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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2013

El realizador Llus Galter presenta en la Universitat de Valncia su opera prima, Caracremada
El ltimo Ssifo de la guerrilla

Enric Llopis
Rebelin


Igual que Ssifo levantaba, en el clebre mito, la piedra una y otra vez hasta la cima de la montaa, el guerrillero anarquista Ramn Vila Capdevila (Caracremada) se retira a los bosques del interior de Catalua para llevar una lucha en solitario (anarcoindividualista), penosa y abnegada contra la dictadura de Franco. Una lucha que confiere sentido a su existencia, como el realizador Llus Galter pone de manifiesto en la pelcula Caracremada.

No hay mucho ms que contar sobre la trama. Corra el ao 1951 cuando la CNT orden la retirada de los grupos de resistencia en el interior, los maquis, pero Ramn Vila se opone a la decisin del sindicato y decide reiniciar la batalla a solas. Toma la decisin de echarse al monte.

Cuatro lneas bastan para la sinopsis. Porque la pelcula de Llus Galter, producida por Mallerich Films Paco Poch, Cromosoma y la asociacin cultural Passos Llargs, es sobre todo un producto artesanal, cine de autor en estado puro, donde la elaboracin y el mimo en planos y fotografa resultan esenciales.

La forma es primordial en la pelcula. La narracin se desarrolla a partir de secuencias que se demoran, planos que se recrean en los pormenores (el aleteo de una mariposa, unas manos que toman un objeto, unas botas que caminan), movimientos de cmara parsimoniosos y fotografas de paisaje, que habitualmente se usan como transicin, en las que el director se gusta y recrea.

Nos hallamos ante un trabajo cocido a fuego muy lento, en el que Galter ha plasmado, segn confiesa, una opcin personal; no hubiera podido hacer la pelcula de otra manera, agrega. Se trata adems de una apuesta arriesgada en unos tiempos de pensamiento nico cinematogrfico, donde pocos matices caben a la hegemona de los efectos especiales, el vrtigo narrativo y la histeria de la accin impuesta por el cine estadounidense.

Por el hecho de caminar a contracorriente, Caracremada slo se ha proyectado de manera continuada, desde su presentacin en 2010, en dos salas de Barcelona. El resto de pases se han realizado en lugares muy escogidos, sea en Madrid o en la Universitat de Valncia. Pero ello no obsta para que la valenta del joven director haya logrado reconocimiento internacional, sobre todo en la 67 Muestra Internacional de Venecia, donde fue seleccionada. Tambin se present la cinta en el Festival de Cine de San Sebastin y en el de Jeonju (Corea del Sur).

No se trata de una pelcula histrica. Tampco se pretende contar la historia de los maquis. El director y guionista de Caracremada no se ha obsesionado con el rigor histrico, de manera que este afn dificultara la puesta en escena de su idea: narrar la aventura existencial de un rebelde, a quien inspira el ideal anarquista. He pretendido hablar de la condicin humana, de aqul que acta y se enfrenta a los acontecimientos sin la intencin de conseguir lo que persigue, sino por el hecho mismo de actuar incluso cuando el objeto es inalcanzable, explica Galter.

El director cincela cada plano. Pero esta apuesta personal por el matiz y el fino pincel en la forma, en contraposicin a la brocha gorda del cine comercial, la extiende el realizador al contenido. Porque la pelcula sugiere ms de lo que dice. Amaga y hace guios. Est repleta de elementos metafricos: unas botas, la pistola de Ramn, una sierra que corroe una infraestructura elctrica, unas patatas escondidas bajo tierra, una pareja de arenques en la puerta de una casa. Se requiere un esfuerzo del espectador para desentraar su sentido, al tiempo que actan como elementos de continuidad en la narracin.

La sombra de un gesto, el rictus de la cara, unas manos nervudas, el aullido de los grillos en un paisaje de montaa, el viento que mece muy poco a poco la floresta, el ambiente de masas. Son materiales con los que el director y guionista compone el relato. De tanto en tanto aparece en escena un jabal (otro de los apodos de Ramn), con el que protagonista se mimetiza. Como tambin se integra de modo muy coherente en la montaa, su hbitat.

Se trata, por lo dems, de un cine inteligente y bien trabajado, en el que Galter quintaesencia la historia que relata. Es una de sus mximas: el estilizamiento y la sntesis. Con tres hojas mecanografiadas marca tres hitos del anarquismo hispano que recorren la pelcula. 1946: la CNT en el exilio de Tolouse enva armas y salvoconductos a los maquis, para la realizacin de sabotajes que erosionen la dictadura. Ramn y otros tres compaeros se preparan para la accin directa, pero uno de ellos muere a manos de la guardia civil. 1951: El exilio anarcosindicalista da la consigna de retirada. Caracremada se opone y decide refugiarse en el monte. Autogestiona su vida. Resuelve adems sabotear lneas de alta tensin. Dcada de los 60: La CNT recupera las acciones en el interior, pero ahora protagonizadas por las generaciones ms jvenes.

Este aquilatamiento, esta depuracin de la idea fuerza se hace patente adems en la porcin de biografa seleccionada. Galter escoge las dos ltimas dcadas de la existencia de Caracremada: la vida en la montaa. Pero aunque no tan clebre como otros guerrilleros (Marcel.l Massana o Quico Sabat), Ramn Vila Capdevila (1908-1963) vivi mucho ms que los aos del maquis. Cometi sus primeros sabotajes en 1930, en una fbrica textil de Pobla de Lillet (Barcelona), de la que fue despedido y a continuacin enviado a prisin. Durante la Guerra Civil, combati con las columnas anarquistas en Madrid y el Frente de Aragn; tras la victoria franquista, cruz la frontera y fue detenido e ingresado en un campo de concentracin. Tambin se enrol en la resistencia francesa, antes de formar parte del maquis cataln, una vez acabada la Segunda Guerra Mundial.

Una biografa muy frtil en experiencias, truncada por los disparos de la guardia civil en 1963, que el director no pretende agotar en 98 minutos de pelcula. Prefiere la sutileza, las lneas sinuosas y entreabrir puertas en la primera parte de la pelcula, para cerrarlas con cuidado al final. Una nia ve, en las primeras escenas, cmo su padre muere protegiendo a dos guerrilleros (Ramn y Marcelino). La joven hurfana acaba contactando con Caracremada en la montaa, aunque no establezca un vnculo emocional con el protagonista. Pero s empua la herramienta y procede a serrar la lnea de alta tensin. Se cierra la puerta muy quedamente. La joven prosigue la eterna rebelda de los maquis.

Aunque de difcil encaje en los gustos mayoritarios, la opera prima de Galter (Figueres, 1983) aporta frescura en el mtodo y representa, sobre todo, un ejercicio de autenticidad. De mantenerse fiel a una mirada propia y permitirse recrear situaciones al margen de corss. Ni cine social, ni pelcula militante, ni panfleto para la parroquia. No trata de poner en escena a la organizacin libertaria en el exilio, ni a la guerrilla rural en el interior, ni las delaciones o el acoso de la guardia civil. Se centra el director en la imagen, segn afirma, ms poderosa que ninguna otra, de un hombre solo con una sierra de metal, que saboteaba torres elctricas en medio del bosque. Un Ssifo libertario.



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