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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2013

Dispuestos a desobedecer?

Elisenda Ariza
Unfollow magazine


Personas que se agolpan delante de una vivienda para evitar el desahucio de una familia, pacientes que rechazan pagar el euro por receta, conductores que se niegan a pagar el peaje e insumisos fiscales. Las acciones de desobediencia civil -incumplir una ley que se considera ilegtima- parecen estar aumentado en los ltimos tiempos. Pero, qu implica la desobediencia civil? Estamos dispuestos a desobedecer asumiendo las consecuencias?

En 1971 Pepe Beunza, un joven de Valencia, se negaba a hacer el servicio militar y se declaraba objetor de conciencia, pagando todo ello con la crcel. Emprenda una campaa no violenta para reclamar un servicio civil sustitutorio que levant simpatas y tuvo muchos apoyos. Unos pocos aos ms tarde, jvenes de todo el estado tambin se declararon objetores y fueron, como Pepe, a la crcel.

Mart Olivellas tampoco quera participar en el ejrcito ni prepararse para la guerra, as que cuando conoci al grupo que apoyaba a Pepe Beunza empez a colaborar con ellos. En Can Serra, un barrio del Hospitalet de Llobregat donde haba un fuerte movimiento vecinal, Mart y otros tres jvenes decidieron poner en marcha un servicio civil alternativo, era el verano de 1975. Intentamos demostrar que no hacer la mili no implicaba escaquearse, queramos dedicar nuestra energa a construir las bases de justicia social y equidad, que son las bases de la paz, asegura Mart. Pero la decisin de hacerse objetor no era fcil porque se arriesgaban a condenas en cadena: Si te negabas a hacer la mili te encarcelaban un ao, al salir si te volvas a negar, otro ao ms y as hasta los 35 aos que se acababa la edad para hacer la mili.

En Can Serra construyeron una guardera, un centro para la tercera edad, colaboraban con la parroquia, con la asociacin de vecinos En noviembre ya eran once personas las que trabajaban en ese servicio civil alternativo. La Nochebuena de ese ao, 1975, repartieron por varias parroquias un manifiesto llamado Camino por la paz donde explicaban su campaa no violenta y las razones para negarse a hacer la mili as como dnde localizarles. Durante una manifestacin proamnista, un primer grupo de los objetores de Can Serra fue detenido el 7 de febrero de 1976 y encarcelado en el Castillo de San Fernando, en Figueres. Mart y otros compaeros se plantaron en la caja de reclutas: Les dijimos que o bien liberaban a los objetores que haban ido deteniendo de uno en uno o nos detenan a todos. Y as fue, les llevaron detenidos al Castillo de Figueres.

Algunos objetores fueron liberados en la Amnista parcial de julio de 1976 y el resto saldra tras la ley de Amnista de octubre de 1977. En ese tiempo se redactaron propuestas de ley que regulasen la objecin de conciencia. Finalmente, la Constitucin de 1978 recogi en su artculo 30 ese derecho a la objecin, pero la ley que regulaba el servicio civil sustitutorio no lleg hasta el 1984. Hasta que se aboli la mili en el ao 2001 se declararon ms de un milln de objetores de conciencia.

En realidad, los primeros que se negaron a hacer el servicio militar en Espaa fueron los Testigos de Jehov, que ya a mediados de los 50 fueron encarcelados por ello. La diferencia con los objetores es que los Testigos lo hacan por motivos religiosos, sin exigir que se reconociera la objecin de conciencia.

A finales de los 80, surgi una nueva generacin de objetores, los insumisos, que se negaban tambin a hacer el servicio civil. Explica Mart Olivella que se trataba de un grado ms de exigencia: el objetivo era no legitimar que el ejrcito existiese de otra forma. El movimiento insumiso lleg a aglutinar a 30.000 hombres y hubo un momento en que algunas crceles tenan encerrados ms de 200 insumisos. En este punto, Mart cita a Gandhi y afirma: cualquier accin de desobediencia civil tiene efecto a partir del momento que el nmero de gente detenida por desobedecer la ley no cabe en las crceles.

