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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2013

La crisis desde Italia

Giorgio Trucchi
Opera Mundi / Alba Sud

La crisis econmica que golpea el sur de Europa, y en particular Grecia, Italia y Espaa, tiene tambin una dimensin social y moral, con ganadores y perdedores. Aqu se analizan las distintas dimensiones, manifestaciones y razones de la crisis en Italia. Una mirada desde abajo.


La Constitucin italiana, en vigor desde 1948, declara en sus primeros 12 artculos cules son los pilares de la Repblica. Los constituyentes decretaron, en el artculo 1, que Italia es "una Repblica democrtica fundada en el trabajo". A la Repblica corresponde remover los obstculos de orden econmico y social que "impiden el pleno desarrollo de la persona humana y la participacin efectiva de todos los trabajadores en la organizacin poltica, econmica y social del pas" (art.3). Tambin se reconoce a todos los ciudadanos "el derecho al trabajo y la promocin de las condiciones que hagan efectivo este derecho" (art.4).

Ante la violenta crisis econmica que, a partir de 2008, ha sacudido la pennsula italiana y el resto de Europa, esos Principios Fundamentales quedaron an ms rezagados y prcticamente vacos de contenido.

Actualmente, la deuda pblica italiana ha sobrepasado los 2 mil billones de euros, es decir ms del 126% del PIB (Producto Interno Bruto). De 60 millones de habitantes, solamente 23 millones trabajan. Cuatro millones de personas no tienen ocupacin, que equivale al 10% de la poblacin economicamente activa, e igual cantidad tiene un trabajo precario que no les garantiza una entrada econmica durante todo el ao, ni gozan de los derechos laborales mnimos. El 35% de la poblacin desocupada tiene menos de 35 aos, y en su mayora, mujeres.

Los datos publicados por la revista Altreconomia arrojan un total de casi ocho millones de personas desempleadas o con empleos precarios, mal pagados y por tiempo determinado. Adems, durante el ao 2012, se ha calculado un total de un billn de horas de paro forzoso, que equivale a un promedio de un mil horas para un milln de personas que recibieron solamente el 60% de su salario.

Segn el socilogo y experto en temas laborales, Luciano Gallino, el desempleo es una herida profunda en la autoestima de una persona y el escndalo ms grande para una sociedad. De acuerdo con Roberto Giudici, coordinador de Organizacin de la FIOM Milano (Federacin de Empleados y Obreros Metalrgicos), es una crisis muy extensa, que est golpeando a todos los sectores de la economa italiana, y que tiene sus races en el claro predominio del capital financiero sobre el capital productivo, es decir la financiarizacin de la economa.

El resultado ha sido dramtico y ha llevado al cierre de empresas grandes, medianas y pequeas, al aumento del desempleo y de la precarizacin laboral, sobre todo entre los jvenes. Adems, ha demandado nuevos y ms profundos sacrificios a la mayora de las familias italianas. Lamentablemente, estos sacrificios no estn sirviendo para reactivar la economa, la produccin y las inversiones, sino para pagar las deudas de los bancos, afirm Giudici.

En menos de tres aos (2008-2011) la deuda pblica europea ha aumentado del 20% y la respuesta ha sido el recorte al estado social. En 2012, el gasto social de los entes locales en Italia tuvo una disminucin de hasta el 13%, y los recortes se dieron, sobre todo, en el rea de los servicios brindados a la poblacin ms desprotegida.

Ms all de la disminucin de los recursos, lo que ms preocupa a las organizaciones que trabajan en el sector de los servicios sociales es la crisis de un diseo poltico, basado en el trinomio derechos-welfare-servicios.

Para Don Virginio Colmegna, sacerdote y director de la Fundacin Casa della Carit, lo que hay que enfrentar con firmeza es la injusta redistribucin de la riqueza que hay en Italia. El riesgo es que se consolidice la vieja y nueva pobreza alrededor de respuestas de carcter asistencial, sin atacar estructuralmente el profundo vulnus (lesin) que se ha creado, como producto del vacio de la poltica y el rechazo del capitalismo a redistribuir la riqueza, dijo.

