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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2013

Las tribulaciones de Yair Lapid
Pobre del vencedor!

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


"Vae Victis" era el grito romano para decir Ay de los vencidos! Yo lo cambiara ligeramente para decir "Vae Victori", Ay de los vencedores!

El ejemplo ms notable lo tenemos en la sorprendente victoria de Israel en junio de 1967. Tras varias semanas temiendo un cataclismo, el ejrcito israel derrot en seis das a tres ejrcitos rabes y conquist grandes extensiones de territorio egipcio, sirio y palestino.

Con el tiempo aquella victoria result ser el mayor desastre de nuestra historia. Embriagado por el tamao mismo de la victoria, Israel se adentr en una senda de megalomana poltica que trajo las graves consecuencias de las que somos incapaces de librarnos hasta el da de hoy. La historia est llena de ejemplos similares.

Ahora acabamos de presenciar el xito electoral completamente inesperado de Yair Lapid. Puede que sea la misma historia en miniatura.

Lapid gan 19 escaos. En una Knesset de 120 escaos la suya es la segunda formacin ms grande despus del Likud-Beitenu, que cuenta con 31 parlamentarios. La composicin de la Cmara es tal que es casi imposible que Benjamin Netanyahu pueda formar una coalicin sin l.

La situacin en la que se encuentra la antigua estrella de televisin es la de un nio en una tienda de caramelos con libertad para coger lo que le apetezca. Puede escoger y elegir, para s y para sus aclitos, cualquier cargo gubernamental que se le antoje. Puede imponerle al primer ministro prcticamente cualquier poltica.

Y ah comienzan sus problemas.

Pnganse en su lugar y consideren las implicaciones.

Ante todo, qu cargo debera elegir?

Como socio principal de la coalicin, puede usted elegir uno de los tres principales ministerios: Defensa, Asuntos Exteriores o Hacienda.

Parece fcil? Bueno, pues pinselo de nuevo.

Puede usted elegir Defensa. Ahora bien, carece usted por completo de experiencia en asuntos de defensa. Ni siquiera ha servido usted en una unidad de combate, ya que su padre le consigui un trabajo en el semanario del ejrcito (una publicacin psima, por cierto.)

Como ministro de Defensa, en la prctica sera usted el superior del Jefe de Estado Mayor, casi un Comandante en Jefe (segn la legislacin israel, el gobierno en su conjunto es el Comandante en Jefe pero el ministro de Defensa representa al gobierno de cara a las fuerzas armadas).

As pues, Defensa no es para usted.

Puede usted elegir Asuntos Exteriores. Ciertamente es el trabajo ideal para usted.

Puesto que aspira usted a llegar a ser Primer Ministro la prxima vez, necesita la exposicin pblica, y el Ministro de Asuntos Exteriores la recibe a raudales. Aparecer usted en las fotos al lado del presidente Obama, de Angela Merkel, de Vladimir Putin y de una gran cantidad de personalidades mundiales. El pblico se acostumbrar a verle en ese distinguido crculo internacional. Su telegenia aumentar esa ventaja. Los israeles se enorgullecern de usted.

Adems, se es el nico trabajo en el que no puede fracasar. Dado que la poltica exterior est determinada y dirigida en gran medida por el Primer Ministro, el Ministro de Asuntos Exteriores no es culpable de nada, a menos que sea un absoluto imbcil, algo que ciertamente usted no es.

Al cabo de cuatro aos todo el mundo estar persuadido de que es usted el candidato ideal para el puesto de primer ministro.

Mejor an, podr usted ordenar la apertura inmediata de negociaciones de paz con los palestinos. Netanyahu no est en condiciones de rechazarlo, especialmente porque Barak Obama exigir lo mismo. La ceremonia de inicio de las negociaciones constituir un triunfo para usted. En cuanto a progresos reales, ni se esperarn ni se le exigirn.

Entonces, por qu no elegir esa opcin?

Porque ya atisba usted una gran seal de alerta.

Los 543.289 ciudadanos que le dieron su voto no le votaron para que fuera ministro de asuntos exteriores. Le votaron para que obligue a los ortodoxos a realizar el servicio militar, para que proporcione viviendas asequibles, para que reduzca el precio de los alimentos, para que baje los impuestos a la clase media. A sus votantes les importan un bledo las relaciones exteriores, la ocupacin, la paz y otras menudencias similares.

Si usted elude esos problemas internos y opta por el ministerio de Asuntos Exteriores se alzar un clamor ensordecedor al grito de: Traidor! Desertor! Tramposo!

La mitad de sus seguidores le abandonar al instante. Para ellos su nombre quedar a la altura del barro.

Por otra parte, para poder abordar una agenda de paz, as sea pro forma, deber usted desechar la idea de contar en su coalicin con el partido ultraderechista de Naftali Bennett y tendr que reemplazarlo con partidos ortodoxos. Ahora bien, si hace eso, cmo obligar usted a los ortodoxos a servir en el ejrcito, algo que para ellos es como darles de comer carne de cerdo?

Conclusin lgica: hay que elegir Hacienda.

Dios no lo quiera!

No le deseara semejante destino ni al peor de mis enemigos, y personalmente no siento ninguna animadversin hacia el hijo de Tommy Lapid.

El prximo Ministro de Hacienda se ver obligado a hacer exactamente lo contrario de lo que Yair prometi en su campaa.