De la objecin de conciencia a la objecin fiscal

El economista Arcadi Oliveres es presidente de la fundacin Justicia y Paz, entidad que apoy a los primeros insumisos. Desde hace 30 aos promueven la objecin fiscal a los gastos militares; en total son 3.000 las personas que en todo el estado se niegan a pagar a Hacienda la parte proporcional de sus impuestos que irn a Defensa.

Oliveres pone un ejemplo con cantidades ilustrativas de cmo se hace esta accin: Si a ti te toca pagar 1.000 euros a Hacienda y durante el ao ya has pagado 800, cuando haces la declaracin en junio te sale a pagar 200 euros. Bien, si el presupuesto para Defensa es del 5%, de esos 200 te niegas a pagar 10 euros. Pero t quieres demostrar que no los pagas en desacuerdo con el gasto militar y no porque no quieras contribuir. Entonces haces una aportacin de 10 euros a una ONG y pides el recibo. Cuando haces la declaracin escribes una carta explicando que te niegas a que parte de tus impuestos se destinen a Defensa y aportas el recibo del donativo que has hecho a la ONG. Qu pasa luego? Si resulta que verifican tu declaracin (porque est comprobado que no verifican todas) te enviarn una carta reclamndote los 10 euros. T no haces caso y entonces te volvern a enviar otra carta en la que, adems de los 10 euros, te exigirn 20 ms por intereses. Llegar otro requerimiento y al final te acabarn embargando de la cuenta la cantidad que has dejado de contribuir.

Acabar pagando no solo la cuanta que dejan de pagar en su declaracin de la renta sino tambin los intereses no desanima a Oliveres porque las libertades a lo largo de la historia nunca se han regalado, se han conquistado. Insiste en que para evitar un ao y medio en la mili, los insumisos se pasaban tres en la crcel y, aunque califica de resultado poco brillante la cantidad de gente que en Espaa hace objecin fiscal, aade que se trata de una accin pedaggica y de presin.

Los early riders, aquellos que cabalgaron primero

Segn explica el profesor de polticas de la Universitat de Girona Raimundo Viejo, en las sociedades democrticas contemporneas la desobediencia normalmente es a pequea escala. Muestra de esto es que, segn el Institut Catal de la Salut, durante el tiempo que ha estado vigente el euro por receta en Catalua, slo en un 007% de las recetas mensuales se ha dejado de pagar la tasa. Viejo aade que los movimientos sociales se desarrollan siguiendo ciclos. Primero hay un pequeo grupo de gente a los que se les llama early riders, los que cabalgan primero. Son gente innovadora, ms crtica y con un razonamiento poltico elevado. Esta gente es desobediente, como los insumisos o los okupas. Y cuando esta gente acierta con sus acciones, si son muy llamativas y si se dan las condiciones estructurales oportunas, la gente se aade.

Veamos ahora otro ejemplo de desobediencia civil ms reciente. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la PAH, empieza su andadura formalmente en 2009 pero viene de lejos. Su origen est en V de Vivienda, un movimiento surgido en 2006, en plena burbuja inmobiliaria, que reivindicaba una vivienda digna. La gente que venamos de V de Vivienda, cuenta la portavoz de la PAH, Ada Colau, sabamos que haba un problema de sobreendeudamiento, y por eso sabamos tambin que la burbuja estallara, habra mucha gente que no podra pagar la hipoteca y que entonces se produciran desahucios masivos. En 2008 empezaron a trabajar sobre las ejecuciones hipotecarias y la PAH se constituy formalmente en febrero de 2009. Entonces se dieron cuenta, dice Colau, de que era peor de lo que haban imaginado: descubrieron que la gente, aun habiendo entregado el piso por no poder pagar la hipoteca, segua en deuda con el banco.