Explosin del sistema

Para Pietro Raitano , director de Altreconomia , no se trata simplemente de una crisis que refleja un momento particular de la historia econmica del mundo, sino de la explosin del sistema mismo. No slo una parte del planeta ha vivido y consumido recursos ms all de sus posibilidades reales, sino que el propio sistema financiarizado ha demostrado todos sus lmites y su absurdidad. En este nuevo siglo, estamos viendo Estados que emiten Ttulos Valores para salvar a los bancos, y el peso de ese nuevo endeudamiento lo trasladan a la poblacin, a travs de recortes al welfare y la prdida de derechos, contina.

En lugar de invertir en innovacin tecnolgica para aumentar el valor de la produccin, el gran capital nacional ha preferido enfocarse en la reduccin del costo de la mano de obra, as como en la fragmentacin y atomizacin de las empresas. Es por eso que, entre los efectos ms nefastos de esa crisis, seala Giudici, no solamente est el cese de la relacin laboral o la adopcin de amortiguadores sociales, sino sobre todo el ataque despiadado a los que son los derechos histricos de la clase trabajadora.

En las ltimas dcadas y con el gobierno Monti, se ha puesto en contraposicin el trabajo con los derechos adquiridos en tantos aos de lucha. Hoy en da, en Italia, si quieres trabajar debes renunciar a tus derechos laborales, asegura el dirigente sindical.

Tambin para el profesor Gallino, las reformas del mercado del trabajo impulsadas a inicio del nuevo siglo se han enfocado en la flexibilizacin y precarizacin del empleo, supuestamente para crear ms ocupacin. No existe algn estudio emprico que meta en relacin la flexibilidad laboral con el aumento del empleo, antes bien, se ha demostrado lo contrario, explica el catedrtico a Altreconomia.

Segn datos del OCDE (Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos) el ndice de rigidez del empleo en Italia ha disminuido mucho durante la ltima dcada, pasando de 3.5 en 2003 a casi 1.8 en 2012, en una escala de 0 a 5, donde el valor mximo (5) significa casi la imposibilidad de despedir.

Derechos o desechos?

Entre los derechos laborales histricos que han sido fuertemente afectados por las reformas del trabajo, el coordinador de Organizacin de la FIOM-CGIL seala una profunda revisin del sistema de pensiones con, entre otros, el aumento de la edad de jubilacin, la eliminacin de la pensin de vejez y el paso del sistema retributivo al sistema contributivo.

Tambin se derog, para varios sectores o ramas, el Convenio Colectivo Nacional, se implementaron diferentes instrumentos de flexibilidad y precarizacin laboral y se reform el artculo 18del Estatuto de los Trabajadores, que prohiba el despido sin causajustificada.

En Italia se ha venido impulsando con fuerza la idea de que el trabajo es una mercanca y ya no un derecho. Con estas reformas, se ha perseguido el objetivo de atomizar, dividir y debilitar las organizaciones sindicales, modificando drsticamente las relaciones de fuerza entre los trabajadores organizados y el capital, apunt Giudici.

Para l, el artculo 1 de la Constitucin ya perdi su significado ms profundo, porque el trabajo ya est en funcin de las exigencias del capital. Italia se ha transformado en una Repblica fundada en el trabajo precario, dijo.

Una situacin extremadamente grave que se inserta en un contexto de pas caracterizado por la fuerte concentracin de la riqueza, los altos ndices de evasin fiscal, corrupcin y agotamiento de los recursos naturales, as como la falta de medidas para gravar las transacciones financieras o de pasos firmes para alcanzar tratados internacionales sobre los parasos fiscales.

Hay una crisis ecolgica mundial y estamos acabando con los recursos naturales. Sin embargo, seguimos viendo la ganancia como motor imprescindible de desarrollo del pas. Al endeudamiento financiero estamos respondiendo con el endeudamiento ecolgico, es decir, con ms poltica del cemento y la postergacin de sus efectos desastrosos. La crisis no es solamente econmica, sino moral y de falta de legitimidad y representatividad de la clase poltica tradicional, analiz Raitano.

Para Colmegna, es imprescindible enfocarse en los que son los derechos de ciudadana y un estado social (welfare) ms justo, incluyendo necesariamente en el debate poltico la relacin entre tica y financia, para as definir los pilares de la economa del futuro. Necesitamos de una cultura antropolgica econmica que se mida con el futuro. Para hacerlo, necesitamos de una visin que acabe con el individualismo exasperado del capitalismo y el individualismo orgistico del berlusconismo, que produjo una laceracin de carcter tico enorme, asever el director de Casa della Carit.

