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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2013

Pasa en EE.UU.
El Estado policial es real

Paul Craig Roberts
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La reaccin del rgimen de Bush al 11-S y la ratificacin del rgimen de Obama de esa reaccin han destruido el gobierno democrticoresponsable de EE.UU. Se ha concentrado tanto poder irresponsable en el poder ejecutivo que la Constitucin de EE.UU. ha dejado de ser un documento aplicable.

Crase o no la historia oficial del 11-S, el resultado es el mismo: el 11-S se utiliz para crear un guerra contra el terror sin fin y un Estado policial. Es extraordinario que tantos estadounidenses crean que no puede suceder aqu, cuando ya ha sucedido.

Hemos vivido una dcada de evidencia indiscutible de la construccin de un Estado policial:

La Ley PATRIOTA, el espionaje ilegal de los estadounidenses en violacin de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior, la iniciacin de guerras de agresin crmenes de guerra segn el Estndar de Nremberg basadas en mentiras intencionales, los memorandos legales urdidos por el Departamento de Justicia justificando la violacin de leyes interiores e internacionales contra la tortura por el poder ejecutivo, la detencin indefinida de ciudadanos estadounidenses en violacin de los derechos constitucionalmente protegidos de habeas corpus y de debido proceso, el uso contra acusados en procesos de evidencia secreta y de testigos expertos secretos a quienes no se puede "contrainterrogar", la creacin de tribunales militares a fin de evadir los tribunales federales, memorandos legales secretos que dan autoridadal presidente para lanzar ciberataques preventivos contra cualquier pas sin demostrar que dicho pas constituye una amenaza, y el asesinato por parte del rgimen de Obama de ciudadanos estadounidenses sin evidencia o debido proceso.

Como si esto no fuera suficiente, el rgimen de Obama crea ahora nuevos poderes presidenciales al elaborar leyes secretas, negndose a revelar el razonamiento legal en el cual se basa el poder que se hace valer. En otras palabras, ahora se originan leyes en memorandos secretos del poder ejecutivo y no en leyes del Congreso. Congreso? No necesitamos un maldito Congreso.

A pesar de las leyes que protegen a los denunciantes y a los medios y del Cdigo Militar de EE.UU. que exige que los soldados informen de los crmenes de guerra, algunos denunciantes como el agente de la CIA John Kiriakou, responsables de medios como Julian Assange y soldados como Bradley Manning son perseguidos y procesados por revelar crmenes del gobierno de EE.UU. Los criminales quedan libres y se castiga a los que informan de los crmenes.

La justificacin del Estado policial estadounidense es la guerra contra el terror, una patraa que se mantiene vigente mediante operaciones encubiertas del FBI. Hablando normalmente, una operacin encubierta es cuando una mujer polica se presenta como prostituta con el fin de comprometer a un cliente, o un cliente se presenta como narcotraficante o consumidor para comprometer a los adictos o traficantes. La operacin encubierta del FBI va ms all de esos crmenes sin vctimas que abarrotan las prisiones de EE.UU.

Las operaciones encubiertas del FBI son diferentes. Tampoco hay vctimas ya que nunca tiene lugar una conspiracin, pero los agentes del FBI no se presentan como fabricantes de bombas para terroristas que tienen un complot pero carecen de armas. En su lugar, el FBI tiene la conspiracin y busca una persona o grupo desafortunado o demente o a un musulmn enfurecido por el ltimo insulto de Washington contra l o su religin. Cuando el FBI ubica su vctima, sus agentes se acercan a la persona seleccionada simulando que son de al Qaida o algo parecido y tientan al perpetrador seleccionado con dinero, la promesa de fama, o con amenazas, hasta que la vctima apoya el complot del FBI y es arrestado.

Trevor Aaronson en su libro, The Terror Factory: Inside the FBIs War on Terrorism [La fbrica del terror: Dentro de la Guerra contra el Terrorismo del FBI], documenta que el FBI ha urdido hasta ahora 150 conspiraciones terroristas y que casi todos los dems casos de terroristas no estn relacionados con el terrorismo, como lainmigracin, a la que se ha colgado una acusacin de terrorismo. Los prenstitutos de los medios estadounidenses no preguntan por qu, si hay tanto terrorismo real que se necesita una guerra estadounidense contra l, el FBI tiene que inventar y gestionar complots terroristas.

