Ante ésta decisión la Corriente Lucha de Clases del PSUV quiere manifestar:
1) Nuestra condena a la hipócrita
reacción de la oligarquía y sus representantes políticos que han
criticado la medida como un "paquetazo rojo". Los herederos
del régimen puntofijista no tienen ninguna autoridad para hablar de
paquetazos. Ellos fueron los que aplicaron numerosos ajustes
neo-liberales capitalistas contra el pueblo trabajador desde el
gobierno, incluyendo el infame paquetazo de Carlos Andrés Pérez que
provocó el levantamiento popular del 27F de 1989. De haber ganado
las elecciones del 7 de octubre, hubieran aplicado un paquete de
medidas contra la clase trabajadora y el pueblo pobre incluyendo la
destrucción de las misiones sociales, recortes generalizados contra
la educación y la salud, ataques a las pensiones y salarios, y demás
medidas. A ellos les decimos: !no volverán!
2) Al mismo tiempo tenemos que
analizar de manera crítica las decisiones económicas del gobierno
bolivariano sobre la base del siguiente criterio fundamental: ¿a qué
clase social favorecen? ¿contribuyen a avanzar hacia el socialismo,
objetivo declarado de la revolución bolivariana, o no?
3) La devaluación del bolívar es
una medida que viene impuesta por la propia lógica del sistema
capitalista y la dominación que sobre la economía ejercen los
propietarios de los medios de producción y los capitalistas
financieros. No se puede por lo tanto presentar como una medida
socialista.
4) La introducción del control de
cambio por parte del gobierno nacional en el año 2003 fue un intento
de controlar la masiva fuga de capital, la huelga de inversiones y el
saboteo generalizado de la producción por parte de la burguesía
nacional y multinacional, particularmente durante el paro patronal y
criminal sabotaje de la industria petrolera de diciembre 2002 –
enero 2003.
5) Sin embargo, al igual que otras
medidas aplicadas (control de precios, control de alquileres, etc),
los intentos por regular los peores aspectos del sistema capitalista
no solucionan el problema principal, ya que la burguesía siempre
logra evadir los controles por medios legales, semi-legales y
abiertamente ilícitos. En realidad lo único que consiguen es
dislocar el funcionamiento "normal" del sistema
capitalista, sin reemplazarlo por un plan racional y democrático de
la economía en beneficio de la mayoría.
6) Al control cambiario, la
burguesía responde con el mercado negro y la especulación con el
dólar paralelo. Al control de precios, la burguesía responde con el
acaparamiento y el desabastecimiento de los mercados. Si se controla
el precio del arroz, la burguesía produce arroz saborizado. Si se
entregan dólares CADIVI a los capitalistas para importar insumos
para la producción, ellos los desvían al mercado negro con una
jugosa ganancia y al mismo tiempo venden sus productos calculándolos
al precio del dólar en el mercado negro.
7) La idea que la devaluación
favorece al Estado porque así recibe más bolívares por cada dólar
que ingresa por exportaciones petroleras es pan para hoy y hambre
para mañana. Ante el sabotaje de la producción y la huelga de
inversiones por parte de la burguesía, el estado se ha convertido en
importador a gran escala de todo tipo de productos básicos y
alimentarios que luego vende a precios subsidiados en Mercales y
PDVAles. Lo que el estado gana con el aumento de bolívares por la
venta de petróleo, lo pierde en las importaciones en dólares de
productos básicos para satisfacer el mercado interno.
8) En realidad ha sido la
burguesía nacional y multinacional que ha venido presionando a favor
de una devaluación desde que el presidente Chávez anunció su nueva
intervención quirúrgica en diciembre. De la misma manera que siguen
presionando a favor de un alza de los precios regulados.
9) Al final, la devaluación, en
un país extremadamente dependiente de las importaciones de productos
de consumo e insumos para la industria y la agricultura, se traduce
en precios más altos para los consumidores finales: es decir,
inflación para las familias trabajadoras.
10) El sistema capitalista
"funciona" sobre la base de garantizar el beneficio privado
para los propietarios del capital y los medios de producción. No
valen exhortaciones bienintencionadas a los empresarios para que
inviertan en la producción o para que vendan a un "precio
justo". Mientras exista el capitalismo, los capitalistas
invertirán solamente si creen que pueden obtener un margen de
beneficio aceptable, y si pueden obtener mayor ganancia especulando,
así lo harán.
11) La única manera de romper con
esta lógica perversa es justamente romper con las leyes que rigen la
economía capitalista. Hay que expropiar a los Amos del Valle, las
100 familias y grupos monopólicos, nacionales y multinacionales, que
controlan todavía los resortes básicos de la economía venezolana
(bancos, empresas y cadenas de distribución) y que usan su control
para sabotear la voluntad democrática de la mayoría. En palabras de
Ezequiel Zamora "lo que debe secuestrarse son los bienes de los
ricos, porque con ellos hacen a guerra al pueblo, hay que dejarlos en
camisa". Estamos hablando de la expropiación de los grandes
capitalistas, de ese 1% de la población, no de la propiedad
individual, ni de los pequeños negocios del 99% de la población que
no representan un factor fundamental en la economía y que viven
asfixiados por la gran banca y los grandes monopolios.
12) Sólo de ésta manera se
podrían planificar de manera democrática y bajo control obrero el
enorme potencial productivo, los recursos humanos, técnicos y
materiales que posee la economía venezolana, en beneficio de la
inmensa mayoría de la población, garantizar las conquistas sociales
de la revolución, extenderlas, ampliarlas y consolidarlas.
13) Los reformistas y burócratas
nos dirán que esto no es posible. Unos argumentarán que tales
medidas provocarían la resistencia de la burguesía y la agresión
del imperialismo. ¿Acaso no nos agreden ya, acaso no mienten y
manipulan los medios capitalistas, acaso el imperialismo no viene
atacando la revolución desde el principio? Sólo hay dos maneras de
impedir que la burguesía y el imperialismo nos ataquen: una,
poniendo fin a la revolución y llegando a pactos ya acuerdos con el
enemigo de clase. Dos, tomando de manera firme medidas socialistas
que solidifiquen la revolución y armando el pueblo mediante milicias
obreras y campesinas. Eso además generaría una oleada de apoyo y
simpatía entre los trabajadores y los pueblos del mundo que sufren
ahora mismo las consecuencias de la crisis capitalista en sus propias
carnes.
14) Otros dirán que no es posible
todavía, que el bajo nivel de conciencia de los trabajadores y el
pueblo no lo permite. A ellos les decimos: ¿quién salvó la
revolución el 13 de abril? ¿quién defendió el presidente durante
la guarimba y el referéndum revocatorio? ¿Quién tomó las empresas
e instalaciones de PDVSA durante el paro-sabotaje patronal? ¿Quién
luchó por la renacionalización de SIDOR? La clase trabajadora y el
pueblo revolucionario, en muchas ocasiones en contra y a pesar de la
burocracia y los reformistas, han sido los que han defendido la
revolución bolivariana en todos los momentos fundamentales.
Contra el acaparamiento y al especulación – expropiación de los medios de producción y cárcel para los culpables.
Ni pactos, ni conciliación –
avanzar hacia el socialismo.
Nacionalización de los medios de
producción bajo el control democrático de los trabajadores
Contra la anarquía del
capitalismo – por un plan democrático de producción en beneficio
de la mayoría.
Fuente: http://www.luchadeclases.org.ve/component/content/article/7294-lucha-de-clases