resolveran nada". "Ustedes apuntan un arma contra Irn diciendo que quieren conversar. La nacin iran no se asustar con las amenazas", seal.

Esto confirm a algunos observadores en Washington que es improbable que tengan lugar negociaciones serias ya sea entre Irn y el P5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaa y Rusia, ms Alemania), o en conversaciones bilaterales entre Tehern y Washington- antes de las elecciones presidenciales iranes, previstas para junio.

"Simplemente no est en la naturaleza (de Jamenei) acceder a conversaciones desde una posicin de debilidad, y sin duda no sin la proteccin de que las conversaciones sean llevadas a cabo por un presidente iran al que puede culpar de cualquier potencial fracaso" en las mismas, escribi Trita Parsi, presidente del Consejo Nacional Iran Estadounidense, el jueves en el sitio web de The Daily Beast.

"Jamenei preferira esperar hasta despus de las elecciones iranes, parece, tanto para hallar maneras de volcar el impulso de nuevo hacia el lado de Irn como para ocultarse detrs del nuevo presidente en las conversaciones", agreg.

Parsi se refiri as a la nocin generalizada en Washington de que el impacto acumulativo de las sanciones econmicas internacionales lideradas por Estados Unidos contra Irn, as como la guerra civil en Siria, ha debilitado a Tehern.

Ello ha "forzado" a volver a la mesa de negociaciones, ya no a hacer las concesiones reclamadas por el gobierno del presidente Barack Obama y sus aliados.

Estas incluyen poner fin al enriquecimiento de uranio a 20 por ciento por parte de Tehern, sacar del pas sus reservas ya enriquecidas en esa proporcin, cerrar su central subterrnea de Fordow, aceptar un rgimen de inspecciones altamente intrusivas por parte de la Agencia Internacional de Energa Atmica (AIEA).

Tambin plantean despejar todas las dudas de esa entidad relativas al programa nuclear iran.

A cambio de esas medidas, segn funcionarios estadounidenses, Washington y presumiblemente los otros miembros del P5+1- estarn preparados para renunciar a ms sanciones de la ONU contra Irn.

Y tambin para garantizar el suministro de combustible nuclear para el Reactor de Investigaciones de Tehern, que produce istopos mdicos; facilitar servicios a la obsoleta flota de aviones civiles de Irn y brindar otro tipo de "alivio de sanciones dirigidas" que, sin embargo, no incluyan castigos relativos al petrleo y a las finanzas- que en los ltimos dos aos han daado particularmente la economa iran.

El alivio gradual de esas sanciones se cumplir despus de que Irn implemente de modo pleno y verificable su parte del trato.

Sin embargo, hasta que se llegue a ese acuerdo, Washington se comprometi a aumentar la presin, segn funcionarios estadounidenses que dicen que el gobierno est abocado a una estrategia de impedir que Irn obtenga un arma nuclear por medios militares, de ser necesario.

De hecho, el gobierno anunci el mircoles 6 que haba empezado a implementar nuevas sanciones mandatadas por el Congreso legislativo que obligaran a los compradores extranjeros del petrleo iran a cumplir ciertas condiciones.

Para evitar las sanciones, los compradores tendran que hacer los pagos en cuentas locales a partir de las cuales Irn podra entonces comprar mercaderas fabricadas localmente.

Est ampliamente aceptado que las sanciones son responsables, por lo menos en una parte sustancial, de la cada de 50 por ciento del valor del rial, la moneda iran, de la inflacin galopante y de un aumento importante en el desempleo en los ltimos meses.

Pero, al mismo tiempo, hay cada vez ms dudas de que las sanciones estn logrando su cometido -obligar a Irn a aceptar las estrictas reducciones de su programa nuclear demandadas por Estados Unidos-, o de que haya ms probabilidades de que lo consigan en los prximos 18 a 24 meses.

Este es el marco temporal en el que la mayora de los expertos cree que Tehern podra lograr la capacidad de fabricar una bomba nuclear muy rpidamente si decidiera hacerlo.

De hecho, en las ltimas semanas Irn empez a instalar sofisticadas centrifugadoras en la central nuclear de Natanz que, de activarse a pleno, podran acelerar de modo significativo la proporcin del enriquecimiento del uranio.

La medida fue vista como un esfuerzo de Tehern por fortalecer su posicin antes de la reunin del P5+1 que se celebrar el 26 de este mes en Almaty, Kazajstn.

Adems, mientras que en diciembre 56 por ciento de los consultados en una encuesta de opinin pblica iran respondieron que las sanciones haban perjudicado en gran medida el sustento de los iranes, otro sondeo, revelado el jueves 7 por la firma Gallup en Washington, arroj que 63 por ciento creen que el pas debera continuar desarrollando su programa nuclear.

A la luz de los ltimos acontecimientos, los halcones de Irn en Washington urgen a imponer sanciones ms duras y medidas para volver ms creble el eventual uso de la fuerza.

Estos reclamos sin duda se vern amplificados en buena medida el mes prximo, cuando el poderoso Comit Estados Unidos-Israel de Asuntos Pblicos celebre su convencin anual.

Sin embargo, al mismo tiempo parece haber aumentado la conviccin dentro de la elite de la poltica exterior en cuanto a que es improbable que una intensificacin de las sanciones y una accin militar amenazante den resultado, y que Washington debera estar ms dispuesto a aliviar las sanciones para llegar a un acuerdo.

De hecho, el compromiso del gobierno de recurrir a la accin militar, si lo considera necesario para impedir que Irn obtenga un arma atmica, tambin es cada vez ms cuestionado, mientras los "veteranos" de la poltica exterior reclaman una estrategia de "disuasin" si Irn llega a adquirir la capacidad de fabricar la bomba.

"Al final, la guerra es demasiado costosa, impredecible y peligrosa para ser una opcin prctica", observ Bruce Riedel, ex alto analista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para Medio Oriente y Asia austral.

l tuvo a cargo en 2009 elaborar la poltica para Afganistn en el equipo de transicin de Obama y que se mantiene vinculado a la Casa Blanca desde su puesto actual en la Brookings Institution.

La "dura opcin" entre una solucin diplomtica y una guerra que ha creado el compromiso de Obama con la prevencin, "es un error", escribi en la primera semana de febrero a The Iran Primer.

"Pero es muy posible que (el nuevo secretario de Estado John) Kerry y Obama salgan de esta trampa reabriendo la puerta a la contencin, aunque probablemente ellos lo llamaran de otra manera", agreg.

* Lea el blog de Jim Lobe sobre poltica exterior de Estados Unidos.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102335



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