Los medios tampoco preguntan cmo los talibanes, que resisten la invasin estadounidense y el intento de ocupacin de Afganistn, combatiendo a la superpotencia EE.UU. hasta llegar a un punto muerto despus de 11 aos, llegaron a ser designadosterroristas. Los medios prenstitutos de EE.UU. tampoco quieren saber cmo los miembros de las tribus en regiones remotas de Pakistn llegan a ser designados terroristas merecedores de ataques de aviones teledirigidos [drones] contra ciudadanos, escuelas y clnicasde un pas con el que EE.UU. no est en guerra.

En su lugar los medios protegen y perpetran el engao que ha llevado al Estado policial en EE.UU. Los medios estadounidenses se han convertido en Leni Riefenstahl, como Hollywood con la pelcula de propaganda antimusulmana Zero Dark Thirty. Esta cinta de propaganda es un crimen de odio que propaga la islamofobia. A pesar de todo, es probable que obtenga premios y que hunda a los estadounidenses en la tirana y en una guerra centenaria en nombre de la lucha contra la amenaza musulmana.

Lo que aprend hace muchos aos como profesor es que las pelculas son importantes moldeadoras de actitudes estadounidenses. Una vez, despus de una explicacin exhaustiva de la Revolucin Rusa que llev al rgimen comunista, un estudiante alz su mano y dijo: Eso no pasa en la pelcula.

Primero pens que estaba haciendo un chiste divertido, pero luego me di cuenta de que pensaba que la verdad resida en la pelcula, no en el profesor que conoca bien el tema. Desde entonces me he preguntado cmo ha podido sobrevivir tanto tiempo EE.UU. considerando la ignorancia de su poblacin. Los estadounidenses han vivido del poder de la economa de EE.UU. Ahora, cuando ese poder se desvanece, los estadounidenses tendrn que enfrentar la realidad.

Una realidad que les resultar poco familiar.

Algunos estadounidenses afirman que hemos tenido Estados policiales en otros tiempos de guerra y que una vez que se gane la guerra contra el terror se desmantelarel Estado policial. Otros afirman que el gobierno ser juicioso en su uso del poder y que el que no haga nada malo no tendr nada que temer.

Son consuelos de los embaucados. El Estado policial Bush/Obama es mucho ms exhaustivo que el de Lincoln, Wilson o Roosevelt, y la guerra contra el terror no tiene fin y ya dura tres veces ms que la Segunda Guerra Mundial. El Estado Policial est adquiriendo derechos de ocupantes ilegales.

Adems, el gobierno necesita el Estado policial para protegerse de la obligacin de rendir cuentas por sus crmenes, mentiras y derroche de dineros pblicos. Se han creado nuevos precedentes de poder ejecutivo en conjuncin con la Sociedad Federalista que, independientemente de la guerra contra el terror, propugna la teora del ejecutivo unitario, que afirma que el presidente tiene poderes que no estn sometidos al control del Congreso y el Aparato Judicial. En otras palabras el presidente, si lo desea, puede ser un dictador.

El rgimen de Obama se est aprovechando de esta teora republicana. El rgimen ha utilizado el deseo republicano de un ejecutivo fuerte, sin limitaciones ni controles, junto al factor miedo para completar la creacin del Estado policial de Bush/Cheney.

Como Lawrence M. Stratton y yo documentamos en nuestro libro The Tyranny Of Good Intentions, antes del 11-S la ley como proteccin del pueblo ya iba perdiendo terreno a favor de la ley como arma en manos del gobierno. Si el gobierno quera atraparte haba pocas barreras, si es que haba alguna, para que un acusado fuera incriminado y condenado por un jurado de cerebros lavados temerosos del crimen.

