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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2013

Para una caracterizacin del ecosocialismo en diez rasgos

Jorge Riechmann
Fuhem Ecosocial


1. Frente al nihilismo contemporneo, el ecosocialismo propugna una moral igualitaria basada en valores universales, arrancando en el primero de ellos: la dignidad humana. Ms all de la moral capitalista de poseer y consumir, ms all de su moral, la nuestra: vincularse y compartir. El pensador marxista franco-brasileo Michael Lwy, uno de los tericos del ecosocialismo moderno, ha argumentado la necesidad de una tica ecosocialista con los siguientes rasgos: social, igualitaria, solidaria, democrtica, radical y responsable.
2. Frente a la deriva biocida de las sociedades contemporneas, el ecosocialismo apuesta por vivir en esta Tierra, haciendo las paces con la naturaleza. El socialismo, como sistema social y como modo de produccin (sobre la base de la produccin industrial), se define esencialmente por las condiciones de que el trabajo deja de ser una mercanca, y la economa se pone al servicio de la satisfaccin igualitaria de las necesidades humanas. El valor de uso ha de dominar sobre el valor de cambio: esto es, la economa ha de orientarse a la satisfaccin de las necesidades humanas (y no a la acumulacin de capital). El ecosocialismo aade a las condiciones anteriores la de sustentabilidad: modo de produccin y organizacin social cambian para llegar a ser ecolgicamente sostenibles. (No mercantilizar los factores de produccin naturaleza, trabajo y capital, o desmercantilizarlos, es la orientacin que un gran antroplogo econmico como Karl Polanyi sugiri en La Gran Transformacin).
3. Frente a la prdida de horizonte alternativo (tanta gente que ya slo concibe la vida humana como compraventa de mercancas), el ecosocialismo es anticapitalista en mltiples dimensiones, incluyendo la cultural, y est comprometido con la elaboracin de una cultura alternativa amiga de la Tierra. Hablaremos de socialismo en el sentido propio e histrico del trmino, un socialismo radicalmente crtico del capitalismo que busca sustituirlo por un orden sociopoltico ms justo (y hoy hay que aadir: que sea sustentable o sostenible). No nos referimos, por tanto, a la profunda degeneracin de la corriente poltica socialdemcrata que ha terminado desembocando en partidos polticos nominalmente socialistas aunque practiquen polticas neoliberales.
4. Frente a la tentacin de refugiarse en los mrgenes, el ecosocialismo mantiene la lucha por la transformacin del Estado. Me impresion, hace no mucho, un artculo de Ignacio Sotelo donde, tras decretar la inviabilidad de la revolucin mitologa decimonnica de una clase obrera supuestamente revolucionaria− y tambin de la mera reforma ya que la rebelin y la protesta no van a cambiar el capitalismo financiero establecido-- el catedrtico de sociologa que se supone representa de alguna manera la izquierda del PSOE, no lo olvidemos− concluye que no queda otra salida que trasladarse a otro pas la emigracin vuelve a ser el destino de muchos espaoles o bien encontrar acomodo en la economa alternativa, salindose del sistema . Es llamativa la coincidencia de esa propuesta de supervivencia en los mrgenes, altamente funcional al desorden establecido, con la tentacin de una parte considerable de los movimientos alternativos indignados: organicmonos por nuestra cuenta al margen del Estado (si destruyen la sanidad pblica, creemos cooperativas de salud autogestionadas, etc.). Frente a esa tentacin, el ecosocialismo afirma: no renunciamos a la transformacin del Estado, de manera que llegue a ser alguna vez de verdad social, democrtico y de Derecho.
5. Frente a la dictadura del capital que se endurece a medida que progresa la globalizacin, el ecosocialismo defiende la democracia a todos los niveles. Desmercantilizar, decamos antes: y tambin democratizar. El ecosocialismo trata de avanzar hacia una sociedad donde las grandes decisiones sobre produccin y consumo sean tomadas democrticamente por el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas, de acuerdo con criterios sociales y ecolgicos que se siten ms all de la competicin mercantil y la bsqueda de beneficios privados.
