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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2013

De cmo el grupo yihadista Jabhat al-Nusra est apoderndose de la revolucin siria

Ruth Sherlock
The Telegraph

Traducido del ingls por Sinfo Fernndez.


Alepo se ha hundido en la desesperacin. Desgarrada por la guerra, la vida en la ciudad ms populosa de Siria se ha convertido en una existencia despiadada donde impera la ley del ms fuerte: una batalla por la supervivencia en un lugar donde los fuertes devoran a los dbiles.

La exuberante historia de la ciudad ha desaparecido bajo la basura que inunda sus aceras y calles. Nios medio salvajes juegan junto a edificios destrozados por los proyectiles y los ataques areos. No hay electricidad, no hay calefaccin; hombres armados merodean por las calles en cuanto cae la noche. Algunos son rebeldes buscando leales al gobierno; otros son criminales tratando de secuestrar a alguien para pedir un rescate. El saqueo se extiende.

Es aqu, tras las lneas del frente de la guerra contra Bashar al-Asad donde est emergiendo una nueva lucha. Es un choque de ideologas: una competicin donde las brigadas rebeldes rivalizan en el intento de moldear la Siria post-Asad.

Y en las ltimas semanas es Jabhat al-Nusra -un grupo yihadista radical incluido por EEUU en su lista negra de terroristas que quiere que Siria se convierta en un intransigente estado islmico gobernado por la Sharia- quien est hacindose con la situacin.

El grupo est muy bien financiado probablemente a travs de las redes yihadistas globales establecidas- comparado con los grupos moderados. Mientras tanto, los comandantes del grupo rebelde por la democracia dicen que se ha agotado el dinero que les llegaba de los gobiernos extranjeros a causa de los temores por la presencia de islamistas radicales.

Los efectos de lo anterior es que est transformndose la cara de la revolucin siria.

El Frente Nusra es conocido por tener algunos de los ms valientes combatientes del frente. Pero el movimiento fundamentalista est centrndose ahora en los mucho ms eficaces programas humanitarios, ganndose velozmente as la lealtad de quienes habitan en Alepo.

Imbuidos de una disciplina nacida del dogmatismo religioso, estn proveyendo las necesidades bsicas de una ciudad que carece de todo, desde fbricas que funcionen a tribunales.

La principal carencia, entre tantas otras muchas, la constitua el suministro de pan, cada vez ms escaso. Es un producto bsico en Siria, sin l decenas de miles de pobres podran morir de hambre.

Cuando los combatientes rebeldes se hicieron con el control de los almacenes de trigo de los alrededores de la ciudad, el suministro de harina se interrumpi casi por completo. Los vecinos acusaron a los rebeldes del Ejrcito Sirio Libre (ESL) de asaltar los almacenes y robar el grano para venderlo. Por ello, surgieron protestas espontneas a favor del gobierno fuera de las panaderas donde las familias hacan la cola del pan, esperando en ocasiones hasta varios das.

Un hombre empez a gritar segundos despus de que el Daily Telegraph se acercara a una cola del pan: Allah, Siria, Bashar! Aqu todos queremos a Bashar al-Asad!.

Despus, en las ltimas semanas, Jabhat al-Nusra que est fuera del ESL- sac a los otros grupos rebeldes de los almacenes y estableci un sistema para distribuir el pan por las zonas rebeldes.

En una pequea oficina pegada a una panadera en el distrito Miesseh de Alepo, Abu Yayha estudiaba un mapa clavado en la pared en el que haba nmeros garabateados en lpiz sobre las calles.

Contamos la poblacin de cada calle para valorar las necesidades de la zona, explic el Sr. Yayha. En este rea, suministramos 23.593 bolsas de pan cada dos das. Eso slo es para un distrito. Estamos calculando la poblacin en el resto de los distritos y haciendo lo mismo all.

En las tiendas, el coste del pan es ahora de 125 libras sirias (1,3 euros) por paquete. Aqu lo vendemos a 50 libras sirias (0,5 euros) los dos paquetes. Algunos los distribuimos gratis para la gente que no puede pagarlos.

La panadera trabajaba sin descanso. En el interior, carretillas llenas de masa se volcaban en una cinta transportadora que la cortaba en segmentos redondos y finos antes de empujar la masa hacia un horno gigante. Los trabajadores empaquetaban las humeantes tortas en bolsas.

Soy de Jabhat al-Nusra. Todos los encargados de todas las panaderas lo son, dijo Abu Fattah, el administrador. Esto asegura que nadie robe.

Los civiles esperaban fuera de la oficina para hablar con el Sr. Yayha. Si no fuera por este pan, me vera forzada a pedir limosna en la calle para alimentar a mi familia. Mi marido est herido y no puede trabajar, dijo una mujer.