No puedo decir si el sistema de justicia de EE.UU. ha servido alguna vez mejor la justicia que a la ambicin de los fiscales. Ya en los aos treinta y cuarenta el Juez de la Corte Suprema de EE.UU. George Sutherland y el Fiscal General Robert Jackson alertaron contra los fiscales que sacrifican el trato justo para aumentar sus estadsticas de xito. Ciertamente cuesta encontrar en las filas de los fiscales federales de la actualidad al fiscal de Jackson quien atempera su celo con gentileza humana,busca la verdad y no vctimas,sirve la ley y no propsitos faccionarios yencara su tarea con humildad.

Basta con considerar la condena injusta del gobernador demcrata de Alabama, Don Siegelman, por lo que fue aparentemente un complot de Karl Rove para librar al Sur de gobernadores demcratas. El rgimen demcrata de Obama no ha investigado este falso enjuiciamiento ni ha mostrado clemencia hacia su propio inocente. Recordis la rapidez con la que Bush elimin la condena a prisin del operador de Cheney que revel el nombre de una agente encubierta de la CIA? Los demcratas son un partido poltico atemorizado y cobarde que teme la justicia y forma parte del corrupto Estado policial tanto como los republicanos.

Actualmente el propsito de un procesamiento es servir la carrera del fiscal y la del partido que lo nombra. La carrera de un fiscal depende de las altas tasas de condenas que requieren acuerdos con el fiscal y en las que la evidencia contra un acusado nunca se demuestra ante el tribunal o ante el jurado, y por casos de alto perfil, que pueden lanzar a un fiscal a una carrera poltica, como lo consigi Rudy Giuliani con su trampa para incriminar a Michael Milken.

Glenn Greenwald expliccmo el defensor de la libertad en Internet Aaaron Swartz fue llevado a la muerte por la ambicin de dos fiscales federales, la procuradora Carmen Ortiz y el procurador adjunto Stephen Heymann, quienes no sintieron remordimientos al destruir a una persona inocente con acusaciones ridculas e inventadas a fin de progresar en sus carreras.

Es raro que un fiscal sufra alguna consecuencia por presentar acusaciones falsas, por usar conscientemente evidencias falsas, o incluso pagarlas, y por mentir ante el juez y el jurado.

Como pocas veces son responsabilizados, los fiscales emplean mtodos ilegales y poco ticos y abusan rutinariamente de su poder. Como los jueces estn esencialmente preocupados de despejar sus legajos judiciales, pocas veces se vela por que se haga justicia, lo que explica por qu EE.UU. no solo tiene un mayor porcentaje de ciudadanos en la crcel que cualquier otro pas del mundo, sino tambin la mayor cantidad absoluta de prisioneros. EE.UU. tiene realmente ms ciudadanos en la prisin que la autoritaria China que tiene una poblacin cuatro veces mayor. EE.UU., posiblemente el mayor abusador de los derechos humanos de la historia, presenta constantemente acusaciones de violaciones de los derechos humanos contra China. Cules son las acusaciones de derechos humanos contra Washington?

En EE.UU. el colapso del derecho ha ido ms all de fiscales corruptos y sus falsas acusaciones. A menos que necesite o desee un juicio exhibicionista, un Estado policial no necesita fiscales y tribunales. Al producir memorandos legales que digan que el presidente puede arrojar a las personas a prisin sin proceso y ejecutarlas sin proceso simplemente mediante la declaracin de que algn funcionario en el poder ejecutivo piensa que la persona tiene una posible o potencial conexin con el terrorismo, los amigos de la tirana del Departamento de Justicia (sic) han dejado de lado la necesidad de tribunales, fiscales y procesos. El rgimen de Bush/Obama ha convertido el poder ejecutivo en juez, jurado y verdugo. Todo lo que se necesita es una afirmacin sin pruebas de algn funcionario del poder ejecutivo. Es el mal personificado.

Ya no hace falta una evidencia para que el presidente de EE.UU. encarcele de por vida a las personas o las prive de su vida. Un memorando secreto del Departamento de Justicia se ha filtrado a NBC News que revela el razonamiento tirnico que autoriza al poder ejecutivo a ejecutar ciudadanos estadounidenses solo sobre la base de la creencia sin que se requiera evidencia de que son terroristas o estn asociados con terroristas.