Pero la PAH no surge solo para ayudar a estas personas sino que lo hacen con la idea de aprovechar la gran estafa hipotecaria para intentar que cambie de una vez por todas el modelo econmico. Fueron ellos los primeros que empezaron a reivindicar la dacin en pago. Pero antes que enfrentarse a los bancos, cuenta Ada, tuvieron que hacer frente a un enemigo interior, que no habamos previsto, y que eran aspectos sociales y culturales. Nos encontramos que a la gente que sufra esto en soledad lo que ms le preocupaba era la vergenza y el miedo. Bueno, y que interiorizaban el discurso oficial de que era culpa suya, el de hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. As que antes de pensar en movilizaciones lo primero fue construir un espacio de apoyo mutuo, donde los afectados se encontraran y vieran que no eran los nicos. Ahora estamos muy contentos porque, aunque todava no hemos conseguido cambiar la ley hipotecaria, s hemos logrado cambiar el imaginario social, que no es poco. Ahora todo el mundo entiende que ha habido una estafa. Todo el mundo sabe qu es la dacin en pago y el 90% la apoya. Pero cuando empezamos era algo invisibilizado y estigmatizado. Dicho esto, la PAH en su manifiesto tampoco elude la responsabilidad individual de las personas que firmaron una hipoteca aun sabiendo que su sueldo no daba para pagarla y vivir al mismo tiempo. 

Pero qu papel juega la desobediencia civil en las acciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca? Segn Colau, sta no es un fin en si misma, sino que forma parte de su estrategia para conseguir el objetivo de cambiar la ley hipotecaria introduciendo sus tres demandas: dacin en pago, alquiler social y moratoria en el pago de las hipotecas. Mientras la ley cambia o no, hay gente, aade, que no puede esperar, es cuestin de supervivencia. Aun as la desobediencia es el ltimo recurso: Antes agotamos todas las vas, hablamos con los servicios sociales, con el banco, con las oficinas de vivienda, con los partidos, con los ayuntamientos, presentamos recursos ante el juzgado para ganar ms tiempo Pero cuando todo esto fracasa no tenemos ms remedio que recorrer a la desobediencia civil para parar desahucios. En este caso es cuando se hacen llamamientos a travs de las redes sociales para que acuda la gente a una direccin concreta. Normalmente cuando llega la comitiva judicial y ve la gente congregada, el desahucio se aplaza, se gana tiempo. Otra cosa es cuando el juez dice que hay que hacerla efectiva. Entonces es cuando llega la polica y obliga a las personas a salir de la vivienda. Como es una accin no violenta no nos enfrentamos a la polica. Como mucho hay identificaciones y puede haber multas; en ese caso se busca la manera de hacerle frente de forma colectiva.

Perder el miedo o que este cambie de bando

Para Arcadi Oliveres la situacin de deterioro social es tan grande que mucha gente no se conforma con ir un da a una manifestacin o hacer huelga. Pero es verdad que este tipo de acciones de desobediencia son minoritarias porque hace falta una mayora y que esta pierda el miedo. Para Raimundo Viejo, sin embargo, el miedo va a estar ah siempre porque creer que puede haber una sociedad sin miedo es creer que puede existir algo contrario a la naturaleza humana. El miedo existe, la pregunta es quin tiene miedo? La cuestin, dice, es saber cmo cambiar de bando el miedo o como mnimo redistribuirlo y que el miedo de la gente sea miedo a la enfermedad, al accidente, el miedo razonable de una vida de calidad.

Quien ya ha perdido el miedo es Antonio, un hombre de 48 aos que encontramos en una protesta de las PAH catalanas ante la sede de Catalunya Caixa. Nos cuenta que l era autnomo y el negocio que tena le empez a ir mal. Las cuotas impagadas de la hipoteca se acumulaban y no les poda hacer frente. Fue entonces cuando una conocida le habl de la PAH de Sabadell y ellos le ayudaron a negociar con su banco para conseguir la dacin en pago. La consigui pero no tena dnde ir as que cuando la PAH ocup un edificio vaci que pertenece a Catalunya Caixa no dud en ocupar una de las viviendas. Esto fue en abril del ao pasado y l y dos familias ms siguen all. Le preguntamos si sabe que lo que est haciendo es ilegal y si no tiene miedo. Su respuesta: Antes s poda tener miedo, ahora lo he perdido porque era esto o la calle.