6. Frente al patriarcado, ecofeminismo crtico. Como ha sealado Alicia Puleo, el ecofeminismo no se reduce a una simple voluntad feminista de gestionar mejor los recursos naturales, sino que exige la revisin crtica de una serie de dualismos que subyacen a la persistencia de la desigualdad entre los sexos y a la actual crisis ecolgica. El anlisis feminista de las oposiciones naturaleza/ cultura, mujer/ varn, animal/ humano, sentimiento/ razn, materia/ espritu, cuerpo/ alma ha mostrado el funcionamiento de una jerarquizacin que desvaloriza a las mujeres, a la naturaleza, a los animales no humanos, a los sentimientos y a lo corporal, legitimando la dominacin del varn, autoidentificado con la razn y la cultura. El dominio tecnolgico del mundo sera un ltimo avatar de este pensamiento antropocntrico (que slo otorga valor a lo humano) y androcntrico (que tiene por paradigma de lo humano a lo masculino tal como se ha construido social e histricamente por exclusin de las mujeres). La negacin y el desprecio de los valores del cuidado, relegados a la esfera feminizada de lo domstico, ha conducido a la humanidad a una carrera suicida de enfrentamientos blicos y de destruccin del planeta. Un ecofeminismo no esencialista y decidido a realizar una ilustracin de la Ilustracin, como el que propone Alicia Puleo , hemos de considerarlo imprescindible aliado del ecosocialismo que aqu se propugna.
7. Frente a la idea de un capitalismo verde, el ecosocialismo defiende que no tenemos buenas razones para creer en un capitalismo reconciliado con la naturaleza a medio/ largo plazo, aunque en el corto plazo sin duda seran posibles reformas ecologizadoras que permitiran bsicamente comprar tiempo con estrategias de ecoeficiencia (hacer ms con menos en lo que a nuestro uso de energa y materiales se refiere) . La razn de fondo de tal incompatibilidad es el carcter expansivo inherente al capitalismo, ese avance espasmdico que combina fases de crecimiento insostenible y perodos de destruccin creativa insoportable. Hoy ya estamos ms all de los lmites, y por eso suelo decir que el tema de nuestro tiempo (o al menos, uno de los dos o tres temas de nuestro tiempo prioritarios) es el violento choque de las sociedades industriales contra los lmites biofsicos del planeta. (y hoy sociedades industriales quiere decir: el tipo concreto de capitalismo financiarizado, globalizado y basado en combustibles fsiles que padecemos). Si se quiere en forma de consigna: marxismo sin productivismo, y ecologismo sin ilusiones acerca de supuestos capitalismos verdes.
8. Frente a la quimera del crecimiento perpetuo, economa homeosttica. Una economa ecosocialista rechazar los objetivos de expansin constante, de crecimiento perpetuo, que han caracterizado al capitalismo histrico. Ser, por consiguiente, una steady state economy: un socialismo de estado estacionario o socialismo homeosttico. La manera ms breve de describirlo sera: todo se orienta a buscar lo suficiente en vez de perseguir siempre ms. En los mercados capitalistas se produce, vende e invierte con el objetivo de maximizar los beneficios, y la rueda de la acumulacin de capital no cesa de girar. En una economa ecosocialista se perseguira, por el contrario, el equilibrio: habra que pensar en algo as como una economa de subsistencia modernizada, con produccin industrial pero sin crecimiento constante de la misma.
9. Frente al individualismo anmico y la competencia que enfrenta a todos contra todos, frente a la cultura emprendedora que convierte a cada cual en empresario de s mismo presto a vender sus capacidades al mejor postor, el ecosocialismo defiende el bien comn y los bienes comunes. Esta consigna apunta a priorizar los intereses colectivos (no solamente los de los seres humanos, y no solamente los de las generaciones hoy vivas!), y a gestionar las riquezas comunes ms all de las exigencias de rentabilidad del capital. Educacin, sanidad, energa, agua, transportes colectivos, telecomunicaciones, crdito ninguno de estos servicios bsicos deberan ofrecerlos empresarios privados en mercados capitalistas. Tendran que proveerse mediante empresas pblicas y cooperativas gestionadas democrticamente.
10. Frente a la fosilizacin dogmtica, ecosocialismo es socialismo revisionista. Pero es que, como deca Manuel Sacristn, todo pensamiento decente tiene que estar siempre en crisis . Aqu tambin es de utilidad la categora pasoliniana de empirismo hertico que le gustaba recordar a Paco Fernndez Buey. Yendo a lo nuestro: lo esencial del marxismo, como repetan estos grandes maestros, es el vnculo de una idealidad emancipatoria con el mejor conocimiento cientfico disponible. Cada elemento terico concreto del pensamiento socialista es revisable en funcin de lo que hayamos logrado saber recientemente: lo que resulta irrenunciable es la moral igualitaria que aspira a acabar con el patriarcado y con el capitalismo.