Una crisis eludible?

En su libro La lucha de clase despus de la lucha de clase, Luciano Gallino asegura que la lucha de clase hoy es una lucha emprendida desde arriba, desde el gran capital que nunca ha abandonado su lucha ideolgica. Ahora, quiere recuperar los privilegios y el poder que haba perdido durante las dcadas pasadas, producto de la lucha del movimiento obrero.

En este sentido, la crisis que se est viviendo, no slo en Italia sino en toda Europa, es el resultado de una ideologa muy bien definida que el capital ha impuesto en las ltimas dcadas, cuyos impactos eran previsibles.

Una clase dominante, asegura Gallino, que es la expresin de un poder poltico y econmico que dice al 90% de la poblacin qu es lo que debe hacer. Aqu no es el sistema que est en crisis, sino que es el mismo sistema capitalista-neoliberal que precisa de la crisis para mantenerse y renovarse, subray el director de Altreconomia. Segn l, el problema es salir de la crisis eliminando un sistema que no funciona, y en el cual los ricos han mantenido o aumentado su riqueza, los evasores siguen evadiendo los impuestos, mientras que los trabajadores y sus familias se hunden en la pobreza.

Un plan que para Giudici se basa en recetas que ya fueron experimentadas exitosamente. Las polticas de precarizacin y tercerizacin laboral que se han impulsado en Amrica Latina, por ejemplo, son las mismas que ahora se estn implementando en Europa y que nos estn llevando hacia el abismo, dijo Giudici.

Para el dirigente sindical de la FIOM es necesario no slo volver a impulsar una democratizacin de los procesos y de las actividades productivas, sino sobre todo retomar la autonoma de anlisis de la situacis y reactivar las relaciones con el mundo, tomando en cuenta la dimensin ms global de este fenmeno.

La respuesta pasa tambin por una toma de conciencia de lo que de verdad est ocurriendo, impulsando un consumo que apunte a la sostenibilidad ambiental, econmica, a la solidaridad entre consumidores, volviendo a la modalidad cooperativa, cuyo objetivo no es el lucro sino dar trabajo a todos, garantizando el bienestar de sus socios. Es a travs de la decisin de cada da que podemos comenzar a cambiar este modelo. Debemos analizar y hablar de lo que est ocurriendo, porque el silencio ayuda a que estas doctrinas nefastas tengan xito, concluy Raitano.

JVENES, MUJERES E INMIGRANTES SON LAS PRICIPALES VCTIMAS DE LA CRISIS

Despus de la cada de Berlusconi, Monti hizo una reforma drstica del mercado laboral y del sistema de pensiones. Dario Anzani es educador de la Cooperativa Social Comunit del Giambellino. Tiene ms de 20 aos de trabajar por las calles del barrio Giambellino, una de las zonas histricamente ms conflictivas de Miln, ciudad que, hace algunas dcadas, se jactaba de ser la capital econmica e industrial de Italia. La crisis econmica est golpeando duro y los principales afectados son los y las jvenes, dijo.

Para Cristina Tajani, concejal del Ayuntamiento de Miln para la poltica laboral y el desarrollo econmico, los datos sobre el desempleo en esta ciudad, aunque en niveles inferiores a la tendencia nacional (10%), siguen siendo alarmantes, situndose en un 6%. Tajani es la ms joven concejal (34 aos) de la Junta municipal encabezada por el alcalde izquierdista Giuliano Pisapia, quien, en mayo de 2011, puso fin a veinte aos de berlusconismo en esta ciudad. Tambin para ella, la situacin del empleo juvenil necesita de acciones urgentes.

Aunque registramos una leve disminucin en los ltimos dos aos y quedamos muy lejos del promedio nacional (35%), la tasa de desempleo juvenil (entre 15 y 24 aos) en Miln an supera el 20%, explic a Opera Mundi . La concejal advierte que, en medio de la crisis, la mujer es la que ms est sufriendo la cada de la ocupacin, en un mercado laboral que se ha vuelto ms flexible y precario como nunca antes se haba visto, y que difcilmente tutela la maternidad. Una situacin que, para Anzani, tiene mucho que ver con la evolucin de una crisis econmico-financiera, que en las ltimas dos dcadas se ha mezclado con el deterioro significativo y acelerado de los valores , en todos los estamentos del tejido social . El modelo individualista de Berlusconi fue como un terremoto. Un modelo que ha contribuido de manera determinante a la modificacin del tejido social italiano, asegur.

