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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2005

XIII Muestra Internacional de Cine de Mujeres de Barcelona
Por qu faltan feministas en la crtica cinematogrfica?

Josep Torrell
Rebelin


El mircoles da 8 de junio, organizado conjuntamente con la Asociacin de Crticos y Escritores Cinematogrficos (seccin de la FIPRESCI), la Muestra Internacional de Cine de Mujeres organiz una mesa redonda sobre el papel de las mujeres en la crtica y la informacin cinematogrfica. El aadido informacin es significativo. En realidad, ninguna de las participantes vena profesionalmente de la crtica, y si la hacan, era en poco por azar, como indic Inma Merino, trabajadora del peridico El Punt Diari. Las mujeres forman parte de ese colectivo de colaboradores multi uso, que sirve igual para cubrir una noticia cultural que una campaa electoral, dijo Conxita Casanova, directora de un programa de cine en Radio Nacional de Espaa.

Esta situacin caracterstica de los pases mediterrneos es la inversa de los pases del norte (y del este) de Europa y de Francia, segn seal Ruth Pombo, moderadora del debate. En Suecia, en Holanda, en Alemania, etctera, el papel de las mujeres en la crtica cinematogrfica es mayoritario, y la cuestin ni se plantea: no es cuestin, como sealo Elisabet Cabeza, del peridico Avui.

En Espaa, sin embargo, no hay mujeres directores de peridicos pero s directoras de revistas de cine: Fotogramas, no hay mujeres en los comits de redaccin, no hay ninguna mujer en las secciones de opinin (pues son consideradas una parte del poder), hay pocas mujeres en las reuniones de portada, hay pocas mujeres eligiendo las fotos, las mujeres son una nfima minora en el comit de crticos que participan en los premios Sant Jordi, etctera. En el caso de Fotogramas, Eulalia Iglesias simple redactora, cont los problemas que se plantean cuando no hay una fotografa de una actriz en la portada: esto es lo que hace aumentar las ventas. La relacin entre el cine y la chica de portada no se plante. Aparentemente, nadie saba por qu no haba feministas en la crtica cinematogrfica.

Segn las estadsticas, el espectador tpico es un hombre de 18-35 aos, generalmente solo. Poda uno extraarse al ver la cara de las representantes en la mesa redonda. En general, habran tendido a valorar su experiencia personal, y a juzgar la masiva presencia de mujeres en los cines que uno est acostumbrado a ir. Slo que estas mujeres no son el espectador tpico. Son las mujeres que van a ver pelculas en versin original, como las personas entendidas en cine. Pero stas no son las masas de las que se ocupan las estadsticas. stas son estadsticamente irrelevantes. Nunca saldrn en los ranking de espectadores que semanalmente publican todos los medios.

El espectador medio es distinto, en cualquier caso, de nosotros y le gusta ver cosas distintas de nosotros. Slo hay que echar una mirada a la cartelera: a los seores de los anillos, les siguen los Spiderman, las sagas de las galaxias, etctera. Como dijo Esteve Riambau, hay que empezar a distinguir entre pelculas de personas y pelculas de otros bichos. Las pelculas de otros bichos son hoy mayoritarias. Nosotros hablamos de las otras, de las que hablan de seres humanos. Pero entonces se plantea un nubarrn cargado de presagios oscuros: cundo hablamos de cine de qu estamos hablando?

El cine naci como un espectculo de hombres y para hombres, como una de las instituciones del patriarcado moderno, dijo Esteve Riambau. En el momento en que el cine se institucionaliza, hacia los aos veinte, un departamento clave son los equipos de guionistas, constituidos bsicamente por mujeres. En el instante clave, son mujeres las que tejen un entramado visual machista y misgino. Despus de veinte aos, los sesenta y setenta, en que el cine fue revolucionario como las sociedades que representaba, volvi paulatinamente a sus cauces: a instaurar el pensamiento nico, que se traduce en las pelculas en el pensamiento ausente. En el caso concreto del cine de mujeres, hay una doble discriminacin: una discriminacin de gnero y una discriminacin de mirada. Frente a una mirada nica, el cine de mujeres propone una mirada diferente, una mirada resistente. Desde esta ptica, se formul la pregunta de si la participacin de mujeres en la crtica cinematogrfica no ser una forma de complicidad con el actual estado de cosas. Lo cual, dicho por un crtico con treinta aos de experiencia, da la medida del actual desengao y desapego respecto de lo que es el cine.

La cuestin de la complicidad plane sobre la mesa, sin que nadie, a excepcin de Inma Merino, se enfrentara al tema. Merino empez recordando que la cine filia procede de una tradicin masculina. Los histricos Cahiers du Cinma eran un colectivo de hombros solos, y en sus crticas rezumaban el machismo e incluso la misoginia ms absoluta. Defendi las formas de pensar y vivir sobre el cine, en plural. Constat la invisibilidad de las otras formas de hacer cine y argument la necesidad de encontrar espacios para poder hablar de esas formas de cine resistente al pensamiento nico.

La Muestra de cine de mujeres, en palabras de su directora, Merc Coll, es precisamente una forma de difundir esa mirada otra, que se ve afectada por la doble discriminacin de genero y de mirada. La muestra empez al da siguiente, con una multitudinaria proyeccin al aire libre con ms de quinientas personas.

 



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