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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2013

Es hora de revolucionar nuestras mentes
El feminismo camufla machismos

Neve
Rebelin


Despus de ver como el ejrcito de los EEUU permite que las mujeres tambin puedan combatir; y despus de comprobar como cada vez ms es una mujer la que presenta la seccin de deportes en los telediarios de todas las cadenas, pienso que, o bien el papel de la mujer, verdaderamente, tom la forma -por su propia iniciativa y causalmente por su propio inters en el asunto- que antes adoptaba solamente el hombre; o bien, el machismo se nos ha infiltrado hasta la mdula y ya; ni cuenta nos damos.

El hecho de reconocer y aceptar nuestras habilidades (cosa que tambin implica, por supuesto, limitaciones) nos revela conciencia, no desigualdad de gnero. Con eso, quiero decir que no hace falta desempear un trabajo de hombres para hacer de la figura de la mujer un ente ms poderoso. Porque es ah, donde entonces erramos. Ese poder sera otorgado a nosotras por medio del hombre; ese ente que solo siendo superior al otro podra llegar a concederle parte de su poder.

Instintivamente, la mujer ha ido ejerciendo roles que se adaptaban mejor a sus capacidades ms innatas: sean la gestin y el orden para no perder el control sobre los recursos de su alrededor. Sean el tacto y el cuidado para con sus semejantes. Sean tantas habilidades como sean, el hecho de ser un animal inteligente, no le ha impedido asimilar nuevas cualidades. Sean la mecnica y el engranaje de un motor, sean la caza y la lucha por una guerra absurda... sea lo que sea que el hombre quiera que sea, ella tambin puede serlo.

La mujer que presenta la seccin de deportes en una cadena de televisin no es parte de esa evolucin de la feminidad; sino que ms bien sirve para taponar su falta de presencia en los deportes que ella misma est anunciando. Porque habitualmente no vemos noticias que hablen de deportes como: la natacin, el voleibol, el esgrima, la gimnstica, etc. donde la mujer tambin participa. Pero s presenciamos en cada telediario noticias relacionadas con el ftbol, y ftbol masculino. Entonces, por qu poner expresamente una mujer conduciendo este tipo de deportes cuando expresamente no tiene nada que ver con ella? Mejor dejmosnos de hipocresas y nos tiramos por el abismo. Ya que nos creemos muy liberados, s, y tan alivianados con nuestro engao y nuestros simbolismos que nos olvidamos de variar los verdaderos esquemas que nos esclavizan.

El simple hecho de suponer que hay trabajos de hombres y de mujeres, ya nos cataloga eso de machistas?

A ver si nos alejamos y dejamos de pre-prejuiciar la superficie de lo que vemos desde nuestro resquicio. Tenemos trabajos como los de la caza, o los que requieren de cierta fuerza fsica que han ido desempeando, por lo general, ms los hombres que las mujeres. Civilizaciones preincicas, dedicaban el trabajo de las telas, tejidos y costura ms a la mujer por su tendencia a la delicadeza y precisin con sus manos. Entonces, qu nos queda? decir que ya eran machistas estos pueblos, o ms bien que cada uno se adaptaba a lo que mejor saba hacer? No nos engaemos, el respeto no se obtiene con una cara bonita al frente de la batalla; ni tampoco con una figura al frente del plano del televisor.

Hablamos de una sola idea implcita y por lo tanto, categorizada, de "trabajo de y para hombres"? O bien hablamos de un hombre que trabaja independiente de la labor que est ejerciendo? Ya no estamos en la poca de los incas, ni de los mayas, ni los chims y en lugar de ir perdiendo tabs con los milenios, hemos ido taponndonos con y con ms de ellos. El ciclo de posibilidades en el oficio se nos ampli a tal escala que, encima, seguimos catalogando y etiquetando como salvajes cada parte de nuestra triste existencia productiva. En lugar de disfrutar de este gran ventanal, nos limitamos a limitarnos haciendo una interpretacin errnea de lo que debera ser para la mujer y lo que debera ser para el hombre. Pensndonos que desde antao ha sido as y aferrndonos a ideas que nunca prevalecieron por el machismo sino por una pura adaptacin de las capacidades de cada uno. El don innato no excluye al futuro aprendizaje para desarrollar un oficio por el cual, previa y aparentemente, no eras apto. Seguimos paseando igualmente mal nuestras ideas mientras nuestro alrededor ha cambiado para darnos mucho ms de lo que nosotros podemos concebir.

Est hecho el trabajo para el hombre? O el hombre se hace con el trabajo?

Tanto el uno como el otro se necesitan como el pez necesita el mar. Es entonces, cuando nuestra otra mitad perdida intuicin debe ocuparse de desprogramarse para darse cuenta que ni el uno ni el otro fueron primeros. Ya que los dos lo fueron al mismo tiempo y a la vez, siguen estando gracias a que el otro tambin sigue estando.

Relajo. Lo que nos hace falta es trabajo. Porqu, al fin y al cabo, qu haga cada uno lo que pueda sin esa estpida y absurda idea de cuestionarlo todo.

Porqu, como veis, hay vueltas para rato y la verdad, hace falta escarbarla a fondo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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