Durante los ltimos 20 aos trabajando en la educacin de calle, Anzani dijo haber asistido a una modificacin brutal del territorio. Aos atrs, grupo de jvenes se encontraban en cada parque o rincn de la ciudad, relacionndose con su propia historia y lenguaje. Nosotros intervenamos para reconocer cules eran las dinmicas de cada grupo y ayudar con la evolucin positiva de dichas dinmicas y el desarrollo de valores compartidos, manifiest. Hoy en da, esto ya no es posible. Los grupos prcticamente han desaparecido y los pocos que quedan se han transformado en un conjunto de sujetos que solamente comparten el consumo de sustancias ilegales. La sociabilidad juvenil ya no existe, explic Anzani.

Segn l, esta situacin es producto no slo del advinimiento de las nuevas tecnologas y la comunicacin virtual, sino sobre todo ese manto deindiferenciae intolerancia que se respira, como producto de un modelo individualista que ha fragmentado la sociedad. Es una crisis que necesita de una respuesta amplia y coordinada, que vuelva a posicionar la importancia del gasto pblico y de las relaciones sociales, concluy Tajani, recordando los esfuerzos que el Ayuntamiento de Miln est haciendo a travs de varios paquetes de medidas anticrisis, como la asistencia directa a las personas, los incentivos a las empresas para reactivar la ocupacin y el apoyo para la creacin de nuevas empresas (start-up), con un claro enfoque juvenil.

Exodados

Lutz Khn es alemn, tiene 60 aos, los ltimos 26 pasados en Italia, donde ha trabajado como ingeniero electrnico en el sector de la telefona. En 1993, comenz a trabajar para la empresa alemana Siemens, la cual, en 2005, cre una joint-venture con Nokia. En 2008 la empresa de capital alemn-finlands tom la decisin de reducir las actividades y anunci un excedente de personal. A Lutz - como a muchos de sus colegas - le faltaban solo seis aos para su jubilacin (2014) y le ofrecieron un incentivo para el xodo.

A cambio de la renuncia inmediata y definitiva al puesto de trabajo, la empresa le garantizaba 3 aos de movilidad (2009-2011), durante los cuales recibira un salario reducido (80%), ms el pago, en una sla cuota, del equivalente a las 36 mensualidades que an faltaban para llegar a su jubilacin (2012-2014).

Despus de la cada del gobierno Berlusconi en 2011, el gobierno tcnico de Mario Monti y su ministra de Trabajo, Elsa Fornero, impulsaron una drstica reforma laboral y del sistema de pensiones. Eliminaron la pensin de vejez [1], elevaron de forma progresiva la edad de jubilacin y pasaron del sistema retributivo al sistema contributivo, dejando a miles de trabajadores y trabajadoras, que haban aceptado el plan de incentivo para el xodo, sin los medios mnimos para sobrevivir.

En mi caso, la reforma impulsada por la ahora ex ministro Fornero extendi mi edad de jubilacin hasta el ao 2019, es decir, cinco aos ms, durante los cuales no voy a tener ni salario, ni pensin, afirm Khn.

Segn datos del INPS (Instituto Nacional de Previsin Social), seran no menos de 390 mil los ex trabajadores y trabajadoras en esta situacin. Hasta el momento, los programas del dimisionario gobierno Monti prevn medidas alternativas a la reforma solamente para 130 mil personas. Nadie al momento sabe qu pasar con los otros 250 mil trabajadores exodados y sus familias.

Afortunadamente, yo vivo solo, tengo mi casa y algunas pequeas inversiones. Voy a poder aguantar esta situacin hasta mi jubilacin, pero hay muchas personas que estn desesperadas y no sabe qu hacer, explic Khn.

Pero l no se ha quedado de brazos cruzados y, junto con la CGIL Milano (Confederacin General Italiana del Trabajo), se ha involucrado en el movimiento de protesta. Lo que han hecho no es humanamente justo, porque no pueden cambiar las reglas del juego sin tomar en cuenta las consecuencias, dejando a centenares de miles de personas en una situacin muy difcil.

Es por eso que en la sede central de la CGIL en Miln se ha abierto un espacio para esos trabajadores. Todos los martes escuchamos a la gente, le damos orientacin y consejos, tratamos de responder a sus inquietudes. Estn preocupados, no saben como van a poder seguir pagando sus deudas e hipotecas, quieren saber si estn a salvo o si quedaron atrapados en el bolsn de los exodados, continu el alemn.