Veinte elementos para un programa de transicin poscapitalista

En cierto momento de El socialismo puede llegar slo en bicicleta (Los Libros de la Catarata, Madrid 2012), hacia el final del captulo 8, me atrev a esbozar lo que podran ser lneas maestras de un programa de transicin. Lo completo y actualizo aqu.

1. Reforma ecolgica de la Contabilidad Nacional, para disponer de indicadores adecuados que permitan evaluar la economa en su comportamiento biofsico (ms all de la esfera del valor monetario).
2. Socializacin del sistema de crdito. Banca pblica fuerte que canalice la inversin necesaria para la transicin econmico-ecolgica.
3. Entre los mecanismos ms interesantes para la planificacin indirecta no burocrtica de la inversin en economas con sectores de mercado importantes se hallan los descuentos y recargos en los tipos de inters. La banca pblica presta dinero a las empresas con ciertos descuentos o recargos en el tipo de inters, decididos para cada sector de bienes de consumo en funcin de criterios sociales y ecolgicos.
4. Reforma fiscal ecolgica, para internalizar una parte de los costes externos que hoy provoca nuestro insostenible modelo de produccin y consumo. La figura central sera un fuerte ecoimpuesto sobre los combustibles fsiles. Se hara en el marco de una
5. Distribucin ms igualitaria de la riqueza y los ingresos. Nuevo contrato fiscal que globalmente aumentara la tributacin de las rentas altas y del capital, y pondra ms recursos en el sector pblico (y desde luego eliminara los parasos fiscales).
6. Intensa reduccin de las disparidades salariales.
7. Reduccin del tiempo de trabajo, de manera que se pueda disfrutar de mucho ms ocio (entendido no como consumismo en el tiempo libre, sino como actividades autotlicas aquellas que se buscan por s mismas, no como medio para otros fines--, que son una de las claves principales de la vida buena)
8. y buscando las condiciones para que la reduccin del tiempo de trabajo se traduzca en nuevo empleo (ello dista de ser automtico). El pleno empleo volvera a ser un objetivo esencial de las polticas econmicas. Trabajar menos (solidaridad social) y consumir menos bienes destructores de recursos escasos (solidaridad internacional e intergeneracional) para trabajar todos y todas, y consumir de otra forma.
9. Polticas activas de empleo; formacin continuada a lo largo de toda la vida laboral; sistemas renovados de recalificacin profesional.
10. Tercer sector de utilidad social, semipblico, para atender a las demandas insatisfechas (por ejemplo las que se refieren a la crisis del cuidado).
11. Segunda nmina que el Estado abonara a los asalariados que no trabajasen a jornada completa o lo hicieran por debajo de un salario mnimo decente.
12. Fiscalidad sobre el consumo lujoso, ya sea por medio de impuestos sobre el gasto (tipos impositivos crecientes por encima de cierto nivel de gasto), ya mediante tipos altos de IVA a los bienes de lujo.
13. Estrategia de fomento de los consumos colectivos para mantener un alto nivel de satisfaccin de necesidades con mucho menor impacto ambiental.
14. Provisin de bienes y servicios pblicos de calidad por parte de un sector de la economa socializado: energa, transporte, comunicaciones, vivienda, sanidad, educacin...
15. Infraestructuras para la sustentabilidad: energas renovables, transporte colectivo, ciudades y pueblos sostenibles...
16. Fuertes restricciones a la publicidad comercial. Para empezar, una reforma impositiva: no permitir a las compaas declarar la publicidad como gastos de empresa desgravables.
17. Reduccin de la escala fsica de la economa hasta los lmites de sustentabilidad. Economa de estado estacionario en ese sentido (no necesariamente en cuanto a la creacin de valor). Yo prefiero la expresin economa homeosttica, una economa dinmica que deja de expandirse materialmente (y estabiliza su flujo metablico de materiales y energa en niveles de sustentabilidad).
18. Aplicacin del principio de biommesis (reconstruir los sistemas humanos imitando algunos rasgos importantes de los sistemas naturales, de forma que los primeros sean ms compatibles con los segundos), generalizando estrategias que ya han dado sus frutos en algunos sectores y disciplinas (agroecologa, qumica verde, ecologa industrial, etc.)
19. Estrategia de ecoeficiencia.
20. Desglobalizar y relocalizar lo esencial de la produccin.

Jorge Riechmann es profesor titular de filosofa moral, Universidad Autnoma de Madrid

Fuente: http://www.fuhem.es/ecosocial/articulos.aspx?v=9292&n=0



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