Podramos encontrarnos con esa misma escena en Lbano o Gaza, donde las gentes de Hizbollah y Hamas han establecido servicios de apoyo proporcionando servicios bsicos esenciales a una poblacin abandonada.

El Daily Telegraph consigui acceder, algo que no resulta nada fcil, a Hayi Rasul, el alto comandante de al-Nusra o emir- que dirige el programa civil. Tenemos suficiente pan para aprovisionar todas las reas liberadas, dijo. Hemos almacenado suficiente grano para poder tener pan en Alepo durante los prximos ocho meses.

Estamos subvencionando a los campesinos para que puedan preparar las prximas cosechas a fin de volver a llenar los almacenes.

Profundamente conservador, el Sr. Rasul miraba hacia el frente en el asiento delantero del coche y giraba el espejo para evitar echar una mirada accidental a esta reportera. Escoga cuidadosamente sus palabras. Aparte del proyecto del pan, dijo, el Frente Nusra estaba animando a los empresarios para que volvieran a abrir sus fbricas: el motor econmico de Siria. Incluso haban puesto en marcha un proyecto para limpiar las calles de Alepo, dijo.

Describi un panorama muy alejado de la espeluznante reputacin de su organizacin. En las pginas yihadistas en Internet han reclamado la autora de los atentados con coches y suicidas-bomba que han matado a cientos de civiles, as como objetivos militares por toda Siria. Para muchos sirios, Nusra es sinnimo de al-Qaida. Muchos de sus combatientes son yihadistas extranjeros; algunos combatieron con al-Qaida en Iraq. El Sr. Rasul trataba de negar que fueran extremistas: En Occidente hay una imagen equivocada de Jabhat al-Nusra, piensan que es una especie de Scarface. Jabhat al-Nusra es humano y no odiamos a nadie. No odiamos a los cristianos.

No somos al-Qaida. Solo porque algunos de nuestros miembros compartan sus ideas no significa que formemos parte de ese grupo.

El Sr. Rasul no lleg a avanzarme el plan exacto del Frente Nusra para el futuro de Siria. Pero en el Alepo controlado por los rebeldes, un nuevo tribunal de la Sharia est convirtindose rpidamente en un poder central en la ciudad, que se comparte con los otros tres grupos islamistas de lnea dura que operan en territorio rebelde: Ahrar al-Sham, Fijr al-Islam y Liwa Tawhid, aunque Jabhat al-Nusra lleva la voz cantante.

Se niegan a emplear a jueces que trabajaron bajo el rgimen, eligiendo a dirigentes religiosos para dictar sentencia.

Algunas sentencias de la Sharia, como cortarle la mano a un ladrn, no estn operativas en tiempo de guerra. Pero la gente del lugar se queja de que estn hacindose cumplir otras rgidas disposiciones.

Varios hombres que se encontraban delante de la sede del tribunal dijeron que se les haba acusado de beber alcohol o fraternizar con las mujeres. Todo esto ha indignado a muchos de los residentes en Alepo porque la mayora de sus habitantes son musulmanes moderados.

Llevaba un abrigo largo con unos jeans amplios debajo y me encontraba fuera de la mezquita, dijo una mujer. Uno de ellos se acerc y me dijo: Hermana, tus ropas no son ropas musulmanas. No deberas usar maquillaje y deberas vestirte de negro.

Otros grupos rebeldes siguen manteniendo una unidad cada vez ms tensa, al menos mientras contine la batalla contra el rgimen sirio. La mayora de ellos dicen que la prxima batalla es contra los islamistas.

Cuando iniciamos esta lucha contra el rgimen lo hicimos para transformar Siria en un estado moderno. Al-Jabhat quiere una revolucin islmica. Pero en Siria no somos islamistas radicales, dijo Abu Obeida, el comandante de una brigada local de Alepo.

El Sr. Obeida declar que grupos como el suyo estn perdiendo popularidad, al no poder igualar los programas sociales puestos en marcha por los yihadistas.

Un vecino de Alepo manifest: No me gusta Jabhat al-Nusra. Pero voy a decirle algo, esos tipos van a estar gobernando durante un cierto perodo. Es slo cuestin de tiempo que los sirios nos demos cuenta de que tenemos que coger nuestro destino en nuestras propias manos.

Ruth Sherlock es corresponsal del The Telegraph en Egipto, Libia y Siria, desde donde est informando sobre la Primavera rabe. La prensa britnica le ha concedido el Premio a la Joven Periodista del ao 2012.

Fuente: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/syria/9857846/Syria-how-jihadist-group-Jabhat-al-Nusra-is-taking-over-Syrias-revolution.html




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