Segn l, es muy importante que la gente se reapropie de su dignidad de trabajador y de ciudadano. El gobierno saliente habla de salvar a las personas, pero no debemos olvidar que nos estn quitando un derecho adquirido. No nos estn dando ninguna limosna, ni queremos ser salvados, simplemente exigimos nuestros derechos, concluy.

ltimos de los ltimos

Paolo Oddi es abogado inmigracionista y miembro de la Asociacin de Estudios Jurdicos sobre la Inmigracin. No tiene la menor duda de que los que ms estn pagando esta crisis son los sectores ms desprotegidos, entre ellos, los inmigrantes, an ms si son irregulares o ilegales.

Durante las ltimas dos dcadas, Italia ha adoptado una poltica inmigratoria marcadamente prohibicionista, y uno de sus efectos ha sido la imposibilidad de regularizar el estado migratorio para centenares de miles de ciudadanos extracomunitarios (no perteneciente a la Unin Europea). Esa situacin los ha llevado a buscar trabajos precarios y subpagados, expuestos al chantaje de los empleadores y a la amenaza de ser detenidos y expulsados, cont Oddi.

El mercado laboral, en plena crisis, ha aprovechado de esta gran cantidad de mano de obra, engrosando los bolsones de trabajo en negro y de pobreza. La precarizacin laboral ha ido creciendo a la par de la precarizacin de los derechos de los inmigrantes, y las polticas represivas han conllevado una mayor invisibilizacin de estos sujetos sin derechos.

Pese a que recientemente la Corte Constitucional declar la inconstitucionalidad de algunos de los aspectos ms nefastos de la Ley 189 de Regulacin de la Inmigracin (conocida como Ley Bossi-Fini) - entre otros, el delito de clandestinidad y la ilegalidad migratoria como agravante de la pena - la prdida del trabajo, hasta para un inmigrante regular, hunde a las personas en una espiral de chantajeabilidad y debilidad, y esto pese a que los inmigrantes constituyen una fuerza vital y un recurso extraordinario para el pas, asever el abogado inmigracionista.

El Centro de Identificacin y Expulsin (CIE)

El CIE o ex CPT (Centro de Estancia Temporal) es la abominacin y una violacin a los derechos fundamentales, sentenci Oddi. Con la Directiva del Retorno de la Unin Europa (2008), que en Italia entr en vigor en 2011, de hecho se uniformaron las polticas de expulsin de inmigrantes de todos los pases miembros. Con ella, se determin una detencin administrativa no superior a 18 meses, de personas extracomunitarias que no podan ser expulsadas de otra forma. En Italia hemos sido incapaces de crear condiciones civiles para la detencin de estas personas, dijo el abogado.

En efecto, no slo no hay claridad sobre los derechos de las personas recluidas, ni sobre la reglamentacin de los procedimientos de reclusin, sino que tampoco hay personas encargadas de la direccin de estos Centros, ni una instancia judicial que vigile sobre lo que ah ocurre. Son verdaderas crceles, una especie de Guantnamo donde las personas viven en condiciones infrahumanas, y donde reina el caos y la casualidad. Ah se mezclan criminales que han cometido varios delitos, con personas que simplemente han perdido el trabajo y no pueden renovar su permiso de estancia en el pas, explic Oddi.

Muchas veces, cuando logran salvarse del proceso de expulsin, los inmigrantes se mezclan con los sectores ms pobres de la poblacin italiana y con los nuevos pobres de la crisis.

Casa della Carit

La Casa della Carit (Casa de la Caridad) es una fundacin cuya sede central surge en las afueras de Miln y desarrolla sus actividades con el apoyo del Arzobispado y el Ayuntamiento. Su objetivo es tutelar y velar por los derechos de las personas que se aproximan a la estructura residencial y crear nuevos caminos para la autonoma, as como concientizar a las instituciones y a los ciudadanos acerca de los derechos de ciudadana.

Cada ao, ofrece hospitalidad a ms de 300 personas y varios servicios a miles de ciudadanos en dificultad. En su 10 aos de existencia, la Casa ha atendido las necesidades urgentes de personas provenientes de 90 pases en el mundo.