En el EE.UU de la libertad y la democracia, el principio legal operativo ya no es que alguien es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad. Si el gobierno dice que eres culpable, lo eres. Punto. No se requiere evidencia para liquidarte. Incluso Stalin pretenda tener evidencias.

El gobierno de EE.UU. trabaja paso a paso hacia la determinacin de que todos y cada uno de los crticos del gobierno son culpablesde suministrar ayuda y alivio a enemigos terroristas de Washington, lo que incluye al gobierno democrtico de Hams en Gaza. Los nicos crticos eximidos de esta regla que se prepara son los neoconservadores que critican al gobierno de EE.UU. por ser demasiado lento en la represin de sus crticos y antisemitas como el ex Presidente Jimmy Carter, que critica la apropiacin ilegal de tierras palestinas por parte del gobierno israel. La mayor parte de Palestina ha sido robada por Israel con la aquiescencia y la ayuda de Washington. Por eso yano queda nada para una solucin de dos Estados.

No cabe duda alguna de que el robo de Palestina por parte del gobierno israel es ilegal; sin embargo, Washington, del que Israel depende totalmente, no hace nada respecto al derecho. Derecho, no necesitamos ningn maldito derecho. Washington tiene poder. Poder es derecho. Acostumbraos a esta realidad.

El derecho no solo ha dejado de existir para los palestinos, sino tambin para los estadounidenses y para las marionetas de EE.UU. de la OTAN el Reino Unido y Europa, residuos lamentables de naciones otrora grandes que ahora son cmplices de los crmenes de Washington contra la humanidad. La Open Society Justice Initiative, una ONG basada en Nueva York, ha publicado un informe que documenta que 54 gobiernos estn involucrados en el programa de Washington de entregas extraordinarias y tortura. Veinticinco de los gobiernos que ayudan a Washington a secuestrar, desaparecer y torturar a personas son europeos.

La primera dcada del Siglo XXI ha presenciado la destruccin de toda la jurisprudencia que se concibi para proteger a los inocentes y vulnerables desde la aparicin de la ahora difunta conciencia moral de Occidente. La conciencia moral de Occidente que nunca se aplic en el exterior. Lo que pas a la gente en las colonias de Europa y a los habitantes nativos de EE.UU. y Australia es una historia muy diferente.

A pesar de todo, a pesar de su falta de proteccin de los impotentes, el principio del vigor de la ley fue un principio prometedor. Ahora EE.UU. bajo Bush y Obama, que se parecen como dos gotas de agua, ha abandonado el principio per se.

El Estado policial de Obama ser peor que el Estado policial de Bush/Cheney. A diferencia de los conservadores, quienes a veces sospechaban del poder del gobierno, los robots de Obama creen que el poder del gobierno es una fuerza del bien si est en las manos adecuadas. Dado que los partidarios de Obama lo ven como miembro de una minora oprimida, confan en que Obama no abusar de su poder. Eso es parecido a pensar que como los judos sufrieron tanto a manos de Hitler Israel ser justo con los palestinos.

Glenn Greenwald escribe que el poder ms extremista que algn lder poltico puede ejercer es el poder de hacer que ejecuten a sus propios ciudadanos sin ninguna acusacin o debido proceso, lejos de cualquier campo de batalla. El gobierno de Obama no solo ha ejercido exactamente ese poder en teora, tambin lo ha ejercido en la prctica.

Es el poder de un dictador. Que se haya dicho que Sadam Hussein y Muamar Gadafi tenan ese poder formaba parte de su satanizacin como brutales dictadores, una justificacin para derrocar sus gobiernos y asesinar a los dictadores y a sus partidarios.

Irnico, verdad?, que el presidente de EE.UU. asesine ahora a sus oponentes polticos lo mismo que como Sadam Hussein asesinaba a los suyos. Cunto falta para que los crticos pasen de la lista de exclusin area a la de exterminio?

Paul Craig Roberts fue editor de The Wall Street Journal y secretario asistente del Secretario del Tesoro estadounidense. Es autor de HOW THE ECONOMY WAS LOST , publicado por CounterPunch/AK Press. Su ltimo libro es Economies in Collapse: The Failure of Globalism, publicado en Europa en junio de 2012.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/02/08/the-police-state-is-real/

rCR



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