La intencin de Antonio no es vivir gratis en esas viviendas sino pagar un alquiler social basado en lo que cada uno pueda aportar. Desde la PAH de Sabadell explican que esa es su voluntad y desde el principio han querido abrir una cuenta para poder ingresar el dinero, pero que Catalunya Caixa se lo impide. La ocupacin de bloques de viviendas vacos es otra de las acciones que ha emprendido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. La llaman irnicamente Obra Social La PAH y ya son seis los casos en el rea metropolitana de Barcelona, en Sabadell hay otro edificio ocupado ms. En el primer caso, donde ahora vive Antonio, el juez ha archivado la denuncia de ocupacin porque el banco no ha podio acreditar la propiedad de bloque. En otro edificio de cinco viviendas el propietario, un grupo inmobiliario, les ha denunciado por usurpacin. Cuando nos despedimos de Antonio nos cuenta que su caso ha salido en medios alemanes, franceses y japoneses. Una chica nos dice sonriendo es el Antonio Banderas de la PAH de Sabadell.

Cuando la chispa prende

Contravenir la norma acarrea un castigo, normalmente en forma de multa. Yo entiendo que la gente quiera hacer esas acciones como tipo de protesta -explica Mara Teresa Saez, portavoz de la Asociacin Profesional de la Magistratura (APM)- me parece muy legtimo pero tiene que asumir las consecuencias y esto va implcito en la misma protesta. Josep Casadell tena claro que estaba haciendo un acto de desobediencia civil cuando decidi no pagar por pasar un peaje de la autopista que une Barcelona con Girona. Josep afirma que ya se ha pagado demasiado tiempo; 43 aos pagando unas autopistas no tiene color, no puede ser y ya est. En marzo del 2012 iba con su hijo en coche y oy en la radio unas declaraciones de la ministra de Fomento Ana Pastor que deca que iban a rescatar las autopistas deficitarias de Madrid con los rendimientos de las autopistas de Catalua y de otros lugares que eran las que daban beneficios. Luego se desminti pero en ese momento, cuenta, iban a pasar por un peaje y dijo la ya famosa frase no vull pagar (no quiero pagar). Lo grabaron, lo colgaron en youtubey prendi la mecha.

En los fines de semana siguientes la gente imit a Josep y formularon la misma frase. As, miles de negativas a pagar los peajes. Algo inslito hasta entonces. Aunque no era la primera vez que Josep haca un llamamiento a la desobediencia: el ao anterior haba hecho una campaa en Facebook para que el 11 de septiembre del 2011 -la Diada de Catalua- la gente no pagase peajes. Y lo hice yo m me conmigo, bromea. Por qu entonces no cuaj y meses ms tarde s? Yo entiendo que era el momento, cuenta Josep. En temas de desobediencia civil hace falta que haya una chispa y que se encienda, pero si no hay paja a punto no se enciende. Fue un momento muy concreto, por un lado la crisis y por otro los medios que lo publicaron y todo junto hizo que se disparase. Uno de los factores determinantes para que una accin de este tipo cuaje es, segn Raimundo Viejo, que no haya una postura ideolgica muy marcada. La PAH ha sido muy inteligente en este sentido, afirma, porque uno de los errores de los movimientos actuales es hacer lecturas ideolgicas, sectarias.

y la mecha se extingue

Seguimos en Catalua: en diferentes fines de semana de la primavera de 2012 se han producido hasta 50.000 negativas a pagar los peajes por parte de 25.000 personas, segn la plataforma No vull pagar, y Abertis, la empresa concesionaria, hace un llamamiento al gobierno. Empiezan a llegar las multas de 100 euros y la protesta se desinfla. Cuando yo hice el primer no vull pagar, yo era consciente de estar desobedeciendo una norma, un decreto que sale cada ao con las tarifas que hay que pagar. Por tanto, yo era consciente que era un acto de desobediencia civil que podra tener repercusiones en mi contra. Ahora, no s si la gente que luego se neg a pagar el peaje era tambin consciente, explica Josep. Multas que, por otro lado, no eran legales y se podan recurrir ya que por entonces se trataba de una infraccin contractual y era la empresa concesionaria, Abertis, y no el Servei Catal de Trnsit (la autoridad catalana de trfico) la que tena que denunciar a los conductores que no hubiesen pagado el peaje. Es ms, Josep afirma que hasta la fecha l no ha pagado nada porque ha ido interponiendo recursos.