Emanuela Tea Geromini es trabajadora social y hace siete aos comenz a trabajar con la Casa della Carit. Ella explica que el Centro de Escucha, donde desempea su actividad laboral, ha registrado, entre 2009 y 2012, un aumento significativo de las demandas, sobre todo de parte de ciudadanos extranjeros. Hay mucha ms gente que llega a buscar apoyo y que vive situaciones extremadamente difciles. Las solicitudes de trabajo, por ejemplo, se han sextuplicado y esto nos indica que el trabajo se ha convertido en una prioridad.

Tambin hubo un aumento sustancial del nmero de familias desahuciadas. Pierden el trabajo y no pueden seguir pagando la hipoteca, quedando as expuestas al desahucio. Muchas veces, esta situacin genera formas diversas de trastorno mental, aumentando la carga de sufrimientoque ya los agobia, continu la trabajadora social.

En el caso de los extranjeros, esta situacin comporta la prdida del permiso de estancia en el pas. Personas que quizs tienen hasta diez o veinte aos de vivir legalmente en Italia, se encuentran de repente sufriendo una condicin de clandestinidad, expuestos a la precariedad y hasta a la detencin y la expulsin, dijo Geromini.

En el caso de las mujeres, hay una verdadera prdida de identidad. Quedan atrapadas en una doble ausencia: de su pas de origen y de Italia, donde, con muchas dificultades, haban adquirido un estatus, una razn de ser.

Geromini advierte tambin del peligro de un recrudecimiento del racismoy de nuevas formas de discriminacin racial. La crisis y la necesidad de encontrar a quien culpar de todas sus desgracias acentan la intolerancia hacia los extranjeros. Una guerra entre pobres donde solamente hay perdedores.

"LA ECONOMADEL LADRILLO": ITALIA INVIERTE EN GRANDES OBRAS A PESAR DE LA RECESIN

Un ejemplo es la construccin del TAV (Tren de Alta Velocidad), casi 240 kilmetros de la ruta ferroviaria Turn-Lyn.

Al llegar al pequeo poblado de Giaglione, en el Alto Valle de Susa, al noroeste de Italia, el cielo plomizo y cargado de agua no parece ser motivo de preocupacin. Una multitud se ha reconcentrado en un vasto estacionamiento, localizado en las inmediaciones de un pequeo camino que se pierde entre las montaas, y se apresta a emprender una nueva marcha.

Hombres y mujeres, jvenes, nios y nias, ancianos, varios de ellos y ellas con banderas y mantas que reproducen el logo del Movimiento NO TAV. Megfonos y altoparlantes difunden msica entremezclada con consignas, bajo una llovizna fina y ligera que, poco a poco, va creciendo de intensidad.

La marcha pacfica inicia y, despus de varios kilmetros bajo una intensa lluvia, consigue llegar hasta las redes metlicas y el alambre de pas que cercan el lugar de las excavaciones.

Miles de personas se acercan a la zona de la Maddalena de Chiomonte, dispersndose debajo de los altos arboles que han sobrevivido a las retroexcavadoras que han hecho estragos del bosque de abedul. Debajo de sus paraguas, gritan su rechazo y, al unsono, golpean con piedras la estructura metlica, detrs de la cual se entrevn los uniformes de militares y policas que resguardan uno de los megaproyectos ms polmicos de las ltimas dcadas.

El primer estudio de factibilidad sobre los casi 240 kilmetros de la ruta ferroviaria Turn-Lyon, para la implementacin del TAV (Tren de Alta Velocidad) tiene ms de 20 aos (1991). El proyecto de esta lnea ferroviaria trasfronteriza entre Italia y Francia prev tambin un maxi tnel de 57 km (12.5 km en territorio italiano).

El costo previsto para la realizacin de la Fase 1 de la obra, es decir la parte transfronteriza, es de 8.5 billones de euros, de los cuales Italia tendr que garantizar 2.7 billones, ya que el acuerdo prev una reparticin de gastos entre la Unin Europea (40%), Francia (42.1%) e Italia (57.9%). El costo total podra sobrepasar los 25 billones de euros y nadie, al momento, sabe decir de dnde saldr esta cantidad que equivale a casi el 1.6% del PIB (Producto Interno Bruto) italiano.