Su primera tarea tendr que ver con el presupuesto del Estado para 2013, ya vencido. Segn cifras oficiales existe un agujero de 39 millones de shekels, algo as como 10.000 millones de dlares. De dnde los sacarn?

Las alternativas reales son pocas y todas son dolorosas. Habr que imponer​​ nuevos y pesados impuestos, especialmente sobre la glorificada clase media y sobre los pobres. Lapid, un neo-liberal como Netanyahu, no gravar a los ricos.

A continuacin, habr recortes drsticos en servicios pblicos tales como educacin, salud y el estado de bienestar. En estos momentos los hospitales estn trabajando al 140% de su capacidad, poniendo en peligro la vida de sus pacientes. Muchas escuelas se estn cayendo a pedazos. Las pensiones ms bajas van a reducir a la miseria a ancianos, discapacitados y desempleados. Todo el mundo maldecir al Ministro de Hacienda. Es as como desea usted lanzar su carrera poltica?

Est, por supuesto, el descomunal presupuesto militar, pero se atrever usted a tocarlo? Justo cuando la bomba nuclear iran pende sobre nuestras cabezas (al menos en nuestra imaginacin)? Justo cuando Netanyahu atiza su ltima campaa de alarma en torno a las armas qumicas de Siria, que pueden caer en manos de los islamistas radicales?

Puede usted, por supuesto, reducir las pensiones de los oficiales del ejrcito que se jubilan con 45 aos, como es habitual en Israel. Se atreve?

Podra usted reducir drsticamente las inmensas sumas invertidas en los asentamientos. Es usted ese tipo de hroe?

Y por si todo eso no fuera suficiente, en el escaln ms alto de los funcionarios econmicos reina el desorden. El muy respetado Gobernador del Banco de Israel, Stanley Fischer, un sujeto importado de los EEUU, acaba de dimitir a mitad de mandato. Los ms altos funcionarios del departamento de presupuesto andan a la grea.

Sera usted muy valiente, o muy estpido (o ambas cosas a la vez), si aceptara el puesto.

Naturalmente, tambin podra conformarse con algo menos elevado.

Por ejemplo, con Educacin. Es cierto que el ministerio de Educacin se considera un cargo ministerial de segundo orden, aunque de l dependan miles de empleados y su presupuesto sea el segundo ms grande despus del de Defensa. Sin embargo, tiene una gran pega: los xitos en este ministerio necesitan aos para hacerse visibles.

El ministro saliente, Gideon Saar, miembro del Likud (y antiguo empleado mo), se da mucha maa para atraer la atencin del pblico. Al menos una vez a la semana sola presentarse con un nuevo proyecto que generaba una enorme publicidad en televisin. Pero en lo que respecta a logros serios su balance fue modesto.

Basndome en la experiencia como maestra de mi difunta esposa, s que las frecuentes "reformas" decretadas por el ministerio raramente llegaban a las aulas. De todos modos, para lograr algo real debera usted disponer de enormes sumas de dinero, pero de dnde las iba a sacar?

Y podr un ministerio de segundo nivel contentar su ego tras un triunfo electoral tan espectacular? Podra usted, por supuesto, ampliar el ministerio y exigir la devolucin de Cultura y Deportes, que se escindieron para crearle un puesto de trabajo a otro ministro. Dado que una de sus principales promesas electorales fue la de reducir el nmero de ministros de 30 a 18, hacerlo es factible.

Pero contentar a sus votantes concentrndose en la educacin en lugar de trabajar por las reformas econmicas que prometi?

Todos estos poco envidiables dilemas se resumen en uno bsico: a quin prefiere usted como principal socio de coalicin?

La primera opcin es entre los 12 escaos de Bennett y los 11 de Shas (los cuales, combinados con la faccin de los Judos de la Tor, ascenderan a 18.)

Lapid prefiere a Bennett, su propio reflejo ultraderechista, con quien espera poner en marcha su programa de "igualdad de servicio" y anular la norma que exime a miles de estudiantes de la Tor de la obligacin de prestar el servicio militar. Pero Sarah Netanyahu, que gobierna la oficina del Primer Ministro, ha vetado a Bennett. Nadie sabe por qu, pero es obvio que lo odia a muerte.

Con Bennett como miembro de la coalicin cualquier movimiento real a favor de la paz sera, por supuesto, impensable.

Sin embargo, con los religiososos sera posible avanzar hacia la paz, aunque sera imposible dar pasos efectivos para conseguir que los ortodoxos sirvan en el ejrcito. Los rabinos temen que si se mezclan con israeles comunes y corrientes, especialmente con mujeres, sus almas se perdern para siempre.

(En cuanto a m, estoy dispuesto a unirme a un movimiento Contra la Igualdad de Servicio. Lo ltimo que necesitamos es un ejrcito de soldados con kippa. Ya tenemos bastantes kippas en el ejrcito.)

Estas son algunas de las cuestiones a las que se enfrenta el pobre Lapid a causa de la magnitud de su xito electoral. Sus votantes esperan lo imposible.

Lapid debe tomar sus decisiones ahora mismo, y todo su futuro depende de adoptar las correctas, si es que hay alguna que lo sea.

Como dijo George Bernard Shaw: hay dos tragedias en la vida. Una es no conseguir lo que queremos. La otra, conseguirlo.

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1359737094




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