La campaa No vull pagar ha tenido consecuencias, aunque no de la forma que quisieran los impulsores de la protesta: en los presupuestos generales para el 2013 el gobierno ha modificado la ley para poder sancionar, ahora s, a las personas que se nieguen a pagar un peaje. Si a esto les sumamos las nuevas tasas judiciales es fcil comprender que se desanime incluso el promotor de la idea, que ha optado por no utilizar las autopistas de peaje. A pesar de todo, la plataforma mantiene que van a seguir pensando en nuevas movilizaciones para mantener la protesta. De momento van a pedir responsabilidades por utilizar el cdigo de circulacin para sancionar un hecho, el no pagar, que no era sancionable por entonces.

Ley legal no es lo mismo que ley legtima

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha recogido firmas para intentar cambiar la ley hipotecaria mediante una Iniciativa legislativa popular (ILP). Desde 1982 se han presentado 92 ILP al Congreso las cuales han sido inadmitidas, rechazadas, caducadas o bien trasladadas a la siguiente legislatura. Para la ILP de la dacin en pago, la PAH y otras entidades han presentado 1.402.854 firmas, casi el triple del medio milln de firmas exigio. Quieren que en el trmite de debate en el Congreso del decreto ley que aprob el gobierno para regular la dacin en pago en ciertos casos, se debatan y se aprueben las tres demandas mnimas de la PAH. Si esto no ocurre, afirma Ada Colau, el gobierno estar legitimando que se extienda la desobediencia civil masiva. Que haya una subida de tono de las protestas y que sean masivas y sistemticas porque no estarn simplemente ignorando un problema sino que sern cmplices explcitos del sufrimiento de la gente. Y estamos pensando en campaas que extiendan la desobediencia civil mucho ms all de las ocupaciones de viviendas. En este punto no han querido avanzar de qu medidas se trata. Por lo pronto asegura que sealarn y perseguirn a los diputados que voten en contra de las tres demandas bsicas que piden, les harn responsables del sufrimiento de la gente y no les dejaremos vivir tranquilos.

Desobediencia matizada

Retomamos la conversacin con Mart Olivellas, quien nos comenta que, 40 aos despus de la campaa por la objecin de conciencia, est a punto de lanzarse una nueva campaa de desobediencia civil denominada Llamada a la desobediencia civil por los derechos ciudadanos y contra la dictadura financiera. Cuenta Mart que se trata de recuperar una campaa que hicieron hace tres aos llamada Prenda fiscal por la transparencia que consista en no pagar a Hacienda e ingresar el dinero en una cuenta de banca tica, hasta que el gobierno explicara con transparencia a qu se destinaban los impuestos. Ahora se trata de retomar esa campaa pero para que sea masiva proponen hacer el ingreso en la Caja General de Depsitos, un rgano administrativo del Ministerio de Economa que se encarga de la gestin y control de las garantas y depsitos que se hayan constituido ante la Administracin Pblica. Asegura Mart Olivellas que no ests defraudando. Lo que dices es que el da en que ustedes (el gobierno) tengan la ley de transparencia, acaben con la corrupcin y sepamos cmo gestionan nuestro dinero, le pagar mis impuestos que tengo retenidos en la Caja de Depsitos. Pero entonces, si no se est dejando de pagar sino reteniendo ese dinero en una caja del mismo ministerio, hablamos tambin de desobediencia civil? Se trata de una accin de desobediencia muy matizada y pensada para el gran pblico. Pero cada uno puede modular el riesgo: por ejemplo destinando lo que tendra que pagar a Hacienda a un prstamo sin inters a una entidad social que debera haber recibido dinero del Estado pero no lo ha recibido. Y creen que tendr seguimiento? Eso esperamos, el prximo 16 de febrero hay asamblea y se acabar de perfilar. Y luego empieza la campaa de la declaracin de la renta. Es el momento ptimo. En ese caso, cuando se presente, habr que ver si la sociedad est dispuesta, que no preparada, para desobedecer.

Fuente: http://unfollowmagazine.com/2013/02/dispuestos-a-desobedecer/



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