Segn los planes de la Unin Europea, la lnea Turn-Lyon ser parte del megaproyecto Prioritario 6, que se propone unir esa ciudad francs con la frontera de Ucrania en el marco de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T), un conjunto planificado de redes de transporte pensadas para facilitar la comunicacin de personas y mercancas a lo largo de toda la Unin Europea. Las obras se extenderan ms all del ao 2030, con un costo total que ronda los 230 billones de euros.

Lo que las maquinas estn excavando en la Maddalena de Chiomonte es una galera exploratoria de casi 8 km para llevar a cabo estudios geognsticos. El costo sobrepasa los 145 millones de euros y, para proteger el inicio de esta inversin pblico-privada ante las incesantes protestas, la zona ha sido totalmente cercada y militarizada.

Tambin en ese caso, el costo de la seguridad de la inversin corre por cuenta del Estado, es decir de los mismos ciudadanos que sufren la crisis econmica y a los cuales se les exigen sacrificios para sanar la deuda pblica.

Una vez ms estamos aqu, como siempre lo hemos hecho en los ltimos aos. En el Valle de Susa nos estamos jugando el futuro, y nuestra lucha ya es un smbolo de esperanza para todos aquellos y aquellas que creen que un mundo diferente es posible. Les agradezco por todo el apoyo que me han dado en estos meses tan difciles. No nos van a detener nunca, dijo Luca Abb ante la multitud.


En febrero de 2012, Abb, figura histrica del Movimiento NO TAV, se haba subido a una torre de alta tensin para protestar contra el levantamiento de las vallas metlicas y denunciar el desalojo violento de centenares de activistas. Mientras unos policas suban a la torre para apresarlo, Abb fue alcanzado por una descarga elctrica y cay al suelo desde una altura de 10 metros, sufriendo fracturas graves y quemaduras en todo el cuerpo.

Economa del ladrillo

El movimiento NO TAV, dicen los integrantes de los Comits que han surgido a lo largo de todo el territorio nacional, lucha en defensa de los bienes comunes, rechazando su mercantilizacin. De la misma forma, se opone a un modelo que pretende dar respuesta a la crisis econmica a travs de la implementacin y profundizacin de una economa del ladrillo, basada en la construccin de infraestructuras y grandes obras.

En aras de fomentar un supuesto mayor crecimiento econmico, estabilizar los ndices macroeconmicos, mostrar un aumento, aunque mnimo, del PIB (Producto Interno Bruto) y, sobre todo, invertir los excedentes financieros, en Italia, a travs de la ideologa de las grandes obras, se pierden 244 mil hectreas de territorio cada ao, es decir 688 hectreas diario.

El TAV no tiene sentido. Ya existe una lnea Turn-Lyon que est subutilizada y que registra una disminucin constante del trfico ferroviario. Adems, nunca va a ser sostenible econmicamente y los impactos ambientales van a ser desastrosos, dice el periodista econmico Roberto Cuda a Opera Mundi, citando datos del estudio realizado por la Comision Tcnica de la Comunidad Montana del Valle de Susa y Valle Sangone, junto con varios expertos externos.

Contra el proyecto, que ha sido repetidamente modificado en el trascurso de las ltimas dos dcadas, se ha movilizado un abanico muy amplio de sectores, que involucran no solamente los diferentes Comits de ciudadanos de los valles afectados, sino tambin la inmensa mayora de Ayuntamientos de la zona y un sinnmero de organizaciones radicadas en todo el territorio nacional.

El Movimiento NO TAV es muy diverso, incluyente e intergeneracional. Ha crecido, se ha extendido geogrficamente y hasta se ha solidarizado e intercambiado experiencias con otros movimientos y frentes de lucha. Pese a la criminalizacin de la lucha y a la violenta represin, las movilizaciones han sido masivas, constantes y no se van a detener, puntualiz Cuda.

Segn el periodista, la gente ya est cansada y no tolera ms el abuso y derroche de los recursos pblicos, Adems, est tomando conciencia acerca de que no se puede seguir depredando el territorio. Existe una creciente demanda de mejor calidad de viday de sustentabilidad ambiental que ha motivado y sigue fortaleciendo al movimiento, afirma.

Pese a esta situacin, el aparato poltico y econmico del pas no parece estar dispuesto a ceder. La maniobra financiera,bautizada por el ex primer ministro Mario Monti de "Salva Italia", impuso un reajuste presupuestario de 30 billones de euros, que cost a cada familia italiana un promedio de 635 euros de ms en impuestos. Sin embargo, mantuvo el financiamiento de 2.2 billones de euros para la lnea de alta velocidad.

