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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2013

Escasez pauta nueva geopoltica de los alimentos

Lester R. Brown
IPS


El mundo transita de una era de abundancia de alimentos a una de escasez. En la ltima dcada, las reservas mundiales de granos se redujeron un tercio. Los precios internacionales de los comestibles se multiplicaron ms del doble, disparando una fiebre por la tierra y dando pie a una nueva geopoltica alimentaria.

Los alimentos son el nuevo petrleo. La tierra es el nuevo oro.

Esta nueva era se caracteriza por la caresta de los alimentos y la propagacin del hambre.

Del lado de la demanda, el aumento demogrfico, una creciente prosperidad y la conversin de alimentos en combustible para automviles se combinan para elevar el consumo a un grado sin precedentes.

Del lado de la oferta, la extrema erosin del suelo, el aumento de la escasez hdrica y temperaturas cada vez ms altas hacen que sea ms difcil expandir la produccin. A menos que se pueda revertir esas tendencias, los precios de los alimentos continuarn en ascenso, y el hambre seguir propagndose, derribando el actual sistema social.

Es posible revertir estas tendencias a tiempo? O acaso los alimentos son el eslabn dbil de la civilizacin de comienzos del siglo XXI, en buena medida como lo fue en tantas de las civilizaciones anteriores cuyos vestigios arqueolgicos se estudian ahora?

Esta reduccin de los suministros alimentarios del mundo contrasta drsticamente con la segunda mitad del siglo XX, cuando los problemas dominantes en la agricultura eran la sobreproduccin, los enormes excedentes de granos y el acceso a los mercados por parte de los exportadores de esos productos.

En ese tiempo, el mundo tena dos reservas estratgicas: grandes remanentes de granos (con una cantidad en la basura al iniciarse la nueva cosecha) y una amplia superficie de tierras de cultivo sin utilizar, en el marco de programas agrcolas estadounidenses para evitar la sobreproduccin.

Cuando las cosechas mundiales eran buenas, Estados Unidos haca que ms tierras estuvieran ociosas. En cambio, cuando eran inferiores a lo esperado, volva a poner las tierras a producir.

La capacidad de produccin excesiva se us para mantener la estabilidad en los mercados mundiales de granos. La grandes reservas de granos amortiguaron la escasez de cultivos en el planeta.

Cuando el monzn no lleg a India en 1965, por ejemplo, Estados Unidos envi la quinta parte de su cosecha de trigo al pas asitico para evitar una hambruna de potencial catastrfico. Y gracias a las abundantes reservas, esto tuvo poco impacto sobre el precio mundial de los granos.

Al iniciarse este perodo de abundancia alimentaria, el mundo tena 2.500 millones de personas. Actualmente tiene 7.000 millones.

Entre 1950 y 2000 hubo ocasionales alzas en el precio de los granos, a raz de eventos como una sequa severa en Rusia o una intensa ola de calor en el Medio Oeste de Estados Unidos. Pero sus efectos sobre el precio tuvieron corta vida.

En el plazo de un ao, las cosas volvieron a la normalidad. La combinacin de reservas abundantes y tierras de cultivo ociosas convirti a ese perodo en uno de los que se goz de mayor seguridad alimentaria en la historia.

Pero eso no durara. Para 1986, el constante aumento de la demanda mundial de granos y los costos presupuestarios inaceptablemente altos hicieron que se eliminara el programa estadounidense de reserva de tierras agrcolas.

Actualmente, Estados Unidos tiene algunas tierras ociosas en el marco de su Programa de Reserva para la Conservacin, pero se trata de suelos muy susceptibles a la erosin. Se terminaron los das en que haba predios con potencial productivo listos para poner a cultivar rpidamente si se presentaba la necesidad.

Ahora el mundo vive apenas con la mira puesta en el ao siguiente, siempre esperando producir suficiente para cubrir el aumento de la demanda. Los agricultores de todas partes realizan denodados esfuerzos para acompasar ese acelerado crecimiento de la demanda, pero tienen dificultades para lograrlo.

La escasez de alimentos conspir contra civilizaciones anteriores. Las de los sumerios y los mayas fueron apenas dos de las muchas cuyo declive, aparentemente, se debi a la incursin en un sendero agrcola que era ambientalmente insostenible.

En el caso de los sumerios, el aumento de la salinidad del suelo a consecuencia de un defecto en su sistema de irrigacin, que a no ser por eso estaba bien planificado, termin devastando su sistema alimentario y, por ende, su civilizacin.

En cuanto a los mayas, la erosin del suelo fue una de las claves de su desmoronamiento, como lo fue para tantas otras civilizaciones tempranas.

La nuestra tambin est en ese sendero. Pero, a diferencia de los sumerios, lo que padece la agricultura moderna es el aumento de los niveles de dixido de carbono en la atmsfera. Y, como los mayas, tambin est manejando mal la tierra y generando prdidas sin precedentes de suelo a partir de la erosin.

En la actualidad, tambin enfrentamos tendencias ms nuevas, como el agotamiento de los acuferos, el estancamiento de los rendimientos de los granos en los pases ms avanzados desde el punto de vista agrcola y el aumento de la temperatura.

En este contexto, no resulta sorprendente que la Organizacin de las Naciones Unidas reporte que ahora los precios de los alimentos se han duplicado en relacin al perodo 2002-2004.

Para la mayora de los ciudadanos de Estados Unidos, que gastan en promedio nueve por ciento de sus ingresos en alimentos, esto no es mayor problema. Pero para los consumidores que gastan entre 50 y 70 por ciento de sus ingresos en comida, que se dupliquen los precios es un asunto muy serio.

Estrechamente ligada a la reduccin de las reservas de granos y al aumento del precio de los alimentos est la propagacin del hambre.

En las ltimas dcadas del siglo pasado, la cantidad de personas hambrientas en el mundo se redujo, cayendo a 792 millones en 1997. Luego empez a aumentar, trepando a 1.000 millones. Lamentablemente, si se siguen haciendo las cosas como de costumbre, las filas de los hambrientos continuarn creciendo.

El resultado es que para los agricultores del mundo se est volviendo cada vez ms difcil acompasar la produccin a la creciente demanda de granos.

Las existencias mundiales de granos decayeron hace una dcada y no ha sido posible reconstruirlas. Si no se logra hacerlo, lo esperable es que, con la prxima mala cosecha, se encarezcan los alimentos, se intensifique el hambre y se propaguen los disturbios vinculados a la alimentacin.

El mundo est ingresando a una era de escasez alimentaria crnica, que conduce a una intensa competencia por el control de la tierra y los recursos hdricos. En otras palabras, est comenzando una nueva geopoltica de los alimentos.

Lester Brown es presidente del Earth Policy Institute y autor de "Full Planet, Empty Plates: The New Geopolitics of Food Scarcity" (Planeta lleno, platos vacos: La nueva geopoltica de la escasez alimentaria. W.W. Norton: Octubre de 2012).

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102333



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