El TAV se ha vuelto algo simblico. Ceder ante la presin popular pondra en riesgo la misma ideologa de las grandes obras, alentando la protesta contra otros proyectos, concluy Cuda.

Para Eugenio Cantore y Bruno Teghille, activistas del Comit NO TAV de SantAmbrogio, el Movimiento no va a ceder. Estn devastando nuestro territorio, afectando nuestra salud, atacando nuestra economa. Es una obra que no tiene ningn sentido y que nunca se llevar a cabo. Vamos a continuar la lucha pese a la militarizacin y a la criminalizacin, aseguran.

Teghille evidencia tambin los grandes intereses que estaran detrs de esa, como de muchas otras grandes obras. A los lobbies financieros no interesa la utilidad colectiva, sino el lucro personal. Y la poltica ha jugado un papel vergonzoso e indigno.

Pese a la fuerte lluvia y a los fuertes chorros de agua lanzados por camiones de la polica, una joven activista seala a todos los presentes la grande fuerza moral que caracteriza la lucha del Movimiento NO TAV. Ellos tienen las retroexcavadoras, las maquinas perforadoras, los blindados, las armas y las prisiones, pero nosotros tenemos nuestra lucha para garantizar un futuro digno. Tenemos nuestra voluntad, nuestra esperanza y alegra, concluy.

Ms cemento

En el marco de las grandes obras, en Italia est prevista la construccin de 33 nuevas autopistas, es decir, dos mil kilmetros ms de una red vehicular que ya es entre las ms grandes de Europa.

Slo en la regin Lombarda, en el norte de Italia, pretenden realizar ocho nuevas autopistas (400 km), con un aumento del 80% de la actual red vehcular. Entre ellas, destacan los proyectos de la Pedimontana, la Brebemi (Brescia-Bergamo-Milano) y la TEM (Tangenziale Esterna Milano), con un costo no inferior a los 10 billones euros.

Pese a que en Italia el mercado del auto est en crisis, con una reduccin de las ventas del 20% durante el 2012 y con una prdida de facturacin de 7 billones de euros, y el precio de los combustibles sigue creciendo, el sector pblico-privado prefiere perseguir el espejismo de las grandes obras.

En vez de potenciar y mejorar los servicios de transporte existentes, como por ejemplo, las lneas ferroviarias que a diario trasladan a miles de trabajadores hacia los lugares de trabajo, continan invirtiendo dinero pblico en obras que nadie va a financiar y que, con mucha probabilidad, nunca sern concluidas, reitera Cuda.

Segn el periodista, en Italia es imprescindible forjar una nueva poltica nacional de transporte, reduciendo la movilidad y facilitando el acceso de los ciudadanos al trabajo, al estudio y a los servicios en general, mediante diversos modos de transporte. Es preciso romper esta colusin de la poltica con la industria y los negocios. Slo as podrn cambiar las cosas, dejando de promover obras que no solamente son intiles, sino que son fuertemente dainas para la sociedad y el futuro del pas, concluy.

Notas: [1] La pensin de vejez equivale a un pequeo subsidio para quienes no han cotizado, o no lo suficiente, para recibir una pensin completa. Artculos publicados originalmente en portugus en el diario brasileo Opera Mundi en febrero de 2013.

PUEBLOS EN RESISTENCIA
El blog de Giorgio Trucchi
Sobre acumulacin de capital y derechos humanos

Reside en Nicaragua desde 1998 donde inici su colaboracin periodstica con la Asociacin Italia-Nicaragua. Ha colaborado como freelance para Radio Popolare Network, Radio Onda d'Urto y ha publicado varios reportajes para el peridico Liberazione. Actualmente se desempea como corresponsal en Centroamrica para el Sistema Informativo de la Regional Latinoamericana de la UITA (SIREL) y colabora con el peridico digital Opera Mundi de Sao Paulo de Brasil, ALBA SUD y Kaos en la Red. En este blog, hecho desde Centroamrica, hablamos de derechos humanos violados, luchas campesinas por el acceso a la tierra y a una vida digna, procesos emancipativos del los pueblos ante un modelo econmico depredador, impulsado por el gran capital nacional y transnacional.


Fuente: http://www.albasud.org/blog/es/386/la-crisis-desde-italia





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